miércoles, 10 de octubre de 2012

Claudicaciones vampíricas

Sí, lo he vuelto a hacer, lo admito. Estoy reiterando mucho esa conducta en los últimos tiempos. No sé, tal vez sea la edad, tal vez este veranillo infecto que aún no se despide. La cuestión es que buscaba ayer ciertas mercancias bibliográficas en las que ando interesado, sin que ninguna me convenciera -sorprendiera- del todo (aquella, con muchas páginas, esta otra, con demasiadas pocas, la de más allá, con letra muy pequeña y un vago aire de no estar lo suficientemente bien editada), cuando se produjo una interferencia lumínica en mi rastreo sensobibliocerebral y detecté en el fondo de un estante atiborrado de crepúsculos esta preciosidad cuya cubierta pueden ver abajo.


Se trata de una extraordinaria antología de ensayos sobre la vida y milagros del mítico vampiro, titulada Drácula. Un monstruo sin reflejo. En sus profusamente ilustradas páginas, artículos de Jesús Egido, Óscar Palmer, Luis Alberto de Cuenca, Jesús Palacios, Javier Alcázar, José Luis Castro de Paz o Emma Cohen van desgranando las mil y una caras del personaje, tanto las visibles como las invisibles, así como relaciones, curiosidades y misterios que envolvieron, de forma velada muy a menudo, la vida de Stoker, su creador. 

Por un lado, nos sumergimos en la inmortalidad del vampiro humano, admirando o repudiando su diabólica capacidad para convertirse en otros animales, de volar, trepar y reptar, su imperiosa necesidad de sangre, su invisible burla a los espejos o su rabiosa animadversión contra el crucifijo, la ristra de ajos, la estaca, la hostia consagrada y la inteligencia de Van Elsing, el científico encargado de darle captura. Por otro lado, descubrimos otra faz de la personalidad más oculta de Stoker, las fuentes de su sabiduría gótica, su reprimida homosexualidad, sus relaciones con el actor Henry Irving o con el poeta Walt Whitman, por siquiera mencionar a Oscar Wilde o Mark Twain entre otros autores contemporáneos suyos con quienes Stoker mantuvo una relación amistosa y creativa.

El volumen repasa la rica vida de Drácula en el séptimo arte y en la cinematografía de distintos países, incluido el nuestro; sus adaptaciones al teatro, al cómic, y su ininterrumpido éxito en todos los idiomas y continentes. La edición incluye, además, el relato El invitado de Drácula, una precuela a la novela escrita por el propio Bram Stoker, y otro de Emilia Pardo Bazán, Vampiro, el primer cuento vampírico de la literatura española.

Si creíamos que sobre el vampiro estaba todo dicho, este volumen viene a demostrar que estábamos en un craso error. Drácula, un mosntruo sin reflejo tiene la virtud, precisamente, de hacer que nos planteemos nuevos interrogantes sobre este tema que nuestra época está intensamente retomando. Por ejemplo, Jesús Egido se plantea cómo es posible que un funcionario licenciado en matemáticas que trabajaba como secretario de un famoso actor de la época fuera capaz de perfilar un mito a la altura de Cervantes, Shakespeare o los autores de la Grecia clásica. La respuesta se la dan, en parte, Óscar Palmer, que destaca la originalidad y modernidad de la novela de Stoker, y sobre todo Luis Alberto de Cuenca, que afirma que Drácula no es solo un clásico de la literatura inglesa sino también "una de las quince o veinte novelas mejor construidas de las letras universales". 

El libro lo publica Reino de Cordelia, otra editorial pequeña que trabaja exquisítamente y que ya editó el interesante Tratado sobre los vampiros de Agustín Calmet.

Pues eso, que la interferencia fructificó. Que claudiqué. Que el libro tiene cosas que decir y las dice. Que es muy bonito y está muy bien editado. Que es de esos ejemplares que reclaman a gritos hospedarse en mi biblioteca. Como así es, desde ayer.

3 comentarios:

  1. Hoy os habéis puesto de acuerdo para hablar sobre vampiros, un tema que me gusta mucho,sobre todo si nos vamos a los vampiros originales, esos que de verdad daban miedo. En ensayo además es uno de mis generos preferidos. Un libro que voy a buscar sin duda.
    un saludo.

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  2. Me encanta!! Tengo que conseguir un ejemplar. Siempre he sido una romántica (pero en el sentido del término genuino, no del tontorrón) encandilada por el mito del vampiro. Gracias por claudicar.

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  3. No conocía el libro. Lo leeré. Gracias por compartirlo.

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