lunes, 19 de noviembre de 2018

Clausura Otoño Shelley

Ilustración de Bernie Wrightson


Las olas se lo llevaron rápidamente, perdiéndose en la oscura lejanía.
Mary Shelley, Frankenstein


Con esta imagen de la Criatura alejándose en la oscuridad, se clausura hoy el Otoño 2018, dedicado a Mary W. Shelley. Quiero agradecer a todos los participantes su amable y resolutiva  dedicación a lo largo de estos casi dos meses de atenta lectura. 

Miremos cara a cara a nuestros monstruos, parece decirnos Mary desde el fondo de su corazón de niña. No huyamos, no salgamos despavoridos. Al fin y al cabo, lo que éstos nos tienen que decir, nos lo van a decir de todas formas, por las buenas o por las malas. Y, a lo mejor -casi seguro-, para sorpresa nuestra, lo que nos dicen no es tan terrible como imaginamos. 

Ponemos aquí fin a un otoño más. Felicidades a todos. 

lunes, 12 de noviembre de 2018

Desaprender la mirada
("El estupor y la maravilla", de Pablo d'Ors)


Pablo d'Ors tiene la virtud de escribir sobre asuntos serios (en el sentido de vitales, de desencadenantes del discernimiento) con las herramientas más sabias que pueden emplearse en literatura (y probablemente también en la vida): un gran sentido del humor y de la ligereza. Pasear por sus libros -sí, pasear, porque esa es la sensación de libertad y de frescura que se siente al leerlos- supone siempre una experiencia vívida y memorable. Sus personajes, sus historias, a fuerza de sencillas, se quedan para siempre en nuestras retinas, en la cara oculta de nuestro cerebro, y surgen, de pronto, cuando menos te lo esperas (o sí, sí te lo esperas) para recordarte que quejarse sin motivo es de canallas y de desagradecidos. Y esto, d'Ors lo hace con extrema facilidad, sin sermones ni cursilerías, sino dibujándonos una permanente sonrisa en los labios.

Alois Vogel, protagonista de este admirable y precioso libro, fue un niño, un adolescente y un joven enfermizo, que dejó por completo de estar enfermo a los treinta y cuatro años de edad, al ser contratado por el Museo de los Expresionistas de Coblenza, donde trabajará de vigilante hasta su jubilación. Con esa ingenuidad fértil y entrañable que le caracteriza, Vogel se define desde el principio, para que no haya malentendidos por parte de algún lector despistado: «Los que todavía hoy acuden a los museos son gente extraña: raros, inadaptados, solitarios, enfermos... Pero a mí siempre me ha interesado la gente así; yo mismo soy un inadaptado y un solitario y un enfermo. Soy indefectiblemente uno de ellos; cualquiera que me conozca, y aun sin conocerme, puede testificarlo».

Y, después, Vogel describe muy bien el entorno donde va a pasar tantas horas, días y años de su vida, al mismo tiempo que nos da el tono (entre surrealista, lúcido y cómico) en el que se dispone a narrar sus memorias:

«En realidad, la gente más interesada en arte es, con frecuencia, la que menos visita los museos. Según he observado a lo largo de estos últimos veinticinco años, ocupado en vigilar algunas salas del Museo de los Expresionistas de mi ciudad natal, el visitante habitual no dedica la mayor parte de su visita a contemplar las obras de arte, sino a observar al resto de los visitantes. El visitante común suele fijarse a menudo en sus propios zapatos, así como en los ajenos y, por supuesto, en las uñas de sus manos, que apostaría que se observan cuando se visita un museo mucho más que en cualquier otra circunstancia. Si un hombre pasa a diario de uno a dos minutos mirando sus uñas -establezcamos este promedio-, ese mismo hombre duplicará y hasta triplicará esa marca el día en que visita un museo, en que llegará a invertir cuatro y hasta cinco minutos para mirarse esas mismas uñas. Pero, junto a las uñas y a los zapatos, propios y ajenos, el visitante esporádico también dedica un tiempo no desdeñable a mirar los focos o el techo, o los estores, o las baldosas, o los bancos -en los que tanto le gustaría sentarse, si estuvieran libres- o, en fin, el regulador de la temperatura, que es, sin duda, junto al extintor de incendios, uno de los objeto más observados».

El arte es co-protagonista de esta novela. Alegría desbordante, Paul Klee, 1939  

El estupor y la maravilla es todo un tratado de la mirada y de cómo, si nos fijamos bien, si estamos suficientemente atentos, podremos comprobar que todo alrededor nuestro es un misterio. Pero, para descubrir esto, es necesario desaprender la mirada, reconducirla a su estado primigenio y más perfecto, que es nuestra mirada de niño. Esto lo sabe bien Alois Vogel: «Sí, este pequeño niño me ha enseñado a mirar o, por decirlo mejor, a no cansarme de mirar», dice. Y añade: «Cuando algo fatiga, es que aún no se mira bien; quien se cansa de mirar algo no está todavía dentro de lo que mira. Por eso, precisamente, se cansa. En realidad, las personas empiezan a quererse cuando aprenden a mirarse; eso que llamamos amor consiste, después de todo, en mirar como conviene. Después de mirar algo adecuadamente, ya no podemos ser los mismos; después de mirar algo mucho tiempo, no podemos sino cambiar de vida».

El estupor y la maravilla es también una exaltación del arte como vía para recuperar el asombro ante el misterio de existir. Porque, como dice Vogel, «se puede vivir cuando todo es un misterio; cuando no es un misterio, resulta insoportable». Y, lo que es peor, aburrido. «Y el aburrimiento -de nuevo Vogel-  es el más grave insulto a la vida»

lunes, 5 de noviembre de 2018

Lectura Frankenstein, caps. 18-24 (y final)

Ilustración de F. Solé y F. del Amo, 2006

Actividades 

A) Di qué momento de la novela plasma la ilustración que puedes ver arriba y, después, cita una frase o párrafo del libro que sirva de pie descriptivo a la misma. 

B) Observa estas ilustraciones (solo para participantes inscritos) y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación: 
1. Habíamos acordado descender el Rin en barco desde Estrasburgo a Rotterdam, donde podíamos coger un barco para Londres. 2. "Recuerda esto: estaré a tu lado en tu noche de bodas". 3. Aproveché esos minutos de oscuridad y arrojé el cesto al mar. 4. Entré en la habitación donde estaba el cadáver y me condujeron hasta el ataúd. 5. Elizabeth estaba allí, sin vida, atravesada en la cama, con la cabeza colgando y el semblante pálido y desencajado, semioculto por los cabellos. 6. Hacía algunas semanas que me había procurado un trineo y unos perros, y de este modo había atravesado las nieves a increíble velocidad. 7. "Aún estamos cercados por los icebergs y en inminente peligro de ser aplastados si chocan entre sí". 8. Me arrojé sobre ella y la abracé con ardor; pero su mortal languidez y la frialdad de sus miembros me hicieron comprender que lo que ahora sostenía en mis brazos había dejado de ser la Elizabeth a la que había querido y amado. 9. Permanecí sentado junto a su lecho, vigilándole; tenía los ojos cerrados, y me pareció que dormía; pero poco después me llamó con voz débil. 10. Las olas se lo llevaron rápidamente, perdiéndose en la oscura lejanía. 11. Aquellos fueron los últimos momentos de mi vida en que gocé de felicidad. Navegábamos bastante deprisa; el sol abrasaba, pero nos protegíamos de sus rayos con una especie de toldo, mientras disfrutábamos de la belleza del paisaje. 12. Elegí una de las islas más remotas de las Orcadas como lugar de mi trabajo. Era el marco apropiado para una obra de este género, ya que se trataba de una roca cuyos altos acantilados azotaban continuamente las olas. 13. Verdaderamente, me hallaba abismado en tenebrosos pensamientos, y no prestaba atención a cómo descendía el lucero de la tarde, ni a los reflejos que en el Rin producía el dorado amanecer. 14. Observé que se acercaba más gente. Sus rostros expresaban una mezcla de ira y de curiosidad que me irritaba, y en cierto modo me alarmaba. 15. "Observa aquel castillo encaramado sobre el precipicio; y aquel otro, en la isla, casi oculto entre el follaje de aquellos hermosos árboles". 16. "Sígueme; voy en busca de los hielos eternos del norte, donde sentirás el suplicio de los fríos y del hielo, a los que soy insensible". 17. Al principio supusieron que se trataba del cadáver de algún ahogado que el mar habría arrojado a la playa; pero al examinarlo, descubrieron que no tenía las ropas mojadas.  
C) Completa esta guía de lectura (solo para participantes inscritos).

D) Comparte tu opinión, en la zona de comentarios, acerca de alguna o todas de las siguientes cuestiones de debate:
1.- ¿Qué te ha parecido la novela? Justifícalo. 
2.- La Criatura: ¿víctima o verdugo? 
3.- ¿Qué crees que tiene esta obra para ser un clásico plenamente vigente hoy día? O lo que es lo mismo: ¿sobre qué parece advertirnos Mary Shelley con este relato-mito?

MATERIALES DE APOYO

Se aportan a los participantes en esta última parte de la lectura varios ensayos y estudios introductorios a la novela, los cuales, no siendo en absoluto necesarios para hacer las actividades ni para comentar las preguntas de debate, sí son recomendables como documentos para un cambio de impresiones o una reflexión más detenida sobre lo leído:
Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com y comenta las preguntas de debate antes del 18 de noviembre. Es la fecha de cierre de este Otoño Shelley.

lunes, 29 de octubre de 2018

Lectura Frankenstein, caps. 11-17

Ilustración de Lynn Ward, 1934

Actividades 

A) Di qué momento de la novela plasma la ilustración que puedes ver arriba y, después, cita una frase o párrafo del libro que sirva de pie descriptivo a la misma. 

B) Observa estas ilustraciones (solo para participantes inscritos) y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación: 
1. De pronto, mientras lo contemplaba, se me ocurrió que esta pequeña criatura carecía de prejuicios, y había vivido demasiado poco para haber adquirido alguno a la deformidad. 2. Apenas si podría describirte el efecto que me produjeron estos libros. Despertaron en mí un sinfín de imágenes y sentimientos nuevos. 3. Al oírla, Félix se acercó apresuradamente a la dama, la cual, al verlo, se quitó el velo, revelando un semblante de una belleza y una expresión angelicales. 4. Todo el pueblo se alarmó; unos huyeron, otros me atacaron. 5. "Niño; ya no verás más a tu papá; vas a venir conmigo". 6. El asegurar los pies en el suelo mientras avanzaba por los senderos serpenteantes de la montaña me producía perplejidad, dado lo absorto que me tenían las emociones sufridas durante el día. 7. Había una rendija pequeña y casi imperceptible. 8. Le apreté la garganta para callarle, y un instante después cayó muerto a mis pies. 9. Era tu diario [...] ¡Sentí náuseas al leerlo! ¡Maldito sea el día en que recibí la vida!, exclamé atormentado. 10. Cuando ellos se retiraban a descansar, si había luna o la noche era estrellada, me internaba en el bosque y recogía comida para mí y leña para la casa. 11. Al principio retrocedí aterrado, incapaz de creer que era yo, efectivamente, quien se reflejaba en aquel espejo. 12. "Niño, ¿qué significa esto? Yo no trato de hacerte ningún daño; escúchame". 13. Me apuntó con una escopeta que llevaba y disparó [...] Esta era, pues, la recompensa a mi gesto de benevolencia. 14. El viento avivó las llamas, que envolvieron rápidamente la casa y la lamieron con sus lenguas bífidas y destructoras. 15. Había un hombre viejo sentado cerca del fuego, donde se preparaba el desayuno. 16. En un arrebato de furia, me arrojó al suelo y me golpeó violentamente con un bastón. 17. Prendí fuego a la paja, el brezo y los matorrales amontonados. 18. Cogiéndole la mano al anciano, exclamé: "¡Ha llegado el momento! ¡Sálveme y protéjame! Usted y su familia son los amigos a quienes busco. ¡No me abandone en la hora de la prueba suprema!". 19. Gravemente magullado por las piedras y muchas otras clases de proyectiles, escapé a campo abierto.
C) Completa esta guía de lectura (solo para participantes inscritos).


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general. 


Pregunta compartida

Di qué momento del relato de la Criatura te ha impresionado más. Usa para ello la zona de comentarios que aparece al pie de esta entrada.

lunes, 22 de octubre de 2018

Lectura Frankenstein, caps. 5-10

Ilustración de Bernie Wrightson, 1983

Actividades 

A) Di qué momento de la novela plasma la ilustración que puedes ver arriba y, después, cita una frase o párrafo del libro que sirva de pie descriptivo a la misma. 

B) Observa estas ilustraciones (solo para participantes inscritos) y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación: 
1. Había levantado la cortina de la cama, y sus ojos, si es que podían llamarse ojos, estaban fijos en mí. 2. A menudo, cuando el resto de la familia se había retirado a descansar, cogía el bote y me pasaba horas enteras en el agua. 3. Encontramos a Justine sentada en su rincón sobre un montón de paja; tenía las manos esposadas. 4. Respiró con dificultad y, con un movimiento convulsivo, agitó sus miembros. 5. Dejaba que la embarcación siguiese su propio rumbo y me entregaba a melancólicas reflexiones. A menudo me sentía tentado a arrojarme al lago silencioso, para que sus aguas me engulleran y mis desdichas terminasen para siempre. 6. Vi de pronto, a cierta distancia, la figura de un hombre que venía hacia mí a una velocidad sobrehumana. 7. ¿Qué hacía allí? ¿Sería acaso (y me estremecí solo de pensarlo) el asesino de mi hermano? 8. Con una ansiedad casi rayana en la agonía, dispuse al alcance de mi mano el instrumental capaz de infundir la chispa vital al ser inerte que yacía ante mí. 9. El día siguiente lo pasé recorriendo el valle. Estuve en las fuentes del Averion, que reciben sus aguas de un glaciar que desciende lento desde la cima de los montes hasta el valle. 10. “Hay en tu semblante una expresión  de desesperación, y a veces de venganza, que me hace temblar. Querido Victor, desecha esas pasiones tenebrosas”. 11. Henry me propuso una excursión por los alrededores de Ingolstadt, a fin de despedirme del país donde había residido tanto tiempo. 12. El resplandor de un relámpago iluminó aquel bulto y me reveló su figura con toda nitidez. 13. Nadie puede imaginar la angustia que sufrí durante el resto de la noche, que pasé tiritando de frío y empapado, a la intemperie. 14. Se le cedió la palabra a Justine para que hiciese su defensa. 15. Descubrí, al aproximarse más aquella forma (¡tremenda, odiosa visión!), que era el desdichado ser que yo había creado. 16. Y a la mañana siguiente, Justine murió.   
C)  Completa esta guía de lectura (solo para participantes inscritos).

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Pregunta compartida

Cita alguna escena, fragmento o frase de la parte de la novela leída hasta el momento que te haya gustado especialmente. Usa para ello la zona de comentarios que aparece al pie de esta entrada. 

viernes, 19 de octubre de 2018

Compras de obligado cumplimiento


Lo que acaba de publicar Pre-textos me alegra el día y la semana (quizá el mes). Las Piedras de colores de Adalbert Stifter. Y por primera vez en su versión íntegra en español, con las seis historias que la componen. La única edición disponible en castellano de estas magníficas historias protagonizadas por niños era la de Cátedra, que incluía solo dos de ellos: Cristal de roca (Bergkristall, 1845) y Creta blanca (Bergmilch, 1843). La guinda la pone quien firma la traducción: Carmen Gauger. Compra de obligado cumplimiento. 

miércoles, 17 de octubre de 2018

El aprendizaje de nuestra levedad
(Planetarium, de Wormell y Prinja)



Leer sobre el Cosmos, sobre el Universo, sobre lo que hay más allá del planeta Tierra (una caca de mosca en la inmensidad del espacio) es un ejercicio de humildad muy recomendable que yo practico con cierta asiduidad. Te obliga a mirar las cosas desde otro punto de vista, un punto de vista aéreo y cenital, como el que tendría un pájaro que volara a gran altura, a una distancia de años luz, sobre nuestras cabezas y a relativizar nuestra importancia, la del ser humano, ese que se cree el dueño y señor del orbe terrestre. Es entonces cuando empiezas a reírte de la pomposidad de nuestra especie, de su ridículo afán de protagonismo, de su patética solemnidad. 

Decía Carl Sagan que en el Universo hay más planetas que granos de arena en todas las playas del mundo. Y, sin embargo -es curioso esto-, hay personas dispuestas a partirse la cara o a liquidar a sus semejantes en nombre de un trocito minúsculo, microscópico, de uno de esos granitos. Es la historia del mundo, en realidad. Y sigue siéndola. Así que, cuando nos carguemos definitivamente nuestro planeta (y en esto progresamos adecuadamente), nos iremos a otro (si es que nos da tiempo) para poner allí nuestro huevecillo y continuar con nuestras labores de destrucción y excrecencia generalizadas. 

Por eso digo que es tan bueno leer sobre estos asuntos. Al principio puede dar vértigo, pero es un vértigo saludable. Nos obliga a abrir la mente y a relativizar todo, absolutamente todo. El hombre, como ser finito, no puede concebir en su mente algo infinito como el universo, dejó dicho Aristóteles (¿o era Aquino?). Y eso, además de fascinante, es el primer paso en el aprendizaje de nuestra levedad.   

Todo esto viene al hilo del maravilloso libro que Impedimenta acaba de publicar titulado Planetarium. Es un libro escrito, de manera clara y diáfana, por Raman Prinja, profesor de Astrofísica de la University College de Londres, y a cuyo texto acompañan unas deslumbrantes ilustraciones de Chris Wormell. El contenido de la obra no solo abarca el Sistema Solar, sino también la Via Láctea, los exoplanetas, la muerte de las estrellas, el fin del Universo, los agujeros negros, además de objetos astronómicos, estaciones de observación, etc.  


Planetarium es un libro instructivo y apasionante, un juguete precioso para todas las edades (como deben ser los juguetes) y que puede disfrutarse de manera individual o (puesto que así lo permiten sus extraordinarias dimensiones) compartida. 

Cada noche me llevo el libro a la cama, y me demoro leyendo algún fragmento o mirando alguna de sus maravillosas ilustraciones. ¡Qué poca cosa somos!, pienso. Sin embargo, mi mente navega por sus páginas sin inquietud, sin sobrecogimiento, antes al contrario, discurre de manera fluida y apacible, como un pez en el agua, como si eso que leo o miro fuese algo ya familiar a mi consciencia y, como si de algún modo, ésta reconociese (o recordase) en ello su entorno natural y primigenio. Al final va a ser verdad aquello del iluminado William Blake de que el cuerpo es solo el traje.  

lunes, 15 de octubre de 2018

Lectura Frankenstein, Cartas y caps. 1-4

Ilustración de F. Solé y F. del Amo, 2006

Actividades 

A) Di qué momento de la novela plasma la ilustración que puedes ver arriba y cita una frase o párrafo del libro que sirva de pie descriptivo a la misma.

B) Observa estas ilustraciones (solo para participantes inscritos) y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación: 
1. Era de baja estatura, aunque iba notablemente derecho, y tenía la voz más dulce que había oído en mi vida. Empezó su conferencia con una recapitulación de la historia de la química y de los progresos de los investigadores más distinguidos. 2. Y estando en la puerta, vi salir de repente un chorro de fuego de un viejo y hermoso roble que había a unos veinte metros de nuestra casa. 3. Mis hombres son valerosos y, al parecer, de firme resolución; no les desalientan los témpanos que continuamente pasan junto a nosotros y anuncian los peligros de la región hacia la que avanzamos. 4. Efectivamente, se trataba de un trineo como el que habíamos visto anteriormente, el cual, navegando a la deriva sobre un témpano de hielo, se nos había arrimado durante la noche. […] Había un ser humano, a quien los marineros trataban de convencer para que subiera a bordo. 5. La luna contemplaba mis afanes nocturnos, mientras, con incansable y viva ansiedad, perseguía a la naturaleza hasta los lugares más recónditos. ¿Quién puede imaginar los horrores de mi trabajo secreto, mientras andaba entre las humedades impías de las tumbas? 6. Lo volvimos a sacar a cubierta y lo reanimamos frotándole con coñac y obligándole a tragar una pequeña cantidad. 7. Cuando descubrí tan asombroso poder en mis manos, dudé mucho tiempo sobre la manera en que debía emplearlo. 8. Cuando mi padre regresó de Milán, encontró, jugando conmigo en el vestíbulo de nuestra villa, a una criatura cuya mirada parecía irradiar luminosidad, y cuya figura y movimientos eran más gráciles que los de una gacela. 9. ¡Válgame Dios, Margaret! Si hubieras visto al hombre que consentía de este modo en salvarse, tu sorpresa no habría tenido límites. Sus miembros estaban casi helados, y tenía el cuerpo espantosamente demacrado a causa del cansancio y el sufrimiento. 10. A menudo, las estrellas desaparecían con la luz de la mañana mientras yo seguía absorto en mi laboratorio. 11. Voy a regiones inexploradas, a la región de las “brumas y las nieves”, pero no mataré ningún albatros, así que no te inquietes por mi seguridad. 12. Leí y estudié con placer las locas fantasías de estos escritores; me parecían tesoros que muy pocos conocían, aparte de mí. 13. Al verme, el desconocido, se dirigió a mí en inglés, aunque con acento extranjero: "Antes de subir a bordo de su barco -dijo-, ¿tendría la bondad de indicarme dónde se dirige?" 14. Los cementerios no eran para mí sino receptáculos de los cuerpos privados de vida, los cuales, de sede de la belleza y de la fuerza, habían pasado a ser alimentos de gusanos. 
C)  Completa esta guía de lectura (solo para participantes inscritos).


Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

miércoles, 10 de octubre de 2018

Comienza la lectura de Frankenstein

Die weisse Hölle vom Piz Palü, de Arnold Fanck y Georg Wilhelm Pabst, 1929


Una vez terminado el primer bloque de este Otoño Shelley, comenzamos ahora la lectura guiada, ilustrada, colectiva y participativa de Frankenstein. Además, para compensar lo apretado e intenso de la primera parte del monográfico, va a ser ésta una lectura tranquila y dilatada, que nos ocupará unas cuatro semanas. 

Ignorada durante más de ciento cincuenta años por el mundo académico, Frankenstein no ha dejado ja­más de editarse desde su primera publicación en 1818. Has­ta los años 70 del siglo XX, cuando comenzó a ser rescatada por un tipo de crítica literaria que cuestionaba los «efectos de verdad» del canon clásico, una de las características más sobresalientes del destino de la novela de Mary Shelley había sido una mezcla de aprecio popular y de incomodi­dad por parte de los lectores cultos. 

Casi nada en los displicentes comentarios de los críticos canónicos, o en el tipo de productos de consu­mo masivo que ha suscitado Frankenstein, entre ellos el cine, prepara al lector contemporáneo para la riqueza argumental y significativa de la novela. Esto hace doblemente apetecible descubrir por nosotros mismos, de primera mano, lo que nos tiene que decir Mary a través de su historia y de las voces de sus personajes, que, como siempre ocurre con los clásicos, ofrece un amplio abanico de posibles interpretaciones. 

Como ha dicho Isabel Burdiel, una gran conocedora de la novela, leer Frankenstein a principios del siglo XXI «es una experiencia de lectura que, por esperada y previsible en sus efectos, re­sulta extraordinariamente inquietante en su inesperada no­vedad y en su capacidad para transmitir la profunda ansie­dad epocal y biográfica de la que surgió, despertando, al mismo tiempo, familiares inquietudes contemporáneas». Es, por tanto, lógico preguntarse: ¿Qué es lo que hoy todavía inquieta y sorprende, y se resiste a ser explicado, en la iden­tidad monstruosa de Frankenstein?

La lectura de la novela se dividirá en varias sesiones semanales, cada una de las cuales culminará con la publicación en el blog de una serie de actividades relativas a los capítulos leídos. El calendario es el siguiente:

10 al 14 de octubre: Lectura hasta el cap. 4 incluido
15 de octubre: Actividades lectura I
15  al 21 de octubre:  Lectura caps. 5 al 10  
22 al de octubre: Actividades lectura II 
22 al 28 de octubre:  Lectura caps. 11 a 17
29 de octubre: Actividades lectura III
29 de octubre al 4 de noviembre: Lectura caps. 18 a 24
5 de noviembreActividades lectura IV y Cuestiones de debate
18 de noviembre: Fecha tope de entrega de actividades y cierre Lectura

Los participantes, una vez completadas las actividades, han de enviarlas al correo electrónico elinfiernodebarbusse@gmail.com, bien una por una, bien todas al final de la lectura, pero siempre antes del 18 de noviembre

El lector tiene a su disposición en librerías y bibliotecas una amplia variedad de ediciones de la novela. La que se va a seguir aquí para la lectura es la que incluye la traducción de Francisco Torres Oliver (Nórdica, Valdemar, Alianza, Vicens Vives, etc.), realmente magnífica, la cual sigue estrictamente la estructura y el texto original de la tercera edición de la novela, de 1831, considerada por Mary como definitiva. Otra traducción excelente es la de José C. Vales, que pueden encontrar en Austral. Si ustedes desean leer la versión de 1818 (en mi opinión, espléndida), les recomiendo la edición de Cátedra, a cargo de Isabel Burdiel. No obstante, leer esta versión puede confundir al lector al hacer las actividades de lectura que se proponen, ya que la estructura en volúmenes y capítulos de esta edición varía con respecto a la de 1831, que es, repito, la que se va a seguir aquí. 

De momento, nada más. Abríguense, que nos vamos. 

Les deseo una placentera y fructífera lectura. 

domingo, 7 de octubre de 2018

Hoy es día de sorteo

Dos ejemplares impolutos para dos de ustedes

Siguiendo la inamovible costumbre de estos Otoños, hoy es domingo de sorteo, y a ello vamos.  

Para hacerles un poco más gustoso este Otoño Shelley y sus arduas actividades, vamos a sortear hoy 2 inmaculados ejemplares de Frankenstein en la magnífica edición de Nórdica, que cuenta con unas brillantes ilustraciones de Elena Odriozola. Desde aquí, agradezco a la editorial la cortesía y amabilidad que siempre les caracteriza, porque son ellos los que han cedido los ejemplares que ustedes disfrutarán. 

Participan en el sorteo todos aquellos inscritos que han presentado tres de las cuatro actividades en plazo: en total son 32 personas, ya que aunque son 33 los que cumplen las bases, una de ellas ha renunciado generosamente a participar en el sorteo porque ya tiene en su poder la edición de Nórdica. 

Agradecerles a todos su amabilidad, esfuerzo y, sobre todo, el gran interés por aprender que han demostrado en esta primera parte del Otoño. Ahora les espera una lectura que yo creo que les va a resultar sencillamente fascinante.

Nada más. Decirles que a las 17:00 horas se dará a conocer el resultado del sorteo, es decir, los ganadores.

¡Mucha suerte a todos!

Resultados del sorteo: aquí. ¡Enhorabuena a los ganadores!

jueves, 4 de octubre de 2018

Otoño Shelley 4. La voz de un sueño

Lámina del libro Surgical Anatomy, de Joseph Maclise, 1856

«¿Y qué era yo? Ignoraba absolutamente todo lo relacionado con mi creación y mi creador; pero sabía que no tenía dinero, ni amigos, ni ninguna clase de propiedad; y, además, poseía una figura espantosamente deforme y repugnante; ni siquiera era de la misma naturaleza que el hombre. Tenía más agilidad que él, y podría subsistir con una dieta más rudimentaria; soportaba el calor y el frío extremados sin que me afectaran tanto al cuerpo; mi estatura superaba a la suya. cuando miraba a mi alrededor, no veía ni oía a nadie como yo. ¿Era, entonces, un monstruo, una abominación de la tierra, de la que todos huían y a la que todos repudiaban?».
Mary Shelley, Frankenstein
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ACTIVIDAD 4:

A) En este enlace (solo para participantes inscritos) se ofrece una lista de obras literarias y científicas que influyeron en Mary Shelley para la creación de su Frankenstein. Completa el ejercicio relacionando cada obra con su correspondiente autor. Como fuentes de consulta se recomiendan los textos "Un cadáver exquisito" y "Laboratorio de ideas" (pertenecientes ambos al catálogo de la exposición El monstruo de Frankenstein, Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 2018).

B) William Ospina es autor de El año del verano que nunca existió (Mondadori, 2015), un espléndido libro sobre Mary Shelley y la gestación de Frankenstein, cuya lectura es absolutamente recomendable. En este enlace se ofrece (solo para participantes inscritos) el capítulo del libro titulado "La criatura". Léelo y, basándote mayormente en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. Mary es la madre de "una idea nueva de monstruosidad": ¿qué tipo de fantasma creó? 2. ¿Qué es, según Ospina, lo que nos conmueve de ese ser? 3. La afirmación "Mary se atrevió a ser la voz de un sueño" está relacionada con esta otra: "el heroísmo de Mary es más sutil y más discreto" que el de Byron o Shelley. Explica brevemente qué quiere decir el autor con esto. 4. ¿Qué opinión desliza el autor sobre la primera versión de la novela? 5. ¿Dónde fue descubierto y se encuentra conservado el manuscrito original de Frankenstein, de puño y letra de Mary Shelley, sin las modificaciones que posteriormente hiciera su marido? 6. ¿Por qué afirma el autor que el monstruo de Frankenstein es producto de su época? 7. Aparte de los "vinos" habituales del Romanticismo, ¿qué clase de "licores más fuertes" llegó a probar Mary? 8. El autor habla de una potente imagen de William Blake que le recuerda el momento en que la criatura de Frankenstein cobra vida, y lanza la hipótesis de que dicha imagen (titulada Elohím creando a Adán) tuvo que serle familiar a Mary desde pequeña. Localízala en Internet y envíala adjunta a esta actividad.

C) Lee el artículo de Michael Harris titulado "Por qué Frankenstein es más relevante hoy que hace 200 añosy haz un comentario crítico del mismo, especialmente respecto a la afirmación "No solo estamos esclavizados [por la tecnología, nuestra particular criatura de Frankenstein], es que además lo consentimos absolutamente." ¿Crees que, como Victor Frankenstein, también nosotros somos unos irresponsables con nuestra criatura?


El plazo de entrega de actividades se amplía hasta el 10 de octubre, miércoles. El día 7 de octubre se celebrará el sorteo de 2 ejemplares de Frankenstein en la magníifica edición de Nórdica; entrarán en el mismo todos aquellos participantes que hayan completado y entregado antes de esa fecha las tres primeras actividades. 

lunes, 1 de octubre de 2018

Otoño Shelley 3. El mito detrás del monstruo

Constantin Hansen, Prometeo creando al hombre con arcilla, 1845

«Cuando me encontré con este asombroso poder entre mis manos, dudé mucho tiempo en cuanto a la manera de utilizarlo. A pesar de que poseía la capacidad de infundir vida, el preparar un organismo para recibirla, con las complejidades de nervios, músculos y venas que ello entraña, seguía siendo una labor terriblemente ardua y difícil. En un principio no sabía bien si intentar crear un ser semejante a mí o uno de funcionamiento más simple; pero estaba demasiado embriagado con mi primer éxito como para que la imaginación me permitiera dudar de mi capacidad para infundir vida a un animal tan maravilloso y complejo como el hombre. […] Nadie puede concebir la variedad de sentimientos que, en el primer entusiasmo por el éxito, me espoleaban como un huracán. La vida y la muerte me parecían fronteras imaginarias que yo rompería el primero, con el fin de desparramar después un torrente de luz por nuestro tenebroso mundo. Una nueva especie me bendeciría como a su creador, muchos seres felices y maravillosos me deberían su existencia. Ningún padre podía reclamar tan completamente la gratitud de sus hijos como yo merecería la de éstos. Prosiguiendo estas reflexiones, pensé que, si podía infundir vida a la materia inerte, quizá, con el tiempo (aunque ahora lo creyera imposible), pudiese devolver la vida a aquellos cuerpos que, aparentemente, la muerte había entregado a la corrupción».
Mary Shelley, Frankenstein
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ACTIVIDAD 3:

A) Teniendo en cuenta que el título completo de la novela de Mary Shelley es Frankenstein o El moderno Prometeo, vamos a detenernos en el estudio de este mito clásico. Para ello, dedica unos minutos a ver el documental titulado Prometeo (de la serie Mitos y leyendas, RTVE, 2012) y, basándote en él, explica brevemente qué nos cuenta dicho mito y, en tu opinión, de qué crees que nos advierte. A continuación, busca y selecciona de Internet varias imágenes (ilustraciones, pinturas, grabados, etc.) que plasmen el mito  de Prometeo.

B) Lee el texto Vida artificial y literatura: Mito, leyendas y ciencias en el Frankenstein de Mary Shelley (solo para participantes inscritos) y, basándote en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. ¿Qué parecidos y qué diferencias existen entre Prometeo y Frankenstein? 2. ¿Y entre la criatura de Frankenstein y el Golem? 3. El monstruo creado por Frankenstein se siente identificado tanto con el joven Werther como con el ángel caído de Milton. Explica el por qué en uno y otro caso. 4. ¿Qué emparenta al monstruo de Frankenstein con los autómatas? 5. Según Freud hay cuatro representaciones míticas de lo monstruoso. Enuméralas y explícalas brevemente. ¿Cuál de ellas te resulta personalmente más inquietante y por qué? 


¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Shelley, antes del 7 de octubre y participa en el sorteo de 2 ejemplares de Frankenstein en la magníifica edición de Nórdica!! Toda la información aquí.

jueves, 27 de septiembre de 2018

Otoño Shelley 2. Una adolescente visionaria

Velada en Villa Diodati. Fotograma de la película Mary Shelley, 2018

«Daré una respuesta general a la pregunta que tantas veces me han hecho: '¿Cómo yo, siendo una jovencita, llegué a idear y a escribir sobre una idea tan horrible?' [...] En el verano de 1816 visi­tamos Suiza y fuimos vecinos de Lord Byron. Al principio pasamos el tiempo disfrutando en el lago o paseando por sus orillas. [...] Pero el verano se tomó húmedo y poco agradable, y la persistente lluvia a menudo nos obligaba a estar días enteros dentro de la casa. En nuestras manos cayeron algunos volúmenes de historias de fantasmas traduci­das del francés[...] 'Escribiremos cada uno una historia de fantasmas', dijo Lord Byron, y todos accedimos a su propuesta. Éra­mos cuatro. [...] La invención, tenemos que admitirlo humildemente, no consiste en crear de la nada, sino del caos. En primer lugar, se deben conseguir los materiales. La invención puede dar lugar a oscu­ras e informes sustancias, pero no puede dar vida a la sustancia en sí. En cualquier descubrimiento o invención, incluso en los que pertene­cen a la imaginación, siempre sale a colación la historia del huevo de Colón. La invención consiste en la capacidad de aprovechar el poten­cial de un tema y en el poder de moldear y elaborar las ideas que éste sugiera. [...] Con esta conversación transcurrió la velada, y ya había­mos superado incluso la hora bruja cuando finalmente nos retiramos a descansar. Pero cuando por fin apoyé la cabeza sobre la almohada, no conseguí conciliar el sueño, tampoco se puede decir que estuviera pensando. Mi imaginación estaba desbocada. Se apoderó de mí y me guió, trayéndome a la mente una imagen tras otra con una viveza que superaba los límites del sueño. Aunque tuviera los ojos cerrados, podía ver con una increíble precisión al pálido estudiante de las pecamino­sas artes junto a la cosa que había ensamblado. Vi el horrible espectro de un hombre extendido, y cómo después, gracias al funcionamiento de algún poderoso artilugio, mostraba signos de vida y se agitaba con un movimiento inseguro y vacilante. Debía de ser algo terrorífico, sumamente terrorífico, que una empresa humana resultara en una burla del magnífico mecanismo del Creador. El éxito tendría que aterrorizar al artista, que asaltado por el horror, con toda seguridad se alejaría del odioso producto de su trabajo. Albergaría la esperanza de que, abandonada a su suerte, la chispa de vida que había encendido se apagara, de que esa cosa que había sido animada de forma tan imper­fecta se convirtiera en materia muerta, y de poder dormir convencido de que el silencio de la tumba sofocaría para siempre la transitoria existencia del horrible cadáver del que había esperado que fuera la cuna de una nueva humanidad. Duerme, pero algo lo despierta, abre los ojos y ahí está el horrible ser, de pie junto a él, abriendo las cortinas y mirándolo con sus ojos amarillos y acuosos de forma inquisitiva. Abrí los míos aterrorizada. La idea se había apoderado de mi mente hasta tal punto que me estremecí de miedo y quise cambiar la fantas­magórica imagen por la realidad que me rodeaba. Lo recuerdo todo como si fuera ahora mismo: la habitación, el oscuro entarimado, los postigos cerrados a través de los cuales intentaba entrar la luz de la luna y la sensación de que el lago cristalino y los altos Alpes se encon­traban detrás. No me resultó fácil librarme de este horrible fantasma. Me perseguía. Intenté pensar en otra cosa y recurrí a mi historia de fantasmas, ¡mi tediosa y desafortunada historia de fantasmas! ¡Oh! ¡Si tan sólo pudiera inventar una historia que fuera capaz de estremecer al lector tanto como yo misma me había aterrado esa noche!».

Mary Shelley, Prólogo a la tercera edición de Frankenstein, 1831

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ACTIVIDAD 2

A) Escucha este audio titulado Frankenstein y Mary Shelley: los modernos prometeos, perteneciente a la serie Documentos RNE, y, a continuación, basándote mayormente en él, responde a las siguientes preguntas: 

1. ¿Qué temas principales aborda la novela Frankenstein? 2. ¿Qué género literario impulsó Mary Shelley? 3. ¿De qué murió la madre de Mary? 4. ¿En qué sentido fue exponente del Romanticismo el matrimonio Shelley? 5. ¿Por qué el año 1816 es conocido como el año sin verano y cuál fue la causa? 6. ¿Cuál es el título de una excelente película de Gonzalo Suárez sobre Mary Shelley y su círculo de amistades? 7. ¿Qué actores encarnaban a los personajes de Mary, Percy, Byron, Claire, Polidori y la Criatura? 8. ¿En qué sentido la obra de Mary supera a la de los poetas Byron y Shelley? 9. Ese verano de 1816 nacieron dos seres/mitos universales, ¿cuáles son? 10. ¿Dónde reside la genialidad de la escritora inglesa? 11. A la belleza de la historia que nos cuenta, y a la potencia y universalidad del mito que nos transmite, se contrapone en Frankenstein la consideración, por parte de algunos, de ser una obra de escaso valor literario. ¿En qué basan esta afirmación? 12. ¿Cuántos ejemplares se tiraron de la primera edición de la obra? 13. ¿Qué idea de la belleza pusieron de manifiesto los románticos? 14. ¿Cuál es el principal valor de Frankenstein en el ámbito de la historia de la literatura? 15. ¿Qué idea científica predominante en el siglo XVIII influye en la novela de Mary Shelley? 16. Los primeros transplantes en seres humanos, ¿cuándo se hicieron? 17. La novela de Shelley es una advertencia o denuncia de la ciencia: ¿en qué sentido? 18. ¿En qué consistía el galvanismo? 19. Explica por qué la novela lleva por subtítulo el moderno Prometeo? 20. ¿Llega a crear belleza Victor Frankenstein? 21. ¿Cómo logra Mary Shelley que su criatura se convierta en un héroe trágico? 22. ¿Qué tres libros le sirven a la criatura para instruirse? 23. ¿Es la soledad y el desvalimiento uno de los temas que trata la novela? 24. ¿Qué paisaje elige Mary para que se pierda el rastro de la criatura? 25. ¿Qué motivo puede haber detrás del hecho de que el monstruo no tenga nombre? 26. ¿Cuál es la adaptación cinematográfica más icónica de la novela? 27. ¿Qué es o más flagrante que ha desvirtuado el cine de la novela? 28. ¿Cuál es la versión cinematográfica más fiel de las realizadas hasta el momento y qué actor interpretaba en ella a la criatura?

B) Lee este texto de Ángeles Caso (clic aquí) que sirve de prólogo al cómic Mary Shelley: la muerte del monstruo, de Julio César Iglesias y Raquel Lagartos (Ediciones Diábolo, 2016). Redacta cinco titulares que resuman las distintas ideas o puntos clave que sobre la escritora se han querido transmitir en el texto. Por ejemplo: Mary Shelley, una vida circundada por la muerte


¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Shelley, antes del 7 de octubre y participa en el sorteo de 2 ejemplares de Frankenstein en la magníifica edición de Nórdica!! Toda la información aquí.

lunes, 24 de septiembre de 2018

Otoño Shelley 1. Mary W. Frankenstein

Grafismo con retrato de Mary Shelley (Buenos Aires, Biblioteca Nacional, 2018)  

«El conjunto de toda mi vida ha sido la desgracia y lo seguirá siendo porque estoy marcada. Nunca podré ser feliz y por eso mismo continuaré siendo herida cruelmente, desamparada en este abismo sin fondo que es mi vida. Cuando estoy sola apenas puedo soportar el peso de la aflicción, pero en compañía de otros es casi peor».

Mary Shelley, Diarios

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ACTIVIDAD 1:

A) Lee el texto Vida y obra de Mary Shelley (disponible solo para participantes inscritos) hasta el apartado "Frankenstein: influencia de la novela gótica" y, basándote mayormente en él, contesta si son Verdaderas (V) o Falsas (F) las siguientes afirmaciones: 

1. La madre de Mary fue una gran defensora de los derechos de la mujer. 2. Su padre, sin embargo, tenía unas ideas muy conservadoras sobre el amor y el matrimonio. 3. A pesar de que perdió a su madre cuando tenía trece años, Mary tuvo una infancia muy feliz. 4. De su madrastra, Charles Lamb llegó a describir que era "una mujer condenadamente desagradable". 5. El padre de Mary fue siempre efusivamente cariñoso con ella. 6. Siendo adolescente, Mary pasó una temporada muy feliz con los Baxter en Irlanda. 7. La escritora conoció a Percy Bysshe Shelley cuando éste tenía 19 años. 8. Pese a su juventud, estaba casado y tenía una hija. 9. Con él se escapó a Europa, a los dos meses de conocerlo. 10. A Mary la acompañó su hermanastra Claire, con quien tenía una profunda amistad y una gran complicidad. 11. Fue en Villa Diodati, a orillas del lago Constanza, donde se originó Frankenstein en la mente de Mary. 12. El grupo de amigos de Villa Diodati se entretenía leyendo historias de fantasmas de una antología de relatos alemanes titulada Fantasmagoriana. 13. Fue Lord Byron quien, en una de sus reuniones con los Shelley y con Polidori en Villa Diodati, propuso un concurso literario para ver quien escribía el relato más terrorífico. 14. Lo más probable es que esa proposición se hiciera la noche del 15 de junio de 1818. 15. La contribución de Percy Shelley a la novela Frankenstein es mínima. 16. Frankenstein se publicó en 1818 y tuvo una acogida muy crítica por el hecho de que estaba firmado por una mujer. 17. Fue Walter Scott quien confesó sobre Frankenstein que le "gustaba mucho más que cualquiera de mis propias novelas". 18. El único hijo de Mary que sobrevivió a la infancia fue William. 19. Mary no llegó a publicar ninguna novela más tras Frankenstein, sólo cuentos. 20. La escritora se quedó viuda con 25 años, tras perder a su marido en una trifulca con sus acreedores. 21. La versión definitiva de Frankenstein es de 1831. 22. Se dice que Mary conservó el corazón de Percy comprimido en entre las hojas de uno de sus tomos de poesía. 23. Con el éxito de ventas que supuso su novela Frankenstein, Mary vivió sin problemas económicos, dedicada a la escritura, el resto de su vida. 24. Mary murió a los 53 años, y no se conoce bien de qué enfermedad.


B) Con ayuda del mismo texto leído, completa el siguiente crucigrama. (El crucigrama no es autorrellenable, has de descargarlo, imprimirlo y, una vez completado, hacerle una foto para enviar).


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lunes, 17 de septiembre de 2018

Por qué adoro septiembre



Siempre hay un regreso del pasado en septiembre. Una luz ya vivida, una bocanada de aire fresco que viene del aliento de nuestra boca de niño, de nuestros ojos de niño, de nuestros firmes dedos de niño que, ante esos mismos lentos ojos de la infancia, sostienen, con devoción inconsciente, un maravilloso libro inmortal de Stevenson, o de Twain, o de Dumas. 

Son eternas historias de aprendizaje. Bálsamo de nuestros futuros desatinos de lectores. Epicentro de la imaginación y del afán de vida. Qué cerca teníamos la verdad, sin saberlo, ¡ingenuos! Esa verdad que, incansables, buscamos después, inútilmente, en los polígonos de la adultez errante y sin brillo.

Viva la aventura, el mar y el salitre. Los piratas y los barcos, la honestidad y el valor, la entereza, el ron, la amistad verdadera, que alza siempre en el aire, sin apenas quererlo, una bandera de jovialidad y de dicha.   

[A propósito de la edición de Secuestrado, de Robert Louis Stevenson, que publica Alba y que traduce Catalina Martínez Muñoz]. 

jueves, 13 de septiembre de 2018

Otoño Shelley



Mary W. Shelley (1797-1851) es una de las escritoras más precoces de la literatura. Contaba con solo dieciocho años cuando concibió una novela que la hizo ganarse inmediatamente un hueco en la historia de la literatura universal. Su vida, circundada constantemente por la desgracia y la muerte, no fue un oasis de tranquilidad y de dicha. El mundo era para ella una amenaza constante de dolor y sufrimiento, visión que empapa todo su universo literario. Su escritura, por otra parte, rebosante de ímpetu romántico, tuvo que pugnar por hacerse un hueco en una sociedad que infravaloraba cualquier expresión artística nacida de una mujer. Hoy por hoy, cuando se cumplen doscientos años del nacimiento de Frankenstein, Mary Shelley es admirada unánimemente por haber sabido explorar, con talento imperecedero, aspectos tan profundamente definitorios del ser humano como el miedo, la soledad, la angustia, el rechazo y la ambición desmedida. Mary no solo es la autora de un texto literario inmortal y de enorme belleza, sino también del primer mito nacido de una mente contemporánea.

Por todo lo anterior, Mary Shelley es la autora elegida para este Otoño 2018. Su Frankenstein, que será objeto de nuestra lectura, es una novela tan popular como, en nuestra época, mal o poco leída, debido, en parte, a las versiones cinematográficas, por lo general nada fieles, que se han realizado a lo largo del siglo XX, y que no han hecho otra cosa que distorsionar la intención, el carácter y los personajes del texto literario original, complejo y rico en matices.

Otoño Shelley es un monográfico ideado y realizado por El infierno de Barbusse, centrado en la figura de la gran escritora inglesa, que aspira a ser una forma divertida pero seria –ambos adjetivos no son contrapuestos– de divulgación de su importante legado literario entre todos los seguidores y lectores de este blog.

Para participar en este Otoño Shelley es necesario hacer una inscripción. Cumplimentarla es muy sencillo, basta con enviar a elinfiernodebarbusse@gmail.com un mensaje en el que conste el nombre del participante, la ciudad en la que reside y el motivo por el que le interesa participar. Puede inscribirse cualquier interesado, viva donde viva, siempre que sea a lo largo y ancho de la redondez de nuestro planeta, no hay limitación de lugar geográfico para la lectura propiamente dicha y para la realización de actividades. No obstante, indicar que el sorteo que se va a realizar a lo largo de este Otoño, y por razones meramente operativas, sí estará limitado a aquellos participantes que tengan o indiquen una residencia en territorio español y que se hayan dado de alta como seguidores públicos del blog.

El plazo de inscripción estará abierto desde el 13 hasta el 23 de septiembre. 

Otoño Shelley consta de dos grandes bloques, consecutivos e independientes:


Bloque I. Introducción al universo de Mary Shelley

Consiste en una introducción a la vida y obra de Mary Shelley (1797-1851) a través de diferentes entradas temáticas que se publicarán en el blog los días que se detallan más abajo en el calendario. Cada entrada incluirá una propuesta de actividad que ha de ser elaborada por los participantes. El infierno de Barbusse aportará las herramientas necesarias para realizar adecuadamente cada actividad, pero es cada participante quien ha de coger “papel y lápiz” y conocer de primera mano, a través del estudio de diferentes fuentes, el universo de la escritora y el contexto en el que nace su obra literaria.

Para animar a la participación y hacerla amena, todos aquellos que completen las diferentes propuestas de trabajo de este bloque entrarán en un sorteo de 2 ejemplares de la obra que será objeto de lectura en el siguiente bloque: Frankenstein (en la edición del bicentenario publicada por Nórdica), que cuenta con la excelente traducción de Francisco Torres Oliver y un excepcional trabajo gráfico de Elena Odriozola.

Sorteo de dos ejemplares de Frankenstein, editorial Nórdica

Las actividades, debidamente cumplimentadas, han de enviarse al correo electrónico elinfiernodebarbusse@gmail.com. Pueden enviarse de una en una, conforme vayan apareciendo las propuestas en el blog, o bien todas en un mismo envío. En cualquier caso, tienen que haber sido enviadas al correo citado antes del 6 de octubre a las 23:59 h. En el sorteo podrá participar cualquier persona que indique una residencia en España. Por cada participante que haya enviado sus trabajos en la fecha tope establecida, se adjudicará un número, que será con el que participe en el sorteo.


Bloque II. Lectura guiada de Frankenstein

En el segundo bloque se llevará a cabo una lectura guiada y participativa de la novela  más emblemática de Mary Shelley, Frankenstein (1818). Es este un título inaugural de la literatura de ciencia ficción y un texto tan popular como poco leído, en gran parte debido a la atención que el cine le ha dedicado, si bien, por lo general, como decíamos, las adaptaciones a la gran pantalla poco reflejan la intención, ambigüedad y complejidad de la obra literaria original.

En este bloque podrá participar cualquier persona, haya o no participado en el bloque anterior (no obstante, para entrar en el sorteo final, sí es necesario haber completado también el bloque I). A lo largo del proceso de lectura, cuyo calendario se detalla más abajo, se irán publicando diversas entradas con las pautas, claves y actividades que han de seguir los participantes.

Las actividades de lectura están pensadas para que el lector trabaje de manera individual y, al mismo tiempo, pueda compartir públicamente su opinión con otros lectores sobre alguno de los temas de debate que se planteen. Los participantes pueden seguir el ritmo de lectura que deseen, aunque les resultará más provechoso seguir el calendario de entradas y pautas de lectura marcado por el blog

Para llevar a cabo la lectura de esta obra, el lector dispone de una amplia oferta de ediciones en librerías. Se recomienda vivamente, no obstante, las que incluyan la traducción de Francisco Torres Oliver (Nórdica, Alianza, Valdemar, etc.) o la de José C. Vales (Austral, Planeta, etc.), por ser ambas excepcionales. 

El infierno de Barbusse quiere agradecer a la editorial Nórdica su amable y generosa colaboración en este Otoño Shelley al haber cedido ejemplares para el sorteo que se celebrará en este monográfico. 


Calendario general Otoño Shelley:

Bloque I. Introducción al universo de Mary Shelley

24 de septiembre: Actividad 1
27 de septiembre: Actividad 2
1 de octubre: Actividad 3
de octubre: Actividad 4
6 de octubre: Fecha tope entrega actividades
7 de octubre: Sorteo (dos ejemplares de Frankenstein, cortesía de editorial Nórdica)

Bloque II. Lectura guiada de Frankenstein

10 de octubre: Comienzo lectura
15 de octubre: Actividades lectura I
22 de octubre: Actividades lectura II
29 de octubre: Actividades lectura III
5 de noviembre: Actividades lectura IV y Cuestiones de debate
18 de noviembre: Fecha tope de entrega de actividades y cierre Lectura