lunes, 25 de marzo de 2019

Lectura ilustrada Comedia. Purgatorio, XI-XV

Adeodato Malatesta, ca. 1839

Actividades

A) Marca las opciones correctas a las preguntas del siguiente cuestionario relacionadas con la escena que vemos en la imagen:

1. La escena tiene lugar en:

  a) La segunda cornisa del Purgatorio, donde los envidiosos
  b) La primera cornisa del Purgatorio, donde los soberbios
  c) La tercera cornisa del Purgatorio

2. La mujer que vemos a la derecha: 

  a) Nació en Arezzo
  b) Tiene los ojos cosidos con alambre
  c) Las dos anteriores son correctas

3. Dicho personaje se presenta a Dante, diciendo:

  a) “Sapia me llamaron, mas sabia no fui”
  b) "No fui sabia, aunque Sapia me llamaron"
  c) "Sapia soy, pero sabia nunca me llamaron”

4. Esta mujer:

  a) Estuvo casada con Sinibaldo Saracini 
  b) Fue una conocida meretriz de Siena
  c) Fue una gentildama de Florencia

5. En la imagen, le está diciendo a Dante: 

  a) “Me complacía más el mal ajeno que mi propia ventura”
  b) “Sentía un gozo intenso cuando alguien fracasaba”
  c) “Una alegría radiante me invadía si un mal a otro visitaba”

6. Sapia rogó a Dios para que: 

  a) Sus paisanos parasen de guerrear cerca de Colle con sus enemigos
  b) Sus conciudadanos fueran vencidos en la batalla de Colle Val d’Elsa
  c) Sus paisanos volviesen de la batalla sanos y salvos

7. Cuando vio que se cumplió lo que al fin quiso, ésta:

  a) Alzó su osado rostro al cielo y dijo a Dios: “Ya no te amo”
  b) Alzó su osado rostro al cielo y dijo a Dios: “Ya no te honro”
  c) Alzó su osado rostro al cielo y dijo a Dios: “Ya no te temo”

8. Al final de la vida de Sapia, la tuvo presente en sus oraciones Pier Pettinaio, que:

  a) Era un noble sienés conocido por su misericordia y devoción
  b) Comerciaba con peines de telar
  c) Era un monje terciario florentino  

9. Dante le dice a Sapia que:

  a) A él no le coserán los ojos como a ella
  b) También a él le coserán los ojos y habrá de soportar la carga del tormento anterior
  c) También a él le coserán los ojos, y por mucho tiempo

10. Sapia se despide de Dante:

  a) Rogándole que le diga a Pier Pettinaio que sus oraciones han surtido efecto 
  b) Rogándole que restituya su fama entre los suyos 
  c) Haciéndole una profecía sobre su exilio


B) En este enlace (solo para participantes inscritos) puedes ver varias ilustraciones relativas a los cinco cantos leídos esta semana. Elige para cada una de ellas el pie descriptivo más adecuado de entre los que se ofrecen a continuación (entre paréntesis se da la cita exacta: número de canto y versos):
1. “Hijo, ¿por qué lo has hecho? Preocupados tu padre y yo te estábamos buscando” (XV, 90-91). 2. Y oímos, mas no vimos, unas almas volar hacia nosotros que invitaban al banquete de amor muy cortésmente. La voz primera que pasó volando con fuerza profirió “Vinum non habet”, y lo fue repitiendo al superarnos (XIII, 25-29). 3. ¡Oh, loca Aracne, yo te vi doliente, ya medio araña, sobre los jirones de la labor para tu mal tejida! (XII, 43-45). 4. Seguimos avanzando los dos solos y oímos una voz que parecía un rayo atronador cortando el cielo: “Me dará muerte quien me capture”, dijo, y se diluyó como hace el trueno si de pronto la nube se desgarra (XIV, 130-135). 5. “Yergue la cabeza; ya no hay razón para ir ensimismado. Mira hacia allí: hay un ángel dispuesto a acercarse a nosotros y regresa, la sexta sierva del diario oficio. Viste de reverencia tu semblante para que nos conduzca más arriba” (XII, 77-83). 6. Eran como los ciegos pordioseros que mendigan en tiempo de indulgencia y apoyan la cabeza unos en otros para mover la compasión ajena no sólo con el son de las palabras, sino con la visión, que más perturba (XIII, 61-66). 7. “¿Y qué haremos a aquellos que nos odian si condenamos a los que nos aman?” (XV, 104-105). 8. Nos mostró la abertura de la roca, me golpeó la frente con su ala y auguró una segura travesía (XII, 97-99). 9. Llegamos junto al ángel bendecido que dijo alegre: “Id por esta escala, que es menos empinada que las otras” (XV, 34-36). 10. El joven, abrumado por la muerte que lo cercaba, ya tendido en tierra, mas con los ojos vueltos hacia el cielo, en medio del martirio, rogó a Dios, con un semblante que a piedad movía, que perdonase a quienes lo mataban (XV, 109-114). 11. Vi entre las sombras una que tenía el aspecto de esperar. ¿Cómo lo supe?: levantaba el mentón, igual que un ciego. “Alma que pugnas por subir”, le dije, “si eres tú quien ha hablado, identifícate por tu nombre o lugar de nacimiento” (XIII, 100-105). 12. “Pero vete, toscano, que ahora tengo menos ganas de hablar que de llorar: tal efecto ha tenido nuestra charla” (XIV, 124-126). 13. Para escuchar mejor bajé la cara y una sombra distinta de la otra se retorció bajo el terrible peso, me vio y me conoció y con gran esfuerzo me llamó, manteniendo su mirada en mí, que iba con ellos inclinado. “Oh,”, dije entonces, “¿no eres tú Oderisi, honor de Gubbio y honra de aquel arte que llaman en París iluminar?” (XI, 73-81). 14. Mi vista entonces se sintió abrumada por el gran resplandor que le llegaba y el estupor de lo desconocido; puse las manos para hacer visera encima de mis párpados de modo que el exceso de luz disminuía (XV, 10-15). 15. Yo, con los dedos de mi mano diestra, noté seis letras que me había impreso en las sienes el ángel de las llaves. Y mi maestro, al verlo, sonrió (XII, 133-136). 16. “No fui sabia, aunque Sapia me llamaron; me complacía más el mal ajeno que mi propia ventura” (XIII, 109-111). 17. “Ahora deseas que por ti yo haga lo que tú no  has querido hacer por mí. Pero ya que Dios quiere que su gracia relumbre tanto en ti, no seré avaro y lo diré: yo fui Guido del Duca. Mi sangre ardió de envidia de tal manera que tan sólo con ver contento a otro un pálido livor me transformaba” (XIV, 77-84).

C) Contesta a las siguientes preguntas: 1. En XI, 91-93, hay unas preciosas palabras sobre la vanagloria humana ("¡Oh, vanagloria del ingenio humano! ¡Qué poco dura el verde en vuestras hojas si los días más fértiles se alejan!"), a las que se añaden otras, en XI, 100-108, sobre la fugacidad de la fama y de nuestra existencia: "El murmullo del mundo es solo un soplo de viento..." Completa la cita. 2. De los doce ejemplos de soberbia castigada que se enumeran en XII, investiga y explica brevemente los de Ciro, Erífile, Aracne y Níobe. 3. ¿Qué palabra forman las iniciales de los tercetos donde se enumeran esos doce ejemplos y que aparece después recapitulada en el acróstico de los versos XII, 61-63? 4. En la descripción del contrapaso de los envidiosos, expresado en XIII, Dante hace uso de un nuevo y efectivo símil: “Tienen cosidos con alambre los párpados, igual que suele hacerse con...” ¿A qué animal alude? 5. En XIII, Dante y Virgilio escuchan a unas almas proferir frases que son ejemplos de caridad. ¿Cuáles son dichas frases y en qué contexto se dijeron? 6. ¿Con qué animales compara Guido del Duca, en XIV, a los habitantes del Casentino, Arezzo, Florencia y Pisa, respectivamente? 7. Hacia el final de XIV, resuenan las voces de dos grandes envidiosos. Di quiénes son y qué frase identifica a cada uno. Contesta: ¿A quién tuvieron envidia y por qué? 8. En XIV, 143-151, Virgilio habla sobre la estupidez humana y su incorregible apego a lo puramente terrenal: "Ese es el duro freno que debiera tener al hombre dentro de sus límites. Pero mordéis el cebo...". Completa la cita. 9. "¿Cómo puede entenderse que un bien solo, repartido entre muchos, enriquezca aún más que si es por pocos poseído?", le pregunta Dante a Virgilio en XV, 61-63. Para explicar que el amor, si es tal, funciona por reflejo, es decir, cuanto más se da, más se obtiene devuelto, Virgilio hace un símil con un objeto. ¿Cuál? 10. En XV, ya alcanzada la tercera cornisa, donde están los iracundos, Dante tiene una visión en la que se suceden tres escenas que representan ejemplos de mansedumbre. ¿Quién las protagoniza y qué sucede en cada una de ellas?   

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Pregunta compartida

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Ficha (para los más curiosos): Figuras míticas

20 comentarios:

  1. No es un ejemplo de soberbia castigada de los que aparecen esculpidos en el rellano de la primera cornisa del Purgatorio:

    A) Roboam
    B) Senaquerib
    C) Samuel
    D) Holofernes

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