martes, 27 de octubre de 2015

Comienza la lectura de Amor y pedagogía

Ilustración de Pablo Auladell para Amor y pedagogía (ed. Vicens Vives)

Comenzamos el segundo bloque de Otoño Unamuno con la primera de las tres novelas que leeremos: Amor y pedagogía, una obra innovadora que rompe con la tradición realista y una divertidísima caricatura de la estupidez humana, escrita en una prosa sublime.

El lector dispone de varias ediciones de la obra (Vicens Vives, Alianza, Austral, etc.). Especialmente recomendable es la de Vicens Vives, no solo porque cuenta con una buena introducción y una batería de notas oportunas y precisas, sino por las formidables ilustraciones que incluye, firmadas por Pablo Auladell.

Es importante que no se salten el prólogo a la primera edición de la obra, de 1902. Y pueden (se lo aconsejo) dejar para el final el prólogo-epílogo a la segunda edición, de 1934. Queda a su criterio leer o no los Apuntes para un tratado de cocotología, texto que cierra la novela y que a Unamuno le sirvió tanto para dotarla de coherencia estructural como para llegar al número de páginas mínimo que el editor le exigía para su publicación. 

Las actividades para después de la lectura se publicarán el 5 de noviembre y los participantes tendrán como fecha límite para realizarlas hasta el 11 de noviembre.

Recordar a todos los participantes que de los tres libros propuestos para leer en este bloque, podrán elegir dos de ellos, a libre criterio, si bien quien complete la lectura y actividades de las tres obras será bonificado con un número adicional para el sorteo final.

Los interesados en participar, y entrar en el sorteo de 3 lotes de libros de la narrativa completa de Unamuno, en la magnífica edición de Biblioteca Castro, tienen toda la información aquí.

domingo, 25 de octubre de 2015

Sorteo 1 Otoño Unamuno

Ejemplares unamunianos en busca de dueño responsable.

Llegamos al final de este primer bloque del Otoño Unamuno. Aplausos intensos a todos los participantes que han logrado acabar y presentar a tiempo las seis actividades planteadas. Enhorabuena. Don Miguel estaría muy orgulloso de su labor, de su estudio, del tiempo que han dedicado a concentrarse, así, sin más, ajenos al ruido y a la dispersión, tan en boga hoy como elementos de confusión y de control.

Son muchos los que me han confesado sentirse conquistados por nuestro escritor, al que no conocían, o lo conocían muy superficialmente de su paso por el colegio o el instituto. No es de extrañar. Unamuno irradia autenticidad, algo tan raro en el mundo en el que vivimos, y más raro aún en literatura. Cuando se le descubre, su voz nos acompaña siempre. Quizá la explicación esté en que, como él mismo dijo y ustedes ya saben, en su obra puso "calor y vida". Y eso, creo, es lo que todos buscamos.

En cuanto al número de participantes ha sido elevado, muy elevado. Entiéndanme, elevado, muy elevado dentro de la relatividad que supone una  actividad de tema literario realizada a través de la web y por simple afán de conocimiento, interés cultural o enriquecimiento personal. En total, el número de participantes suma 22. Aquí ya saben que los números significan o importan poco. Me atengo a lo que decía el propio Unamuno: "Es preferible sacudir las entrañas o las cabezas de cuatro semejantes, a ser aplaudido y admirado por cuatro millones de imbéciles". Así que el número es lo de menos, sino las personas (veintidos) con ganas de saber más que hay detrás de ese número.

Bueno, toca ahora proceder al sorteo de una estupenda selección de libros, que son los que van a ser objeto de lectura en el siguiente bloque, a partir de la semana que viene. Recuerden que se sortean 3 packs de Alianza editorial (compuestos por los títulos Amor y pedagogía, Abel Sánchez y Don Sandalio, jugador de ajedrez) y 3 ejemplares sueltos de Amor y pedagogía (en edición ilustrada por Pablo Auladell, de la editorial Vicens Vives).

El sorteo se celebrará esta tarde a las 17:00 horas. 
Muchas suerte a todos.

Actualización 17:00 horas. Ya hay ganadores:

  • Puesto 1: Cordelio
  • Puesto 2: Maria José Muros
  • Puesto 3: Marco A. Torres
  • Puesto 4: Lara S.
  • Puesto 5: Antonio Luis
  • Puesto 6: Esteban Nogalés

Participantes: Helena Villarquide, Inés Diaz, Antonio Luis, Marco A. Torres, Ramón J., Esteban Nogalés, Alfredo Corral, Mario H., Natalia Suñer, Gerardo Vázquez, Maria José Muros, Mari Carmen Martín, Mildred, Pedro G., Fernando Ponce, Ángel Cuevas, Julia Bellido, Pepa Ruiz, Cordelio, Lara S., María Núñez, Santi.

La correspondencia de premios es: lote de libros de Alianza editorial (números 1 al 3); ejemplar de la editorial Vicens Vives (números 4 al 6).

El sorteo se ha celebrado con la herramienta automática Sortea2 (el enlace directo a este sorteo permanece activo solo durante un tiempo limitado, por lo que se ha preferido ofrecer  copia del resultado del mismo aquí).

Enhorabuena y a disfrutarlos.

martes, 20 de octubre de 2015

Otoño Unamuno 6. La soledad buscada

Unamuno en la ribera del Tormes, 1934. Fotografía de José Suárez

«Si huyo tanto de él, es, no lo dudes, por lo mucho que le quiero. Huyo de él, buscándole. Cuando le tengo junto a mí, y veo su mirada y oigo sus palabras, quisiera apagarle aquélla y volverle mudo para siempre; pero luego, cuando me aparto de él y me encuentro a solas conmigo mismo, veo aparecer en los abismos tenebrosos de mi conciencia, dos temblorosos lucerillos que parpadean como dos estrellas mellizas en lo insondable de la noche, y oigo en mi silencio unos rumores lejanos y apagados, que parecen venir de lo infinito y que nunca llegan del todo. Son sus ojos, son sus palabras: son sus ojos purificados por la ausencia y la distancia; son sus palabras depuradas por su mudez. Y vele aquí por qué huyo de él para buscarle, y cómo le evito, porque le quiero.

El amor, cuando es puro y noble, crece con la distancia. Su alma está más cerca de mí cuanto más de mí se aleje su cuerpo. Me la dejó en unas palabras, en una mirada, y él vive ya, y crece, y se desarrolla en mí.

Mi amor a la muchedumbre es lo que me lleva a huir de ella. Al huirla, la voy buscando. No me llames misántropo. Los misántropos buscan la sociedad y el trato de las gentes; las necesitan para nutrir su odio o su desdén hacia ellas. El amor puede vivir de recuerdos y de esperanzas; el odio necesita realidades presentes.

Déjame, pues, que huya de la sociedad y me refugie en el sosiego del campo, buscando en medio de él y dentro de mi alma la compañía de las gentes.

Los hombres sólo se sienten de veras hermanos cuando se oyen unos a otros en el silencio de las cosas a través de la soledad. El ¡ay! apagado de tu pobre prójimo que te llega a través del muro que os separa, te penetra mucho más adentro de tu corazón que te penetrarían sus quejas todas si te las contara estando tú viéndole. (...)

Sólo la soledad nos derrite esa espesa capa de pudor que nos aísla a los unos de los otros; sólo en la soledad nos encontramos; y al encontrarnos, encontramos en nosotros a todos nuestros hermanos en soledad. Créeme que la soledad nos une tanto cuanto la sociedad nos separa. Y si no sabemos querernos, es porque no sabemos estar solos. 

Sólo en la soledad, rota por ella la espesa costra del pudor que nos separa a lo unos de los otros y de Dios a todos, no tenemos secretos para Dios; sólo en la soledad alzamos nuestro corazón al Corazón del Universo; sólo en la soledad brota de nuestra alma el himno redentor de la confesión suprema.

No hay más diálogo verdadero que el diálogo que entablas contigo mismo, y este diálogo sólo puedes entablarlo estando a solas. En la soledad, y sólo en la soledad, puedes conocerte a ti mismo como prójimo; y mientras no te conozcas a ti mismo como a prójimo, no podrás llegar a ver en tus prójimos otros yos. Si quieres aprender a amar a los otros, recójete en ti mismo.»

(Miguel de Unamuno. Soledad. 1905)
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ACTIVIDAD 5:

A) Cerramos este primer bloque escuchando un magnífico programa: Salamanca, 1936. Los últimos días de Miguel de Unamuno, una producción de Radio Nacional de España perteneciente a su serie "Documentos". Tras oír el audio del programa, contesta a las siguientes preguntas: 1. ¿Cómo se explica la adhesión inicial de Unamuno al levantamiento militar de 1936? 2. ¿Qué le hizo discrepar y alejarse de la República? 3. ¿Traidor o ingenuo? Valóralo razonadamente. 4. ¿Qué le hizo rectificar su posición de apoyo a los militares sublevados? 5. ¿Sabemos qué opinión tenia Unamuno sobre Franco? 6. ¿Cuál fue el detonante que finalmente le llevó a hablar acaloradamente en el acto celebrado en la Universidad salmantina en octubre del 36? 7. ¿Cómo reaccionó Millán Astray a las palabras de Unamuno? 8. ¿Quién acompañó a don Miguel, mientras éste era abucheado, a la salida de aquel famoso acto? 9. ¿Cómo se titula su manifiesto contra la Guerra Civil española? 10. ¿Qué dos asuntos decía Unamuno que la guerra le obligaba a repensar? 11. ¿Cuál fue su última frase en vida? 12. La escena de su muerte ha sido calificada por algunos como "unamuniana", en el sentido de singular; ¿por qué?

B) Valora finalmente a Unamuno con la visión que ya tienes de él a lo largo de este monográfico. Es incuestionable que fue un intelectual valiente y comprometido, pero tambien ha sido visto como un ególatra y una figura excesivamente contradictoria hasta llegar a rozar lo incomprensible. ¿Cómo lo ves tú? Razónalo. Salvando las distancias, ¿hay algún personaje público en España en nuestro días que, en tu opinión, pueda equiparársele en talla intelectual y peso mediático? Si es así, ¿quién?

FUENTES PARA REALIZAR LA ACTIVIDAD:

Salamanca, 1936. Los últimos días de Miguel de Unamuno (RNE)

http://www.rtve.es/alacarta/audios/documentos-rne/110604-documentos-miguel-unamuno-2011-06-03t11-20-35040/1119634/

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com antes del 25 de octubre, junto con las restantes propuestas que han aparecido en Otoño Unamuno, y gana una estupenda selección de libros del escritor!! Toda la información aquí.

viernes, 16 de octubre de 2015

Otoño Unamuno 5. Este donquijotesco don Miguel

Miguel de Unamuno por Juan de Echevarría, ca. 1930

«Este donquijotesco
don Miguel de Unamuno, fuerte vasco,
lleva el arnés grotesco
y el irrisorio casco
del buen manchego. Don Miguel camina,
jinete de quimérica montura,
metiendo espuela de oro a su locura,
sin miedo de la lengua que malsina.
A un pueblo de arrieros,
lechuzos y tahúres y logreros
dicta lecciones de Caballería.
Y el alma desalmada de su raza,
que bajo el golpe de su férrea maza
aún duerme, puede que despierte un día.

Quiere enseñar el ceño de la duda,
antes de que cabalgue, el caballero;
cual nuevo Hamlet, a mirar desnuda
cerca del corazón la hoja de acero.

Tiene el aliento de una estirpe fuerte
que soñó más allá de sus hogares,
y que el oro buscó tras de los mares.
Él señala la gloria tras la muerte.
Quiere ser fundador, y dice: Creo;
Dios y adelante el ánima española...
Y es tan bueno y mejor que fue Loyola:
sabe a Jesús y escupe al fariseo.»

(Antonio Machado. A don Miguel de Unamuno)
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ACTIVIDAD 5:

En 1905 Miguel de Unamuno publica Vida de Don Quijote y Sancho, un libro singularísimo, a caballo entre el ensayo y el libre comentario de texto, que se revela como una verdadera autobiografía espiritual de su autor. Sin duda, lo que a éste le hubiera gustado es haber escrito el Quijote, pero como no pudo ser (se le adelantó otro Miguel), lo que hizo fue reescribirlo y convertirse en su más personal y universal intérprete. Lee el texto que se aporta como fuente y contesta a estas preguntas: 1. ¿Cuál es el propósito que mueve a Unamuno a escribir su Vida de Don Quijote y Sancho? 2. ¿Tardó mucho tiempo en componerlo? 3. ¿En qué aspectos de la obra original centra su empeño Unamuno? 4. ¿Quién calificó la obra como "la mejor autobiografía íntima de un español contemporáneo"? 5. ¿Qué dos limitaciones destacables presenta el ensayo de Unamuno con respecto a la novela de Cervantes? 6. ¿Hacia qué personajes del Quijote muestra el escritor vasco una especial hostilidad y por qué? 7. ¿En qué aspectos del personaje de Don Quijote coinciden ambos autores? 8. Enumera y explica brevemente las diferencias entre el Quijote de Cervantes y el de Unamuno en lo que se refiere a: a) sus móviles de actuación; b) su locura;  y c) su violento embestir contra personas, animales y cosas.

FUENTES PARA REALIZAR LA ACTIVIDAD: 

Introducción a Vida de Don Quijote y Sancho, por Alberto Navarro, 1988 (extracto)

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas de Otoño Unamuno, antes del 25 de octubre y gana una estupenda selección de libros del escritor!! Toda la información aquí.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Los sábados son para ir al mercado


El pasado sábado fui al mercado a traerme género. Mi paseo me reportó en el "Haber" estas tres piezas y en el "Debe" una cierta cantidad interesante, pero, bueno, más interesante es aquello inasible que me procura el susodicho género.

Esa misma noche le metí mano al libro de Mankell, Arenas movedizas, que es un libro tan lleno de vida que casi se puede tocar. No conozco el resto de su obra (sus novelas negras), pero este libro me ha despertado un severo interés. Pocas veces se encuentra uno con libros tan emocionantes y admirablemente honestos como este. Alguien al que ya le han gritado "¡Hora de irse!" y todavía, antes de recoger, tiene tiempo para dejarnos por escrito esta confesión de sus momentos de vida, esta gran lección, merece un respeto y un tiempo de atención. Un libro precioso.

lunes, 12 de octubre de 2015

Otoño Unamuno 4. Navilo, nebulo, nivola...

Caricatura de Unamuno, por Bagaria

«–Pero ¿te has metido a escribir una novela?
–¿Y qué quieres que hiciese?
–¿Y cuál es su argumento, si se puede saber?
–Mi novela no tiene argumento, o mejor dicho, será el que vaya saliendo. El argumento se hace él solo.
–¿Y cómo es eso?
–Pues mira, un día de estos que no sabía bien qué hacer, pero sentía ansia de hacer algo, una comezón muy íntima, un escarabajeo de la fantasía, me dije: voy a escribir una novela, pero voy a escribirla como se vive, sin saber lo que vendrá. Me senté, cogí unas cuartillas y empecé lo primero que se me ocurrió, sin saber lo que seguiría, sin plan alguno. Mis personajes se irán haciendo según obren y hablen, sobre todo según hablen; su carácter se irá formando poco a poco. Y a las veces su carácter será el de no tenerlo.
–Sí, como el mío.
–No sé. Ello irá saliendo. Yo me dejo llevar.
–¿Y hay psicología?, ¿descripciones?
–Lo que hay es diálogo; sobre todo diálogo. La cosa es que los personajes hablen, que hablen mucho, aunque no digan nada.
–Eso te lo habrá insinuado Elena, ¿eh?
–¿Por qué?
–Porque una vez que me pidió una novela para matar el tiempo, recuerdo que me dijo que tuviese mucho diálogo y muy cortado.
–Sí, cuando en una que lee se encuentra con largas descripciones, sermones o relatos, los salta diciendo: ¡paja!, ¡paja!, ¡paja! Para ella sólo el diálogo no es paja. Y ya ves tú, puede muy bien repartirse un sermón en un diálogo...
–¿Y por qué será esto?...
–Pues porque a la gente le gusta la conversación por la conversación misma, aunque no diga nada. Hay quien no resiste un discurso de media hora y se está tres horas charlando en un café. Es el encanto de la conversación, de hablar por hablar, del hablar roto a interrumpido.
–También a mí el tono de discurso me carga...
–Sí, es la complacencia del hombre en el habla, y en el habla viva... Y sobre todo que parezca que el autor no dice las cosas por sí, no nos molesta con su personalidad, con su yo satánico. Aunque, por supuesto, todo lo que digan mis personajes lo digo yo...
–Eso hasta cierto punto...
–¿Cómo hasta cierto punto?
–Sí, que empezarás creyendo que los llevas tú, de tu mano, y es fácil que acabes convenciéndote de que son ellos los que te llevan. Es muy frecuente que un autor acabe por ser juguete de sus ficciones...
–Tal vez, pero el caso es que en esa novela pienso meter todo lo que se me ocurra, sea como fuere.
–Pues acabará no siendo novela.
–No, será... será... nivola.
–Y ¿qué es eso, qué es nivola?
–Pues le he oído contar a Manuel Machado, el poeta, el hermano de Antonio, que una vez le llevó a don Eduardo Benoit, para leérselo, un soneto que estaba en alejandrinos o en no sé qué otra forma heterodoxa. Se lo leyó y don Eduardo le dijo: "Pero ¡eso no es soneto!..." "No, señor–le contestó Machado–, no es soneto, es... sonite." Pues así con mi novela, no va a ser novela, sino... ¿cómo dije?, navilo... nebulo, no, no, nivola, eso es, ¡nivola! Así nadie tendrá derecho a decir que deroga las leyes de su género... Invento el género, a inventar un género no es más que darle un nombre nuevo, y le doy las leyes que me place. ¡Y mucho diálogo!
–¿Y cuando un personaje se queda solo?
–Entonces... un monólogo. Y para que parezca algo así como un diálogo invento un perro a quien el personaje se dirige.
–¿Sabes, Víctor, que se me antoja que me estás inventando?...
–¡Puede ser!»

(Miguel de Unamuno. Niebla, 1914)
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ACTIVIDAD 4:

A) Julián Marías, en el artículo que ya conocemos de la primera actividad, califica las novelas de Unamuno de existencialistas, atribuyéndole al autor vasco el mérito de haberse adelantado, en bastantes años, a las fórmulas novelísticas que cultivaron los exponentes del movimiento existencialista de los años 40 y 50 del siglo XX (Sartre, Camus, etc.). Siguiendo a Marías (ver fuente abajo), comenta brevemente en qué difiere la novela existencial unamuniana de la novela psicológica del XIX.

B) Contesta a estas preguntas sobre el arte de novelar de Unamuno, siguiendo como fuente para realizarla el artículo de Jane Neville que figura más abajo: 1. ¿Cuáles son las cuatro novelas españolas que rompieron moldes con la tradición literaria realista/naturalista anterior y que son conocidas como novelas de 1902?  2. Enumera las características principales que definen la nivola unamuniana. 3. Los sueños tienen una gran presencia y significación en dos novelas de Unamuno, ¿cuáles? 4. ¿Qué novela de Unamuno se considera la más innovadora y experimental? 5. En Amor y pedagogía, Unamuno introduce y desarrolla dos de las características de la novela modernista, ¿cuáles son?  6. ¿Qué libro de Freud influyó en la novelística unamuniana? 7. ¿Qué episodio, absolutamente innovador, introduce Unamuno en Niebla, mucho antes de que lo hiciera Pirandello? 8. ¿De qué obra, de gran influencia en Unamuno, toma éste la idea de la niebla como metáfora? 9. ¿Se puede calificar La tía Tula como una novela feminista? 10. ¿Qué dos características lleva a su culminación Unamuno en Abel Sánchez para ahondar en la psicología de los personajes? 11. Explica por qué San Manuel Bueno, mártir puede ser considerada como la mejor novela de su autor. 12. ¿Es La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez una obra menor en la producción unamuniana?, ¿cómo ha sido valorada con la perspectiva del tiempo?

FUENTES PARA REALIZAR LA ACTIVIDAD: 

La obra de Unamuno (fragmento), por Julián Marias, 1938
La teoría de la novela en Unamuno, por Jean Neville, 2015

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viernes, 9 de octubre de 2015

Gógol compacto


Interrumpimos aquí el ritmo otoñal unamuniano para emitir un comunicado importante: la aparición, en pocos días, de mano de la editorial Nevsky, de un volumen con los cuentos completos de Gógol. Un autor impresionante en una edición que promete ser impresionante, por su contenido y por su aspecto. No hay que despistarse. 

Reanudamos la programación. 

miércoles, 7 de octubre de 2015

Otoño Unamuno 3. Calor y vida

Caricatura de Unamuno, por Walter Toscano

«Yo he puesto en mis libros calor y vida, y por el calor y la vida que en ellos he puesto es por lo que los leéis. He puesto en mis libros pasión. Pasión de odios, de desdén, pasión de desprecio muchas veces, no lo niego; pero ¿es que el calor no viene sino de eso que llaman amor y que de cada cien veces las noventa no es sino babosidad y blandenguería o debilidad de espíritu? Y he puesto también en ello amores, mis amores, esos amores que son los que me hacen indignarme, que son los que me hacen tan a menudo, áspero, desabrido, desdeñoso. Sí, por amor me hago antipático, por un amor más grande y más puro que el de esa engañosa simpatía que algunos me aconsejan busque. ¡Jamás, jamás, jamás! Queden esos apostolados para otros. Cada cual tiene su sino.  (…)

Y no es presunción de superioridad, no, no lo creas. Si sospechas tal cosa, es que no me conoces. No, no es eso. Yo no condeno tu doctrina, yo no estimo malos esos consejos que me das; lo que te digo es que no me sirven. Lo que te digo es que estás equivocado respecto de mí. Y no por falta de inteligencia, no, no y mil veces no. Estás equivocado porque partimos de muy distintos puntos de vista, o, mejor, de muy distintos puntos de sentimientos. Tú me parece que eres un optimista, por lo menos, un hombre que cree que el progreso aliviará las penas humanas; tú hablas con cierta unción de la noble cruzada del pensamiento y de la gran empresa de la cultura, y yo, creo que lo mejor que esta empresa tiene es hacernos olvidar el que hemos nacido y tenemos que morir. Yo, te lo confieso, tengo un sentimiento trágico de la vida. Te lo aseguro sin petulancia ni pedantería alguna, porque sé que no dudarás de mi lealtad.

Esa acritud que tanto te desagrada en mis escritos la he acrecido ejercitándola contra mí mismo. Soy la espada y la muela y aguzo la espada en mí mismo. Así es que estoy tan gastado de esgrimirme de espada como de aguzar la espada que esgrimo.

Y si te he de decir la verdad, me duele y me hiere el ver que los hombres marchen tan confiados como si marcharan por suelo firme, confiados en sus prejuicios y antiprejuicios, unos de la fe religiosa, esclavos otros de la ciencia, esclavos otros de la ignorancia, esclavos todos. Quiero que duden, quiero que sufran, quiero sobre todo que se desesperen, quiero que sean hombres y no progresistas. La desesperación, aunque resignada, es acaso el estado más alto del hombre.»

(Miguel de Unamuno. "A mis lectores". Soliloquios y conversaciones, 1911)
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ACTIVIDAD 3 Y FUENTES PARA REALIZARLA:

A) Unamuno se adscribe, por afinidad temporal e intelectual, a la llamada generación literaria del 98. Cita y explica brevemente, basándote en este vídeo, cuáles son las características (temáticas, expresivas, sociales, etc.) que la definen, en oposición al movimiento modernista, también surgido a final de siglo.

 

B) Indica si son verdaderas o falsas las siguientes afirmaciones sobre la obra de Unamuno (basándote, si lo deseas, no necesariamente, en la fuente que se aporta aquí): 1. La primera novela que publicó Unamuno es Paz en la guerra, en 1897. 2. Unamuno cultivó todos los géneros literarios, excepto el teatro. 3. La tía Tula fue la última novela del escritor. 4. En Abel Sánchez hay influencias bíblicas y de Byron. 5. La esfinge es la novela o nivola más traducida de su autor. 6. Augusto Pérez es el inolvidable personaje de Niebla.  7. El Cristo de Velázquez es su ensayo literario más atrevido y provocador. 8. La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez es una de sus novelas más extensas. 9. Como ocurre con otros escritores de su generación, el paisaje español está muy presente en varios títulos de su producción narrativa. 10. San Manuel Bueno, mártir es una novela inacabada que se publicó póstumamente. 11. El espejo de la muerte es un libro de cuentos.  12. Su gran ensayo Vida de don Quijote y Sancho es de 1905. 13. Los ensayos de Unamuno La agonía del cristianismo y Del sentimiento trágico de la vida fueron inscritos en el Índice de libros prohibidos durante el régimen franquista.

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martes, 6 de octubre de 2015

Mitad y mitad

Dos magníficas agendas para que nos acompañen en 2016

Si las han visto, convendrán conmigo en que es difícil decidirse. La agenda de Errata naturae para el próximo año es impresionante, cargada de recomendaciones literarias, muy acertadas y justificadas, con dibujos de escritores hechos a propósito, formato juvenil y aire desenfadado. La de Alba, como siempre, en su línea: textos enjundiosos y divertidos, gran elegancia y encuadernación en cartoné. Solución: ¿mitad de año una, mitad de año otra?

sábado, 3 de octubre de 2015

Otoño Unamuno 2. De carne y hueso

Unamuno y su hijo Ramón hacia 1916

«Homo sum: nihil humani a me alienum puto, dijo el cómico latino. Y yo diría más bien, nullum hominem a me alienum puto; soy hombre, a ningún otro hombre estimo extraño. Porque el adjetivo humanus me es tan sospechoso como su sustantivo abstracto humanitas, la humanidad. Ni lo humano ni la humanidad, ni el adjetivo simple, ni el sustantivado, sino el sustantivo concreto: el hombre. El hombre de carne y hueso, el que nace, sufre y muere -sobre todo muere-, el que come y bebe y juega y duerme y piensa y quiere, el hombre que se ve y a quien se oye, el hermano, el verdadero hermano. 

Porque hay otra cosa, que llaman también hombre, y es el sujeto de no pocas divagaciones más o menos científicas. Y es el bípedo implume de la leyenda, el ζῷον πολιτιχόν de Aristóteles, el contratante social de Rousseau, el homo oeconomicus de los manchesterianos, el homo sapiens de Linneo o, si se quiere, el mamífero vertical. Un hombre que no es de aquí o de allí ni de esta época o de la otra, que no tiene ni sexo ni patria, una idea, en fin. Es decir, un no hombre.

El nuestro es otro, el de carne y hueso; yo, tú, lector mío; aquel otro de más allá, cuantos pensamos sobre la Tierra. 

Y este hombre concreto, de carne y hueso, es el sujeto y el supremo objeto a la vez de toda filosofía, quiéranlo o no ciertos sedicentes filósofos

En las más de las historias de la filosofía que conozco se nos presenta a los sistemas como originándose los unos de los otros, y sus autores, los filósofos, apenas aparecen sino como meros pretextos. La íntima biografía de los filósofos, de los hombres que filosofaron, ocupa un lugar secundario. Y es ella, sin embargo, esa íntima biografía la que más cosas nos explica. 

El escritor en un retrato de juventud
Cúmplenos decir, ante todo, que la filosofía se acuesta más a la poesía que no a la ciencia. Cuantos sistemas filosóficos se han fraguado como suprema concinación de los resultados finales de las ciencias particulares, en un período cualquiera, han tenido mucha menos consistencia y menos vida que aquellos otros que representaban el anhelo integral del espíritu de su autor. 

Y es que las ciencias, importándonos tanto y siendo indispensables para nuestra vida y nuestro pensamiento, nos son, en cierto sentido, más extrañas que la filosofía. Cumplen un fin más objetivo, es decir, más fuera de nosotros. Son, en el fondo, cosa de economía. Un nuevo descubrimiento científico, de los que llamamos teóricos, es como un descubrimiento mecánico; el de la máquina de vapor, el teléfono, el fonógrafo, el aeroplano, una cosa que sirve para algo. Así, el teléfono puede servirnos para comunicarnos a distancia con la mujer amada. ¿Pero esta para qué nos sirve? Toma uno el tranvía eléctrico para ir a oír una ópera; y se pregunta: ¿cuál es, en este caso, más útil, el tranvía o la ópera?

La filosofía responde a la necesidad de formarnos una concepción unitaria y total del mundo y de la vida, y como consecuencia de esa concepción, un sentimiento que engendre una actitud íntima y hasta una acción. Pero resulta que ese sentimiento, en vez de ser consecuencia de aquella concepción, es causa de ella. Nuestra filosofía, esto es, nuestro modo de comprender o de no comprender el mundo y la vida, brota de nuestro sentimiento respecto a la vida misma. Y esta, como todo lo afectivo,tiene raíces subconscientes, inconscientes tal vez.

No suelen ser nuestras ideas las que nos hacen optimistas o pesimistas, sino que es nuestro optimismo o nuestro pesimismo, de origen filosófico o patológico quizá, tanto el uno como el otro, el que hace nuestras ideas.

El hombre, dicen, es un animal racional. No sé por qué no se haya dicho que es un animal afectivo o sentimental. Y acaso lo que de los demás animales le diferencia sea más el sentimiento que no la razón. Más veces he visto razonar a un gato que no reír o llorar. Acaso llore o ría por dentro, pero por dentro acaso también el cangrejo resuelva ecuaciones de segundo grado.

Y así, lo que en un filósofo nos debe más importar es el hombre.»

(Miguel de Unamuno. Del sentimiento trágico de la vida, 1913)
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ACTIVIDAD 2:

A) En una fecha tan próxima a la muerte de Unamuno como es el año 1938, Julián Marías, en un artículo que fue el germen de un magnífico ensayo posterior sobre el escritor vasco, analizaba con su habitual penetración las claves de su obra. Lee un fragmento de este artículo (se adjunta como fuente) y el texto de la entrada de arriba, y responde a las siguientes cuestiones: 1. ¿Se puede considerar a Unamuno un filósofo en sentido estricto?  2. ¿Qué quiere decirse con la afirmación "todo en Unamuno es poesía"? 3. ¿Cuál es el tema principal y constante en la obra unamuniana y que la dota de unidad?; coméntalo brevemente.  4. ¿A qué se refiere Unamuno cuando dice que el objeto último de la filosofía y el de su íntima preocupación es el "hombre de carne y hueso"?  5. Razón y vida crean la agonía, la lucha, según Unamuno; explica por qué. 6. Cuando Unamuno dice que sus personajes son tan reales como él, ¿qué puede querer decir?

B) Lee un fragmento de la obra Del sentimiento trágico de la vida que se aporta abajo como fuente. Valora la angustia vital unamuniana: 1. ¿Cuál de las soluciones citadas por el autor acerca de la condicion mortal le procura más alivio o serenidad? 2. Unamuno ansiaba una inmortalidad materialista, es decir, quería ser eternamente el Miguel de Unamuno de carne y hueso que era, con su cuerpo y con su alma, nada de transmutaciones etéreas. Imagina que fuésemos inmortales de esa manera y razona: ¿Valoraríamos de igual modo la vida? ¿Seríamos más felices? 3. ¿Qué opinas de la opción "lo mejor es dejarse de lo que no se puede conocer"?

FUENTES PARA REALIZAR LA ACTIVIDAD: 

La obra de Unamuno (fragmento), por Julián Marías, 1938
Del sentimiento trágico de la vida (fragmento), por Miguel de Unamuno, 1913

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viernes, 2 de octubre de 2015

Luz inglesa o antojo de Larkin


Hoy que Matilde Asensi -o la Dan Brown española, como la llaman (qué original todo)- publica otro catonazo, yo les señalo esta maravilla de Larkin que está saliendo del horno de Impedimenta y que podrá ser suya el lunes 5, creo. Mientras tanto, disfruten del fin de semana (me niego a escribir "finde", por un mero principio de dignidad  y objeción de conciencia).