jueves, 17 de mayo de 2018

La dicha urobórica

Una profecía, por William Blake, 1793

Dice el libro* que hasta los dos años de edad, los niños no distinguen ninguna ruptura entre ellos y el mundo exterior. En realidad no existe para ellos ningún "mundo" hasta ese momento, en el sentido de una "cosa" distinta a ellos que puedan reconocer. Existen en una especie de unidad sin fisuras con el mundo que está más allá de sus cuerpos, lo que Neumann ha denominado estado "urobórico" del símbolo alquímico de la serpiente que se muerde la cola, emblema arquetípico de la totalidad. En este estadio, la psique y lo que se convertirá en "el mundo" existen en una especie de unidad dichosa pero inconsciente. No hay más que observar a un bebé cogido al pecho de su madre para entender lo que Neumann quiere decir. Él y, según veremos, otros pensadores, como Jean Gebser cree que los primeros humanos existieron en un estado parecido respecto a la Tierra, y aún hoy se sigue cuestionando hasta qué punto existe para los animales un "mundo" en el sentido en que lo experimentamos nosotros. Hay motivos para creer que los animales están "en" el mundo de un modo que no es el nuestro; en todo caso, no hay muchos indicios de que los animales lleguen a sentir el tipo de terror existencial que nosotros sentimos a veces ante la apreciación de una otredad desconocida y ajena contrapuesta a nuestro propio existir, ni nuestro sobrecogimiento antes un cielo nocturno o una puesta de sol esplendorosa. Mitos como el de la expulsión del Paraíso no describen el castigo que un dios vengativo inflige a sus desobedientes criaturas, sino que reflejan la dolorosa ruptura de esa dicha inconsciente al emerger la consciencia. La vergüenza que sienten Adán y Eva por su desnudez es el reconocimiento de que ya no son simples criaturas naturales e inconscientes, sino que han cruzado el umbral de la consciencia. De pronto se quiebra la cálida unidad afortunada del jardín primordial y se encuentran como seres aparte enfrentados a un mundo desconocido. Para bien o para mal, ya no son meros animales. 

Una historia secreta de la consciencia, Gary Lachman, Atalanta, 2013

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