viernes, 19 de mayo de 2017

Misterios primaverales


Un viejo amigo, Gervase Fen, protagoniza nuevo título -Enterrado por placer- en su colección de Impedimenta. Misterio inglés. 

Por otra parte, de Seicho Matsumoto (autor que ya nos ganó con su estupendo El expreso de Tokio), también hay nueva obra, La chica de Kyushu, editada por Asteroide. Misterio japonés.

Ambos misterios, en todo caso, interesantísimos para los que les guste este género. O no.

jueves, 11 de mayo de 2017

Época lamentable

Andreas Feininger - Denis Stock, New York 1951

«Vivimos una época tan lamentable que la cultura se identifica con el entretenimiento».

[Anotación de Barbusse, Cuaderno ocre, letra M, p. 21]  

martes, 9 de mayo de 2017

El pejiguera de don Miguel


Unamuno siempre ha sido, es y seguirá siendo noticia aquí en este blog, donde se le considera un escritor enorme de obligada, necesaria y recurrente lectura. Por eso, debo referirles que Páginas de espuma acaba de sacar esta reedición (en tapa dura) de los Cuentos completos de ese gran pejiguera entre pejigueras que fue don Miguel (¡cuántos pejigueras de verdad, como él, nos harían falta hoy en esta sociedad nuestra abarrotada de aparentes peguijeras que nos son más que cabezas huecas, amebas bucoparlantes al servicio de una forma u otra de poder!). 

Y aunque ya le dedicamos a este gran intelectual todo un monográfico en Otoño 2016, siempre es buen momento para escuchar la voz (escrita) de sus personajes, es decir, de todos nosotros y de -aunque no lo sepan- todos los demás, con su carga a cuestas de angustia y miedo, de esperanza y abrumador desconcierto, de impúdica humanidad.  

Unamuno es siempre necesario. Como la voz de un Maestro que nos susurrara al oído.

martes, 2 de mayo de 2017

Efecto Collins

Fráncfort, circa 1890

Esta vez el maestro Collins (pongámonos de pie) nos lleva de Londres a Fráncfort, de la sede de una firma comercial al hospital psiquiátrico de Bedlam, de la Universidad de Wurzburgo al armario de una inquietante habitación rosa. 

Si van a leer esa pieza de cámara magistralmente pensada y escrita que se llama La hija de Jezabel (en la extraordinaria traducción de Catalina Martínez Muñoz, Alba Editorial), les auguro unos tres (cuatro, a lo sumo) días de goce puro. Justo lo que van a tardar en devorárselo. Lo siento, el placer suele durar poco.

Este hombre, en dos frases, te atrapa con su inteligencia, con su ritmo narrativo, con su creación de ambientes. Y no solo eso: te secuestra, se hace dueño de tu voluntad, te hipnotiza. Por eso, no se asusten. Tendrán en esos tres o cuatro días inapetencia por todo, excepto por regresar a casa -quizá con las manos temblorosas-, despachar rápidamente a cualquiera que se ponga por medio, abrir el libro y meterse de nuevo en esa historia, sin pausas y sin horas por delante. 

Se trata de una "posesión literaria" en toda regla. 

Se llama efecto Collins.