jueves, 14 de noviembre de 2013

Lectura de La metamorfosis, III


A partir del incidente de las manzanas, Grete deja de visitar  a su hermano y su habitación se va pareciendo a un basurero. Gregor es testigo de cambios en su familia. Por un lado, la situación económica ha obligado a todo el mundo a trabajar y por otro han alquilado una habitación a tres caballeros. Una noche los inquilinos le piden a Grete que toque el violín y Gregor sale de su habitación para oírla. Los hombres ven al horrible insecto y deciden marcharse de la casa. En ese instante tan crítico Grete toma la voz cantante y dice abiertamente que hay que quitárselo de encima. Esa misma noche Gregor muere y al día siguiente la familia se marcha aliviada al campo.

Claves de lectura (para trabajo personal):

1. Fíjate en que en todo el relato —y más intensamente en esta tercera parte— está presente en Gregor el dolor físico. Su carácter simbólico se relaciona estrechamente con la constatación de su realidad, con la toma de conciencia del estorbo que supone él en la casa y de su soledad afectiva.

2. El nihilismo que impera en toda la obra, pero en especial en esta última parte, es absoluto. Ya no hay esperanza posible, ni siquiera en Grete, que ahora ya se ha quitado la máscara por completo y que ya está harta de atender a alguien a quien niega todo rasgo humano. La hermana ya no se preocupa en averiguar qué le puede gustar de comida, sino que, por la mañana y por mediodía, antes de marcharse al trabajo, mete apresuradamente con el pie, en la habitación de Gregor, lo primero que encuentra, y por la tarde lo recoge de un escobazo sin mirar siquiera si lo ha probado, o —lo que es más frecuente— está intacto. Ya no limpia, pero tampoco dejar hacerlo a los demás; y en el suelo se acumulan montones de polvo y basura, la suciedad se extiende por las paredes. A la mente de Gregor acude un último destello de recuerdos humanos, propiciado por el deseo todavía vivo en él de ayudar a su familia. Incluso llega a recordar vagos amores,  «pero lejos de poderles ayudar a él y a su familia, todos se mostraban inaccesibles, así que se alegraba cuando desaparecían». Mientras, en el cuarto se arrumban los muebles superfluos, los trastos inútiles, el cajón de la ceniza y el cubo de la basura. Es interesante ver cómo ocurre ahora lo contrario de lo que había ocurrido en la escena de los muebles de la segunda parte, cuando se procuró quitar todo lo que estorbaba de la habitación de Gregor. Ahora se llena de lo que nadie quiere, de lo que alguna vez fue útil y ahora es inservible, como Gregor.

3. Fíjate en una nueva ambigüedad deliberada: el hambre de comida que siente Gregor y el "hambre de otra cosa" que siente cuando oye la música que la hermana ejecuta con el violín. La música —antes nada estimada por Gregor en su condición de humano— ahora, una vez convertido en animal, le abre los ojos hacia una realidad que bien podía haber llenado —o, al menos, aplacado— el vacío existencial que ha presidido su vida. Ese "alimento anhelado y desconocido" del que habla, ese alimento del alma es el mismo que buscan sin encontrar los personajes flaubertianos. Sólo ahora, bicho parásito, bestia herida, sucia, cubierta de polvo y de restos de comida, comprende que la voz profunda de su alma es un deseo indefinible, inexpresable, irrepresentable que lo conduce  hacia una meta que está más allá de la línea divisoria entre lo humano y lo bestial. Esta es la base para una interpretación espiritual de la obra.

4. La pérdida del contacto físico es otra de las características del proceso de deshumanización que sufre Gregor. El sentido del tacto es el que mejor representa la proximidad física, y a través del cual se expresa el afecto, se materializa el deseo o también se ejerce la violencia. Observa cómo Kafka contrapone la falta total de contacto que la familia tiene con Gregor, presentando varias veces a lo largo del relato los abrazos y la cercanía que se da entre los padres y la hija ("se arrojó en los brazos del padre", "se abrazaban mejilla con mejilla", "la madre le tiraba de la manga", "le susurraba al oído palabras cariñosas", "para sentarse muy cerca una de otra", "extendió los brazos para protegerla", etc.). Como vemos, no hay cabos sueltos en esta obra.

5. En esta parte aparecen nuevos personajes que dotan al relato de realidad exterior, áspera y grotesca. Uno de ellos es la asistenta, que trata con indiferente crueldad a Gregor ("¡Ven acá, viejo escarabajo pelotero") y es quien se deshace del cadáver (no se sabe bien cómo, aunque no es difícil imaginarlo). Los otros personajes son los tres huéspedes que se instalan en la casa de los que no conocemos sus  nombres y que ocultan sus rostros tras unas barbas. Tras señalar al bicho con dedo acusador, deciden marcharse al constatar las "repugnantes condiciones que reinan en esta casa y en esta familia." Encarnan la vergüenza, la marginación y el rechazo de la sociedad hacia Gregor.

6. Prosigue la transformación de la familia. Cada miembro de la familia ha cambiado sus hábitos y sus expectativas. La transformación más evidente es la del padre, que ahora no se quita el uniforme (éste, como símbolo de otra transformación, se asemeja al caparazón que envuelve la espalda de Gregor) ni dentro de la casa. La transformación de Grete es tan abrupta e impactante, si cabe, que la que sufrió Gregor. De la noche a la mañana lo desprecia y ya no queda en ella amor ninguno por su hermano. La sentencia de muerte sale por boca de ella: "Tenemos que intentar librarnos de él".

7. Antes de morir, Gregor vuelve a pensar en su familia con emoción y afecto. Algunos críticos, que han dado a la obra un significado religioso, han visto en la muerte de Gregor un sacrificio. "Gregor es un chivo expiatorio que carga con los pecados de sus seres queridos, es el Cristo que muere para salvar a todos los seres humanos, aunque sin conseguir redimirlos", ha dicho Walter Sokel. Revisa algunos símbolos religiosos en la obra (por ejemplo, la culpa, la manzana, la reiterada presencia del número tres en la obra, etc.).

8. El tema de la ingratitud también es un motivo importante de esta obra. ¿Crees que puede achacarse a los miembros de la familia haber sido desagradecidos con Gregor? ¿Hasta qué punto puede aplicárseles esta frase: 'Cuanto más das, mas te exigen'?

9. La última escena es magnífica por su irónica simplicidad. Un sol primaveral (en contraste con la niebla y lluvia del comienzo de la obra) ilumina a la familia Samsa mientras escribe sus cartas de disculpa a sus respectivos jefes. La transformación de Gregor parece, ahora ya, una pesadilla del invierno. Tenemos la extraña impresión de que no se ha producido nunca. El padre, la madre y la hija respiran aliviados por haberse quitado de encima una carga tan pesada. Deciden pasar el día en las afueras. Las perspectivas son halagüeñas: sus tres empleos prometen mucho, hay que alquilar un piso, mejor situado que el actual, y pensar en el matrimonio de Grete. La muchacha se pone en pie y estira su cuerpo joven, con la triunfal crueldad de la vida respecto a todos los dolores y a todos los muertos. La vida continúa, como ha sido siempre, con sus horrores y egoísmos. ¿Cómo interpretas este renacer de la familia después de la muerte y desaparación de Gregor?

10. Repara en cómo una obra escrita con tanta sencillez puede tener tanta profundidad. Nabokov ha dicho de ella: "La limpidez de su estilo subraya la oscura riqueza de su fantasía. Contrastes y unidad, estilo y asunto, forma y trama se integran a la perfección."


El pasaje favorito de Otoño Kafka (¿Cuál es el tuyo?):

La escena de la muerte de Gregor, quizá por estar narrada con total asepsia y naturalidad (como lo es todo en esta obra), es un momento impresionante. Gregor, penosamente, porque se encuentra muy débil e impedido, regresa arrastrándose a su habitación, después del episodio del violín. Al llegar al umbral, se vuelve y echa una última mirada a la madre, que está dormida. Solo y abandonado en su habitación, tras escuchar el atronador cerrojazo que su hermana da a la puerta, antes de morir, Gregor conoce ese don que quizá sólo es posible recibir en el momento de morir: la paz de espíritu vacía y contemplativa.
«Apenas había entrado en su cuarto, la puerta fue cerrada a toda prisa, se echó el cerrojo y se atrancó con un mueble. Gregor se asustó tanto por el ruido repentino a sus espaldas que las patitas se le doblaron. Era la hermana la que tanto se había apresurado. Había esperado de pie, luego había saltado con ligereza hacia adelante —Gregor ni siquiera la había oído venir—, y gritó un "¡por fin!" a los padres mientras giraba la llave en la cerradura.
"¿Y ahora?" —se preguntó Gregor y miró a su alrededor en medio de la oscuridad. Al poco tiempo hizo el descubrimiento de que no se podía mover. No se sorprendió, más bien le resultó algo antinatural que se hubiera podido mover hasta ese momento con aquellas patitas tan delgadas. Por lo demás, se sentía relativamente cómodo. Notaba, es cierto, dolores por todo el cuerpo, pero le parecía como si fueran cada vez más débiles y como si, finalmente, fueran a desaparecer. Apenas sentía ya la manzana podrida en su espalda y el entorno infectado, cubierto completamente de una tenue capa de polvo. Pensaba en su familia con amor v emoción. Su opinión de que tenía que desaparecer era quizás en él más decidida que en su hermana. Permaneció en ese estado pensativo, vacío y pacífico, hasta que el reloj de la torre dio las tres de la madrugada. Aún pudo ver el clarear del amanecer por la ventana. Luego, su cabeza se hundió involuntariamente, y de las ventanas de la nariz se escapó, débil, su último suspiro.»

Temas de debate (para puesta en común):

1) "Hemos hecho todo lo humanamente posible para cuidarlo y tolerar su presencia; creo que nadie nos puede hacer el más mínimo reproche." Son palabras de Grete referidas a Gregor. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué podrían haber hecho? ¿Por qué no lo dejan vivir, aunque sea como insecto?

2) Lee este texto. ¿Estás de acuerdo con lo que el autor expone? ¿Por qué?

Con esta entrada cerramos la lectura de La metamorfosis y del Otoño Kafka. Participa con tus comentarios y gana uno de los tres ejemplares de la obra editados por Astiberri que se sortearán el próximo domingo 17 de noviembre. Más información aquí.

Imagen de entrada: ilustración de Luis Scafati para La metamorfosis (Libros del zorro rojo)

30 comentarios:

  1. 1) "Hemos hecho todo lo humanamente posible para cuidarlo y tolerar su presencia; creo que nadie nos puede hacer el más mínimo reproche." Son palabras de Grete referidas a Gregor. ¿Estás de acuerdo? ¿Qué podrían haber hecho? ¿Por qué no lo dejan vivir, aunque sea como insecto?

    Esta pequeña reflexión me recuerda mucho a algo que leí hace poco tiempo y que decía que cuando alguien sentí un dolor mental por una pérdida, el abandono o cualquier otra cosa, las personas del entorno en un principio apoyaban e intentaban ayudar sintiéndose bien al ser tan "buenas personas", pero que si el dolor seguía empezaban a impacientarse y pensaban: Pero bueno, no estoy aquí apoyándole en este mal momento, ¿Cuando piensa recuperarse? ¿No soy yo suficiente?
    Me parece que este comentario de Grete va por ahí. Si, ella le ha apoyado, quizás pensando que "era muy buena", la única que ha entrado en la habitación del hermano, que le ha llevado comida y ha intentado que estuviera más cómodo. Pero pasado el tiempo, su hermano sigue siendo un bicho y ella no quiere ni puede hacer más.
    ¿Como le iban a dejar seguir viviendo como una bicho si ellos lo vivían como un ataque directo a ellos y una verguenza personal?
    No será esta la primera vez que la gente en general se aleja de lo distinto, lo diferente, lo que llama la atención y no está admitido por la sociedad. Lo rechazan como algo dañino y desde luego lo esconden. En esta historia un bicho, en nuestra sociedad aunque algunas las hayamos superado con el tiempo: madres solteras, deficientes físicos y mentales, homosexuales... y una larga lista de diferencias que no admitimos.

    2) Lee este texto. ¿Estás de acuerdo con lo que el autor expone? ¿Por qué?

    Estoy de acuerdo en que el protagonista es una persona maltratada por su familia. Deslomándose para sacar adelante a un padre que no hace nada por los suyos, a una madre débil y a una hermana acostumbrada a que se lo pongan todo por delante.
    Yo sigo pensando que de verdad se convierte en bicho. Puede que fuera la forma del autor de presentarnos a este hombre maltratado llevándolo hasta esa figura exagerada, pero si solo lo hubiera presentado como un hombre enfermo y cansado, encerrado en una habitación no podríamos haber llegado a tantas conclusiones sobre su estado.
    Es precisamente esa transformación que sufre al convertirse en un animal tan desagradable el que nos hace verlo "más humano" y con más razones que a su familia a la que poco a poco vamos descubriendo como unas lapas (animales aún más desagradables).
    Saber lo que Kafka de verdad quiso transmitir en el fondo es algo que todos podemos imaginar pero de lo que nunca estaremos seguros.

    Mi pasaje preferido es cuando Gregor se mantiene en el rincón más oscuro y sucio de la habitación al comprobar que su hermana ya no la limpia. Me ha parecido como esas protestas silenciosas que nos parecen tan impactantes pero que en cambio no suelen percibir las personas a las que van dirigidas.

    Un saludo

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    1. Kafka era consciente de esa soledad que conlleva la otredad. Él mismo la sufrió. Llegó a decir que "a menudo (y en lo más profundo de mi ser quizá todo el tiempo) dudo de que yo sea un ser humano." Se sentía un animal, un bicho en el contexto de la vida.

      Ese pasaje que comentas es devastador.

      Saludos.

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  2. Pero vamos a ver, ¿qué de malo hace el pobre bicho dejándolo en su habitación y ya está? Que no me diga a mi su querida hermana que han hecho todo lo posible. Lo que han hecho es nada, quedarse atónitos y paralizados y ni siquiera preguntarse cómo ha podido suceder eso. Lo han dejado que se muera totalmente humillado, despreciado.

    En cuanto a que no es un bicho y que en realidad es su hijo, pues no sé, para mí que el autor del texto quiere ir de listillo y no sabe cómo sobresalir. Gregor es un bicho repugnante y así queda manifiestamente dicho en la obra. Si no, yo no le veo sentido a la obra.

    Un saludo.

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    1. Coincido con Alfredo, a mí que este señor del artículo se cree más listo que nadie y no parece que se haya enterado de mucho, en mi opinión. Si cuando muere Gregor, la asistenta lo que ve alli es un bicho muerto. ¿qué más pruebas quiere? De hecho yo creo que lo alucinante de esa obra es precisamente eso: la situación y el conflicto que se crea de un hecho tan incomprensible y metafórico, no? Perdón si me he excedido, pero no aguanto a los que intentan hacer doctrina de cosas cogidas por los pelos. Y encima a hacérnoslas ver a nosotros.

      La verdad es que yo me pregunto qué hubiera hecho yo en una situación así de un hijo mió y no sabría que contestar. Si el otro día preguntabas cómo reaccionariamos si nosotros nos despertáramos convertidos en un bicho y yo no supe qué contestar, pues imagínate ahora, en el otro lado, viendo ante tus ojos esa cosa y encima sabiendo que tiene sentimientos humanos, aunque esta es otra duda que se me ocurre: ¿la familia llega a saber que por dentro es humano? La obra es tan inquietante y tan misteriosa que esa es su grandeza, no explicarla por completo, porque yo creo que, como las pesadillas, nos dice mucho, pero no hay que encontrarle un sentido cerrado ni absoluto.

      Un saludo.

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    2. Vosotros no os habeis sentido a veces en vuestras relaciones personales bichos raros sin realmente serlo? Incomprendidos, sin que les presten la atención que desean tener? ¿No han huido o han intentado huir de esas sensaciones? ¿No les cuesta a veces levantarse para realizar sus actividades cotidianas? Seguramente los seres más cercanos en un primer momento han respondido según su deseo, preocupandose, preguntando que les pasa, etc. Alargen esa situación en el tiempo (Dios no lo quiera). Seguirían respondiendo todos igual ante ese estado? Posiblemente.en algunos casos por supuesto que sí, pero inexcusablemente la vida continúa y cada día a añadir en ese estado y de forma progresiva alejaría a los que nos rodean de las atenciones que reclamasemos. Llegaría un momento que seriamos mas una carga que una ayuda para ellos, hasta quizás y aún no manifestandolo, en lo más hondo de su alma preferirian nuestra total desaparición.
      Prueben a escribir un diario de esas posibles sensaciones desde su punto de vista, de como ven el comportamiento de los demás, de como la vida diaria los va "transformando" a ellos.
      Así veo yo esta obra

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    3. Estoy totalmente de acuerdo , Antonio Luis, y, es más, creo que ese "hartazgo" de los que lo rodean es en cierto modo comprensible y hasta defensivo por naturaleza, pues terminarían por sucumbir anímicamente más tarde o más temprano. ¿Egoísmo? Pues sí, eso está ahí, es insoslayable. A veces somos egoístas por mero instinto de superviviencia por mero alejamiento de lo desagradable. Es nuestra parte más animal la que responde.

      En el fondo, Kafka nos habla de la imposibilidad de conocernos los unos a los otros.

      Un saludo.

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    4. Exacto Santi, eso es precisamente lo que yo queria expresar, de ahí la escena final de la familia saliendo a pasear, no alegres, pero si "liberados". Egoistamente claro está.

      Un saludo

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    5. Pero es muy triste no? que alguien al que se ha querido se le arrumbe de esa forma, se le deje morir así, con esa crudeza, tan impúdicamente. Me da verdadero vértigo pensar que se puede dejar de amar así con tanta facilidad. Quizá porque lo que se deja entrever es que el afecto que sentìan por Gregor era totalmente superficial o, porque en realidad eso que llamamos amor es francamente voluble y poco frecuente.

      Saludos.

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    6. Por supuesto que es triste, pero....... De todas maneras con mi comentario no pretendía generalizar, me estaba refiriendo a una situación que puede llegar a suceder. El ser humano es previsible o imprevisible, depende como se mire.

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    7. Está claro, Antonio Luis, que la escena final -a la altura, creo yo, del comienzo de la obra-, transmite una liberación, un respirar de nuevo por parte de la familia, un renacer. El sol ilumina el día, las expectativas son buenas, la vida sonríe amable. La transformación del hijo ha provocado otra transformación. Nos adaptamos rápido a los cambios, aunque estos supongan una pérdida. Gregor ha desaparecido. Grete se estira indolente. Cada uno va a lo suyo, a su propio interés. No hay que culpar a nadie. Así son las cosas. Kafka era muy consciente de ello. En un aforismo maravilloso, que parece concentrar toda esa inquietud que hay en "La metamorfosis", dijo: "En el combate entre tu y el mundo, ponte de parte del mundo".

      ¡Cómo comprendió este hombre que no merece la pena rebelarse ante nada! Que todo ha sido siempre igual y siempre lo será. Aunque no nos guste ni queramos oírlo.

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  3. Bien, pues yo, para avivar un poco el debate, y no de manera gratuita, pienso que el Sr. Bermejo Rubio puede llevar razón, en el sentido de que realmente Gregor, no fuese un insecto , sino que el se sintiera de esa forma en su convivencia familiar y por lo tanto nos cuente desde su punto de vista sus sentimientos como tal ser humano del que se aprovechan, solitario, poco querido, explotado, insignificante y deleznable. Sin embargo, claro está no puedo defender esta opinión del autor del articulo de una manera absoluta, ya que la perspectiva de Bermejo no se puede mantener desde el momento que Gregor muere y la narración pasa a realizarse en tercera persona y la asistenta ve el cadáver; pero también me llama mucho la atención que desde que desde el fallecimiento hasta el final de la obra, se repita una y otra vez el nombre de Gregor, "el cadáver de Gregor", "mi hijo a muerto", "el cuerpo de Gregor", la asistenta, "quiso hacer cosquillas a Gregor desde la puerta". Yo creo que hay que ser cauto y no cerrarse ante la posibilidad de que el artículo vaya bien encaminado.
    un saludo

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    1. Yo creo, como han dicho otros participantes más arriba, lo que nos quiere hacer ver este señor en su articulo no se sostiene. Gregor se convierte en un verdadero insecto. Tiene forma de insecto, se mueve, anda, vive, come y muere como tal. En su forma física es un bicho repugnante, aunque tenga pensamientos y sentimientos de persona. Si no fuese así, la obra no tendría sentido. Ahí,pienso yo, radica su grandeza.

      un saludo

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    2. Es una posibilidad nada despreciable y con cierto sentido lo que dice el autor del artículo. Podría ser. Aunque lo contradice lo que se ha apuntado más arriba por algún comentarista acerca de que cuando Gregor muere el punto de vista narrativo ya no es el suyo y está claro que es un bicho en toda regla. No sé, es una visión interesante, pero en absoluta definitva ni redonda en su totalidad.

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    3. Es otra visión más, aunque, como todas, no se adapta al cien por cien al texto, porque el texto, la obra -es decir, La metamorfosis- es un misterio inexplicable. Nos sugiere, nos interroga, pero sin respuestas. Lo que sí es cierto es que la noción de transformación que maneja Kafka en esta obra es harto complicada. Es decir, no se reduce a que un hombre amanezca cierta mañana convertido en insecto, y a partir de entonces tenga que arreglárselas como pueda. Incluso, en los momentos de la historia en donde el lector está más convencido de la existencia de ese monstruo, no deja de sentir que detrás de su coraza pervive un hombre y, más aún, un hombre atormentado. Sólo así pueden comprenderse las palabras de Nabokov, cuando afirma: “el arte de Kafka consiste en acumular, por un lado, los rasgos de insecto de Gregor, todos los detalles dolorosos de su disfraz de insecto y, por otro, en mantener viva y limpia ante los ojos del lector la imagen dulce y delicada de Gregor”.

      La obra de Kafka es inasible, rechaza cualquier comprensión total, y así hemos de aceptarlo. Eso no quiere decir que no nos sacuda. Al contrario, aún más. Y por otr parte, ¿por qué ese empeño siempre en comprender al cien por cien una obra, cuando hay tantas cosas que no comprendemos y las aceptamos tal cual?

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    4. Y estoy con Ramón en que en su incompresión radica la grandeza de esta obra.

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  4. En esta tercera parte vemos la caida de Gregor hacia su final. Podríamos decir, incluso, que la manzana que se queda incrustada en su cuerpo podría asimilarse a una ejecución que se produce paulatinamente. En esta última parte se rompe completamente la comunicación entre los hermanos, que se traduce en el descuido cada vez mayo de la habitación de Gregor. La indiferencia de la familia hacia Gregor es cada vez mayor lo que lleva a convertir su habitación practicamente en un basurero. De esta indiferencia se pasa a una animadversión. Gregor va perdiendo poco a poco sus ganas de vivir, de hecho ya apenas come y su deterioro se va acentuando. Al final es Grete (como A. Luis se temía) la que pronuncia la sentencia de muerte "tenemo que quitárnoslo de encima". Gregor lo escucha, lo entiende y acepta su final. Esa misma noche muere.

    La pregunta que se nos plantea de ¿Por qué no lo dejan vivir , aunque sea como insecto? yo la cambiaría por ¿quiere Gregor realmente vivir?
    Precisamente de esta parte he escogido uno de mis pasajes favoritos,(en el que coincido con Barbusse) que se produce cuando Gregor sale (por última vez) de su habitación y llega hasta la entrada de la sala y alli oye, ve y siente su propio abandono.....se puede leer, ver e incuso sentir como una escena cinematográfica, con los mismos "tempos" y la misma intensidad....o quizás más...

    "Supongo que ahora no me impedirán dar la media vuelta, pensó Gregor y retornó la marcha. El esfuerzo lo hacía jadear, y a cada momento debía detenerse a recuperar las fuerzas. Por lo demás, nadie lo apuraba: lo dejaban hacerlo a su modo. Cuando terminó el giro, partió en linea recta. Le sorprendió la gran distancia que lo separaba de su cuarto, y no puedo entender como, en su estado de debilidad, había podido recorrer antes el mismo camino casi sin darse cuenta. Concentrado en ir rápido, no prestó atención al hecho de que su familia lo dejaba hacer sin una sola palabra, sin la menor exclamación. Sólo al llegar a la puerta volvió la cabeza, aunque no del to porque sentía cada vez más rígido el cuello.Vio que a sus espaldas nada había cambiado, salvo que la hermana se había puesto en pie. Su última mirada fue para su madre, que se había dormido.
    Casi antes de que estuviera del todo adentro, la puerta fue cerrada, con pasador y con llave. El ruido brusco detrás de él lo asustó tanto que las patas se le aflojaron. Era su hermana la que había tenido tanta prisa. Había estado de pié, esperando, y se había adelantado rápido, sin que Gregor la oyera: exclamó "¡Al fin!" en dirección a los padres y giró la llave"

    Después tiene lugar la desolación más absoluta.

    Un saludo

    "

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    1. Es interesante lo que dices, lo de que si quiere Gregor realmente vivir. Al hilo de esto sólo comentar que también se ha interpretado la obra como una autodestrucción buscada por el personaje, de manera que la transformación sería una especie de manifestación de su malestar ante el mundo y una manera de suicidio. Como vemos, las posibles lecturas de una obra tan breve son numerosas.

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  5. Es como la vida misma. Gregor desde luego no tiene mejoría, y cada vez se aleja más de su comportamiento como persona. Lo cual no justifica la actuación de los demás, pero no dejan de ser seres humanos,con sus reacciones peculiares. Yo entiendo a todos, la verdad. Y al mismo tiempo, a ninguno. Ni a Gregor. Nos extrañamos de las reacciones de la familia...¿Por qué habíamos supuesto que serían maravillosos y muy cariñosos? Seguramente ya eran de esta forma. Ya he dejado entrever que yo vivo una historia (son dos realmente, una más "light" que la otra) muy parecida. Y muchas veces he tenido que explicar a extraños que mi familiar, "ni hace cosas raras", ni está "pallá". Que era una persona que trabajaba genial en lo suyo, bailaba estupendamente, hacía todo maravillosamente, le encantaba vivir bien...Y que en su mente lo sigue haciendo...Aunque no lo pueda hacer fuera. Y eso es lo difícil de asumir aquí. El problema es que Gregor aunque a veces parece que "aterriza" en el mundo real, cuando escucha la música, o los mira en la mesa...,tampoco hace mucho por sí mismo. La verdad, tampoco sé qué podría hacer. La asistenta que traen desde luego no ayuda, y ya se ve que "pasan" de todo. Lo vemos con lo de que dejan en su habitación todo lo que no quieren los huéspedes y lo que no sirve para nada. Tal cual como un trastero.
    Todos esperan que el tema acabe. Gregor creo que también, porque tampoco ve que se vaya a solucionar la situación, no tiene cómo.
    Y sí, el cambio se ve hasta en el clima. El día es alegre y los tres salen con calma. Y ya deciden deshacerse hasta la de la casa, que creo que había escogido Gregor. Me imagino que así también hacen lo que llamamos borrón y cuenta nueva.
    La familia opina que ha hecho todo lo posible. Y puede que sea verdad, a fin de cuentas, lo mucho y lo poco, ya sabemos que no tiene medida.
    Con el texto no estoy de acuerdo, la verdad, es una opinión que puede ser muy cierta, pero hasta donde hemos visto en este otoño Kafka, el escritor nunca dejó claro a qué se refería. (Creo yo). Le pasa como a todos (supongo, porque no lo sé), su vida se refleja en lo que escribe. O eso parece.

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    1. El aislamiento y la aceptación son caminos que cada uno transita de modo particular: Gregor, debatiéndose en su doble naturaleza; Grete, decidiendo, sin escuchar a nadie, sobre qué hacer y qué no hacer, respecto de su hermano; la madre, condenada a no poder ver a su hijo sin desmayarse o sentir pánico; y el padre, restituido en su zona de poder, lejos de una palabra de consuelo para lo que afronta Gregor. De la sorpresa a la repugnancia, y de allí a la resignación, cada integrante de la familia Samsa asume el absurdo como una prueba que debe sortear individualmente.

      Por eso y porque Kafka narra de manera tan natural, de forma tan poco subrayada, con tan poco énfasis, planteando la situación tal cual, sin arrebatos ni maniqueísmos, es totalmente comprensible tu frase "Yo entiendo a todos y al mismo tiempo, a ninguno" . Y es que el autor nos cuestiona a través de algo que nos llega directamente a nuestra intimidad. Por eso, conviene ser sincero con las interrogaciones que nos lanza este texto, sin máscaras y aceptando que el ser humano, por muy digno que se crea, puede perder su dignidad en cualquier momento. Nadie está exento de esa posibilidad.

      Sea cual se la interpretación que le demos o lo que nos sugiera este texto, lo que está claro es aquello que dijo Adorno: "Aquel sobre quien han pasado las ruedas de Kafka ha perdido para siempre toda paz con el mundo."

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    2. Sí, la verdad es un texto inquietante. A saber qué pensaría cuando lo estaba escribiendo...Porque ha reflejado una situación que parece que le lee a mucha gente el pensamiento. Y sí, lo veo así. Los entiendo, porque son humanos y somos así. Y no los entiendo. El bicho es su hijo querido...¿O quizás no era tan querido?

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  6. A mí tampoco me convence la visión del autor del artículo. Bien es cierto que es otra opción de ver el texto,un texto tan rico y tan abierto, pero la obra es verdaderamente gana enteros si consideramos todo el texto como una transformación que ha tenido lugar. Es mucho más inquietante y persuasivo, al mismo tiempo que intimidatorio.

    En cuanto a lo que podíanm haber hecho los miembros familiares, está claro que es mucho más, pero bien es cierto que no predomina la solidaridad, sino el egoismo en este mundo, y así lo ha visto Kafka. Nos pone la verdad, el que estamos más solos que la una, delante de nuestras narices.

    Un saludo.

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    1. Así es, Esteban, nos guste o no nos guste. Todo aquello que intuiamos que era para nosotros pero no queríamos creerlo, no podíamos creerlo, pues eso, eso es lo que Kafka nos arroja a la cara.

      Me viene a la cabeza ahora las palabras de Milena Jesenská en el obituario de Kafka: "Él sabía de este mundo más que todos los hombres de la tierra".

      Un saludo.

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  7. Puesto que ya se ha debatido sobre varios puntos de esta parte, yo señalo mi pasaje favorito, ese donde la indiferencia ante la muerte de Gregor se hace patente en la familia:

    "No sólo se habían ganado esas vacaciones, sino que las necesitaban sin falta. Así que se sentaron a la mesa y escribieron tres cartas de disculpa, el señor Samsa a su Dirección, la señora Samsa a su cliente y Crete a su superior. Durante ese espacio de tiempo llegó la criada para decir que se iba, pues había terminado su trabajo matutino. Los tres, sumidos en la escritura, asintieron mecánicamente, sin mirar, sólo cuando la criada se mantuvo allí, la miraron irritados:
    -Y bien? -preguntó el señor Samsa.
    La criada permanecía sonriendo en la puerta, como si tuviera que anunciar alguna grata sorpresa a la familia, aunque sólo lo haría si le preguntaban por ello. U pluma de avestruz, casi vertical, de su sombrero, que tanto había enojado al señor Samsa, oscilaba ligeramente en todas las direcciones.
    -Bueno, ¿qué nos quiere decir? -preguntó la señora Samsa, por la que la criada sentía un mayor respeto.
    -Sí -respondió la criada y no pudo seguir en ese momento hablando por la risa-, sí, bueno, no se preocupen por cómo desembarazarse de esa cosa, ya lo he arreglado.
    La señora Samsa y la hermana volvieron a inclinarse sobre sus cartas, como si quisieran seguir escribiendo; el señor Samsa, que se dio cuenta de que la criada quería comenzar a contarlo con todo detalle, lo rechazó decididamente con la mano extendida. Como no la dejaron contarlo, recordó la mucha prisa que tenía y exclamó ofendida:
    -Adiós a todos - y se dio la vuelta bruscamente, abandonando la casa con toda una serie de portazos.
    -Esta tarde la despedimos - dijo el señor Samsa, pero no recibió respuesta alguna ni de su mujer ni de su hija, pues la criada parecía haber turbado de nuevo la armonía apenas restablecida."

    Un saludo.

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    1. Espeluznante, Ángel. Eso no es mezquindad, es todavía más.

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  8. Pues mi pasaje favorito es el siguiente:
    "Aquella grave herida, de la cual tardó más de un mes en curar-nadie se atrevió a quitarle la manzana, que así quedó incrustada en su cuerpo, cual visible testimonio de lo ocurrido-, pareció recordar, incluso al padre, que Gregor, pese a lo triste y repulsivo de su forma actual, era un miembro de la familia, a quien no se debía tratar como a un enemigo, sino, por el contrario, guardar todos los respetos, y que era un elemental deber de familia sobreponerse a la repugnancia y resignarse. Resignarse y nada más."

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    1. Y esa resignación se ejemplifica en dejarle la puerta abierta para que pueda ver a la familia desde su oscura madriguera-basurero.

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  9. Mi parte favorita o al menos la que más me impresionó es aquella en que Grete dice: "Tenemos que quitárnoslo de encima", y luego más tarde: "Tiene que irse". Me parece cruel, creo que con esta frase lo sentencia a muerte, lo condena, y es a partir de este momento cuando Gregorio siente el mayor abandono y marginación por parte de su familia, y se deja morir, completamente solo.

    Pienso que debería haber luchado, haber intentado al menos hacerse entender, y sin embargo no se enfrenta a esta situación, no se rebela, simplemente la vé y hasta la desea.

    Lo que me parece un enigma y no llego a adivinar es ¿qué vida le gusta más a Gregorio, la de comerciante explotado por su familia, cargado de responsabilidades, o la de insecto despreciado por todos?.

    En fin, no sé si Gregorio tenía alas, quiero imaginar que sí, en cuyo caso yo me hubiera atrevido a cruzar la ventana y escapar volando de aquel lugar....

    Un saludo

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    1. Inés: el propio Nabokov en su Curso de literatura europea, ahonda, como mero ejercicio literario, en la cuestión de qué tipo de bicho es Gregor. Y lo hace hasta tal punto, que llega a una segunda e inquietante conclusión: bajo la “espalda dura y redonda” de Gregorio, como en la de casi todos los escarabajos, explica, se esconde a buen seguro un juego de “pequeñas alas” cuya existencia el protagonista desconoce.

      “Curiosamente”, anota Nabokov, “Gregorio el escarabajo nunca se da cuenta de que tiene alas bajo la dura cobertura de su espalda”. Es decir, que el protagonista del relato más angustioso de la literatura universal es en realidad una criatura que puede volar y escapar del lugar sin saberlo. Como tantos de nosotros.

      Bonita reflexión.

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  10. Es sorprendente lo que dice la hermana, hablando al padre, poco antes de Gregor, cuando dice que tiene que irse: "Sólo debes tratar de sacarte la idea de que es Gregorio. Todo nuestro problema fue creer eso durante demasiado tiempo. ¿Pero cómo iba a ser Gregorio? Si fuera él, habría visto hace mucho que es imposible que la gente comparta una casa con un animal como él,y se habría marchado por su propia iniciativa. No habríamos tenido más hermano, pero al menos habríamos podido seguir viviendo y honrando su recuerdo". La hermana realmente siempre tuvo un sentimiento de niña pequeña hacia su hermano, mimada y consentida. Y atender a Gregor fue una obligación por parte de sus padres, no es que antes estuviera conforme.
    Siempre he pensado que todos o casi todos tendremos algo que nos hará levantarnos así una mañana, dependientes. La peor forma de llevarlo es tener una persona con pocas luces al lado. Siempre pienso que si llega el día, digamos, que de convertirme en cucaracha, ojalá haya en mi camino un ser inteligente que me lo haga llevadero.

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    1. Eso desde luego sería una suerte, la mejor de las posibles -aunque poco probables- suertes.

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