domingo, 25 de diciembre de 2016

Otoño Cela


Heredero de la tradición literaria de Quevedo, Valle y Baroja, y de la visión amarga de la paleta de Goya y de Gutiérrez Solana, Camilo José Cela es, sin duda alguna, uno de los más grandes escritores españoles del siglo XX. Dotado de un dominio prodigioso del lenguaje y de su ritmo poético, y con una excepcional capacidad para experimentar nuevas fórmulas expresivas, Cela crea un universo literario que, con contenida compasión, tal como destacó la Academia Sueca al concederle el Premio Nobel, "conforma una provocadora visión del desamparo de todo ser humano".

Vitalista triste y amargo, pero con un insobornable sentido del humor, el escritor gallego juega a confundir al lector disfrazando la ternura de crueldad, la piedad de violencia, en un juego irónicamente paradójico que subraya el sinsentido del hombre y su condición de ridícula vanidad e insignificancia. Poeta, ensayista, novelista, narrador, articulista, dramaturgo, lexicógrafo, Cela pertenece a la exigua estirpe de escritores que construyen, por sí mismos, toda una literatura, y que, al mismo tiempo, representan la totalidad de una época.

Por derecho propio y por la incondicional admiración que siente hacia él el autor de este blog, este Otoño 2016 es para don Camilo José Cela, personaje polémico, inquieto, desafiante y divertido, pero, por encima de todo ello, un escritor excepcional.

Otoño Cela es un monográfico ideado y realizado por El infierno de Barbusse, centrado en la figura del gran escritor español y en la lectura de dos de sus libros, que aspira a ser una forma divertida pero seria –ambos adjetivos no son contrapuestos– de divulgación de su importante legado literario entre todos los seguidores y lectores de este blog.

Otoño Cela consta de dos grandes bloques, consecutivos e independientes:

Bloque I. Introducción al universo de Cela

Consiste en una introducción a la vida y obra de Camilo José Cela (1916-2002) a través de diferentes entradas temáticas que se publicarán en el blog los días que se detallan más abajo en el calendario. Cada entrada incluirá una propuesta de actividad que ha de ser elaborada por los participantes. El infierno de Barbusse aportará las herramientas necesarias para realizar adecuadamente cada actividad, pero es cada participante quien ha de coger “papel y lápiz” y conocer de primera mano, a través del estudio de diferentes fuentes, el universo de Cela y el contexto en el que nace su obra literaria.

Para animar a la participación y hacerla amena, todos aquellos que completen las diferentes propuestas de trabajo de este bloque entrarán en un sorteo de 3 lotes de libros, compuestos por los títulos que serán objeto de lectura en el siguiente bloque: Pabellón de reposo (en la edición ya inencontrable de Destino, colección Áncora y Delfín) y La colmena (Alianza Editorial),  además de otros 3 ejemplares de La colmena, en la reciente edición conmemorativa del aniversario del escritor publicada por la Real Academia Española.

El primer sorteo incluye 3 lotes de Pabellón + La colmena y 3 ejemplares de La colmena de la RAE

Los trabajos o actividades han de enviarse al mail elinfiernodebarbusse@gmail.com. Pueden enviarse de uno en uno, conforme vayan apareciendo las propuestas en el blog, o bien todos en un mismo envío. En cualquier caso, tienen que haber sido enviados al mail citado antes del 28 de enero a las 23:59 h. En el sorteo podrá participar cualquier persona que indique una residencia en España. Por cada participante que haya enviado sus trabajos en la fecha tope establecida, se adjudicará un número, que será con el que participe en el sorteo.


Bloque II. Lectura guiada de dos novelas de Cela

En el segundo bloque se llevará a cabo una lectura guiada y participativa de dos novelas de Cela. [Nota: Especialmente difícil ha sido para el autor de este blog la elección de estas dos novelas, toda vez que el señor Barbusse siente admiración por prácticamente toda la novelística celiana, incluida la perteneciente a la llamada "etapa difícil". El organizador de este monográfico comprende, sin embargo, que es más adecuado comenzar a leer a Cela por su primera etapa o etapa más clásica, usando, claro está, este término con mucha precaución y de forma entrecomillada, ya que la experimentación en el escritor gallego fue una constante a lo largo de toda su carrera. Este es el motivo (y no otro, que conste) por el que que el señor Barbusse ha elegido dos títulos -dos obras maestras- de la primera etapa del escritor (años 40 y 50), confiando en que el lector que culmine con éxito su participación en este Otoño Cela, pueda aventurarse posteriormente por sí solo a leer alguna -o todas- de sus novelas "difíciles" (al menos, San Camilo 1936 y Mazurca para dos muertos, realmente excepcionales.)]

Las dos novelas que serán objeto de esta lectura guiada son:


Pabellón de reposo (1943),
una novela serena y sabia, de enorme belleza, que habla
 de la importancia de reconocernos vivos; una desconocida joya literaria,
en opinión de monsieur Barbusse.

La colmena (1951),
un fresco de la sociedad urbana española de los años 40,
una obra maestra absoluta, innovadora y audaz, que abrió
nuevos caminos en nuestra narrativa.


En este bloque podrá participar cualquier persona, haya o no participado en el bloque anterior (no obstante, para entrar en el sorteo final, denominado Cela 'Gourmet', sí es necesario haber completado también el bloque I). A lo largo del proceso de lectura, cuyo calendario se detalla más abajo, se irán publicando diversas entradas con las pautas, claves y actividades que han de seguir los participantes. Cada título será abordado desde una óptica distinta, por lo que se trabajará de manera diferente.

Las actividades de lectura están pensadas para que el lector trabaje de manera individual y, al mismo tiempo, pueda compartir públicamente su opinión con otros lectores sobre alguno de los temas de debate que se planteen. Los participantes pueden seguir el ritmo de lectura que deseen, aunque les resultará más provechoso seguir el calendario de entradas y pautas de lectura marcado por el blog
 
Para llevar a cabo la lectura de esta dos obras, el lector dispone de una amplia oferta de ediciones: Destino, Alianza, Vicens Vives, etc.

Al final de la lectura, se celebrará un nuevo sorteo, denominado Sorteo Cela 'Gourmet', que tiene un premio realmente valioso y excepcional: un ejemplar, en muy buenas condiciones de conservación, de la preciosa primera edición de Pabellón de reposo (Madrid, Afrodisio Aguado, 1944), ya muy difícil de encontrar, que incluye unas formidables ilustraciones de Suárez del Árbol, gran amigo y colaborador de Cela.

Regalazo en Sorteo Cela 'Gourmet': una 1ª ed. de Pabellón de reposo, 1944, ilustrada por Suárez del Árbol

Podrán participar en este sorteo final todos aquellos que, además de haber completado el bloque I, hayan realizado la lectura de las dos obras propuestas y entregado sus correspondientes actividades en el plazo que se indicará en cada una de ellas.
 
El infierno de Barbusse quiere agradecer a la Real Academia Española, especialmente a su director, Darío Villanueva, y a la editorial Alianza su amabilísima colaboración en este Otoño Cela al haber cedido ejemplares para el primer sorteo de este monográfico.


Calendario general Otoño Cela:

Bloque I. Introducción al universo de Cela

10 de enero: Actividad 1
13 de enero: Actividad 2
17 de enero: Actividad 3
20 de enero: Actividad 4
24 de enero: Actividad 5
28 de enero: Fecha tope entrega actividades
29 de enero: Sorteo 1 (cortesía de El infierno de Barbusse, Alianza y RAE)

Bloque II. Lectura guiada de dos obras  de Cela

2 de febrero: Comienzo lectura Pabellón de reposo
13 de febrero: Actividades lectura Pabellón de reposo
16 de febrero: Comienzo lectura La colmena
9 de marzo: Actividades lectura  La colmena 
18 de marzo: Fecha tope de entrega de actividades
19 de marzo: Sorteo Cela 'Gourmet' (cortesía El infierno de Barbusse)

viernes, 23 de diciembre de 2016

Feliz Navidad y año 2017

Austera, dice. ¡Si tiene hasta domótica!

Me pasa Barbusse esta imagen de felicitación para ustedes, amables santísimos seguidores de este blog (sí, santísimos, porque soportar las rarezas y caprichos de este mi representado debe tener aval celestial garantizado, estoy convencido de ello hum).

El texto -manuscrito- que figura por detrás de la postal reza:

"Desde mi austera, aunque he de reconocer que altamente acogedora y admisiblemente cálida cabaña en Kufstein, al borde del río Eno, justo a dos pasos de la frontera austríaca con Bavaria, les quiero desear una Feliz Navidad y un magnífico año 2017".

Austera, dice, ¡tendrá cara! ¡Si tiene hasta domótica!

Añade, además, a modo de lema digo yo que será, yo qué sé, este hombre es tan profundamente extravagante, añade, digo, una frase, justo debajo del sello, que les copio literal: "No perdamos la perspectiva".

Pero ahí no se terminan las rarezas de este hombre. Ayer mismo me hizo mandarle por correo urgente su ejemplar de Larra, que todas los días de Nochebuena lee al caer la tarde, cuando se van encendiendo la lucecitas callejeras y ya se pone el sol detrás de las montañas (donde haya montañas, claro, donde no las haya, a joderse toca hum perdón por el taco). Va y me dice en un telegrama, me dice: "Duvenand, olvido imperdonable. Stop. Urge enviarme aquí a Kufstein mi viejo ejemplar con los artículos de Larra. Stop. Vía correo rápido. Stop. Si ha de mandar un mensajero a caballo, hágalo. Stop. Imprescindible lectura para el 24: La Nochebuena de 1836 (Yo y mi criado). Stop. Casi un ritual. Arréglelo, por lo que más quiera. Stop."  

Un ritual, ¡hay que joderse! (ups, perdonen otra vez, pero se me llevan los demonios).

En fin. Esto es lo que hay. Ustedes lo sufren. Pero yo lo padezco hum.

Por cierto, antes de irse, también me recordó (ya se me iba a olvidar, qué cabeza) que estén atentos al blog el día de Navidad, que se publicará toda la información sobre el inminente Otoño Cela (por cierto, otra rareza más eso de llamarle Otoño a una actividad que empieza en enero, pero bueno, yo me callo, que dicen que así estoy menos feo).

No paro de darle vueltas a eso de No perdamos la perspectiva. ¿Qué querrá decir este tío con eso?

Cumplido mi cometido, quedo a sus pies, siempre.
E. Duvenand

jueves, 22 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, y 6
(«Misterio en blanco», de J. Jefferson Farjeon)


Y para estas fechas no podía faltar la recomendación de una buena novela de intriga, cuya acción además se desarrolla en una Nochebuena y día de Navidad. Se trata de Misterio en blanco de J. Jefferson Farjeon, publicada por primera vez en 1937, pero cuya reciente recuperación en el Reino Unido se ha convertido en un festivo e inesperado éxito editorial, resucitando así el interés de la crítica y los lectores por un escritor que Dorothy L. Sayers no dudó en calificar como «un insuperable maestro en el marco de las aventuras de misterio».

Con una espléndida presentación (cuidado diseño y formato en tapa dura), a lo que hay que sumar la magnífica labor de traducción de Alejandro Palomas, Misterio en blanco viene acompañado por el runrún de ser un espléndido libro de misterio. En España lo edita Siruela, dentro de su aún muy joven colección dedicada a clásicos policíacos británicos. Y es que, en verdad, esta novela de ambiente navideño no podría ser más británica. Juzguen ustedes: en la velada del día de Nochebuena, una gran nevada obliga al tren de las 11:37 h. procedente de la estación londinense de St. Pancras a detenerse en las proximidades de Hemmersby. Decididos a no pasar la noche en el vagón, un ecléctico grupo de seis pasajeros decide desafiar las inclemencias del tiempo e intentar llegar al cercano pueblo. A mitad de camino, se ven obligados a refugiarse en una solitaria casa de campo que, a pesar del fuego encendido en la chimenea, el té para tres dispuesto sobre la mesa y el agua de la tetera todavía hirviendo, parece estar desierta. Atrapados por las circunstancias en ese reducido espacio, los viajeros intentarán desentrañar el enigma de la vivienda deshabitada y, cuando la tormenta finalmente amaine, de las cuatro personas que han sido asesinadas… 

La novela de Farjeon promete regalarnos unas cuantas horas de deliciosa lectura. Y si puede ser con copita, pipa y chimenea, mejor que mejor.

miércoles, 21 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, 5
(«Las aventuras de Huckleberry Finn», de Mark Twain)


Y ya tenemos la parejita. Si hace un año el sello Sexto Piso nos ofrecía Las aventuras de Tom Sawyer en una impresionante edición ilustrada por Pablo Auladell, y con una nueva y brillante traducción a cargo de Mariano Peyrou, ahora nos brinda, con idéntico equipo de trabajo detrás e idénticos espectaculares resultados, este clásico de clásicos que es Las aventuras de Huckleberry Finn

Excepcional relato de aventuras, canto a la vida y a la amistad, libro lleno de humor y de diversión, también de una atroz crítica social y de un cierto pesimismo (rasgo que se acentuaría en la producción posterior de Twain), Huckleberry Finn es una bocanada de aire puro para cualquier lector exigente de cualquier edad, tiempo y lugar. 

Hemingway lo tenía muy claro: «Toda la literatura moderna estadounidense procede de un libro escrito por Mark Twain llamado Huckleberry Finn. [...] Todos los textos estadounidenses proceden de este libro. Nada hubo antes. Nada tan bueno ha habido después».

Cubierta de la primera edición (1885)
«Quien intente hallar un objetivo en esta narración, será llevado a juicio; quien intente encontrar una moraleja, será desterrado; quien intente encontrar un argumento, será ejecutado.

Por orden del autor,
G. G., Comandante de Artillería»

Ya nos lo advierte Twain al comienzo del libro. No intentemos encontrar ni mensajes, ni lecciones ni argumentos en esta novela. ¿Por qué todo tiene que tener una intención, un por qué, una utilidad? 

Me encanta Twain (creo que se me nota) porque es políticamente incorrecto, porque se ríe -y nosotros con él- de la pacateria y de los remilgos, del fanatismo de cualquier tipo, de los solemnes juicios y de los prejuicios, de la pomposidad de ciertos hombrecillos y ciertas mujercillas, del ridículo afán de transcendencia. Y además, lo hace con humor, como los que son auténticamente grandes, como los que de verdad han comprendido. Tiene esa mirada limpia y compasiva -como la de Cervantes-, tan rara de encontrar, sobre los seres humanos y sus atribuladas existencias.

Los buenos libros nunca envejecen. Tampoco nosotros cuando los leemos.

martes, 20 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, 4
(«El paseo», de Robert Walser)


«Sin pasear estaría muerto», escribió Robert Walser. Esta frase no deja de ser una ironía, sobre todo si se tiene en cuenta que falleció, el día de Navidad de 1956, durante una de sus prolongadas caminatas. Su cadáver apareció sobre un lecho nevado. Lo encontraron unos muchachos que regresaban a casa después de estar jugando en la nieve. Cumplió, al final, su principal anhelo: desaparecer, disolverse, no ser tenido en cuenta, ser nadie, un cero. Lo consiguió en el blanco cegador de la nieve. «No puede ser una muerte más metafórica sobre la pureza de su estilo y de su vida», ha dicho Vila-Matas. Sin duda.

Para Walser, pasear era sinónimo de estar vivo, de incluirse en el mundo, de admirarlo. Andaba deprisa –el día de su fallecimiento, un testigo comentaba que lo vio alejarse a un trote impensable en un hombre de su edad–, pero le gustaba demorarse con las pequeñas sorpresas que le reservaban los días. «El mundo matinal que se extendía ante mis ojos me parecía tan bello como si lo viera por primera vez», escribe en El paseo, esta brevísima pieza, este libro sencillo para almas sencillas (siendo sencillo lo opuesto a simple) que Siruela ha reeditado felizmente con motivo de los sesenta años que se cumplen de la muerte del escritor.           . 

Ver, mirar, sentir. Como por primera vez. Ese parece ser el lema de Walser. Recuperar la mirada. Renovar la sensación de asombro, de estar vivo, eso que estamos perdiendo a pasos agigantados. En un mundo tan virtual y tecnologizado como el de hoy, en el que miramos tanto y vemos tan poco, en el que sabemos todo y no conocemos nada, cobra nueva vida esta impresionante lección de sencillez, de amor por lo pequeño, de admiración por lo que tenemos al alcance de la mano que es El paseo.

El cuerpo de Walser en la nieve
Escritor minoritario y terriblemente libre, antecedente de Kafka, Walser es en sí mismo un misterio. Solitario empedernido, pasó sus últimos 23 años en el sanatorio psiquiátrico de Herisau, entregado al silencio y al retiro total. Allí no escribió ni una línea. «Yo aquí no he venido a escribir, sino a volverme loco», dejó dicho.

Y también, en El paseo: «A veces ando errante en la niebla y en mil vacilaciones y confusiones, y a menudo me siento miserablemente abandonado. Pero pienso que es bello luchar. Un hombre no se siente orgulloso de las alegrías y del placer. En el fondo lo único que da orgullo y alegría al espíritu son los esfuerzos superados con bravura y los sufrimientos soportados con paciencia. Pero no gusta derrochar palabras a este respecto. ¿Qué hombre honrado ha mantenido por completo intactos a lo largo de los años sus esperanzas, planes, sueños? ¿Dónde está el alma cuyos anhelos, osados deseos, dulces y elevadas concepciones de la felicidad se cumplieron, sin tener que hacer descuentos en ellas?»

Misterioso, grandioso Walser. 

lunes, 19 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, 3
(«Reencuentro; y Un alma valerosa», de Fred Uhlman)


Si la amistad existe, en su sentido más auténtico y no con el significado vago y espurio con que convencionalmente se suele usar esa palabra; si la verdadera amistad existe -hay quien afirma que sí-, entonces no debe diferir en exceso, ni en sus características ni en sus matices, con la que Fred Uhlman nos narra en Reencuentro.

La trama es sencilla. 1932, Stuttgart. Konradin von Hohenfels (aristócrata) y Hans Schwarz (hijo de médico judío) tienen 16 años, se conocen en el colegio y nace entre ellos una intensa amistad. Son inteligencias destacadas que hablan de Dios y el problema del dolor, del sentido de la vida, que juntos viven el descubrimiento del arte y de las chicas. Un año más tarde Hitler gana las elecciones y Hans se marcha a América huyendo de la Nueva Alemania. Es éste quien narra su historia treinta años después de los hechos. Treinta años que ha pasado lamiendo sus heridas, intentando olvidar el siniestro episodio que los separó amargamente.

Esto, para quien necesite argumentos. Pero lo importante aquí es lo que hay debajo del argumento. La potente y tersa prosa de Uhlman. Su certero conocimiento del ser humano. La necesidad de despejar, por parte del narrador, alguna incógnita que resuelva la ecuación. La ecuación del triunfo de la amistad sobre la barbarie. De la razón sobre el fanatismo. El deseo de aplacar, por parte del lector, eso que le pulsa, que le intriga, que le mantiene con los ojos adheridos a la página hasta la asombrosa y emocionante y reconfortante y perfecta última línea que cierra la novela.    

Tusquets acaba de reeditar esta maravilla, acompañada de Un alma valerosa, libro póstumo de Uhlman, en el que conocemos, mediante una carta, los mismos hechos que nos narra Hans en Reencuentro, pero narrados ahora desde el punto de vista de Konradin. 

Qué buena oportunidad, para quien no lo haya hecho ya, la de leer esta breve e imperecedera obra maestra.

jueves, 15 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, 2
(«La guerra de los mundos», de H.G. Wells)


Es ya habitual que Libros del Zorro Rojo ponga a nuestra disposición excelentes ediciones de clásicos literarios que vienen acompañados de un interesantísimo material gráfico recuperado, bien de carácter histórico o de marcada singularidad bibliográfica. Si el año pasado por estas fechas nos ofrecía un espléndido Robinson Crusoe, con estampas de Carybé, ahora pone en nuestras manos todo un hito de la ciencia ficción, La guerra de los mundos, de H. G. Wells, con unas soberbias ilustraciones del artista brasileño Henrique Alvim Corrêa, publicadas únicamente en 1906 por la editorial belga L. Vandamme & Co. en una tirada limitada de tan solo quinientos ejemplares. 

Las ilustraciones de Corrêa, iniciadas cuatro años después de la aparición del célebre libro, y trabajadas con lápiz de carbón y tinta sobre papel, dieron vida a «esos monstruos que tenían algo de hongo en su aceitosa piel oscura». Sus trazos premodernistas y mirada futurista sorprendieron gratamente al propio Wells, quien dedicó a su autor elogiosas palabras.

Ilustración de Henrique Alvim Corrêa
Publicada por primera vez en 1898, La guerra de los mundos se convirtió en la primera novela que narró una invasión marciana al planeta Tierra. Como ocurre con todo clásico, sus efectos perduraron en el tiempo y, 40 años después de su publicación, el actor y director estadounidense Orson Welles adaptó la novela y teatralizó, en una emisión radiofónica, la llegada de naves marcianas a la ciudad de Nueva York, produciendo caos, pánico y desconcierto general en la urbe.

La presente edición de Libros del Zorro Rojo incluye un código QR que permite escuchar la grabación original de Orson Welles y leer la traducción de dicho guión radiofónico.

Doble homenaje, pues, a Wells y a Welles, el que rinde la editorial catalana con esta impresionante edición de un clásico perdurable, para la que ha recuperado asimismo la primera traducción de la novela al español, firmada en una fecha tan próxima a la publicación del original como es 1902, por el insigne ensayista y diplomático vasco Ramiro de Maetzu.

martes, 13 de diciembre de 2016

Clásicos para regalar esta Navidad, 1
(«Industrias y andanzas de Alfanhuí», de Rafael Sánchez Ferlosio)


«Un libro extraño, un libro singular, un libro sin edad», dijo Cela de esta primera novela de Rafael Sánchez Ferlosio. Y no le faltaba razón, pues Industrias y andanzas de Alfanhuí es una obra ciertamente insólita, que irrumpió, asombrando a todos, en el panorama predominantemente realista de la literatura española de posguerra. Desde 1951, año de su publicación, no ha dejado de asombrar a todo lector que se acerca a ella. 

Random House nos ofrece ahora una edición exquisita de este libro de culto, en formato pequeño y manejable, tapa dura y poderosas ilustraciones, en blanco y negro, del artista búlgaro Asen Stareishinski. 

«La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo es puro, todo tu cuerpo será luminoso», reza la cita de Mateo 6, 22 que da paso a esta maravillosa historia y que tanto nos revela de su carácter, de su personalidad.


Elegía de un mundo antiguo, de la infancia perdida, Alfanhuí, como dice Ignacio Echevarría en el breve texto que sirve de presentación a la obra, «no ha dejado de suscitar todo tipo de interpretaciones, sobre las que revolotea, ingrávida, su peripecia llena de gracia y ligereza».

Mezcla de fantasía y picaresca, de emoción y hallazgo, escrita en un castellano deslumbrante, la novela de Sánchez Ferlosio es nuestro primer gran clásico destacado para regalar esta Navidad.

jueves, 1 de diciembre de 2016

Más Kafka

Kafka, en primera fila, junto a personal y pacientes del sanatorio donde estuvo ingresado entre 1920 y 1921

Tremenda es la biografía de Erich Stach sobre Kafka que Acantilado acaba de publicar en España. Tremenda en todos los sentidos: en calidad literaria e investigadora, en extensión (2.368 páginas en 2 vols.) y en precio (me da reparo hasta decirlo). 

Dicen que se lee como una apasionante novela de intriga. 

Su autor, que ha dedicado a esta biografía una década de trabajo, probablemente sepa más de Kafka que el propio Kafka. 
  
La presentación en librerías de esta edición

lunes, 28 de noviembre de 2016

lunes, 21 de noviembre de 2016

KA FK en Atalanta



Y acaba de aparecer esta nueva edición de Die Verwandlung bajo el título de La transformación (afortunadamente parece que se va imponiendo esta traducción, mucho más ajustada a la intencionalidad del original de Kakfa que La metamorfosis). 

Puesto que la publica Atalanta, no sorprende el cuidado y la belleza de la edición, lo exquisitamente editado que está el libro. (Cuando ustedes quieran saber si un libro está bien editado, depositen la confianza en sus manos: si éstas no hacen el menor gesto de querer desasirse del libro, más bien al contrario, remolonean con él, lo tocan y lo retocan, lo ponen del derecho y del revés, lo acarician una y otra vez por el lomo y por la cubierta, y vuelta a empezar, entonces, no cabe duda: está bien editado.)

Esta edición incluye una nueva y espléndida traducción, muy respetuosa tanto con el ritmo cortante y austero de la prosa kafkiana, como con el tono tragicómico que transmite el relato. Los responsables de la misma son Luis Fernando Moreno Claros y Pilar Benito Olalla, quienes firman, respectivamente, un prólogo y un posfacio interesantísimos. Aplaudo, por cierto, que Moreno Claros señale el evidente paralelismo (y no por evidente, comúnmente comentado) que puede establecerse entre La transformación kafkiana y La muerte de Iván Ilich, de Tolstói.

La editorial Atalanta, es decir, Jacobo Siruela e Inka Martí, nos brinda, con esta impecable versión de La transformación, la posibilidad de leer uno de los textos más importantes y definitorios del siglo XX, en una de las, en mi opinión, mejores ediciones disponibles actualmente.

domingo, 20 de noviembre de 2016

Sorteo final Lectura ilustrada Don Quijote

Hoy es el día de las gratas y merecidas recompensas

«Aquí tengo el alma atravesada en la garganta, como una nuez de ballesta».
(Don Quijote de la Mancha)


Así es, como una nuez de ballesta, como nuestro Don Quijote, porque hoy ponemos fin, broche final, a esta Lectura ilustrada que nos ha ocupado diez meses, cuarenta y dos semanas, gran parte del invierno y toda la primavera, el larguísimo verano y el incipiente otoño. Mereció la pena este viaje, esta dosis de libertad y de oxígeno en las venas. El Quijote forma parte ya de la vida y del equipaje íntimo de ustedes, 31 lectores nuevos que se suman hoy a las generaciones silenciosas de admiradores de este milagro de la literatura, de esta obra de arte que es la novela de Cervantes. Me siento muy orgulloso de ustedes, de su constancia, de su valentía, de su admirable gratitud. Y, egoístamente, no puedo reprimir un cierto sentimiento de vanidad, al saber que, de algún modo, yo he podido contribuir, aunque sea con una gotita de empuje, con un granito de convicción, con una insignificante mecha, a señalarles, a descubrirles, a ponerles en el camino de este libro maravilloso.

Parece que fue ayer, ¿verdad?, cuando dábamos comienzo a esta aventura, aquel 25 de enero. Pero todo llega y pasa. Lo decía el clásico, "no se engañe nadie, no, / pensando que ha de durar / lo que espera / más que duró lo que vio, / pues que todo ha de pasar / por tal manera".

No obstante, hoy es también un día alegre, importante para ustedes, el día de las gratas y merecidas recompensas, el día en que algunos se llevarán un ejemplar de la magnífica edición del Quijote de Reino de Cordelia o unas figuritas entrañables de nuestros protagonistas...

Y también es el día en que, independientemente de la suerte que tengan en el sorteo, todos ustedes se gradúan como Ilustres Lectores o Lectoras. Así lo certificará el señor Barbusse con un diploma único e irrepetible, que pueden ver arriba en la imagen, y que les llegará a su casa debidamente cumplimentado con sus nombres. El señor Barbusse cree que todos son merecedores de un recuerdo distintivo de tan donosa e inolvidable lectura, ¿no les parece?

El sorteo se hará público está tarde a las 17:30 horas.

Ya hay ganadores: aquí. (Puesto 1: Ejemplar Reino de Cordelia. Puestos 2 y 3: Figuritas Don Quijote y Sancho.)

Enhorabuena a todos. 

lunes, 14 de noviembre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 73-74 (y fin)

Ilustración de Daniel Urrabieta Vierge para la ed. de Nueva York, 1906-1907

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Qué capítulo y escena de la novela ilustra? 2. ¿Qué síntoma presenta don Quijote que hace conjeturar a sus amigos que realmente se muere? 3. "Perdóname, amigo, de la ocasión que te he dado de parecer loco como yo, haciéndote caer en el error en que yo he caído de que hubo y hay caballeros andantes en el mundo". Es la frase con la que don Quijote, perdón, Alonso Quijano, se despide de Sancho. ¿Qué emotivísimas palabras le contesta éste, bañados los ojos en lágrimas? 4. ¿Qué condición debe cumplir, según el testamento de don Quijote, el hombre con el que su sobrina quiera casarse? 5. "Andaba la casa alborotada, pero, con todo, comía la sobrina, brindaba el ama, y se regocijaba Sancho Panza...". Completa esta irónica frase de Cervantes. 6. ¿De qué muere don Quijote? Haz un buen diagnóstico. 7. "Para mí sola nació don Quijote, y yo para él". ¿Quién dice esta frase y qué mensaje encierra? 8. Completa la frase que pone punto final a la novela: "Pues no ha sido otro mi deseo..."

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas, según el momento narrativo que plasman, asignándoles a cada una de ellas una de las siguientes palabras clave: Ítem mando // Malum signum // Ego te absolvo // ¿Cómo venís así, marido mío? // Alonso Quijano da su espíritu. Localiza después en tu libro y cita un breve pie descriptivo para las ilustraciones nº 2, 7, 9 y 12. Contesta: 1. ¿Qué le está diciendo Sancho a su mujer, Teresa, en la imagen nº 1? 2. ¿Quién compone el epitafio que aparece en la imagen nº 5 y qué quiere decir, a tu juicio, el verso "que la muerte no triunfó de su vida con su muerte"? 3. Ponle palabras a lo que está diciendo Sancho a don Quijote en la imagen nº4.

Pregunta conjunta

Acabada ya la lectura de la novela, comparte tu opinión en la zona de comentarios sobre alguna o todas de las siguientes cuestiones: ¿Imaginabas así la novela? ¿Qué rasgo o característica destacarías de ella como lector? ¿Con qué palabras se la recomendarías a alguien que no la haya leído?


Envía tus respuestas de esta última actividad de lectura al correo electrónico elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo la semana y antes del 19 de noviembre a las 23:59 h. Así podrás entrar en el sorteo final que se celebrará el día 20 de noviembre, domingo.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

lunes, 7 de noviembre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 70-72

Ilustración de Salvador Tusell, sobre dibujo de Doré, para la ed. de Barcelona, Tasso, 1905

Actividades

A) Di si son verdaderas o falsas estas afirmaciones relacionadas con la escena que plasma la imagen de arriba: 1. Don Quijote ha convencido a Sancho para que se azote ofreciéndole que se cobre por ello de un dinero que lleva suyo. 2. El precio que Sancho decide, en un primer momento, poner a cada azote es el de un cuartillo de real. 3. La azotaina le va a costar a don Quijote un total de 845 reales. 4. La disciplina tiene lugar por la noche y en el campo, entre unos amenos árboles que poco desviados del camino estaban. 5. Sancho compone un látigo con un ramillete de luengos juncos que por allí crecían. 6. La imagen de arriba no es fiel a lo narrado porque en la novela se dice que Sancho se retira unos veinte pasos de su amo para azotarse. 7. Mientras Sancho se da los azotes, don Quijote los va contando, desde aparte, con su rosario. 8. La imagen es fiel, sin embargo, al mostrar a Sancho desnudo de medio cuerpo arriba. 9. Al décimo azote, a Sancho le pareció ser pesada la burla y muy barato el precio de ella, por lo que le dice a su amo que cada azote cuesta medio real. 10. "Prosigue, Sancho amigo, y no desmayes; que yo doblo la parada del precio", le contesta don Quijote. 11. El socarrón de Sancho deja de darse azotes en la espalda y empieza a darlos en los árboles. 12. Sancho acompaña los azotes, de cuando en cuando, con unos hondos suspiros, como si le dolieran mucho. 13. Don Quijote, apiadado, le intenta convencer para que lo deje, pero la respuesta del escudero es: "No, no, señor; no se ha de decir de mí: A dineros pagados, brazos parados" 14. Finalmente, don Quijote temeroso de que Sancho pierda la vida, lo detiene y le dice que esperará a que cobre fuerzas nuevas para que concluya el negocio. 15. Don Quijote abriga a Sancho con su herreruelo y éste se dispone a dormir, aunque el pobre no pega ojo en toda la noche porque le pesa la conciencia.

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas en función del capítulo al que hacen referencia. Localiza después en tu libro y cita un pie descriptivo para las ilustraciones nº 3, 5, 6, 7, y 15. Contesta: 1. ¿Quiénes son los personajes que aparecen en la imagen nº 1? ¿De qué preciosa ciudad dice ser el personaje que está de espaldas? 2. Un momento después de la escena que vemos en la imagen nº 9, don Quijote pone, por fin, en su sitio a Altisidora, con unas palabras que dice sobre ella a la duquesa. Cítalas. 3. También Sancho le augura una mala ventura a la doncella: ¿qué comenta cuando ésta sale del aposento? 4. ¿A qué ilustración le harías corresponder estas palabras de nuestro protagonista: "Yo soy don Quijote de la Mancha, el mismo que dice la fama, y no ese desventurado que ha querido usurpar mi nombre y honrarse con mis pensamientos"?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

jueves, 3 de noviembre de 2016

Este Otoño será Invierno


Veamos. Son muchos de ustedes los que le están dejando caer al señor Barbusse, como quien no quiere la cosa, la idoneidad de poder disponer de un descanso (merecidísmo, por cierto) tras la finalización de la Lectura ilustrada cervantina y antes del apasionante monográfico otoñal que se avecina, dedicado a Cela.

Es verdad que llevan ustedes un año muy intenso con la lectura y las actividades del Quijote, no siendo este precisamente un libro de los que se terminan y se pasa a otro directamente, así sin más, sin solución de continuidad, sino que su propia condición invita, tras su lectura, a un lapso de tiempo para la relajación, la asimilación, el regusto -como los buenos vinos- y el recuerdo grato.

Haciéndose eco, pues, de la citada sugerencia y siendo consciente, además, de que el calendario inicialmente programado para el otoño celiano coincidiría en gran parte con las fiestas navideñas y de año nuevo -fechas no precisamente propicias para un seguimiento atento de una actividad formativa-, el claustro de profesores del Otoño Cela, con la presidencia del señor Barbusse, ha decidido posponer la fecha de inicio de dicho monográfico al 10 de enero de 2017. De este modo, el Otoño Cela pasa a ser Invierno Cela, y ustedes podrán encararlo como se merece, con renovadas fuerzas y con la mente ya despejada, sin tanto polvorón, ajetreo y distracción de por medio. 

El contenido, calendario y las condiciones de participación se darán a conocer pasado el día de Navidad. El cartel definitivo -que espero que les guste-, arriba.

lunes, 31 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 67-69

Ilustración de Antonio Rodríguez para la ed. de Madrid, Imprenta Real, 1797-1798

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Puede saberse qué es todo este desaguisado? 2. ¿Quiénes son los personajes que se ven, sobre un tablado, al fondo de la imagen? Enuméralos, de izquierda a derecha. 3. Localiza y cita qué cinco gazapos se han deslizado en este texto que describe el centro de la ilustración: "En medio del patio se levantaba un túmulo como diez varas del suelo, cubierto todo con un grandísimo crespón de terciopelo negro, alrededor del cual, por sus gradas, ardían teas de cera blanca sobre más de cien candeleros de plata; encima del cual túmulo se mostraba un cuerpo muerto de una tan hermosa doncella, que hacía parecer con su hermosura hermosa a la misma muerte. Tenía la cabeza sobre una almohada de brocado, coronada con una guirnalda de diversas y odoríferas flores tejida, las manos cruzadas sobre el vientre, y entre ellas un ramo de gualda y vencedora palma". 4. ¿Qué ropas lleva puestas Sancho? Descríbelas. 5. Aquel silencio, en el que "el mesmo silencio guardaba silencio a sí mismo", es roto por la aparición de un hermoso mancebo, vestido a lo romano, que toca una flauta: ¿verdadero falso? 6. ¿Cuántas son las dueñas que inflingen el castigo a Sancho? 7. Hay una parte de la penitencia que Sancho no está dispuesto a sufrir: ¿de qué se trata? 8. ¿Qué puede éste estar gritándole a las dueñas en la imagen? 9. ¿Qué le promete Altisidora al pobre Sancho por haberle devuelto la vida?

B) En este enlace puedes ver varias ilustraciones relativas a los tres capítulos leídos. Siempre hay dos que plasman una misma escena de la novela. Agrúpalas por parejas y escoge del texto un párrafo que sirva para describir apropiadamente cada par. Contesta: 1. En la imagen nº 14, nuestros protagonistas mantienen un diálogo bien ilustrativo del proceso de quijotización-sanchificación: la quijotización de Sancho se manifiesta en su inusual esmero en el lenguaje; la sanchificación de don Quijote en el uso de refranes. Cita dicho pasaje. 2. "¡Caminad, trogloditas! ¡Callad, bárbaros! ¡Pagad, antropófagos! ¡No os quejéis, scitas, ni abráis los ojos, Polifemos matadores, leones carniceros!" ¿Con qué palabras confunde Sancho estos insultos que les están dirigiendo los hombres de a caballo en la imagen nº 9? 3. En el cap. 67, mientras nuestros protagonistas hablan de convertirse en los pastores Quijotiz y Pancino, don Quijote le explica a Sancho el significado de una palabra morisca, lo que le da pie para citar otros varios términos del mismo origen. A continuación, resuelve este crucigrama donde se esconden algunos de los nombres moriscos que enumera don Quijote.


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

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viernes, 28 de octubre de 2016

Sumando y siguiendo


Dos apetecibilísimas novedades de Impedimenta, editorial que no nos da tregua ni un fin de semana (¿esta gente es que no se va de vacaciones, no se toma siquiera un puente?): por una parte, Lección de alemán, una novela mayor de Siegfried Lenz (el autor, acuérdense, del formidable libro de relatos El barco faro, también publicado en Impedimenta); y, por otra parte, El signo del miedo, de la escritora londinense Margery Allingham, que nos presenta a un aristocrático y excéntrico detective, Albert Campion, muy en la línea de nuestro entrañable y divertido Gervase Fen. La edición, como es marca de la casa, cuidada y preciosa.

jueves, 27 de octubre de 2016

Niño con zapatos nuevos


El señor Barbusse ignora cuál es la razón de que un libro escrito hace cien años, por un muchacho que aún no alcanzaba los dieciocho, resulte ser tan fresco, tan lúcido, tan divertido, tan demoledoramente gratificante...
Un día de finales de mayo. Noisil está tomando la lección de Historia a Caleia. Como de costumbre, Caleia no tiene ni idea. Suelta de vez en cuando lo que le chiva desde atrás Tolihroniade (Tolihroniade chiva para que luego le chiven a él). Se trata de la expedición de marco Polo.
—¿Por dónde fueron?
Caleia piensa. Para ganar tiempo pregunta también él.
—¿Por dónde fueron?
—Sí.
—Fueron por el Cabo de Buena Esperanza
—Entonces no se llamaba así.
—¿Quiere que le diga cómo se llamaba entonces? 
—Sí.
Calla. Tolihroniade susurra, cada vez má alto. Ya lo ha oído. 
—Se llamaba el Cabo de las Tormentas.
—¿Y luego por dónde siguieron?
—Por Brasil.
Risotadas. Caleia lanza a sus compañeros una mirada despectiva, cargada de odio. 
—¿Y adónde llegaron?
—A Brasil.
—¿Y qué encontraron allí?
—Las tierras indias.
—¿Y qué más?
—¿Qué más quiere que encontraran?

También es motivo de ignorancia del señor Barbusse el por qué otros libros que han caído en sus manos, escritos ayer o anteayer -como quien dice-, le resultan anticuados, como reumáticos, acordes a otro siglo, a un siglo estúpido y pueril, de neurona vaga y acomodaticia.
He aquí lo que pasa en nuestros corazones ahora que se acerca el fin de curso: nos invade la melancolía. Estamos cansados, hartos de la escuela, agotados por el calor; y, sin embargo, cuando se acerca el final del curso escolar, nos ponemos tristes. Nos mostramos satisfechos, reímos y hablamos, pero en nuestros corazones todos conservamos un punto de nostalgia. Es fácil de entender. Quizá pensemos ya en las alegrías del verano y nos entristezca el pensar que estaremos solos. La separación ahuyenta nuestra alegría.. 

¿Acaso estamos tan unidos tras seis años de clase? ¿O quizá sea otra cosa? Quizá nos ponemos tristes porque las vacaciones no nos traen lo que habíamos imaginado, ya desde la Pascua, que nos traerían. Todos consideramos el primer día de vacciones como el paraíso. Y no es así. Durante las últimas semana de clase nos acostumbramos, poco a poco, a los placeres de la libertad. y cuando anuncian las vacaciones, buscamos en vano esa infinita voluptuosidad. Yo no la he encontrado. Es cierto que muchos de nosostros nos mostramos alegres y bulliciosos, pero esto, en mi opinión, no demuestra nada. Puedo fingir tantas veces...

El señor Barbusse es escéptico, muy escéptico, respecto a eslóganes del tipo "una obra imprescindible", "un libro conmovedor" o "una joya necesaria" y prefiere elegir sus propios víveres literarios, alejando siempre de su influencia la chabacana monserga de esos pelmas empeñados en catalogar, clasificar, etiquetar la Cultura. Solo así le es posible al señor Barbusse hallar literatura hecha a su medida, que es aquella justamente que le dice lo que no quiere oír, más que la que ejerce de complaciente. Solo así puede cumplir aquello del libro como alimento, como amortiguador, como balón de oxígeno, etc., y experimentar otra vez esa indescriptible sensación del niño con zapatos nuevos, la compañia impagable de esa voz que te habla desde un libro sin tomarte por idiota, como ocurrre con La novela del adolescente miope, de Mircea Eliade.

Desparpajo e inteligencia. Angustia y maravilla de estar vivo.

lunes, 24 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 64-66

Ilustración de José Luis Pellicer para la ed. de Barcelona, Montaner y Simón, 1880-1883

Actividades

A) La imagen que se muestra arriba corresponde a la aventura que más pesadumbre da a don Quijote -y a nosotros, sus lectores- de cuantas le suceden en esta gran historia. Plasma el momento en que el Caballero de la Blanca Luna vence a don Quijote en la playa de Barcelona. A continuación se ofrece el texto que narra la escena, pero, al transcribirlo, se han perdido por el camino algunas palabras y frases del mismo. Localiza y completa los fragmentos que faltan:

«—Insigne caballero y jamás como se debe alabado don Quijote de la Mancha, yo soy el Caballero de la Blanca Luna, cuyas hazañas quizá te le habrán traído a la memoria. Vengo a contender contigo, en razón de hacerte conocer y confesar que mi dama, sea quien fuere, es sin comparación más hermosa que tu Dulcinea del Toboso: la cual verdad si tú la confiesas de llano en llano, escusarás tu muerte y el trabajo que yo he de tomar en dártela; y si tú peleares y yo te venciere, no quiero otra satisfación sino que, dejando las armas y absteniéndote de buscar aventuras, te recojas y retires a tu lugar por tiempo de un año, donde has de vivir sin echar mano a la espada, en paz tranquila y en provechoso sosiego; y si tú me vencieres, quedará a tu discreción mi cabeza y serán tuyos los despojos de mis armas y caballo. Mira lo que te está mejor y respóndeme luego, porque hoy todo el día traigo de término para despachar este negocio.

Don Quijote quedó suspenso y atónito, así de la arrogancia del Caballero de la Blanca Luna como de la causa por que le desafiaba, y con reposo y ademán severo le respondió:

—Caballero de la Blanca Luna, cuyas hazañas hasta agora no han llegado a mi noticia, yo osaré jurar que jamás habéis visto a la ilustre Dulcinea, que, si visto la hubiérades, yo sé que procurárades no poneros en esta demanda; y, así, no diciéndoos que mentís, sino que no acertáis en lo propuesto, con las condiciones que habéis referido aceto vuestro desafío, y luego, y solo exceto de las condiciones la de que se pase a mí la fama de vuestras hazañas, porque no sé cuáles ni qué tales sean. Tomad, pues, la parte del campo que quisiéredes, que yo haré lo mesmo, y a quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.

Habían descubierto de la ciudad al Caballero de la Blanca Luna y díchoselo al visorrey, y que estaba hablando con don Quijote de la Mancha. El visorrey, creyendo sería alguna nueva aventura fabricada por don Antonio Moreno o por otro algún caballero de la ciudad, salió luego a la playa, con don Antonio y con otros muchos caballeros que le acompañaban.

Viendo, pues, el visorrey que daban los dos señales de volverse a encontrar, se puso en medio, preguntándoles qué era la causa que les movía a hacer tan de improviso batalla. El Caballero de la Blanca Luna respondió que era precedencia de hermosura, y en breves razones le dijo las mismas que había dicho a don Quijote. Llegóse el visorrey a don Antonio y preguntóle si sabía quién era el tal Caballero de la Blanca Luna o si era alguna burla que querían hacer a don Quijote. Don Antonio le respondió que ni sabía quién era, ni si era de burlas ni de veras el tal desafío. Esta respuesta tuvo perplejo al visorrey en si les dejaría o no pasar adelante en la batalla; pero no pudiéndose persuadir a que fuese sino burla, se apartó diciendo:

—Señores caballeros, si aquí no hay otro remedio sino confesar o morir, y el señor don Quijote está en sus trece, y vuestra merced el de la Blanca Luna en sus catorce, a la mano de Dios, y dense.

Agradeció el de la Blanca Luna con discretas razones al visorrey la licencia que se les daba, y don Quijote hizo lo mesmo; el cual, encomendándose al cielo de todo corazón y a su Dulcinea, tornó a tomar otro poco más del campo, porque vio que su contrario hacía lo mesmo; y sin tocar trompeta que les diese señal de arremeter, volvieron entrambos a un mesmo punto las riendas a sus caballos, y como era más ligero el de la Blanca Luna, llegó a don Quijote a dos tercios andados de la carrera, y allí le encontró con tan poderosa fuerza, sin tocarle con la lanza, que dio con Rocinante y con don Quijote por el suelo una peligrosa caída. Fue luego sobre él y, poniéndole la lanza sobre la visera, le dijo:

—Vencido sois, caballero, y aun muerto, si no confesáis las condiciones de nuestro desafío.

Don Quijote, aturdido, sin alzarse la visera, con voz debilitada y enferma, dijo:

—Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza y quítame la vida, pues me has quitado la honra.

—Eso no haré yo, por cierto —dijo el de la Blanca Luna—: solo me contento con que el gran don Quijote se retire a su lugar un año, o hasta el tiempo que por mí le fuere mandado, como concertamos antes de entrar en esta batalla.

Todo esto oyeron el visorrey y don Antonio, y oyeron asimismo que don Quijote respondió que como no le pidiese cosa que fuese en perjuicio de Dulcinea, todo lo demás cumpliría como caballero puntual y verdadero.

Hecha esta confesión, volvió las riendas el de la Blanca Luna y, haciendo mesura con la cabeza al visorrey, a medio galope se entró en la ciudad
».

B) Observa estas ilustraciones relativas a los tres capítulos leídos y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación:

1. Don Quijote, desarmado y de camino, Sancho a pie, por ir el rucio cargado con las armas. 2. Y alcanzó a su amo, que a la sombra de un árbol le estaba esperando. 3. Seis días estuvo don Quijote en el lecho, marrido, triste, pensativo y mal acondicionado, yendo y viniendo con la imaginación en el desdichado suceso de su vencimiento. 4. Oyendo lo cual Sancho, dijo: “Tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades”.  5. Vio venir hacia él un caballero, armado asimismo de punta en blanco. 6. “Yo, señor don Quijote, soy Tosilos, el lacayo del duque mi señor, que no quise pelear con vuestra merced sobre el casamiento de la hija de doña Rodríguez”. 7. “Insigne caballero y jamás como se debe alabado don Quijote de la Mancha, yo soy el Caballero de la Blanca Luna”. 8. Con una silla de manos que mandó traer el visorrey, le llevaron a la ciudad. 9. “¡Aquí fue Troya!” 10. Aquella noche la pasaron amo y mozo en mitad del campo, al cielo raso y descubierto. 11. Poniéndole la lanza sobre la visera, le dijo: “Vencido sois, caballero, y aun muerto, si no confesáis las condiciones de nuestro desafío”.  12. Dio con Rocinante y con don Quijote por el suelo una peligrosa caída. 13. Siguió don Antonio Moreno al Caballero de la Blanca Luna, y siguiéronle también, y aun persiguiéronle, muchos muchachos, hasta que le cerraron en un mesón. 14. Levantaron a don Quijote, descubriéronle el rostro y halláronle sin color y trasudando. 15. “Bien has dicho, Sancho: cuélguense mis armas por trofeo, y al pie dellas o alrededor dellas grabaremos en los árboles lo que en el trofeo de las armas de Roldán estaba escrito”. 16. Y en buena paz y compañía despabilaron y dieron fondo con todo el repuesto de las alforjas. 17. En esto estaban, cuando entró don Antonio, diciendo con muestras de grandísimo contento: “¡Albricias, señor don Quijote, que don Gregorio y el renegado que fue por él está en la playa”.
Contesta: 1. El episodio de Ricote, en el que aflora el talante liberal de Cervantes su amor a la patria por encima de razas y religiones, culmina con unas palabras de crítica al rey en favor de los moriscos. Cítalas. 2. En la imagen nº 13, correspondiente al cap. 66, vemos a un don Quijote hablando con Sancho de su derrota. ¿La achaca esta vez a un encantador? ¿A qué o a quién, pues?


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!