jueves, 13 de diciembre de 2018

La Feria de las Vanidades, de William M. Thackeray
(Clásicos para regalar esta Navidad, 3)



Resulta insoslayable, en una selección de clásicos para regalar en estas fechas (o en cualquier otras, en verdad), la edición de La Feria de las Vanidades, de William M. Thackeray, que acaba de publicar Alba en su colección Clásica Maior. Tapa dura, 888 páginas y nueva traducción a cargo de Miguel Temprano García. Incluye además el volumen las ilustraciones originales que hiciera el autor, a lápiz y plumilla, para la novela.  

Thackeray confesaba que veía a la gente en su mayor parte «terriblemente tonta y egoísta» y que en su novela únicamente pretendía inspirar a los lectores a mirar dentro de sí mismos y sus propios defectos. Pese a lo divertido y chispeante de su trama, La Feria de las Vanidades (Vanity Fair, 1848) es un retrato oscuro de la naturaleza humana. Su propio subtítulo -una novela sin héroe-, ya prepara al lector para lo que va a encontrar dentro: una amplia galería de personajes masculinos y femeninos, en mayor o menor medida defectuosos. Y talmente son presentados. 

Las debilidades humanas que Thackeray ilustra son las eternas y consustanciales a nuestra especie: la codicia, la holgazanería, el esnobismo, y las maquinaciones, engaños e hipocresía que lo enmascaran. Plena actualidad, en definitiva.  

Sátira acerba e implacable a veces, La Feria de las Vanidades es una de las grandes novelas del XIX. Y un perfecto exponente de la literatura realista de análisis psicológico y propósito moralizador. 

«¡Ah, vanitas vanitatum! ¿Quién de nosotros es feliz en este mundo? ¿Quién de nosotros consigue alcanzar sus deseos, y, cuando estos se cumplen, se da por satisfecho?», proclama Thackeray citando el Eclesiastés. 

lunes, 10 de diciembre de 2018

Comedia, de Dante Alighieri
(Clásicos para regalar esta Navidad, 2)



Este volumen de Acantilado es el mejor regalo que puede recibir cualquier lector del siglo veintiuno interesado en una de las obras literarias más relevantes e influyentes de todos los tiempos: la Comedia, de Dante Alighieri. Esto también es válido para quien ya conozca la obra, porque hacer una relectura en esta exquisita edición es una garantía de satisfacción del cien por cien, tal es la calidad de su factura.

El principal ingrediente de su excelencia es la traducción que nos ofrece el profesor José María Micó (Premio Nacional de Traducción en 2006). Ha optado éste por una versión poética no rimada (¡gracias!), sino en verso libre, muy musical, nítida y elegante, expresiva en nuestro idioma y con una gran fidelidad al texto original. Según ha comentado el profesor en alguna entrevista, su principal preocupación era hacer una traducción "legible, cercana y fiel". Y a fe que lo ha conseguido, la prueba es que se lee con una gran fluidez, como si de un texto narrativo se tratase. No puedo decir lo mismo de algunas otras versiones que intenté leer en el pasado y que me echaron para atrás, como la de Ángel Crespo (liosa, pese a su fama), la de Luis Martínez de Merlo (enrevesada e incómoda), o la de Abilio Echeverría (artificial, por su demasiada dependencia de la rima).

Esta edición es bilingüe, pero, a diferencia de otras de este tipo, que presentan el texto original y la traducción en páginas encaradas (algo que personalmente detesto), aquí los versos originales de Dante van discretamente colocados a pie de página y en letra más pequeña, para no entorpecer la mirada del lector.

Otro acierto, en mi opinión, es la ausencia de notas explicativas (de nuevo, gracias). Micó suple esto con breves y muy bien elaboradas introducciones a cada canto -que yo aconsejo leer después, y no antes, de cada canto-, y un útil glosario razonado de personajes, obras y lugares citados, que va al final del libro.

En cuanto a sus características físicas, pese a sus casi mil páginas y a su encuadernación en tapa dura, el volumen es ligero y manejable, así que no se preocupen, que no van a tener que entrenar bíceps para sostenerlo. La clave de ello es el papel (según los editores, el mejor que han usado nunca en un libro), de bajo gramaje, pero de una gran resistencia y suavidad al tacto.

Borges reiteraba su fascinación por la Comedia. La obra más perfecta de la humanidad, llegó a decir sobre ella. También el profesor Micó va en esta línea. Él dice que “es un libro infinito, perfecto, en él está todo, todo lo que despliega el universo, por eso durante tantos siglos lo han acompañado múltiples interpretaciones, desde las más filosóficas a las esotéricas. Es una reflexión de la condición humana, un viaje intemporal a un mundo irreal”. La verdad es que no es de extrañar. En mi caso, ha sido suficiente con leer un par de cantos (por no decir uno solo) para declararme adicto a Dante, a su viaje iniciático, a la belleza de sus versos, al fascinante poder de su imaginación. 

Si usted va a leer la Comedia (o Divina Comedia, como la bautizó Bocaccio), bien en la Lectura ilustrada que se va a realizar aquí a partir de enero, o bien más adelante, por su cuenta, cuando a usted le venga en gana (tampoco hay que dar tantas explicaciones), no lo dude, hoy por hoy la edición, con mayúsculas, es ésta. Que sí, que cuesta un dinero, que es cara, que vale un pico y medio. Lo admito. Pero ya que uno se da un lujo, mejor que sea por la puerta grande, ¿no le parece?

Quizá alguien que le quiere bien, quizá usted mismo, se lo regale en estas navidades. Sea como sea, obligatorio. 

martes, 4 de diciembre de 2018

A mitad del camino de la vida...



El señor Barbusse tiene un deber pendiente con la Comedia (o Divina Comedia) de Dante Alighieri, uno de los monumentos de la literatura universal, fusión magistral de mitología clásica y cristiana, y perfecto compendio de cómo el hombre medieval concebía el mundo.

El deber pendiente al que se refiere Barbusse no es otro que el de leer el gran poema de Dante, pese a que -todo hay que decirlo- ocasiones para hacerlo no le han faltado. Pero ahora sí. Ahora es el momento perfecto. ¿Y por qué ahora es el momento perfecto? Pues porque acaba de publicarse una edición, la de Acantilado, que es francamente extraordinaria, como también lo es la traducción que ha realizado para ella el profesor José María Micó. 

Se dice que la Divina Comedia es a la Edad Moderna lo que la Odisea a la Antigüedad. Así que, si este año ha sido Homero el que ha pasado una temporadita por aquí, compartiendo unas semanas muy agradables con nosotros, en 2019 es el turno de Dante.

El señor Barbusse va a realizar una lectura atenta, cómoda y, por supuesto, ilustrada, valiéndose para ello del enorme caudal de imágenes que los versos de Dante han inspirado a numerosos artistas a lo largo de estos últimos siete siglos.

Comenzará la lectura el 21 de enero y discurrirá sin prisa, pero sin pausa. Más información, para los interesados que deseen seguirla, a principio de año.  

¿Se atreven?


© de la imagen: Eric Armusik, Dante's Inferno Painting Series
Reproducido con permiso del autor