jueves, 22 de enero de 2015

El asesinato como estética

Una impresionante plancha de Yo, asesino.

Sigo con novela gráfica (ya pueden dejar de leer quienes la consideren un subproducto cultural o manifestación artística de bajo o nulo nivel). Y es que un cómic como Yo, asesino (Norma Editorial), escrito por Antonio Altarriba e ilustrado por Keko (en permanente estado de gracia), y que además trata de un tema interesantísimo como es el asesinato y la ambigüedad de la moral humana, es imposible -e injusto- soslayar. Aun menos para quien, como yo, le fascinan los psicópatas (aprovecho para recomendarles Dentro del monstruo, un librito publicado por Alba y escrito por Robert K. Ressler, una autoridad en psicología forense y en asesinos en serie, que nos relata los casos más impactantes en los que intervino asesorando al FBI durante cerca de veinte años).

El trabajo de Altarriba y Keko es sobresaliente. Con un guión medido, escrutador y de gran inteligencia, y una composición gráfica potenciada por el uso del negro y rojo sobre blanco, que resulta turbadora y de una enorme belleza, este trabajo, digo, es uno de los mejores cómics que he leído hace mucho tiempo (ni recuerdo). La obra ha recibido en Francia el Gran Premio de la Asociación de Críticos del Cómic 2015 y va camino de conseguir más galardones en el próximo Festival de Angulema. (Tomo nota de que los autores estarán este sábado en Radio 3, en el programa "La hora del bocadillo", de Laura Barrachina).

Ya Thomas De Quincey se atrevió a buscar un camino alternativo para la moral en su Del  asesinato considerado como una de las bellas artes. Y luego está Monsieur Verdoux, ese personaje de Chaplin al que cualquiera se atrevería a decirle que está equivocado cuando dice aquello de  "Asesinar a una persona hace de uno un canalla, asesinar a millones un héroe. Las cantidades santifican." Del mismo hilo que ambos precedentes están tejidas las costuras que sostienen el planteamiento reflexivo de Yo asesino, por lo demás un impecable y poderoso ejecicio de ficción y una consciente reafirmación en el cómic como medio de expresión artística capaz de tratar los temas más difíciles, delicados o trascendentes.

1 comentario:

  1. Magnifico el libro de K. Ressler que menciona "Dentro de un monstruo", yo tuve ocasión de leerlo hace un tiempo y la verdad que me dejó impactado. En realidad ignoramos como son las personas que nos rodean, en muchos casos son verdaderos psicópatas., es un tema de mucha actualidad por los casos que se presentan de personas totalmente normales en apariencia y luego resulta que son unos monstruos en potencia.

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