jueves, 9 de octubre de 2014

Otoño Tolstói 4. El nihilista disfrazado

Tolstói, con indumentaria de mujik, 1902

«Nuestro mayor pecado es el amor en abstracto por las personas. Sí, ese amor incorpóreo, impersonal por las personas que viven en algún lugar lejano y nos hacen señas con los dedos para que nos acerquemos a ellas. Amar a una persona a la que no ves, a la que no conoces y con la que nunca te vas a encontrar es muy fácil y muy atractivo, más aún porque no hay nada que sacrificar, no hay nada que perder, y al mismo tiempo el sentimiento parece estar activo, el alma satisfecha, y la conciencia engañada. Pero no, intenta amar a alguien que está frente a ti, con el que vives, al que ves, que tiene sus costumbres, y te estorba.

No soy un santo, ni nunca he pretendido serlo. Soy un hombre que se deja llevar por sus impulsos y que a veces dice, casi siempre dice, no del todo lo que piensa y siente; pero no porque no quiera decirlo, sino porque no sabe cómo decirlo, y con frecuencia exagera, sencillamente se equivoca. Eso, en lo que se refiere a mis palabras.

El escritor con Maksim Gorki, 1900
En lo que se refiere a mis acciones, es aun peor. Soy un hombre definitivamente débil, con hábitos viciosos, que tiene deseos de servir al Dios de la verdad, pero que constantemente se tropieza en el camino. Si ven en mí a una persona que no puede equivocarse, cada error que cometo se convierte en una mentira o en una hipocresía. Pero si se me comprende como a una persona débil, entonces la discordancia entre mis palabras y mis acciones es un indicio de debilidad, y no de mentira ni de hipocresía. Y entonces aparezco frente a la gente como lo que verdaderamente soy: un ser malo, pero que siempre ha querido, con toda su alma, ser absolutamente bueno, es decir, ser un buen siervo de Dios.

Soy culpable, y repugnante, y digno de desprecio. Si mira usted la vida que llevaba yo antes y la que llevo ahora, se dará cuenta de lo que trato de realizar. Y también de que no lo he logrado ni en una milésima parte, es cierto, y soy culpable de ello, pero si no lo he realizado no es porque no haya querido, sino porque no he podido. Cúlpeme a mí, y no al camino por el que voy. Si conozco el camino que me lleva a casa y voy por él borracho, tambaleándome de un lado al otro, ¿acaso eso significa que el camino por el que voy no es bueno? Y si no es bueno, indíqueme otro, o bríndeme su apoyo en el buen camino si ve que me tropiezo y me tambaleo, del mismo modo que yo estoy dispuesto a brindarle a usted mi apoyo. No me haga caer, no se alegre cuando me tropiezo, no grite con regocijo: "¡Miradlo!, dice que va camino a casa, y lo que hace es hundirse en el pantano". No se alegre de esto, ayúdeme, bríndeme su apoyo. [...] Ayúdeme, el corazón se me desgarra de desesperación porque todos nos hemos extraviado, y mientras yo hago todos los esfuerzos posibles, usted, cada vez que me aparto del camino, en vez de compadecerse y compadecerme, me señala y grita arrobado: "¡Miradlo, ha caído en el pantano junto con nosotros!».

Lev Tolstói. Cartas y Conversaciones con Teneromo (extractos)
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ACTIVIDAD 4:

A) Tolstói encuentra una salida a su angustia vital en el pueblo. En las gentes más humildes y sencillas descubre lo que él llama una "conciencia de vida" o fe que les procura consuelo y aleja de la deseperación. De estos seres humanos le asombra y conmueve el hecho de que "parecen vivir sin que la vida les suponga una carga." Es por esto por lo que el escritor decide dedicarse con todas sus fuerzas, hasta el día de su muerte, a ser como ellos, a vivir esa vida empapada de lo que él considera auténtica verdad. Pero ¿cómo hacerse pueblo y compartir esa fe? Lee el texto que se aporta como fuente y contesta a las siguientes preguntas: 1. ¿Por qué Zweig llama a a Tolstói "el nihilista disfrazado"? 2. ¿Encontró Tolstói la tranquilidad para su alma en esa fe que tanto ansiaba? 3. ¿Podemos afirmar que Tolstói fuera realmente un creyente? 4. ¿Qué es lo más positivo y hermoso de su doctrina? 5. ¿Y lo más negativo o fastidioso? 6. ¿Qué opinión le merecía la Iglesia como institución? 7. ¿Qué ideas o postulados lo convirtieron en un revolucionario pacífico? 8. ¿Qué quería significar Tolstói con la frase: "Puede que mi situación sea falsa para los hombres, pero quizá sea eso, precisamente, lo necesario"?

B) El también escritor ruso Maksim Gorki definió a Tolstói como "un hombre humano". A la luz de lo que sabes ya sobre nuestro escritor, ¿podríamos considerar que es una definición acertada? Razónalo. 

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas que encontrarás en Otoño Tolstói, antes del 18 de octubre y entra en el sorteo de varias de sus obras más emblemáticas!!

4 comentarios:

  1. Aprieta usted las tuercas, son unas cuantas páginas las de Zweig por leer. Pero bueno, me estoy enganchando a este fascinante escritor que desconocía por completo. Enhorabuena.
    Me pongo a trabajar.

    Saludos.

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    1. Sí, son unas veinte páginas, pero son tan brillantes y bien escritas que no sabía por donde cortar. Siempre es un lujo leer a Zweig. Y con Tolstói no es de otra manera. Disfruten de un texto tan claro y lúcido.

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  2. Acabo de descubrir este otoño sobre el escritor ruso y me parece que es ejemplar en su forma y en su contenido. No he podido resistirme a darle mis felicitaciones más sinceras. Es francamente inusual ver este nivel en un blog sobre literatura.

    Un saludo desde Buenos Aires.
    MAtías

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    1. Muchas gracias, Matías. Le espero por aquí.

      saludos.

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