lunes, 31 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 67-69

Ilustración de Antonio Rodríguez para la ed. de Madrid, Imprenta Real, 1797-1798

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Puede saberse qué es todo este desaguisado? 2. ¿Quiénes son los personajes que se ven, sobre un tablado, al fondo de la imagen? Enuméralos, de izquierda a derecha. 3. Localiza y cita qué cinco gazapos se han deslizado en este texto que describe el centro de la ilustración: "En medio del patio se levantaba un túmulo como diez varas del suelo, cubierto todo con un grandísimo crespón de terciopelo negro, alrededor del cual, por sus gradas, ardían teas de cera blanca sobre más de cien candeleros de plata; encima del cual túmulo se mostraba un cuerpo muerto de una tan hermosa doncella, que hacía parecer con su hermosura hermosa a la misma muerte. Tenía la cabeza sobre una almohada de brocado, coronada con una guirnalda de diversas y odoríferas flores tejida, las manos cruzadas sobre el vientre, y entre ellas un ramo de gualda y vencedora palma". 4. ¿Qué ropas lleva puestas Sancho? Descríbelas. 5. Aquel silencio, en el que "el mesmo silencio guardaba silencio a sí mismo", es roto por la aparición de un hermoso mancebo, vestido a lo romano, que toca una flauta: ¿verdadero falso? 6. ¿Cuántas son las dueñas que inflingen el castigo a Sancho? 7. Hay una parte de la penitencia que Sancho no está dispuesto a sufrir: ¿de qué se trata? 8. ¿Qué puede éste estar gritándole a las dueñas en la imagen? 9. ¿Qué le promete Altisidora al pobre Sancho por haberle devuelto la vida?

B) En este enlace puedes ver varias ilustraciones relativas a los tres capítulos leídos. Siempre hay dos que plasman una misma escena de la novela. Agrúpalas por parejas y escoge del texto un párrafo que sirva para describir apropiadamente cada par. Contesta: 1. En la imagen nº 14, nuestros protagonistas mantienen un diálogo bien ilustrativo del proceso de quijotización-sanchificación: la quijotización de Sancho se manifiesta en su inusual esmero en el lenguaje; la sanchificación de don Quijote en el uso de refranes. Cita dicho pasaje. 2. "¡Caminad, trogloditas! ¡Callad, bárbaros! ¡Pagad, antropófagos! ¡No os quejéis, scitas, ni abráis los ojos, Polifemos matadores, leones carniceros!" ¿Con qué palabras confunde Sancho estos insultos que les están dirigiendo los hombres de a caballo en la imagen nº 9? 3. En el cap. 67, mientras nuestros protagonistas hablan de convertirse en los pastores Quijotiz y Pancino, don Quijote le explica a Sancho el significado de una palabra morisca, lo que le da pie para citar otros varios términos del mismo origen. A continuación, resuelve este crucigrama donde se esconden algunos de los nombres moriscos que enumera don Quijote.


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

viernes, 28 de octubre de 2016

Sumando y siguiendo


Dos apetecibilísimas novedades de Impedimenta, editorial que no nos da tregua ni un fin de semana (¿esta gente es que no se va de vacaciones, no se toma siquiera un puente?): por una parte, Lección de alemán, una novela mayor de Siegfried Lenz (el autor, acuérdense, del formidable libro de relatos El barco faro, también publicado en Impedimenta); y, por otra parte, El signo del miedo, de la escritora londinense Margery Allingham, que nos presenta a un aristocrático y excéntrico detective, Albert Campion, muy en la línea de nuestro entrañable y divertido Gervase Fen. La edición, como es marca de la casa, cuidada y preciosa.

jueves, 27 de octubre de 2016

Niño con zapatos nuevos


El señor Barbusse ignora cuál es la razón de que un libro escrito hace cien años, por un muchacho que aún no alcanzaba los dieciocho, resulte ser tan fresco, tan lúcido, tan divertido, tan demoledoramente gratificante...
Un día de finales de mayo. Noisil está tomando la lección de Historia a Caleia. Como de costumbre, Caleia no tiene ni idea. Suelta de vez en cuando lo que le chiva desde atrás Tolihroniade (Tolihroniade chiva para que luego le chiven a él). Se trata de la expedición de marco Polo.
—¿Por dónde fueron?
Caleia piensa. Para ganar tiempo pregunta también él.
—¿Por dónde fueron?
—Sí.
—Fueron por el Cabo de Buena Esperanza
—Entonces no se llamaba así.
—¿Quiere que le diga cómo se llamaba entonces? 
—Sí.
Calla. Tolihroniade susurra, cada vez má alto. Ya lo ha oído. 
—Se llamaba el Cabo de las Tormentas.
—¿Y luego por dónde siguieron?
—Por Brasil.
Risotadas. Caleia lanza a sus compañeros una mirada despectiva, cargada de odio. 
—¿Y adónde llegaron?
—A Brasil.
—¿Y qué encontraron allí?
—Las tierras indias.
—¿Y qué más?
—¿Qué más quiere que encontraran?

También es motivo de ignorancia del señor Barbusse el por qué otros libros que han caído en sus manos, escritos ayer o anteayer -como quien dice-, le resultan anticuados, como reumáticos, acordes a otro siglo, a un siglo estúpido y pueril, de neurona vaga y acomodaticia.
He aquí lo que pasa en nuestros corazones ahora que se acerca el fin de curso: nos invade la melancolía. Estamos cansados, hartos de la escuela, agotados por el calor; y, sin embargo, cuando se acerca el final del curso escolar, nos ponemos tristes. Nos mostramos satisfechos, reímos y hablamos, pero en nuestros corazones todos conservamos un punto de nostalgia. Es fácil de entender. Quizá pensemos ya en las alegrías del verano y nos entristezca el pensar que estaremos solos. La separación ahuyenta nuestra alegría.. 

¿Acaso estamos tan unidos tras seis años de clase? ¿O quizá sea otra cosa? Quizá nos ponemos tristes porque las vacaciones no nos traen lo que habíamos imaginado, ya desde la Pascua, que nos traerían. Todos consideramos el primer día de vacciones como el paraíso. Y no es así. Durante las últimas semana de clase nos acostumbramos, poco a poco, a los placeres de la libertad. y cuando anuncian las vacaciones, buscamos en vano esa infinita voluptuosidad. Yo no la he encontrado. Es cierto que muchos de nosostros nos mostramos alegres y bulliciosos, pero esto, en mi opinión, no demuestra nada. Puedo fingir tantas veces...

El señor Barbusse es escéptico, muy escéptico, respecto a eslóganes del tipo "una obra imprescindible", "un libro conmovedor" o "una joya necesaria" y prefiere elegir sus propios víveres literarios, alejando siempre de su influencia la chabacana monserga de esos pelmas empeñados en catalogar, clasificar, etiquetar la Cultura. Solo así le es posible al señor Barbusse hallar literatura hecha a su medida, que es aquella justamente que le dice lo que no quiere oír, más que la que ejerce de complaciente. Solo así puede cumplir aquello del libro como alimento, como amortiguador, como balón de oxígeno, etc., y experimentar otra vez esa indescriptible sensación del niño con zapatos nuevos, la compañia impagable de esa voz que te habla desde un libro sin tomarte por idiota, como ocurrre con La novela del adolescente miope, de Mircea Eliade.

Desparpajo e inteligencia. Angustia y maravilla de estar vivo.

lunes, 24 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 64-66

Ilustración de José Luis Pellicer para la ed. de Barcelona, Montaner y Simón, 1880-1883

Actividades

A) La imagen que se muestra arriba corresponde a la aventura que más pesadumbre da a don Quijote -y a nosotros, sus lectores- de cuantas le suceden en esta gran historia. Plasma el momento en que el Caballero de la Blanca Luna vence a don Quijote en la playa de Barcelona. A continuación se ofrece el texto que narra la escena, pero, al transcribirlo, se han perdido por el camino algunas palabras y frases del mismo. Localiza y completa los fragmentos que faltan:

«—Insigne caballero y jamás como se debe alabado don Quijote de la Mancha, yo soy el Caballero de la Blanca Luna, cuyas hazañas quizá te le habrán traído a la memoria. Vengo a contender contigo, en razón de hacerte conocer y confesar que mi dama, sea quien fuere, es sin comparación más hermosa que tu Dulcinea del Toboso: la cual verdad si tú la confiesas de llano en llano, escusarás tu muerte y el trabajo que yo he de tomar en dártela; y si tú peleares y yo te venciere, no quiero otra satisfación sino que, dejando las armas y absteniéndote de buscar aventuras, te recojas y retires a tu lugar por tiempo de un año, donde has de vivir sin echar mano a la espada, en paz tranquila y en provechoso sosiego; y si tú me vencieres, quedará a tu discreción mi cabeza y serán tuyos los despojos de mis armas y caballo. Mira lo que te está mejor y respóndeme luego, porque hoy todo el día traigo de término para despachar este negocio.

Don Quijote quedó suspenso y atónito, así de la arrogancia del Caballero de la Blanca Luna como de la causa por que le desafiaba, y con reposo y ademán severo le respondió:

—Caballero de la Blanca Luna, cuyas hazañas hasta agora no han llegado a mi noticia, yo osaré jurar que jamás habéis visto a la ilustre Dulcinea, que, si visto la hubiérades, yo sé que procurárades no poneros en esta demanda; y, así, no diciéndoos que mentís, sino que no acertáis en lo propuesto, con las condiciones que habéis referido aceto vuestro desafío, y luego, y solo exceto de las condiciones la de que se pase a mí la fama de vuestras hazañas, porque no sé cuáles ni qué tales sean. Tomad, pues, la parte del campo que quisiéredes, que yo haré lo mesmo, y a quien Dios se la diere, San Pedro se la bendiga.

Habían descubierto de la ciudad al Caballero de la Blanca Luna y díchoselo al visorrey, y que estaba hablando con don Quijote de la Mancha. El visorrey, creyendo sería alguna nueva aventura fabricada por don Antonio Moreno o por otro algún caballero de la ciudad, salió luego a la playa, con don Antonio y con otros muchos caballeros que le acompañaban.

Viendo, pues, el visorrey que daban los dos señales de volverse a encontrar, se puso en medio, preguntándoles qué era la causa que les movía a hacer tan de improviso batalla. El Caballero de la Blanca Luna respondió que era precedencia de hermosura, y en breves razones le dijo las mismas que había dicho a don Quijote. Llegóse el visorrey a don Antonio y preguntóle si sabía quién era el tal Caballero de la Blanca Luna o si era alguna burla que querían hacer a don Quijote. Don Antonio le respondió que ni sabía quién era, ni si era de burlas ni de veras el tal desafío. Esta respuesta tuvo perplejo al visorrey en si les dejaría o no pasar adelante en la batalla; pero no pudiéndose persuadir a que fuese sino burla, se apartó diciendo:

—Señores caballeros, si aquí no hay otro remedio sino confesar o morir, y el señor don Quijote está en sus trece, y vuestra merced el de la Blanca Luna en sus catorce, a la mano de Dios, y dense.

Agradeció el de la Blanca Luna con discretas razones al visorrey la licencia que se les daba, y don Quijote hizo lo mesmo; el cual, encomendándose al cielo de todo corazón y a su Dulcinea, tornó a tomar otro poco más del campo, porque vio que su contrario hacía lo mesmo; y sin tocar trompeta que les diese señal de arremeter, volvieron entrambos a un mesmo punto las riendas a sus caballos, y como era más ligero el de la Blanca Luna, llegó a don Quijote a dos tercios andados de la carrera, y allí le encontró con tan poderosa fuerza, sin tocarle con la lanza, que dio con Rocinante y con don Quijote por el suelo una peligrosa caída. Fue luego sobre él y, poniéndole la lanza sobre la visera, le dijo:

—Vencido sois, caballero, y aun muerto, si no confesáis las condiciones de nuestro desafío.

Don Quijote, aturdido, sin alzarse la visera, con voz debilitada y enferma, dijo:

—Dulcinea del Toboso es la más hermosa mujer del mundo y yo el más desdichado caballero de la tierra, y no es bien que mi flaqueza defraude esta verdad. Aprieta, caballero, la lanza y quítame la vida, pues me has quitado la honra.

—Eso no haré yo, por cierto —dijo el de la Blanca Luna—: solo me contento con que el gran don Quijote se retire a su lugar un año, o hasta el tiempo que por mí le fuere mandado, como concertamos antes de entrar en esta batalla.

Todo esto oyeron el visorrey y don Antonio, y oyeron asimismo que don Quijote respondió que como no le pidiese cosa que fuese en perjuicio de Dulcinea, todo lo demás cumpliría como caballero puntual y verdadero.

Hecha esta confesión, volvió las riendas el de la Blanca Luna y, haciendo mesura con la cabeza al visorrey, a medio galope se entró en la ciudad
».

B) Observa estas ilustraciones relativas a los tres capítulos leídos y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación:

1. Don Quijote, desarmado y de camino, Sancho a pie, por ir el rucio cargado con las armas. 2. Y alcanzó a su amo, que a la sombra de un árbol le estaba esperando. 3. Seis días estuvo don Quijote en el lecho, marrido, triste, pensativo y mal acondicionado, yendo y viniendo con la imaginación en el desdichado suceso de su vencimiento. 4. Oyendo lo cual Sancho, dijo: “Tan de valientes corazones es, señor mío, tener sufrimiento en las desgracias como alegría en las prosperidades”.  5. Vio venir hacia él un caballero, armado asimismo de punta en blanco. 6. “Yo, señor don Quijote, soy Tosilos, el lacayo del duque mi señor, que no quise pelear con vuestra merced sobre el casamiento de la hija de doña Rodríguez”. 7. “Insigne caballero y jamás como se debe alabado don Quijote de la Mancha, yo soy el Caballero de la Blanca Luna”. 8. Con una silla de manos que mandó traer el visorrey, le llevaron a la ciudad. 9. “¡Aquí fue Troya!” 10. Aquella noche la pasaron amo y mozo en mitad del campo, al cielo raso y descubierto. 11. Poniéndole la lanza sobre la visera, le dijo: “Vencido sois, caballero, y aun muerto, si no confesáis las condiciones de nuestro desafío”.  12. Dio con Rocinante y con don Quijote por el suelo una peligrosa caída. 13. Siguió don Antonio Moreno al Caballero de la Blanca Luna, y siguiéronle también, y aun persiguiéronle, muchos muchachos, hasta que le cerraron en un mesón. 14. Levantaron a don Quijote, descubriéronle el rostro y halláronle sin color y trasudando. 15. “Bien has dicho, Sancho: cuélguense mis armas por trofeo, y al pie dellas o alrededor dellas grabaremos en los árboles lo que en el trofeo de las armas de Roldán estaba escrito”. 16. Y en buena paz y compañía despabilaron y dieron fondo con todo el repuesto de las alforjas. 17. En esto estaban, cuando entró don Antonio, diciendo con muestras de grandísimo contento: “¡Albricias, señor don Quijote, que don Gregorio y el renegado que fue por él está en la playa”.
Contesta: 1. El episodio de Ricote, en el que aflora el talante liberal de Cervantes su amor a la patria por encima de razas y religiones, culmina con unas palabras de crítica al rey en favor de los moriscos. Cítalas. 2. En la imagen nº 13, correspondiente al cap. 66, vemos a un don Quijote hablando con Sancho de su derrota. ¿La achaca esta vez a un encantador? ¿A qué o a quién, pues?


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

lunes, 17 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 61-63

Ilustración de José Segrelles para la ed. de Madrid, Espasa Calpe, 1966

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Qué capítulo y escena de la novela ilustra? 2. ¿Qué propiedad tiene, a decir de su dueño, la cabeza que vemos en el centro de la imagen? 3. ¿De qué material está hecha y quién la fabricó? 4. ¿Qué día de la semana permanece muda? 5. ¿Quién le presta su voz? 6. A continuación se listan algunas de las preguntas que se le formulan a tan admirable y sabia testa. Di quién hace cada una de ellas y qué respuesta recibe: 1. Dime, cabeza, por la virtud que en ti se encierra: ¿qué pensamientos tengo yo agora? 2. ¿Tendrá efeto el desencanto de Dulcinea? 3. ¿Cuántos estamos aquí? 4. ¿Serán ciertos los azotes de Sancho mi escudero? 5. Querría saber, cabeza, si mi marido me quiere bien o no. 6. ¿Saldré de la estrecheza de escudero? 7. Dime, cabeza, ¿qué haré yo para ser muy hermosa? 8. ¿Por ventura, cabeza, tendré otro gobierno? 9. Dime, cabeza, ¿qué deseos tiene mi hijo el mayorazgo? 10. Yo no sé, cabeza, qué preguntarte; solo querría saber de ti si gozaré muchos años de buen marido. 11. Dime tú, el que respondes: ¿fue verdad, o fue sueño lo que yo cuento que me pasó en la cueva de Montesinos? 12. ¿Quién soy yo? 13. ¿Volveré a ver a mi mujer y a mis hijos?

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas en función del capítulo al que hacen referencia. Localiza después en tu libro y cita un breve pie descriptivo para las ilustraciones nº 1, 5 , 6, 11, 12 y 17. Contesta: 1. ¿En qué apuro está Sancho en la imagen nº 3? 2. ¿Quiénes son los personajes que aparecen en la imagen nº 10? 3. La visita de nuestros protagonistas a una galera, como vemos en las imágenes nº 13 y 17, da juego a Cervantes para incluir en el texto numerosos vocablos propios de la jerga marinera. A continuación, resuelve este crucigrama donde se esconden algunos de los términos relativos a las embarcaciones que aparecen en el cap. 63.

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

jueves, 13 de octubre de 2016

Mimetismos


«Rara vez he podido ser tanto un personaje, por varias razones y en particular por la inmensa significación de Unamuno para la Historia reciente de España. Una persona de su altura moral es, especialmente para alguien de mi generación, un referente de conducta. 

Personalmente comparto casi todas las cosas que hizo y dijo, incluso puedo llegar a comprender su errónea adhesión incial al golpe. Estaba muy asustado con lo que estaba pasando con el Frente Popular; él era un idealista y se puede entender, si no justificar, su actitud. En todo caso, hay que estar ahí en ese momento, y además él ya se fustigó bastante por ello.

En el fondo, Unamuno era entonces un hombre muy tocado, inerme ante el dragón que echaba fuego por la boca, en sentido figurado y también real [Millán Astray]. Por eso el suyo es, más que un acto de coraje o valentía, un acto de expiación. La palabra es muy adecuada porque Unamuno era una persona de gran espiritualidad, aunque no necesariamente religioso.

Unamuno es un referente de la dignidad, de la decencia, una palabra que ha desaparecido del lenguaje público».
José Luis Gómez, actor y académico de la lengua, protagonista de la La isla del viento (estreno: 18 de noviembre).

lunes, 10 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 58-60

Ilustración de Salvador Tusell sobre dibujo de Doré, Barcelona, Tasso, 1905

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Quiénes son los los dos personajes que están con don Quijote? 2. ¿Sobre qué están hablando? 3. ¿Qué tres cosas dignas de reprensión encuentra nuestro protagonista en el autor del libro que le muestran? 4. ¿Cómo pinta a Sancho dicho autor? 5. Retráteme el que quisiere, pero... (completa esta frase que pronuncia don Quijote). 6. ¿Con qué palabras excusa éste el ofrecimiento que le hacen de leer más del libro? 7. ¿Qué decide hacer don Quijote para demostrar lo mentiroso que es el autor de tal historia? 8 ¿Cómo se despidió nuestro protagonista de sus huéspedes a la mañana siguiente?

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y ordénalas según el orden cronológico con que se narran en la novela. Localiza después en tu libro y cita un breve pie descriptivo para las ilustraciones nº 10, 11, 12 y 14. Contesta: 1. En la imagen nº 5, don Quijote y Sancho, el cual adopta una postura paternalista con su amo, tienen un diálogo conmovedor, un ejemplo más del tono sombrío que va adquiriendo el libro. Cítalo. 2. ¿Cómo se llama el personaje (personaje histórico, en realidad) que aparece de espaldas en la imagen nº 8? ¿Qué impresión le causa a don Quijote? 3. Justo antes de la escena de la imagen nº 1, don Quijote advierte a Sancho sobre las varias maneras de hermosura que existen. ¿Cómo, a su juicio, se manifiesta la del alma? 4. También al principio del mismo capítulo, y antes de que se produzca el encuentro que vemos en la imagen nº 4, don Quijote hace un bellísimo parlamento sobre la libertad. Cítalo. 5. En la imagen nº 20, don Quijote habla sobre el desagradecimiento como uno de los pecados mayores que los hombres cometen. ¿Cómo dice huir de él?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

viernes, 7 de octubre de 2016

Arrojándonos el guante


Si, por un lado, una nueva edición de Alba casi siempre es noticia y si, por otro, una nueva antología de relatos a cargo de Marta Salís lo es siempre, entonces no hay mucho más que añadir a la imagen que se ofrece arriba. Corresponde a la cubierta de la maravillosa colección de cuentos que la editorial barcelonesa acaba de sacar a la calle (léase librerias) bajo el título El duelo de honor: de Casanova a Borges

Salís ha reunido veintidós relatos que, desde la corte de Varsovia hasta un remoto rincón en las costas de Groenlandia, ilustran este peculiar recurso para resolver deudas y ofensas entre hombres amparados en una civilización que parece resolver, de este modo, su propia deuda con la brutalidad.  

Como señala su antóloga y traductora, "el duelo puede tomar la forma de un juicio de Dios (Kleist), de una advertencia romántica (Pushkin), de un error fatal (Merimée, Dumas), de un extrañísimo despertar moral (Chéjov), de una persecución kafkiana (Conrad); puede incriminar a valientes y a pusilánimes (Maupassant, Nabókov), y dejar a los testigos y padrinos con dolorosos deberes (Teleshov, Schnitzler); o puede, sencillamente, simularse (Lapham) e incluso no celebrarse (Dickens, Crane, Twain)".

Alba nos arroja el guante. Queda para ustedes recogerlo o no.

lunes, 3 de octubre de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 55-57

Ilustración de Jacques Touchet para la ed. de París, Cotinaud, 1945

Actividades

A) Di si son verdaderas o falsas estas afirmaciones relacionadas con la escena que plasma la imagen de arriba: 1. El duque ha ordenado que, en esta batalla, y para evitar riesgo y peligro de las vidas, se quiten los hierros a las lanza. 2. Para presenciar la contienda ha acudido de todos los lugares y aldeas circunvecinas infinita gente. 3. El primero que ha entrado en el campo y estacada ha sido don Quijote, que lo ha tanteado y paseado todo para comprobar que no hay engaño. 4. El lacayo Tosilos ha aparecido acompañado de muchas trompetas, calada la visera y encambronado. 5. El caballo de Tosilos es flaco y de color ruano. 6. Es condición de los combatientes que si don Quijote vence, su contrario se ha de casar con la hija de doña Rodríguez. 7. Por el contrario, si don Quijote es vencido, éste ha de renunciar públicamente y para siempre a su señora doña Dulcinea del Toboso. 8. Cuando se da la señal de la arremetida y don Quijote parte hacia su enemigo a toda la velocidad que puede Rocinante, Sancho le dice a grandes voces: "A vencer, mi señor don Quijote de la Mancha, flor y nata de la andante caballería". 9. Mientras tanto, Amor le ha envasado al lacayo una flecha de dos varas por el lado izquierdo, pasándole el corazón de parte a parte, y dejándolo transportado. 10. Cuando el duque se entera, por boca del maese de campo, de que Tosilos se da por vencido y de que quiere casarse con su enemiga,  queda suspenso y colérico. 11. En la imagen de arriba vemos cómo el lacayo Tosilos le está diciendo a doña Rodríguez: "Yo, señora, quiero casarme con vuestra hija, y no quiero alcanzar con pleitos ni batallas lo que, con el tiempo, y por más que lo quisiera evitar, ha de poner en gran cargo mi conciencia". 12. Sancho aporta su genial granito de arena en esta escena diciendo: "Él hace muy bien; porque lo que has de dar al mur, dalo al gato, y sacarte ha de cuidado". 13. "Éste es engaño; engaño es éste", exclama doña Rodríguez cuando el lacayo se quita la celada y deja descubierto y patente su rostro. 14. Don Quijote cree que los que han convertido el esposo en lacayo son los malos encantadores que le persiguen. 15. El duque es partidario de dilatar el casamiento una semana, y tener encerrado a ese personaje, para ver si vuelve a su prístina figura.


B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas en función del capítulo al que hacen referencia. Localiza después en tu libro y cita un pie descriptivo para las ilustraciones nº 1, 4, 5, 7, 8 y 10. Contesta: 1. ¿A qué momento de la novela corresponde la imagen nº 2? Valora la fidelidad de la ilustración respecto a lo narrado. 2. ¿Qué penalidad está sufriendo Sancho en la imagen nº 10? ¿Qué puede estar gritando? 3. ¿Cuál ha sido la burla que la pesada e insufrible Altisidora, como vemos en la imagen nº 11, ha preparado para despedir a don Quijote, y que ha obligado a nuestro caballero andante a ser contundente con el duque diciendo: "Yo, señor duque, jamás he sido ladrón, ni lo pienso ser en toda mi vida, como Dios no me deje de su mano"? 4. En el cap. 57, nuestros protagonistas abandonan el palacio de los duques, donde se desarrolla una gran parte de esta segunda parte de la novela. ¿Crees que el don Quijote y el Sancho que salen del palacio son muy distintos al don Quijote y Sancho que entraron en él? ¿Por qué? Razona tu respuesta.

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!