jueves, 9 de abril de 2015

Sorteo El anticuario. 1

Retrato de Walter Scott, 1820

En la siguiente biografía de Walter Scott se han colado tres importantes gazapos. ¿Cuáles son?

Walter Scott nació en Edimburgo un 15 de agosto de 1771. Hijo de un abogado, desde su infancia se sintió fascinado por las leyendas y los episodios históricos, preferentemente medievales, de su tierra natal escocesa, que posteriormente constituirían el tema principal de muchos de sus poemas y novelas. Pasó gran parte de su niñez en la granja de sus abuelos, en la región rural de los Borders. Estudió Medicina, pero la literatura era su verdadera vocación. Comenzó su carrera literaria como traductor. Desde 1792 se dedicó, a pesar del asma que sufría, a recorrer Escocia y a recoger baladas del folklore local. La novela histórica romántica tiene en Walter Scott, si no a su inventor, a su primer y más influyente representante. Muy admirado por Dickens, es autor de novelas espléndidas como El anticuario, El monje y Rob Roy. Obtuvo grandes beneficios por la venta de sus obras, beneficios que empleó en construir una enorme propiedad en Escocia, bautizada Abbotsford. Asociado a una firma de impresores y a una editorial, que sucumbieron a la crisis económica de 1826, rechazó ampararse en el fácil recurso de declararse en bancarrota, y estuvo pagando durante el resto de su vida una enorme deuda. Murió en 1832.

Envía tu respuesta, junto con las correspondientes a las dos preguntas que se formularán en breve, al mail elinfiernodebarbusse@gmail.com y podrás ganar uno de los tres ejemplares de El anticuario, en la magnífica edición de Alba editorial, que se sortearán el próximo 18 de abril. El plazo máximo de admisión de respuestas será hasta las 23:59 h. del 17 de abril de 2015. Y las condiciones para participar: aquí.

3 comentarios:

  1. Me he leído hoy infinidad de biografías. jajajaja Me ha venido bien para conocerlo un poco.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Listas y enviadas mis respuestas, espero haber cazado correctamente los gazapos. Un saludo señor Barbusse!

    ResponderEliminar