sábado, 30 de agosto de 2014

Una de las formas de la felicidad


Desde un lugar indeterminado y, por lo que se puede apreciar, ciertamente agradable, el señor Barbusse me hace llegar estas imágenes para que las comparta con ustedes. En la misiva que he recibido hay un breve texto, escrito de su puño y letra, hum... que trabajosa (por la endiablada tortuosidad de la caligrafía de mi representado) pero gustosamente paso a transcribirles a continuación. Esperen un momento que me ponga los anteojos..., hum, a ver: ¡ahora! La nota, que viene encabezada por el lema "Con Jim en el bolsillo", dice así:

"Amigo Duvenand, muestre a mis seguidores estas instantáneas como testimonio de que sigo vivo (o debería decir más bien como rastro o vestigio de mi existencia, pues no se me aprecia en las tomas). Me avergonzaba desde hace mucho tiempo confesar lo que hoy le puedo confesar. Se trata de un asunto que me venía produciendo una gran incomodidad y tensión cada vez que a alguien se le ocurría sacarlo. Yo solía callar, me sonrojaba y disimulaba de la mejor manera posible o intentaba desviar la conversación hacia otro tema. Pero todo tiene un límite, nadie puede vivir así. De modo que me decidí a ponerle solución y ahora, una vez que mi problema ha dejado de ser tal, puedo decir sin miedo a que me tachen de patético o idiota (lo que, desde luego, comprendería perfectamente) que hasta ahora no había leído La isla del tesoro. Sí, suena fuerte, lo sé. Pero cada uno tenemos nuestros ignominiosos secretos, usted también los tendrá, supongo. De todas formas, tal como le he dicho, eso es ya pasado. Como ve, Duvenand, este verano he puesto remedio y puedo asegurarle que hay que ser ciertamente un insensato para haberse perdido algo así. Ahora entiendo a Borges cuando llegó a decir que leer a Stevenson es una de las formas de la felicidad. No voy a ser yo quien ponga o quite una coma a esa verdad como un templo. La edición que me he llevado a este rinconcito es la de bolsillo de Valdemar, ilustrada y en pasta dura, sencillamente espléndida. Dígaselo a los seguidores del blog, no se olvide. Y dígales, haga el favor de decirles que ahora Jim ya siempre irá conmigo".  


Así dice el texto que he recibido. Les adjunto las otras dos "instantáneas" (usando el mismo término de mi representado) que lo acompañan. Aquí, en petit comité, hum... he de confesarles que me he quedado paralizado con esta misiva. Entiendo poco de estas cosas, pero no haber leído nunca este clásico me resulta extravagante, por no decir indecoroso. Y se las da de sabiondo de las letras, encima. Si yo llevara este blog, otro gallo cantaría, hum. En fin, les dejo, yo he cumplido mi misión, que es lo que se espera de mí y para lo que me sufraga mi representado, así que no seré yo quien lo critique.

No haber leído La isla del tesoro, ¡ja!, menudo pazguato.

21 comentarios:

  1. Indecoroso, desde luego, estoy de acuerdo con Duvenand. Es uno de esos libros maravillosos que siempre están en tu recuerdo.

    Menos mal que no critica a su representado, señor Duvenand, que si no, jajajaja

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  2. Hace unos meses hice la relectura con la estupenda edición de cátedra (aunque también dispongo entre otras de la maravillosa edición de valdemar avatares con ilustraciones de N.C. Wyeth). Volver a la isla es necesario para cualquier buen lector pues, en esa pequeña obra, Stevenson condensó el arte de narrar como pocos lo han hecho.
    Señor Barbusse, sepa que una vez atrapado, será difícil escapar del encantador tusitala.

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    1. Qué razón tienes, Carlos. Volver a ella se me va a hacer del todo necesario. Igual que al castillo de Elsinor. Una vez al año no estaría mal.

      Y es verdad que es una lección absoluta y magistral de cómo narrar. Hay un texto precioso de Savater respecto a esto en su libro (imprescindible, por cierto; este sí que es imprescindible) "La infancia recuperada". En fin, lo dicho, ahora comprendo -y me explico- el nombre de tu blog.

      Un saludo.

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    2. Te lo he dejado fácil con el tusitala. Ciertamente, el texto que le dedica Savater es una declaración apasionada al libro y al escritor. Tengo ese imprescindible "La infancia recuperada", pero además tengo un recopilatorio de todos los escritos dedicados a la aventura, terror, misterio y fantasía (en cine y literatura) que Savater ha ido publicando en diversos medios y, como no, además de incluir el dedicado a Stevenson en el libro que citas, hay muchos más sobre este autor, incluyendo una guía stevensoniana por las tierras de Escocia. Imperdible. Se titula "Misterio, emoción y riesgo" y está publicado en Ariel. Son más de 400 páginas, con numerosas fotografías y carteles y está muy bien de precio.
      Un saludo.

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    3. Maravilloso. Lo indagaré.

      Por cierto, a final de septiembre sale el Graphiclassic dedicado a "La isla del tesoro", un monográfico sobre la novela y su autor con muchísimas ilustraciones y grandes firmas invitadas. El primer número salió el año pasado y estaba dedicado a "Moby Dick". Si este sigue la misma línea, es también de suculenta adquisición.

      Gracias y un saludo.

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    4. Tengo, tengo. Ando hace tiempo esperando el de "La isla del tesoro".
      Gracias de todas formas.

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  3. Al llenar una laguna así, uno se pregunta sin duda ¿cómo he podido vivir hasta ahora sin haberlo leído? Pero también podría decirse que ha tenido la inmensa felicidad -cada vez más rara a medida que se cumplen años- de descubrir una joya de esas que dejan deslumbrado. Y eso es cosa muy digna de ser valorada.

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    1. Tú siempre ves el lado positivo, y visto así el asunto sí que lo tiene.Y la verdad es que es como dices.

      Un saludo.

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  4. Sr. Duvenand, dígale a su representado que le suba un poco su estipendio porque no hay derecho a que él disfrute de ese libro en ese lugar paradisiaco mientras usted hace de negro con sus misivas. Desde luego es imperdonable no haber leido esa joya que es la Isla del tesoro, aunque nunca es tarde y más todavía cuando se hace en ese lugar tan..... digamos atractivo. Aunque debo decir que esos juncos con esa arboleda no sé porque me recuerdan algo familiar..en fin debe saludos.

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    1. Muy familiar -e imprescindible.

      (¿Recuerdas a Azorín?)

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  5. Digale ud a su representado que ya puede hablarnos de tu a tu a los que hemos tenido la suerte de leer, saborear y releer esa joya...... enhorabuena Sr. Barbusse !

    Pd. Ah, sr Duvenand vaya ud pidiendole a su representado un aumento de su estipendio, que ya va siendo hora, hum....

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    1. Mira que me lo decías: ¿Tú no has leído La isla del tesoro? Qué penaaaa.

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  6. El señor Barbussesí que sabe cuidarse. Esperaba su vuelta ávido de recomendaciones literarias. Y aquí está. Bueno, aparentemente. A ver.
    Saludos.

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    1. Pues ya estoy aquí, aunque este mi secretario crea que esto es suyo.

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  7. No se preocupe, quien esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo por ejemplo no he leído tantos y tantos libros de los que me sonrojo que no pararía de estar colorada como un pimiento. Sin ir más lejos,y espero que no lo tenga en cuenta, no he leido todavía Madame Bovary. ;) espero ponerle remedio muy pronto.

    Feliz regreso y un saludo.

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  8. Pinta bien ese lugar indeterminado. Una buena edición siempre es una excusa oportuna para abordar esos agujeros negros lectores que todos tenemos (y callamos).

    Disfrute mientras pueda ;)

    Besos!

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    1. En este caso ha sido así. Esta edición es perfecta.

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  9. Qué maravillosas fotos...!! Yo no callo mi agujero negro lector, yo lo confieso!!!
    Un saludo!!

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