sábado, 22 de diciembre de 2012

Sorteo final Otoño Flaubert


Les dejo aquí el resultado del sorteo del tercer ejemplar de La señora Bovary (Alba) que se ha realizado entre todos los participantes de la lectura guiada y participativa.

Enhorabuena al ganador. Y Feliz Navidad a todos.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Clausura de Otoño Flaubert

Federico Faruffini. La letricce, (1864-1865 ca.)

Pues se acabó el Otoño Flaubert. Han sido casi dos meses y medio dedicados al estudio de este gran escritor francés y a una obra indispensable de la literatura, La señora Bovary. Esta propuesta, de la que no había precedentes en el mundo de los blogs, consistente en un estudio monográfico y documentado sobre un autor, seguido de una lectura guiada y participativa de una de sus obras, se ha ido convirtiendo semana tras semana en una experiencia intensísima, que ha requerido un gran esfuerzo y dedicación, pero también una gran satisfacción. "Nada que merezca la pena es fácil", dice Plutarco. Y es verdad. 

Me gustaría agradecer a Mario Vargas Llosa y a Vladimir Nabokov el asesoramiento y ayuda desinteresados que me han prestado a lo largo de este Otoño. Asimismo, quiero expresar mi agradecimiento, por su inestimable apoyo, a Harold Bloom, Antonio Muñoz Molina, Ramón García Pradas, Germán Palacios, Rubén López Rodríguez, Javier del Prado y Carlos Pujol. A María Teresa Gallego Urrutia por su impagable traducción de La señora Bovary y por sus motivantes visitas comentadas. A la editorial Alba, por seguir creyendo que la edición es creación. Y, por supuesto, a vosotros, los participantes (auténticos graduados ya en Flaubert) que habéis hecho posible que este Otoño Flaubert sea fructífero e inolvidable. 

Este Otoño de El Infierno de Barbusse 2012 queda clausurado. Se convoca el Otoño de El infierno de Barbusse 2013. Están todos ustedes invitados.

(Recuerden que el día 22 se sorteará un ejemplar de La señora Bovary entre todos los participantes de la lectura guiada. Suerte.)

Muchas gracias.

lunes, 17 de diciembre de 2012

Lectura Madame Bovary, III, caps. 1-11

Después de su encuentro en la ópera, Léon y Emma inician una apasionada historia de amor. Emma da rienda suelta a sus ansias de amor y riqueza y gasta más de lo que tiene instigada por Lheureux, que conoce la relación de los jóvenes. A Léon lo asusta el desenfreno de Emma y pone fin a la relación. Emma, acuciada por las deudas, que arruinan a Charles, y trastornada por su fracaso sentimental, decide poner fin a su vida. Se suicida tomando arsénico y muere tras una horrenda agonía. Charles cae en un abatimiento atroz, sobre todo tras descubrir las cartas que Léon enviaba a Emma. Un día su hija lo encuentra muerto y ella debe ir a vivir con una tía lejana.

Guión de lectura:

1. Al encontrarse con Léon en la catedral, Emma acepta que les enseñen la iglesia: ¿qué paso definitivo parece querer eludir o retrasar con ello? ¿Le entrega a Léon la carta que había tenía preparada? [cap. 1]

2.Tiene lugar en este capítulo una de las más famosas escenas de la novela: el paseo de Emma y Léon en el coche con las cortinillas echadas que deambula sin rumbo por las calles de Ruán. El lector se ve obligado así a imaginar la escena, puesto que el narrador se limita a recalcar la velocidad del coche y a señalar los nombres de las calles por las que circula. Al final, una mano que asoma por debajo de las cortinillas arroja al aire pedacitos de papel: ¿qué revela este detalle? [cap. 1]

3. Oberva cómo al final del capítulo la perspectiva del narrador se adapta a la de los burgueses que miran asombrados pasar una y otra vez aquel extraño coche.  [cap. 1]

4. ¿Cómo se contrasta el "mundo" de Emma con el de Yonville cuando ella regresa del pueblo? [cap. 2]

5. Fíjate en los sentimientos de Emma hacia Charles tras conocerse la noticia de la muerte del padre de éste. [cap. 2]  

6. Emma ha aprendido a ocultar su vida y se las ingenia para ir una vez por semana a ver a Léon a Ruán. El uso de la ironía es patente aquí de nuevo cuando Flaubert, para describir la estratagema ideada por Emma para ver a solas a Léon, escribe: "Fue por entonces, es decir, a comienzos del invierno, cuando pareció aquejarle un ardiente entusiasmo por la música" [cap. 4]

7. Observa cómo se describe la ciudad de Ruán, al llegar allí los jueves por la mañana en la diligencia, no de forma objetiva, sino a través de las impresiones de Emma. [cap. 5]

8. Mientras la mentira se convierte para Emma en una necesidad y Lheréux va estrechando el cerco económico contra ella, ¿qué cariz van tomando las relaciones con Léon? [cap. 6]

9. ¿Se siente Emma feliz? ¿Se ha sentido alguna vez feliz? ¿Ha encontrado alguna vez lo que buscaba? [cap. 6]

10. ¿Qué influye en Léon para hacerle pensar que tiene que abandonar sus relaciones con Emma? [cap. 6]

11. Los acontecimientos se precipitan: se ponen a la venta los bienes embargados a Emma, que se siente desbordada por lo que está pasando. ¿A quién le da sus últimos cinco francos? ¿Qué significado crees que tiene el hecho? [cap. 7]

12. Observa de nuevo el cambio de perspectiva: ¿desde dónde y a través de quién se narra ahora el encuentro entre Emma y Binet? [cap. 7]

13. ¿Tiene conciencia Emma de la propia degradación moral al visitar a Rodolphe? ¿Cómo reacciona este? Observa otra vez el impresionismo descriptivo: al salir de la casa de Rodolphe, el paisaje es descrito como lo ve Emma. [cap. 8]

14. ¿Qué objeto recuerda Emma de la casa de Homais y qué determinación toma al hacerse con él? Fíjate en el final trágico de la protagonista: su muerte patética contrasta con el pragmatismo burgués. (Como hemos venido comentando en el transcurso de la lectura, la contraposición de la mentalidad romántica de Emma con la mediocre vida burguesa que la rodea es una constante a lo largo de la novela). [cap. 8]

15. ¿Crees que Charles se agranda como personaje en este capítulo? [cap. 9]

16. Observa la reacción de los distintos personajes ante el entierro de Emma: Homais, Lheréux, la madre de Charles... Fijémonos en Justin, ese personaje de corte dickensiano, enamorado platónicamente de Emma, que la va a llorar, en soledad, al cementerio. Es probablemente el único personaje sobre el que Flaubert extiende una mirada tierna y benevolente. [cap. 10]

17. Las dificultades se abaten sobre Charles, y todos parecen darle la espalda, incluso Homais. ¿Cambia en algo su forma de ser? ¿Se parece más al hombre que a Emma le hubiera gustado que fuera? [cap. 11]

18. ¿Cómo vuelven a aparecer en escena Léon y Rodolphe? Observa cómo se pone de relieve el romanticismo afectado del primero. ¿Qué otros personajes estrechamente relacionados con Emma aparecen? [cap. 11]

19. Compara en final de Berthe, la hija de Charles y Emma, con el de Homais. ¿Cómo queda retratado este último? ¿Puede tener algún significado el "triunfo" final de Homais? [cap. 11]

El pasaje favorito de Otoño Flaubert:

No escojo en esta ocasión un pasaje concreto, sino diferentes detalles y momentos que tienen lugar en el desenlace de la historia. Hay un momento inolvidable en la novela en que el entrometido Homais y por el prosaico sacerdote Bournisien —el creyente en los fármacos y el creyente en Dios— se quedan dormidos en sendas butacas, cerca del cadáver de Emma, el uno enfrente del otro, roncando mano a mano, con sus barrigas abultadas y las mandíbulas caídas, hermanados por el sueño, unidos al fin por la misma debilidad humana del sueño. El pesimismo de Flaubert sobre el ser humano es total, como parece ilustrar aquí. Pocos personajes se salvan en esta novela. Y, luego, ¡qué insulto para el destino de la infeliz Emma, el epitafio que Homais idea para su tumba! Tiene la cabeza atiborrada de latinajos, pero al principio no es capaz de encontrar otra cosa que sta viator, «detente, caminante». ¿Detente dónde? El final de esta cita latina es heroam calcas, «para no hollar a un héroe». Pero finalmente, Homais, con su atrevimiento habitual, sustituye «para no hollar a un héroe» por «para no hollar a una amable esposa». «Detente, caminante, para no hollar a una amable esposa»; lo último que se podría decir del pobre Charles, quien, a pesar de toda su estupidez, amaba a Emma con una adoración profunda, patética, de la que ella toma conciencia durante un instante fugaz, antes de morir. ¿Y dónde muere él? En el mismo cenador donde Rodolphe y Emma solían amarse. Ya digo, detalles que cierran el círculo, la terrible visión que Flaubert nos da del ser humano. Detalles que se añaden a todo lo demás que hemos venido analizando y que elevan a esta obra a la categoría de auténtica obra maestra del arte literario, y aun del arte.

Claves de lectura:

1. Uno de los temas planteados en la novela —tal vez más importante de lo que a simple vista pueda parecer— es el derroche económico, el consumismo que practica su protagonista y el consiguiente endeudamiento que trae como consecuencia. A este respecto el escritor Antonio Muñoz Molina en un brillante artículo titulado "El porvenir de Emma Rouault" (que les aconsejo leer integro aquí) ha dicho: "El hermoso instinto de felicidad de Emma Rouault queda malogrado por un orden social siniestro y por una afición excesiva a la literatura. Y si no estuviera siempre tan ebria de novelas, versos, y óperas, tal vez habría sabido averiguar a tiempo que su desgracia no la traerá el amor, sino los engranajes crueles del dinero, que entonces, igual que ahora, actúan con perfecto sigilo bajo el ruido de la literatura, de la política, de la religión, de la propaganda. Emma Bovary es tan contemporánea nuestra que sucumbe bajo el peso monstruoso de una deuda que no puede pagar." ¿Estás de acuerdo con Muñoz Molina en que Emma prefigura el consumismo del siglo XX, que ella está más próxima al hombre actual por su materialismo, por su irrefrenable compulsión a la compra y a la adquisición de cosas y más cosas de las que le son necesarias y, sobre todo, de las que puede permitirse? ¿Hasta qué punto crees que Emma se suicida por la asfixia que le supone su deuda? 

2. Gran poder simbólico tiene la figura del horrendo vagabundo que Emma ve con frecuencia en Ruán y al que, posteriormente, oirá cantar bajo su ventana justo en el momento de su muerte. ¿Que te sugiere este personaje? ¿Qué crees que puede simbolizar?

viernes, 14 de diciembre de 2012

Robustos libros para macilentas navidades (y 3)


Y esta es mi tercera recomendación para estas próximas proximidades de obtener algún presente a modo de libro. Es otra oportunidad única, la de adentrarse en la literatura de un gran escritor mediante una recopilación de todas sus novelas (que suelen ser más bien nouvelles, salvando, si acaso, uno o dos títulos). Acantilado reúne en este maravilloso volumen los siguientes títulos: Ardiente secreto, Carta de una desconocida, Los ojos del hermano eterno, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, El candelabro enterrado, La impaciencia del corazón, Novela de ajedrez, La embriaguez de la metamorfosis; y las inéditas, en  esta editorial, Miedo, Confusión de sentimientos y Clarissa. El volumen, en tapa dura, buen papel ahuesado y preciosa imagen de cubierta. Lo demás lo ponen un conjunto de excelentes traductores. La mejor puerta de entrada para conocer a Zweig, quien no haya tenido la suerte todavía, y para reconocerlo, quien ya lo haya frecuentado. Usted mismo.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Robustos libros para macilentas navidades (2)


Cuando un  libro de estas características sale a la luz y se presenta ante nuestra mirada, y se materializa, se deja palpar y oler y admirar..., es mi obligación, comprenderán, traerlo aquí y hacerle un merecido y privilegiado hueco en este infierno, y proclamarles, de paso, que también en estos tiempos de exangüe panorama económico a la par que de pésimo gusto estético, todavía es posible el arte sofisticado de la buena edición, del trabajo hecho para perdurar. Y no se trata de un milagro, se trata de Libros del Zorro Rojo, editorial que lleva años apostando por la belleza bibliográfica y que entiende la profesión como una labor artística donde se cuida hasta el último detalle. Ahora (ayer, tal vez), ha hecho realidad este Fausto, de Goethe, una edición que tiene el valor añadido de incorporar las extraordinarias ilustraciones que la editorial George G. Harrap de Londres encargó en 1925 al gran artista irlandés Harry Clarke. La virtuosa ejecución de las más de setenta imágenes que iluminan esta tragedia deslumbra por su perturbador estilo vanguardista. Por otra parte, la traducción del texto es de José María Valverde, una de las mejores realizadas del texto del escritor alemán. La conclusión está clara: es una buena ocasión -quizá la mejor- para acercarse a esta obra cumbre de la literatura universal, háyala leído ya o no. Un poquito más de información y de recreo visual, aquí.

martes, 11 de diciembre de 2012

Robustos libros para macilentas navidades (1)

Hay libros que hablan por sí solos. Y autores cuyo apellido es rotundo, descomunal, epicéntrico. Y títulos que forman parte de nuestras vidas, de nuestro imaginario literario, de nuestra cultura permanente. Y editoriales cuyo nombre ya es garantía de impecable hacer, de rigor, de gusto estético, de sólida elegancia. Bastaría, en estos casos, con incluir aquí al lado la imagen de la cubierta de una de sus ediciones para que los seguidores de este blog y yo nos entendieramos a la perfección, sin necesidad de añadir anodinas y espurias palabras que nada más aportarán a la excelencia del producto, del objeto bibliográfico. 

Por eso, y por muchas más razones, aquí acaba este post. Y aquí me callo. 

Y, ahora, ya ustedes, que son adultos y libres y honestamente responsables de sus actos, y de sus aciertos y errores, deciden. 

Es una de mis (varias) recomendaciones (sin riesgo de fracaso) para que se den un homenaje estas macilentas navidades. Clic aquí para más. Y aquí.

Atte.,
Barbusse.

Importante nota posterior a la compra del libro: aquí.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Lectura Madame Bovary, II, caps. 11-15

Charles lleva a cabo una operación para curar del pie zopo a Hippolyte, el mozo cuadra de la fonda El León de Oro. Rodolphe, que se revela como un hombre independiente y egoísta, acaba por sentirse atrapado por Emma y, cuando habían planeado escaparse juntos, la abandona. La joven cae entonces gravemente enferma. Meses después empieza a recuperarse y Charles, para animarla, la lleva a ver una obra de teatro a Rouen.

Guión de lectura:

1. Tras el fracaso del experimento médico llevado a cabo por Charles, ¿qué siente Emma? ¿Por qué ella misma le había animado a hacerlo? ¿De qué manera repercute en las relaciones entre Charles y Emma el episodio de la pierna amputada al pobre Hippolyte? [cap. 11]

2. De la irritación ante Charles, Emma pasa a la repulsión por él. A continuación, experimenta una serie de cambios, tanto en su relación con Rodolphe como en su comportamiento, en sus modales y en su forma de vestir. ¿Qué hay en el fondo de estos cambios? ¿A qué obedecen? [cap. 12]

3. Observa el contraste entre los sueños y proyectos de Charles, familiares y hogareños, y los de Emma, llenos de fantasía, exaltados, novelescos e idealizados. Fíjate también en los fundamentos librescos, fruto de sus lecturas, de las expresiones y el comportamiento de Emma al final del capítulo, así como el contraste con las reflexiones de Rodolphe. [cap. 12]

4. En la escena de Emma sola y abandonada, como una heroína ante la fatalidad, leyendo la carta de Rodolphe en el desván: ¿qué tentaciones le asaltan? [cap. 13]

5. Pese a su situación económica, que empieza a ser desesperada (Lhereux se aprovecha de ello), Charles ignorante de todo, solo se preocupa por Emma, quien, por otra parte, siente incluso deseos de ser santa. ¿Es auténtica la religiosidad de Emma? [cap. 14]

6. Observa que todo en Emma es excesivo (sus sentimientos religiosos, sus inclinaciones caritativas...), porque todo es fruto de su idealismo y de su temperamento soñador. [cap. 14]

7. Por boca del cura Bournisien se exponen las opiniones eclesiásticas sobre la literatura y particularmente sobre el teatro y los actores. Es curioso saber por qué excomulgaba la Iglesia a los cómicos. [cap. 14]

8. La ópera a la que asiste la señora Bovary en Ruán -Lucia de Lammermoor, de Donizetti, está inspirada en una novela de Walter Scott, uno de los autores más leídos por Emma- vuelve a recordarle las novelas de adolescente y hace que vuelva a ser la de antes: soñadora, exaltada, sentimental... ¿Qué actitud muestra Charles ante la obra que se representa? ¿Y cuál es la de Emma? [cap. 15]

9. Como don Quijote, de nuevo la protagonista, durante la representación de la obra, confunde y mezcla su vida real con la que es solo ficción literaria. Al contrastar las dos en su mente, ¿qué se destaca de una y de otra? [cap. 15]

10. Con la marcha de Léon, Emma pierde las posibilidad de alcanzar sus sueños. ¿Por qué se sobresalta cuando Homais y Charles hablan sobre la vida de Léon en París? [cap. 15]

El pasaje favorito de Otoño Flaubert:

Es difícil elegir un pasaje de estos capítulos porque hay muchos y muy buenos, entre ellos todo un capítulo completo, el de la operación de Hippolyte, uno de los más logrados de la novela. Me quedo, no obstante, con un pasaje donde la ironía de Flaubert se acentúa sobremanera. Es el momento en que Charles y Homais hablan de la causa del desmayo de Emma y del olor de los albaricoques:

"-¡Extraordinario! -siguió diciendo el boticario-. Pero ¡entra dentro de lo posible que los albaricoques le hayan causado el síncope! ¡Hay naturalezas tan impresionables ante determinados olores! Y sería incluso un estupendo tema de estudio, tanto desde el punto de vista de la patología como del de la fisiología. Los sacerdotes saben lo importan te que es eso y siempre han usado plantas aromáticas en sus ceremonias. Para dejar estupefacto el entendimiento y causar éxtasis, cosa fácil de conseguir por lo demás en las personas del bello sexo, que son más delicadas que las demás. Se dice que las hay que se desmayan con el olor del cuerno quemado, con el del pan tierno...
-Tenga cuidado, no la vaya a despertar -dijo Bovary en voz baja.
-Y no solo están sometidos a esas anomalías los humanos -prosiguió el boticario-, sino también los animales. No ignorará usted, por ejemplo, el efecto singularmente afrodisíaco que produce la nepeta cataría, comúnmente llamada menta de gato, en la raza felina; y, por lo demás, por citar un caso de cuya autenticidad doy fe, Bridoux (uno de mis antiguos compañeros que actualmente tiene su establecimiento en la calle de Malpalu) tiene un perro que padece convulsiones en cuanto le acercan una tabaquera. Muchas veces ha realizado el experimento en presencia de sus amigos, en el pabellón que tiene en Bois-Guillaume. ¿Podría uno pensar que un simple estornudatorio cause tales estragos al organismo de un cuadrúpedo? Es curiosísimo, ¿verdad?
-Sí -dijo Charles, que no lo estaba escuchando.
-Lo cual nos demuestra -añadió Homais sonriendo con expresión de superioridad bondadosa- las incontables irregularidades del sistema nervioso. En lo referido a la señora, siempre me ha parecido, lo reconozco, una auténtica sensitiva. Así que no le aconsejo, mi querido amigo, ninguno de esos supuestos remedios que, so pretexto de atacar los síntomas, atacan el temperamento. ¡No, nada de medicación innecesaria! ¡Un régimen y ya está! ¡Sedantes, emolientes, dulcificantes! ¿Y no cree usted además que habría que estimularle un poco la imaginación?
-¿En qué y cómo? -dijo Bovary.
-¡All, ésa es la cuestión! Esa es efectivamente la cuestión: That is the question!, como leí hace poco en el periódico. 
Pero Emma se despertó y exclamó:
-¿Y la carta? ¿Y la carta?
Creyeron que deliraba; y deliró a partir de las doce de la noche: se le había declarado una fiebre cerebral."
 (La señora Bovary, p. 242-243. Traducción de María Teresa Gallego Urrutia)

Claves de lectura

1) Sobre el personaje de Homais, Nabokov ha dicho: "Es de una vulgaridad intelectual mastodóntica: su ciencia procede de los folletos; su cultura general, de los periódicos; sus gustos literarios son pésimos, sobre todo por la mezcla de autores que cita. En su ignorancia, llega a comentar: «That is the question, como leí hace poco en el periódico», ignorando que cita a Shakespeare y no a un periodista de Ruán..., aunque probablemente, lo ignoraba también el autor del artículo político. Además es un traidor, un sinvergüenza, un asqueroso, y no le importa sacrificar su dignidad a los intereses más importantes de su negocio o para conseguir una condecoración. Es cobarde, y a pesar de sus valientes palabras, le da miedo la sangre, la muerte, los cadáveres. Es despiadado y venenosamente vengativo. Es un asno pomposo, un farsante fatuo, un magnífico filisteo, un pilar de la sociedad, como lo son tantos filisteos." ¿Estás de acuerdo o crees que es exagerado? ¿No se salva nada en él?

2) La incomunicación y, más allá, la inservibilidad del lenguaje para expresar sentimientos complejos y precisos es un tema que está explícitamente plasmado en la novela. Hay en Flaubert una profunda desconfianza en la capacidad del lenguaje verbal, especialmente en sus modos más cotidianos, no sólo para servir de vehículo de comunicación entre los seres humanos, sino mucho menos para entenderse y reconocerse, para ser. Flaubert se adelanta, de este modo, a los postulados del teatro europeo del absurdo del siglo XX. Es por esto, una vez más, plenamente actual. Hay un momento en el capítulo 12 en que lo que comentamos, que habita toda la novela, se expresa de manera muy clara. Flaubert lo incluye como un pensamiento de Rodolphe: "Como unos labios libertinos o venales le habían susurrado frases semejantes, no creía gran cosa en el candor de estas de ahora; había que restarles, pensaba, las palabras exageradas que ocultan afectos mediocres; como si la plenitud del alma no recurriera a veces para desbordarse a las metáforas más vacuas, ya que nadie, nunca, puede dar la medida exacta de sus necesidades, ni de su forma de concebir las cosas, ni de sus dolores; y la palabra humana es como un caldero rajado con el que tocamos melodías para que bailen los osos, cuando lo que querríamos es llegar a las estrellas." (II, 12, p. 225) ¿Estás de acuerdo en que el lenguaje es inútil para expresar determinados sentimientos o para matizar reflexiones profundas y complejas? ¿Estamos abocados a la incomunicación?

lunes, 3 de diciembre de 2012

Lectura Madame Bovary, II, caps. 7-10

Tras la marcha de Leon, Emma entra nuevamente en una depresión, pero conoce a Rodolphe Boulanger, mujeriego, vividor y rico que se propone seducir a la señora Bovary, consciente de la infelicidad de la mujer a lado de Charles, a quien él considera un patán. Emma se enamora perdidamente de su amante, no guarda suficiente discreción, aunque Charles no sospecha nada, gasta cada vez más, deseosa de estar a la altura de la clase social de Rodolphe.

Guión de lectura:

1. Observa de nuevo al comienzo del capítulo el uso del estilo indirecto libre para mostrar los sentimientos de Emma: ¿cuáles son esos sentimientos? [cap. 7]

2. ¿Qué imagen emplea a continuación el autor para describir el estado anímico de la protagonista?
[cap. 7]

3. ¿Cómo se justifica Emma a sí misma la adquisición del reclinatorio gótico y otros caprichos? ¿Es auténtica su piedad religiosa? [cap. 7]

4. En este capítulo vuelve a aparecer un paralelismo entre Emma y Don Quijote. Localiza el pasaje y analiza cómo afecta a Emma la lectura en su comportamiento. [cap. 7]

5. Cómo se presenta la relación con Rodolphe? ¿Es fruto del descubrimiento del amor, como la primera, o se trata de una seducción convencional? [cap. 7]

6. Observa cómo nuevamente Flaubert usa la técnica del contrapunto en el impresionante capítulo de la feria agrícola. Establece medidas y llamativas interrupciones entre el discurso de las autoridades de la fiesta y el diálogo de seducción iniciado por Rodolphe. En relación con este diálogo, ¿a qué temas lleva la conversación este personaje con el fin de persuadir a Emma y hacer tambalear sus posibles prejuicios? [cap. 8]

7. El hecho de que el narrador añada a la visión general que ya tenemos de la feria la crónica que Homais envía al periódico (en lo que puede verse un ejemplo de relativismo narrativo), ¿crees que puede obedecer a un propósito de objetividad? ¿Puede tomarse la crónica de Homais como una parodia del estilo periodístico de la época? [cap. 8]

8. ¿Hace efecto en Emma el lenguaje afectado de Rodolphe? ¿Por qué? ¿Percibe el lector que Rodolphe finge y exagera? [cap. 9]

9. ¿Qué detalle, mínimo a primera vista, pero significativo, empuja definitivamente a Emma a aceptar la proposición de Rodolphe de montar a caballo? (Por cierto, en la novela del siglo XIX, la escena de los amantes a caballo solía significar la pérdida de la virtud). [cap. 9]

10. En ningún otro tema es tan patente la maestría de Flaubert como en la dosificación y distribución de lo erótico en la novela. El sexo está en la base de lo que ocurre, es, junto con el dinero, la clave de los conflictos, y la vida sexual y la económica se confunden en una trama tan íntima que no se puede entender la una sin la otra. Sin embargo, para sortear las limitaciones de la época (el siniestro puritanismo del Segundo Imperio llevó al banquillo a los dos grandes libros de su tiempo: Madame Bovary y Les Fleurs du Mal) y la amenaza de irrealidad, el sexo está presente a menudo de manera emboscada, bañando los episodios desde la sombra de sensualidad y malicia. La escena del paseo a caballo de Rodolphe y Emma por el bosque es uno de los más significativos en este sentido. Observa cómo Flaubert combina magistralmente el diálogo, la descripción (con profusión de imágenes visuales y sensoriales), y las sutiles impresiones psicológicas de los personajes para dotar al episodio de veracidad y fuerza narrativa. [cap. 9]

11. ¿Qué sentimiento y reflexiones expone Emma después de haber sucumbido por la tarde a los deseos de Rodolphe? [cap. 9]

12. ¿Por qué recuerda Emma ahora a las heroínas de los libros que ha leído? [cap. 9]

13. Analiza qué nuevos sentimientos descubre Emma en su relación con Rodolphe. [cap. 10]

14. ¿Qué efectos produce en Emma la lectura de la carta de su padre? [cap. 10]

El pasaje favorito de Otoño Flaubert:

No elijo un pasaje breve, sino un capítulo completo que es una obra maestra en sí mismo dentro de la novela. Se trata del capítulo 9, donde se relata la feria agrícola comarcal. Aquí está presente el pueblo entero de Yonville, hablan y evolucionan casi todos los personajes aparecidos hasta entonces y es impecable la síntesis de lo general y lo particular, la alternancia de lo colectivo y lo individual. Las treinta páginas del episodio le llevaron Flaubert tres meses de duro trabajo y el discurso del miembro del Consejo está rehecho siete veces. En una carta a Louise Colet, fechada el 7 de septiembre de 1853, Flaubert escribe: “¡Qué difícil es...! Este capítulo me resulta penoso. Contiene a todos los personajes de mi libro entremezclados, en acción y dialogando, con un gran paisaje que los envuelve. Si lo consigo, va a ser de lo más sinfónico." En otra carta, del 12 de octubre, dice: "Si alguna vez se han trasladado los valores de una sinfonía a la literatura, habrá sido en este capítulo de mi novela. Tiene que ser una vibrante totalidad de sonidos. Deberá oírse simultáneamente el mugido de los bueyes, el murmullo del amor, y los discursos de los políticos. El sol lo ilumina todo, y hay ráfagas de viento que agitan las tocas blancas... Consigo el movimiento dramático meramente a través de la interacción de los diálogos y el contraste de los personajes."

En la feria agrícola se vuelve a utilizar la interrupción paralela o método del contrapunto que comentábamos en el bloque anterior. Rodolphe encuentra tres taburetes, los junta para formar un banco, y él y Emma se sientan allí en el balcón del ayuntamiento, a contemplar el espectáculo del estrado, escuchar a los oradores, y entregarse a una conversación galante. Técnicamente, no son amantes todavía. En el primer movimiento del contrapunto, el concejal habla, ensartando horribles metáforas en el discurso y contradiciéndose llevado por el automatismo verbal. La conversación de Rodolphe y Emma se alterna con fragmentos del discurso oficial. Flaubert recoge todos los clichés de los discursos periodísticos y políticos; sin embargo, es muy importante reparar en que, si los discursos oficiales son "lenguaje periodístico" trillado, la conversación romántica entre Rodolphe y Emma es "lenguaje romántico" trillado. Como ha dicho Nabokov "toda la belleza de la escena está en que no es el bien y el mal interrumpiéndose mutuamente, sino una clase de mal entremezclándose con otra clase de mal." 

El segundo movimiento empieza cuando el concejal Lieuvain se sienta y toma la palabra el señor Derozerays. En contraste con el movimiento anterior, al principio, la conversación de los dos y el discurso del estrado están presentados de forma descriptiva, hasta que, en un tercer movimiento, se reanuda la cita directa, y los retazos de exclamaciones, provenientes del estrado donde se reparten los premios arrastrados por el viento, se alternan con rapidez, sin comentarios ni descripciones. 

El cuarto movimiento empieza cuando enmudecen los dos, y desde el estrado donde se está concediendo ahora un premio especial se oyen con claridad las palabras que Flaubert transmite con comentarios: “Rodolphe ya no decía nada. Se miraban. Los labios resecos les temblaban de deseo supremo; y blandamente, sin esfuerzo, trenzaron los dedos.”

Es un capítulo maravilloso. Tuvo una gran influencia en James Joyce; y no parece que, a pesar de las innovaciones superficiales, Joyce haya podido llegar más lejos que Flaubert.

Claves de lectura:

1) Centrémonos en el personaje de Rodolphe Boulanger. Al margen de su "donjuanismo", éste es el único que parece llegar a entender a la señora Bovary, tanto es así que Emma le cuenta confidencias y le hace partícipe de sentimientos íntimos que nunca antes había compartido con nadie. ¿Por qué crees que esto es así?

2) En mitad de la aventura que mantienen ambos, y a raiz de la lectura de una carta del señor Rouault que recuerda a Emma su pasado, se produce un quiebro sentimental y la protagonista nuevamente toma conciencia de su insatisfacción vital. La oímos pensar: "¡Qué felicidad en aquellos tiempos! ¡Qué libertad! ¡Qué esperanza! ¡Qué abundancia de ilusiones! ¡Ya no le quedaba ninguna! Se las había gastado en todas las aventuras del alma, en todas sus condiciones sucesivas, en la virginidad, en el matrimonio y en el amor; y las había ido perdiendo continuamente según vivía, como un viajero que se deja algo de su riqueza en todas las posadas del camino. Pero ¿quién la hacía sentirse tan desdichada? ¿Y dónde estaba la catástrofe extraordinaria que la había trastornado?" A partir de ahí, Emma parece girar sus pensamientos y sentimientos hacia su hija y su marido. ¿Hay detrás de ello una cierta consciencia de que esa felicidad que busca no existe? ¿Cómo interpretas esta actitud?