jueves, 27 de septiembre de 2012

No intentes corregir a nadie

Seguimos con Roger Rossenblatt y sus Rules for aging (Reglas para envejecer), del que ya habíamos adelantado hace poco una primera entrega (aquí). Vamos con el segundo plato.

¡Es fenomenal!
Cuando alguien exclama "¡Es fenomenal!" en respuesta a una idea tuya o una propuesta o algún trabajo, haz la maleta. Es la única respuesta que significa exactamente lo contrario de lo que aparenta. El que pronuncia esa palabra no puede tener menos interés en tu idea. A menudo esa palabra va acompañada de un puñetazo en el aire, como si hubieras inventado la penicilina. No pierdas el tiempo. Actúa como si la persona que ha exclamado '"¡Fenomenal!" hubiera dicho "vale".

Te dicen: ¿de qué me estás hablando?
Si esa es la respuesta a algo así como la acusación que has lanzado, ten por seguro que la persona que la pronunció sabe exactamente de qué estás hablando. Responde adecuadamente.

Consulta a todo el mundo y no olvides dar las gracias
Seamos claros: aparte de tu familia y amigos íntimos, a nadie le interesa que salgan las cosas demasiado bien. Si algo te sale bien, hay un montón de gente preparada para explicar tus fallos con puntos y comas. Solo hay una manera de neutralizar a los más peligrosos de estos: selecciona a los más importantes y en un nivel extraconfidencial, pídeles su consejo sobre cualquier tontería que te propongas hacer. Estarán encantados y habrán entrado en tu equipo de fans. Utiliza frases del tipo: "Por favor, esto es muy confidencial...", "¿Crees que debo aceptar ese trabajo...?, "Pero, ¿qué crees que puedo hacer para empezar...?" Es importante que transmitas claramente que en el futuro seguirás necesitando su consejo. Quizás te preguntes: "¿No se darán cuenta de que estoy intentando manipularles?" No, incluso aunque lo vieran en el fondo de tus ojos, no lo creerían. Y puedes seguir preguntándote: "¿Cuánto tiempo puede durar la comedia?". Siempre.
Pero si crees que has ido demasiado lejos, hay un recurso infalible: envía a esa persona unas palabras de agradecimiento y/o felicitación. No te preguntes más. Puedes hacerlo tantas veces y a tantas personas como quieras. Nunca son demasiadas. Es más eficaz y barato que tres agencias de comunicación a tu servicio.

Corre en cuanto oigas alguna de las siguientes palabras
Unidad... sinceramente... solidaridad... el ser humano... de verdad... está claro... yo... yo... yo.

Nunca pierdas la opotunidad de no hacer nada
Gestos inútiles. Llamadas innecesarias. Reproches. Peticiones. Preguntas con respuesta previsible... Mejor, nada.

No envidies nada a nadie
Nunca.

Cree a todo el mundo
Quizás esperabas que dijera: cree al que merece tu fe. Si crees a todo el mundo, te equivocarás en un 50% de las ocasiones. Si sólo crees a los que dan credibilidad, te equivocarás en un 50% de las ocasiones. Vas a tener errores y decepciones en cualquier caso, pero el solo ejercicio de una fe ilusionada mantendrá tu optimismo. Eso es saludable para tu vida.

Un ganuja es un granuja
En la vida te encuentras con alguna gente difícil que, por algunas razones, llegas a creer que puede mejorar e incluso cambiar. Este es un optimismo que debería estar tipificado como delito. Un granuja es un granuja... Era un granuja a los tres años. Tal vez haya un granuja entre un billón que pueda cambiar. Incluso, aunque seas injusto con uno de estos, vivirás más tranquilo en todos los demás casos.

Incluso un idiota puede hacerte una crítica certera
Fija la mirada por dónde te llega la pelota en lugar de despreciar al jugador. No pierdas el tiempo preguntándote por qué alguien tan patoso te lanza una pelota tan difícil.

No intentes corregir a nadie
Hay amigos, parientes, compañeros de trabajo, colegas cuyos fallos de conducta son tan obvios que están pidiendo que, con tacto e inteligencia, les ayudes a salir de sus errores. Cada vez que te llegue esa inspiración, aplástala. En general, nadie piensa en ti... a menos que tú les recuerdes sus defectos. Entonces, empezarán a pensar cómo matarte.

Imagen: El hijo del hombre (Detalle). René Magritte, 1964 

martes, 25 de septiembre de 2012

Impedimentos para el mal humor

Esta editorial sigue empeñada en poner impedimentos a la tristeza y al aburrimiento, acercándonos a la diversión y al goce literario. A la felicidad pura y sublimada, en definitiva. Si pinchan en la imagen -preciosa, por cierto- de arriba, verán que este otoño la Editorial Impedimenta nos presenta apetitosas  suculencias con especial y marcado sabor british. Entre ellas, mi paladar me induce a destacar El canto del cisne, de Edmund Crispin, la nueva aventura detectivesca de Gervase Fen (segundo título de la serie que se aparecerá después de la inolvidablemente divertida La juguetería errante); Caída y auge de Reginald Perrin, de David Nobbs, considerada una de las más famosas comedias clásicas inglesas de todos los tiempos; Los habitantes del bosque, de Thomas Hardy, novela inédita en nuestro idioma del gran escritor inglés y que nos ofrece, como es habitual en él, una hermosa historia rural; o la La buena novela, de Laurence Cossé, un título que viene precedido de una crítica excelente y que nos narra con humor la historia de unos libreros dipuestos a vender sólo obras maestras, seleccionadas por un comité secreto de ocho respetables escritores que seleccionan sus 600 obras favoritas: tesoros canonizados por el tiempo, obras literarias inmortales, pequeñas joyas, y también algunas novelas innovadoras (ya se imaginan cuál es las reacción de los pseudo abanderados de la igualdad y de la libertad de la cultura y bla bla bla). Atención también a la nueva colección de novela gráfica El chico amarillo, que se inaugura con una biografía de Virginia Woolf, fruto de la colaboración entre la escritora Michèle Gazier y el dibujante Bernard Ciccolini

Pues eso. Luego no diga que se aburre. O se pone triste.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Otoño Flaubert

Flaubert fue un gran estilista. Flaubert fue casi un anacoreta de la literatura, un buscador de la belleza literaria y la perfección expresiva. Escribió la que es considerada una de las mejores novelas de todos los tiempos, Madame Bovary (o La señora Bovary), en cuya creación invirtió cinco años de su vida. Solitario, meditativo, sensible, fetichista, el gran autor francés representa por antonomasia la figura del escritor moderno, y es, por derecho propio, el tema central de este primer Otoño en El Infierno de Barbusse.

Otoño Flaubert es un monográfico ideado y realizado por El infierno de Barbusse, en colaboración con Alba Editorial, sobre la vida y la obra de Gustave Flaubert, centrado especialmente en su obra cumbre, Madame Bovary. Otoño Flaubert aspira a ser una forma divertida pero seria –ambos adjetivos no son contrapuestos– de divulgación de la figura del gran escritor francés entre todos los seguidores y lectores de este blog y de la blogosfera en general, aprovechando que Flaubert es noticia en España, gracias a la impecable edición de La señora Bovary que Alba Editorial acaba de poner en librerías, y que cuenta con la excelente traducción de María Teresa Gallego Urrutia.

Otoño Flaubert consta de dos grandes bloques, consecutivos e independientes:

Bloque I. Introducción al universo de Flaubert

Consiste en una introducción a la figura de Flaubert como persona y como escritor. A lo largo de octubre se publicarán en el blog diferentes entradas temáticas sobre el autor y su obra. En total serán 6 entradas que aparecerán cada martes y viernes, desde el 12 de octubre, la primera, hasta el 30 del mismo mes, la última. Cada entrada incluirá una propuesta de actividad que ha de ser elaborada por los participantes. El infierno de Barbusse pretende dar las herramientas para conocer adecuadamente al autor de Madame Bovary, pero es cada participante quien ha de coger “papel y lápiz” y conocer de primera mano, a través de la lectura de diferentes fuentes, el universo flaubertiano y el contexto en el que nace esta obra maestra de la literatura. Para animar a la participación y hacerla divertida, todos aquellos que completen las 6 propuestas de trabajo entrarán en un sorteo de 2 ejemplares de la maravillosa edición de La señora Bovary, por cortesía de la editorial Alba, colaboradora de este Otoño Flaubert, y a la que el autor de este blog quiere expresar públicamente desde aquí su más sincero agradecimiento. 

Las bases del sorteo son las siguientes:

1.- El sorteo se realizará el día 4 de Noviembre, y para participar se deberán realizar las seis propuestas de actividad que se formularán en el blog al final de cada entrada temática los días 12, 16, 19, 23, 26 y 30 de octubre de 2012.

2.- Los interesados deberán remitir sus trabajos o actividades al mail del blog El infierno de Barbusse (elinfiernodebarbusse@gmail.com). El envío de los mismos puede hacerse de uno en uno, conforme vayan apareciendo las propuestas, o bien todos de una vez en un mismo envío. En cualquier caso, los trabajos tienen que haber sido enviados al mail citado antes del 2 de noviembre a las 23:59 h.

3.- Podrá participar cualquier persona. Por cada participante que haya enviado sus trabajos en la fecha tope establecida, se adjudicará un número, que será con el que participe en el sorteo. A aquellos que se hayan registrado como seguidores del blog El infierno de Barbusse, se les bonificará con dos números adicionales más, con lo que participarán en el sorteo con un total de tres números (los interesados en hacerse seguidores, pueden hacerlo en el blog, en la barra de la derecha, donde pone 'Participar en este sitio').

4.- El sorteo se realizará con la herramienta Sortea2, para garantizar la objetividad y claridad del proceso.

Calendario Bloque I. Introducción al universo de Flaubert:

      12 de octubre: Entrada y actividad 1
      16 de octubre: Entrada y actividad 2
      19 de octubre: Entrada y actividad 3
      23 de octubre: Entrada y actividad 4
      26 de octubre: Entrada y actividad 5
      30 de octubre: Entrada y actividad 6
      2 de noviembre: Fecha tope entrega actividades
      4 de noviembre: Sorteo de 2 ejemplares (Cortesía Alba editorial)

Bloque II. Lectura guiada y participativa de Madame Bovary

Una vez conocido el universo flaubertiano, se llevará a cabo una lectura guiada y participativa de su gran obra maestra: Madame Bovary (o La señora Bovary). La lectura comenzará el día 9 de noviembre y acabará el 21 de diciembre.En esta lectura podrá participar cualquier persona, haya o no participado con anterioridad en el bloque I

A lo largo del proceso de lectura se irán publicando diversas entradas con las pautas y claves de lectura que han de seguir los participantes. Cada entrada está pensada para que el lector trabaje a título individual y, al mismo tiempo, pueda compartir opiniones sobre alguno de los temas planteados o sobre algùn aspecto que le haya llamado especialmente la atención. Las entradas han de ser abordadas por el lector una vez haya leído los capítulos a los que se hace referencia, con objeto de trabajarlas adecuadamente.

Cada entrada constará de las siguientes partes:

1. Un breve resumen argumental de los capítulos leídos.

2. Guión de lectura: se compone de una batería de preguntas y observaciones sobre el texto que tiene como objetivo sacarle el máximo partido a la lectura realizada. Esta parte no está pensada para ser resuelta ni comentada en común por los lectores, sino para ser trabajada a nivel particular por cada lector, bien por escrito o bien mentalmente, como desee cada cual. No obstante, los participantes podrán, si lo desean, hacer comentarios sobre cualquier aspecto tratado, pregunta o duda que deseen exponer.

3. Fragmento: se cita un fragmento significativo o que destaque por su relevancia, alcance o construcción narrativa.

4. Claves de lectura: se destaca uno o varios aspectos, ya sea de tipo técnico como argumental o narrativo de la obra, y se propone alguna pregunta o reflexión para que los participantes en la lectura expresen sus opiniones y puntos de vista mediante comentarios. La puesta en común y el intercambio de impresiones redunda en una mayor riqueza de la experiencia lectora.

En cuanto a la edición que pueden utilizar para la lectura, como se dijo en su momento hay numerosas ediciones publicadas en papel (Alianza, Cátedra, etc.) y también la posibilidad de compra a través de Internet de diferentes ediciones digitales o ebooks, aunque, sin duda, la mejor opción de lectura, por su traducción y cuidado es la reciente edición de Alba Editorial, La señora Bovary, con la excelente traducción de María Teresa Gallego Urrutia. Es precisamente esta edición la que servirá de base para todas las citas y referencias de la obra que se hagan por parte del blog en el proceso de lectura.

Los participantes pueden seguir el ritmo de lectura que deseen, aunque les resultará más provechoso seguir el calendario de entradas y pautas de lectura marcado por el blog

Calendario Bloque II. Lectura guiada y participativa de Madame Bovary 

    Inicio de lectura (9 de noviembre)
      Parte I
         Caps. 1-5 (12 de noviembre)
         Caps. 6-9 (19 de noviembre)
      Parte II
         Caps. 1-6 (26 de noviembre)
         Caps. 7-10 (3 de diciembre)
         Caps. 11-15 (10 de diciembre)
      Parte III
         Caps. 1-6 (17 de diciembre)
         Caps. 7-11 (20 de diciembre)
    Fin de lectura (21 de diciembre)

Por último, Otoño Flaubert quiere tener un detalle con todos los participantes en la lectura sorteando, al término de la misma, un ejemplar de La señora Bovary (Alba Editorial). El sorteo será el 22 de diciembre de 2012 y entrarán en él todos los participantes que hayan realizado comentarios a lo largo del proceso de lectura de la obra. A cada participante se adjudicará uno o varios números para entrar en sorteo, en función del grado de participación que haya tenido a lo largo del proceso de lectura. Así, quien haya contribuido con un total de 1 a 5 comentarios durante el desarrollo de la lectura, se le adjudicará 1 número en el sorteo; quien haya contribuido con un total de 6 a 10 comentarios, participará con 2 números; y, finalmente, quien haya realizado de 11 a 15 comentarios, lo hará con 3 números. El sorteo se hará con la herramienta Sortea2, para garantizar la objetividad y claridad del proceso. (Nota: Los participantes que ya fueron premiados con anterioridad en el sorteo del bloque I de Otoño Flaubert quedan excluidos de este sorteo.)

Nos espera un Otoño diferente, un Otoño inolvidable, un Otoño Flaubert.
¡Te esperamos el 12 de octubre!.

jueves, 20 de septiembre de 2012

Flaubert viene al infierno este otoño


Nuestro primer otoño en el infierno es para Flaubert. Comenzamos el 12 de octubre. Ve cogiendo papel y lápiz. El lunes, toda la información.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Interruptus homo lector

Soy un poco como Montaigne. Me dejo llevar por el libre y caprichoso discurrir de mis deseos de lectura, sin importarme gran cosa interrumpir súbitamente un libro y claudicar al reclamo de otro. Con un texto entre manos, se me cruza otro y luego otro, y se terminan por entreverar a guisa de potaje bibliográfico. A Dickens se le cruza Hesse, a Hesse, Cervantes. Intimando con Cervantes, puede aparecer la insolencia de Hamsun. A Goethe le puede violentar Pessoa (mi Pessoa). Y así. Yo no sé si esto es signo de la edad. La verdad es que no me recuerdo, de más joven, infringiendo esa conducta que casi todo el mundo ostenta por mandamiento, la de practicar una lectura continuada y firme hasta el final, sin otras ingerencias textuales. Libro que se empieza, libro que se acaba. Así leía yo a mis veinte, treinta años. A no ser que el libro fuese insoportable, aburrido o pretencioso, o las tres cosas, o simplemente mal traducido. Decía Montaigne que "si un libro me aburre, tomo otro; si un libro me resulta demasiado difícil, no me muerdo las uñas por las dificultades que encuentro en él. Después de uno o dos intentos, renuncio, pues mi cabeza actúa solo al primer impulso. Si no comprendo un punto a primera vista, es inútil repetir los esfuerzos, sólo consiguen hacerlo más oscuro". Y apuntalaba: "No tengo necesidad de sudar por los libros, y puedo dejarlos cuando quiera". Esa libertad absoluta debería ser la primera norma del buen lector. Cualquier persona puede comprenderla y asumirla, porque la vida es breve y el arte es largo, y además no importa, como decía Machado, pero mi caso es distinto. A diferencia de Montaigne, me noto evolucionado hacia una especie de inédito lector, aquel que aun disfrutando de un buen libro es capaz de dejarlo en stanby al ponérsele los ojos como chiribitas con otro que invade con señales la corteza cerebral y tienta indefectiblemente a la infidelidad, a la felicidad. Así que este interruptus homo lector que soy es capaz de llevar dos, tres, incluso cuatro lecturas paralelas, como un moro en el harén, como un turco en el serrallo, eligiendo la compañía de una concubina diferente dependiendo del día de la semana, del momento del día. Una bibliopatía más. He de poner remedio, he de poner remedio. Mejor, voy a proponerme esto: voy a...  [Transcripción de una anotación de Barbusse manuscrita a lápiz, resto ilegible]

Imagen: Montaigne. Grabado de Alejandro García Restrepo.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Nadie está pensando en ti


Roger Rosenblatt es un escritor y periodista neoyorkino con varios libros publicados realmente inteligentes y muy estimulantes. Es el caso de su Rules for aging (Reglas para envejecer), que destaca por ser un compendio de divertidas (pero, ah, verdaderamente sabias) normas de conducta, mezcla de la mejor filosofía estoica, escéptica, cínica y epicúrea, adaptada, eso sí, a la vida del siglo XXI. Presento una selección en tres entradas distintas. Esta es la primera de ellas. Seguro que al leerlas te dices: ¡eso lo he pensado yo!

No importa
Se trate de lo que se trate, no importa. Esta regla es la nº 1 porque añadirá décadas a tu vida. No importa si llegas tarde, si estás aquí o allí; si lo dijiste o no lo dijiste; si tu jefe te mira así o de otra manera; si tenías un buen o mal día... No importa.

Nadie está pensando en ti
Sí, parece que algunos de tus amigos te está traicionando; tu pareja o tu cuñada o tu abogado creen que estás echando algún kilo; ven menos pelo en tu cabeza; tu cliente desconfía de tu argumento... Créelo; nadie está pensando en ti. Están ocupados pensando en sí mismos. 
Igual que tú.

Ignora a tu enemigo o mátalo
Llega un momento en el que surge un enemigo inesperado y es de verdad. Este sí piensa en ti. En todo momento. Es difícil no verlo.
La regla es no hacer nada. Absolutamente nada..., salvo que lo puedas eliminar. Si no le prestas atención, la desesperación irá creciendo en su interior; le acabará llevando a la incoherencia y a la infelicidad. Cuanto más feliz parezca tu vida, más miserable será la suya. 
Si crees que puede eliminarlo, asegúrate de que será de forma rápida, anónima. Incluso él no debe percatarse de que estás acabando con él. Si hay una milésima de segundo en la que se percata de su fin, morirá contento. En general, es mejor dejar a un enemigo sin palabras que sin vida. Piensa: tú eres su obsesión y él es un ladrido en la noche. Ignóralo.

Abuchéate a ti mismo
Hay veces en las que las cosas te salen muy por debajo de tu estándar. Adelántate al juicio de los otros y empieza tú mismo el abucheo. Será bueno para tu salud y privarás a los demás del privilegio de empezar ellos.

Sí, fuiste tú
Si tienes la más ligera sospecha de si era o no tuya la responsabilidad por un error, tan pronto te surja el "Yo no lo hice", descártalo. Si, fuiste tú. Cuanto antes aceptes esa conclusión, antes pondrás remedios. Y vivirás más.

Después de los 30 no es decoroso culpar de tu vida a tus padres
Digamos que después de los 25.

Si algo te aburre, probablemente eres tú
Piensa en ello cuando te lías en charlas incansables que acaban aturdiéndote.

Las apariencias no engañan
Te hayan dicho lo que te hayan dicho, de verdad, no engañan.

No seas ingenioso, ni siquiera listo
Buena parte de la gente realmente inteligente nunca dijo algo ingenioso o brillante. Cuando te encuentras diciendo algo chistoso es que nada sustancial llega a tu cabeza. A veces, a todo el mundo le llega un golpe gracioso y sorprendente y no es fácil resistirse a lanzarlo para el disfrute de otros.
¡Aguanta, por favor! Sobre todo en reuniones sociales, de empresa o cenas de parejas. Si tus salidas son realmente graciosas, ten por seguro que todo el mundo se reirá y aunque sea sonoramente, te verán como una amenaza, y eso será una desventaja para ti.
Acuérdate de Oscar Wilde. Todo el mundo celebraba sus frases ingeniosas, incluso en su proceso por homosexualidad. Una grandiosa estupidez que le mandó a trabajos forzados y acabó con su humor.
Piensa un momento: ¿Te caen bien los ingeniosos en las reuniones sociales?

La soledad es mejor que la soledad en compañía
Siempre que te veas aislado de amigos y sientas el impulso de coger el teléfono y hacer unas cuantas llamadas en busca de compañía, prepárate para lo que sigue, "¡Nos tomamos un chuletón como en los viejos tiempos!" ¡Estupendo! ¡Qué ilusión me hace!".
En cuanto acabes de hacer esos planes, empezarás a notar que es un error. Y el error te pesará antes incluso de la cita.
Es una pena, pero hay que aceptar que la peor soledad es un festival comparado con la compañía de la mayor parte de la gente ("Oye, tenemos que repetir... Te llamo yo la próxima vez")
Acepta la soledad, discrimina la compañía.

Lo que hacen los demás es magnífico
Todos tenemos gente que nos escoge como jueces de lo que hacen, sea cocinar, dibujar, cantar, diseñar ropa o cantar flamenco, y nos acaban pidiendo una opinión sincera porque "tienen confianza total en nuestro criterio". 
Tu respuesta: "Eso que haces es magnífico". Y no añades ni una palabra. Un gesto de cariño y ya. ¿Crees que ellos querían oír otra cosa distinta?

Continuará...

Imagen: René Magritte. Golconde. 1953

jueves, 13 de septiembre de 2012

Una lectura vespertina de septiembre


Anonadado, entusiasmado, vivificado, rejuvenecido..., leyendo esta maravilla. ¡Qué grande es el escritor ruso más europeo! El narrador de la ocasión perdida, del "pudo haber sido y no lo aproveché". Nada tumultuoso o quejica (estoy ya un poco harto de tanto reivindicador ombliguista). Todo lo contrario, sereno y lírico. Estoico. ¡Cómo escribe Turguénev, Santa María del Buen Dolor! 

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La cerilla de Faulkner

Mutilados de cuerpo. Mutilados de afecto, de compasión, de alegría. Así son los personajes que pueblan las páginas bestiales de este libro terrible. Si la literatura, como decía Faulkner, es una cerilla que nos permite comprobar la absoluta oscuridad que nos circunda, esta obra de Hermann Ungar es, sin duda, el máximo exponente práctico de tal afirmación. Libro de la soledad (la más atroz, la vivida en compañía de otros), del desamor (o mejor debería decir del desprecio) y de la esclavitud psicológica. De la imposibilidad -siempre presente, como un estigma- de comunicarnos con los demás. Pobre Franz Polzer, personaje central, víctima de su infancia y de su innata cobardía, de su alteridad y de su paranoia. Las primeras frases del libro lo captan atrapado en su madeja de rutina aséptica: "Desde los veinte años, Franz Polzer era empleado de banca. Todos los días, a las ocho menos cuarto de la mañana, salía hacia el despacho, nunca un minuto antes ni un minuto después. Cuando doblaba la esquina de su calle, el reloj de la torre daba tres campanadas." Y, más adelante, nos damos cuenta, poco a poco, de detalles que configuran su perturbadora y compleja mirada: "Nada más ver la silueta de su tía en la habitación iluminada, Franz Polzer comprendió que la desnudez de la mujer era repelente. Ante la sombra de la tía y ante Frau Porges, le horrorizaba pensar que aquel cuerpo no estaba cerrado. De que tenía un corte, una abertura insondable. Como la carne desgarrada, como una herida." Obra de prosa directa y sin adornos, descarnada. La enfermiza y perversa relación entre Polzer y Porges (entre Polzer y el mundo, en realidad) me recuerda a la que se retrata en Auto de fe de Elías Canetti (libro que aún tengo en la mesilla, sin terminar, por demasiado asfixiante). La sombra de Kafka se proyecta sobre Ungar, pero en este también escritor checo hay, en mi opinión, más respiraderos. Penetrante y expresionista, lúcida e inmisericorde, sin tapujos, Los mutilados, publicada originalmente en 1923 y rescatada ahora por Siruela (y también por Backlist), es una rotunda e incuestionable y absoluta obra maestra.

lunes, 10 de septiembre de 2012

El aire de los odres

«Ciertamente, en cualquier caso, para el joven un adorno seguro es el silencio, sobre todo, cuando, al escuchar a otro, no se altera ni se alborota ante cada cuestión, sino que, aunque el discurso no sea demasiado agradable, lo soporta y espera a que termine el interlocutor, y una vez que termina, no se lanza inmediatamente a la réplica, sino que, como dice Esquines, deja pasar un tiempo, por si quisiera añadir algo a lo dicho el que ha hablado o cambiar y quitar algo. Los que inmediatamente se oponen, actúan torpemente, porque ni escuchan ni son escuchados al hablar a los que estaban hablando; pero el que está acostumbrado a escuchar con moderación y con respeto recibe y conserva el discurso provechoso; en cambio, distingue y descubre mejor el inútil o falso, mostrándose amigo de la verdad y no amigo de la disputa ni impetuoso ni alborotador. De ahí que, no sin razón, dicen algunos que es más necesario sacar de los jóvenes el aire presuntuoso y la vanidad que el aire de los odres, si se quiere verter en ellos algo provechoso, y, si no, no pueden admitir nada, porque están llenos de orgullo y de arrogancia.»
(De Sobre cómo se debe escuchar. Plutarco. Ed. Gredos)

Imagen: Capricho n. 39. Francisco de Goya 

viernes, 7 de septiembre de 2012

Jugando a ser Sherlock


Miren qué buena idea ha tenido Grijalbo. Editar este bonito divertimento, un libro para pasar unos cuantos buenos ratos jugando a ser el detective más famoso de la historia. El libro de los enigmas de Sherlock Holmes es un cuidado tomo de casos y misterios ambientados en el universo de Conan Doyle que es un verdadero regalo para los amantes de sus novelas y relatos gracias a la recreación de espacios, personajes e ilustraciones que ayudan al lector a sumergirse en un ambiente de misterio mientras trata de resolver los acertijos. Lestrade, violines, lupas, pipas de tabaco, y, por supuesto, la prosa del doctor Watson, encargado de plantear los más de 150 retos que el famoso detective le dejó como legado, son sus mayores credenciales. Los casos se presentan además con unos diálogos, respuestas y soluciones de gran fidelidad al estilo de Conan Doyle. ¿Quieres probar a poner a prueba tu capacidad lógica y deductiva? Abajo, una muestra con uno de los acertijos contenidos en el libro. Sólo haz de hacer clic en la imagen y pensar un poquito. ¡Suerte!

miércoles, 5 de septiembre de 2012

Un solitario rencoroso


Siempre me interesaron los lugares donde se da vida a una obra: el espacio físico, la luz, el mobiliario, los instrumentos de escritura -las matronas de su parto- que fueron piezas básicas en su concepción. Cuanto más simples y austeros son, más me gustan. Es la austeridad la que preside la habitación personal de Rousseau en su casa de Le Mont-Louis, en la ciudad de Montmorency (Val-d’Oise), a las puertas de París. Fue en Montmorency donde Rousseau escribió obras mayores como Emilio o la Educación, El contrato social, o Julia o la nueva Eloísa.

La casa de Rousseau, como la de muchos grandes hombres que brillaron por su inteligencia, es de una sencillez extraordinaria. Son casas cómodas rodeadas por acogedores jardines, casas para vivir, no para mostrar. Su escritorio se sitúa de cara a la ventana, la luz natural lo realza y le da vida. Su huérfana presencia en medio de la habitación, exceptuando la cama que aparece al fondo, nos transmite sensaciones de espacio, nitidez y orden.

Rousseau es uno de esos autores que se observan a sí mismos, quiero decir que utilizan la escritura como una especie de radiografía interior con la que intentan detectar todos los sentimientos que experimentan, sistematizándolos y plasmándolos con precisión (éstos son los escritores que más me interesan). Este verano he acudido a sus Confesiones de un paseante solitario, el libro de un solitario rencoroso. Rousseau no se muestra en él todo lo sincero que debería ser el autor de un diario personal, pero me da igual, lo que me interesa es su propia contradicción, su pataleta de niño, su herida de vida. Atacado por muchos, Rousseau se refugió en el campo, dedicado al paseo contemplativo y al estudio de las plantas. Voltaire, su máximo enemigo, dejó dicho de él que era un blandengue y un tartufo. Su vida y su obra, sin embargo, fue muy apreciada por los románticos, que encontraron en él una fuente de inspiración.

Cada vez me interesan más los perdedores. Rousseau es uno de ellos (aunque él lo negaría).