lunes, 22 de febrero de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, I, caps. 10-12

Ilustración de Carlos Vázquez Úbeda para la edición de Madrid, Sopena, 1931

Actividades

A) Mira la ilustración que aparece arriba y contesta: 1. ¿Quiénes son los personajes que aparecen y en ella y qué están haciendo? 2. ¿Por qué tiene tanto interés don Quijote en que Sancho se siente a comer a su lado? 3. ¿Qué socarrona respuesta le da Sancho? 4. ¿Qué alimentos, plasmados fielmente en la ilustración, ofrecen a nuestros protagonistas esa noche? 5. Localiza en tu libro y completa esta frase con la que don Quijote comienza su sentido discurso sobre la Edad de Oro: "Dichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados...".

B) Observa estas ilustraciones de José Jiménez Aranda y elige para cada una de ellas un pie descriptivo adecuado de entre los que se ofrecen a continuación:
1.Y no hay ninguna que en su lisa corteza no tenga grabado y escrito el nombre de Marcela. 2. Viendo uno de los cabreros la herida le dijo que no tuviese pena. 3. Aquí suspira un pastor; allí se queja otro, acullá se oyen amorosas canciones. 4. Es un bálsamo, respondió Don Quijote, de quien tengo la receta en la memoria. 5. Fue recogido por los cabreros con buen ánimo. 6. El haberse mudado de traje no había sido por otra cosa que por andarse por estos despoblados en pos de aquella pastora Marcela. 7. Sacando en esto lo que dijo que traía comieron los dos en buena paz y compaña. 8. Se fue tras el olor que despedían de sí ciertos tasajos. 9. Si eso hay, dijo Panza, yo renuncio desde aquí el gobierno de la prometida ínsula. 10. Viendo, pues, ya acabada la pendencia, y que su amo volvía a subir sobre Rocinante, llegó a tenerle el estribo, y antes que subiese se hincó de rodillas delante de él, y asiéndole de la mano se la besó. 11. Y aplicándoselas a la oreja se la vendó muy bien. 12. Asiéndole por el brazo le forzó a que junto á él se sentase. 13. Convidaron a los dos con muestras de muy buena voluntad con lo que tenían. 14. Templando su rabel, de allí a poco con muy buena gracia. 15. Tomó un puño de bellotas en la mano, y, mirándolas atentamente, soltó la voz a semejantes razones: Dichosa edad y siglos dichosos..." 16. A lo cual Pedro respondió, que lo que sabía era que el muerto era un hidalgo rico.

Contesta: ¿Qué propiedades tiene el bálsamo de Fierabrás? ¿Quiénes son los personajes que aparecen en la imagen nº 12?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Pregunta conjunta

Lee la cuestión planteada en la zona de comentarios que figura debajo de esta entrada y comparte tu opinión.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

54 comentarios:

  1. Llevamos ya un número más que suficiente de capítulos leídos como para poder tener una escena, una aventura, un momento, un personaje o una frase, etc. de la novela que nos haya gustado especialmente o que se haya convertido en nuestro preferido.

    ¿Cuál es tu caso?

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  2. Hay muchas escenas impagables,la primera salida, cuando Don Quijote es armado caballero, la del vizcaino, pero si tengo que quedarme con una, me quedo con la aventura de los molinos, que me parece fermosisima...

    ah, y por supuesto, el discurso que se marca Don Quijote en la escena de los pastores....maravilloso..

    Saludos

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    1. Fíjate, Ramón, en que la de los molinos es una de las más famosas aventuras de nuestro Don Quijote y también, curiosamente, una de las narrrativamente menos extensas (se narra en apenas unos párrafos). Es tan imaginativa y tan impactante que se hizo enormemente popular. Y es que las "locuras" de nuestro personaje son difíciles de olvidar. A Cervantes le basta con muy poco para impresionar (en el sentido literal) la mente de sus lectores. De ahí su vigencia literaria y su genio.

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  3. Me quedo con el capítulo del escrutinio de los libros de Don Quijote, me parece maravilloso.

    Quiero aprovechar para decir que la lectura me está pareciendo entretenidísima y muy gustosa, y que de otro modo que no fuera con el empujoncito que usted nos está dando no me hubiera animado a leer esta obra de arte.

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    1. Ese capítulo es una delicia y ya ahí Cervantes aprovecha para meterse en la novela (con autocrítica de su Galatea). Algunos todavía creen que lo de la metaliteratura es un invento moderno.

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  4. Pues a mí, de lo que llevamos leído hasta ahora, me interesa la escena de la búsqueda de papeles por el Alcaná de Toledo, que aunque no sea propiamente una aventura de don Quijote, si que es una especie de origen de la historia y a la vez una forma muy sutil y original de dar veracidad a la misma.

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    1. Y además, como ya hemos comentado en privado, en esa escena Cervantes se convierte en un personaje más de su propia novela, algo que ya de por sí es absolutamente moderno, pero aún más moderno resulta atribuirle a otro, Cide Hamete Benengeli (Berenjena, que dirá Sancho), la autoría de la misma. En definitiva, se anticipa a las técnicas novelísticas propias del siglo XX.

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  5. Yo no elijo un momento o aventura, sino el propio estilo de Cervantes a la hora de escribir la novela, te atrapa y no te suelta, te envuelve jaja. He de confesar que se me está haciendo dificil contenerme y no leer más de tres capítulos semanales. Un saludo.

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    1. Esa es la magia de la escritura cervantina: el envolvente.

      Muchos de los participantes en esta lectura coinciden en que tres capítulos semanales se les quedan cortos, y necesitan más dosis. Eso son cosas del sabio Frestón, ojo.

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  6. Es difícil reseñar un pasaje determinado, ahora bien, a mí me ha maravillado el tránsito del capítulo VIII al IX, es verdaderamente genial, como nos deja en suspenso la historia del vizcaíno: " deja pendiente el autor de esta historia esta batalla , disculpándose que no halló más escrito de estas hazañas de don Quijote de las que deja referidas. Bien es verdad que el segundo autor de esta obra no quiso creer que tan curiosa historia estuviese entregada a las leyes del olvido..." Magnífico.

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    1. Así es, A. Luis, un invento ingeniosísimo. Aun al lector de hoy le resulta sorprendente.

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  7. Totalmente de acuerdo con los compañeros que destacan la "Peripecia Benengeli". Es un momento literario fascinante, sobre todo si lo enmarcamos en el estado evolutivo en que se encontraba en esa época la novela como género narrativo. Es un anacronismo literario que debió dejar estupefactos a sus contemporáneos.
    Por otra parte, cómo no destacar también los sabrosísimos diálogos entre Quijote y Sancho...

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    1. Los diálogos, que irán creciendo a lo largo de esta primera parte y, especialmente, en la segunda parte de la novela, son, desde luego, el mejor complemento del arte narrativo de Cervantes.

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  8. Pues no es porque sea la que hemos leido esta semana, pero la acogida por parte de los cabreros, la cena y el discurso de Don Quijote seguido de la historia de Marcela y Grisóstomo que da a la novela un remanso de tranquilidad y de reflexión magnifico que a mi me encanta. Me quedo con ello por ahora. Saludos.

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  9. Me parece muy interesante lo que apunta Carmen Martin. Ese "remanso de tranquilidad" es lo que más me gusta del Quijote. Cuando a un episodio cómico, o de acción, le sigue una parada en el camino, una conversación entre Don Quijote y Sancho o con alguno de los personajes que se encuentran. Es un poco lo que ocurre en las películas de John Ford: de repente la acción, tal y como la entendemos, para, frena, se detiene, y los personajes entran en una taberna a beber y a hablar, o le cantan una serenata a una bella joven. Creo que El Quijote es una novela que bordea los caminos (de la vida y de la literatura) y, como en todo viaje, lo mejor es lo que en esos caminos nos encontramos.

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    1. Acertadisimo comentario Marco Antonio, estoy muy de acuerdo con lo que dices, es como una película, con sus argumentos y personajes paralelos a la trama principal y que sin embargo, no sobran, más al contrario, sin ellos la obra pierde peso y compactividad.
      Un saludo

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    2. Es verdad, las historias secundarias no solo no lastran el ritmo de la novela, todo lo contrario, como dice A. Luis, le dan peso y redondez a la trama principal. Además, Cervantes se encarga de entremezclarlas muy hábilmente a las aventuras de don Quijote y Sancho.

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  10. Yo me quedo con don Quijote buscando la entrada de su querido aposento de libros y corrigiendo la invención de su sobrina sobre el sabio Muñatón que él convierte en Frestón.

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  11. Si no fuera por esta lectura conjunta, no me habría aventurado a retomar el Quijote como ya le dije a usted. Lo empecé a leer de adolescente y ahí se quedó aparcado.
    Sin embargo ahora lo estoy leyendo con muchísimo gusto, y también se me quedan cortos los tres capítulos semanales. Y sin embargo, prefiero reservarme y saber así que me va a acompañar todo este año, que en lo personal está siendo difícil, y este libro está resultando mi bálsamo de Fierabrás. Como ha dicho Marco Antonio, es un viaje por el mundo, un viaje interior y también una comedia y una tragedia, locura y lucidez, y en todo caso un texto hermosísimo.
    Me quedo con la tunda a los frailes de San Benito, y con el corte abrupto, espadas en alto, de la aventura con el vizcaíno. Maravilloso apunte que a los vascos les llamasen a todos genéricamente vizcaínos, algo tendrán que decir los guipuzcoanos al respecto, no sé cómo lo llevarán ;)
    ¡Un saludo a todos!

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    1. Marissa, desde luego si hay un libro bálsamo -aunque no tenga las excelsas propiedades del de Fierabrás- ese es, sin duda, este.

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  12. Antes de empezar a leer el libro, algunas historias las conocía, como la de los molinos, ya que en los libros de la ESO estaban incluidas.

    Por esto, me quedo con una nueva para mí, la cual, me hizo sonreír: cuando el ventero arma caballero a Don Quijote.

    Don Quijote, acuciado por su deseo de deshacer entuertos y buscarle equidad a los necesitados, quiere que lo armen caballero. Se encuentra con un ventero, socarrón y viejo truhan, que al darse cuenta de la enajenación del personaje, le sigue la corriente

    Lo promueve a caballero, de una forma grotesca, pero él, fiel a sus principios, no se preocupa por la hora y así, de noche, inicia el proceso, que comienza con el velar las armas.

    El ventero, golpea a don Quijote con su espada, consiguiendo que este se conjure con los demás caballeros andantes.

    Una vez más vemos cómo la verdad está velada por el ventero y las mujeres. No quieren descubrirle al personaje el estado en que se encuentra.

    Un saludo.

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    1. Sí, sí, y además, en verdad, nunca es armado caballero. ¡Con semejante ceremonia!

      Gran aventura, desde luego. Para entonces, don Quijote ya nos ha ganado el corazón.

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    2. Me gustaría preguntarte ¿qué escena, aventura, momento, personaje o frase te quedas?

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    3. Me quedo con la escurrridiza e invisible presencia de Frestón.

      Todo el mundo de sabios, encantadores, gigantes y demás mundo caballeresco de don Quijote me encanta: tiempo habrá de ver cómo van apareciendo.

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  13. Ya que el autor del blog invita a ello, pongo mi frase favorita de lo leído hasta el momento. Es una de las que más recuerdo siempre de "El Quijote". ¿Por qué? Como lectora obsesiva-compulsiva, me siento identificada:
    (...) Como yo soy aficionado a leer, aunque sean los papeles rotos de las calles.

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    1. Esa frase es un, desde luego, un guiño cómplice de Cervantes a todos los que les apasiona la lectura y la consideran una necesidad.

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  14. Bona al final deshizo su entuerto y ha decidido hacer sus actividades. Que tranquilidad nos da esa decisión, pues vivíamos desde entonces en gran desasosiego. Me alegro mucho por ello y además ha elegido un pasaje magnífico, la verdad.

    Un saludo

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  15. Para mí, es una obra, toda ella que provoca admiración constante, en cada línea, en cada pasaje, en cada aventura, en cada página, que como se ha señalado antes, te atrapa y te envuelve, te seduce y no te deja escapar. Comparto todo lo que ya se ha comentado entre ayer y hoy, pero por aportar algo diferente, diría que me seduce la capacidad de Cervantes por el contraste y multiplicidad de recursos narrativos en esta obra. Desde los personajes a los diálogos, desde los planos narrativos a la riqueza de lenguaje empleado, desde las emociones que nos provoca a la diversión que nos seduce. Locuacidad, Ingenio, Inventiva, Razonamiento, Mordacidad, Complicidad, Aventura, ... Todo es contraste. Antes del discurso de la Edad de Oro, que se intercala en la comida de los cabreros, siendo parte de esa historia, pero a su vez independiente, hay otro momento justo al principio que también me dejo realmente sorprendida y maravillada: es la descripción del amanecer que hace D. Quijote en su primera salida. Esta D. Quijote sólo en sus meditaciones reparando en su locura de que aún no ha sido nombrado caballero, y pensando que con el primero que tope, tendrá que cumplir tal misión, de forma que ya se ve como el protagonista de aventuras dignas de ser contadas y escritas. Y justo ahí, inserta este párrafo y mirad en qué lenguaje y cómo es diferente en sí mismo: "Apenas había el rubicundo Apolo tendido por la faz de la ancha y espaciosa tierra las doradas hebras de sus hermosos cabellos, y apenas los pequeños y pintados pajarillos con sus harpadas lenguas habían saludado con dulce y meliflua armonía la venida de la rosada aurora, que dejando la blanda cama del celoso marido, por las puertas y balcones del manchego horizonte a los mortales se mostraba, cuando el famosos caballero don Quijote de la Mancha, dejando las ociosas plumas, subió sobre su famosos caballo Rocinante y comenzó a caminar por el antiguo y conocido campo de Montiel". Lo leí y releí varias veces... Era diferente de lo justo anterior y de lo posterior, realmente maravilloso...

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    1. Pues, Rosa, has dado en un punto clave, ya que precisamente ese pasaje te resulta "diferente" porque Cervantes quiso deliberadmamente que sonase "diferente". Y es que emplea el lenguaje típico, altisonante y arcaíco, de las novelas de caballería, en una clara intención de burla de las mismas y, al mismo tiempo, de definición anacrónica del personaje. El lector del siglo XVII captaba al instante la intención paródica de ese pasaje, hoy nos cuesta mucho más, por la distancia, lógicamente.

      (Esto lo explica muy bien Riquer en la guía que les pasé. Les animo a su consulta cuando lean los capítulos semanales).

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  16. Me quedo con la aventura de Andrés y con los mercaderes toledanos.
    Don Quijote, muy contento, al verse armado caballero, dejó la venta pensando que, de acuerdo con el ventero, tenía que volver a su casa, coger dinero y buscar un escudero.
    Cuando Don Quijote iba camino a su aldea, " llegado a un cruce de caminos, se dejó ir por donde Rocinante quiso, éste se dirigió a su cuadra. Iba pensando en Dulcinea cuando aparecieron un grupo de comerciantes toledanos que se dirigían a Murcia a comprar seda. Pronto se plantó delante de ellos y, lanza en ristre, les pidió que reconocieran a Dulcinea como Emperatriz de la Mancha y mujer más hermosa del mundo. Uno de ellos, dándose cuenta del personaje, le contestó que le enseñara un retrato y si tal era, de inmediato lo reconocería. Lo mismo le contestó otro de los que iban, pues si les enseñaba un retrato, por pequeño que fuese y dado que por el hilo se saca el ovillo, rápidamente lo reconocerían, aunque fuese fea y tuerta. Don Quijote que oyó lo anterior, arremetió contra ellos, pero Rocinante tropezó y cayó al suelo. Los mercaderes siguieron su camino, mas don Quijote los increpó llamándoles “ruin canalla y gente miserables”. Oído esto por un mozo de los que iban, dándose cuenta de cómo estaba don Quijote, cogió la lanza, la rompió y descargó toda su cólera sobre el caballero".
    Don Quijote quiere que los comerciantes toledanos proclamen que no hay mujer más hermosa que “la Emperatriz de la Mancha, la sin par Dulcinea del Toboso. Pronto se dan cuenta del estado mental de don Quijote. Le siguen la corriente y no les importará decir de Dulcinea lo que el caballero quiere. Necesitan un motivo para justificar su afirmación, por eso le piden el retrato, apoyándose en el refrán de que “por el hilo se saca el ovillo”. La intención de los comerciantes es la de acomodar la verdad a la situación. Don Quijote los maltrata llamándolos “ruin canalla y gentes miserables”. Su opinión era despreciativa para los que no tenían la categoría de caballero. La reacción del mozo, moliendo a don Quijote como cibera, cuando se encuentra en el suelo, tiene tal grado de vesania como la del caballero.
    Un saludo.

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    1. A mí también me gusta mucho esa aventura, Iván. Y el grito de don Quijote, como siempre muy sustancioso: “ruin canalla y gentes miserables”. Me encanta jaja.

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  17. Por cierto, el Quijote consigue lo imposible: ¡¡son muchos los que me confiesan que el lunes se ha convertido en su día preferido de la semana!!

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    1. Yo soy uno de esos, :))

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    2. Muy a mi pesar he de decir que yo también espero con ganas que llegue el lunes, aunque una vez hecha la tarea volvemos a la cruda agresividad del día jejeje.

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  18. Para mi lo mejor hasta ahora es el pasaje del desdoblamiento del autor cuando busca el manuscrito en Alcaná. Parece algo muy moderno para la época. Pero también es una muestra de que hay momentos diferentes para cada lectura y nosotros podemos ver ahora cosas que no veíamos en otro tiempo. Cuando hice el bachillerato, leíamos el Quijote con la Srta. Queiruga, y eso estaba muy bien pero eramos mucho más superficiales. Más tarde empecé a estudiar Filología y lo leí de otra manera, fijándome más en esos detalles. Pero es ahora, cuando lo hago por placer y con su inestimable ayuda, cuando realmente lo aprecio y lo disfruto. Añado también, que no hice más que unas pocas asignaturas en la UNED, casada y con hijos. De haber seguido ese camino hubiera sido diferente,claro.
    Seguiré descubriendo cosas.
    Un saludo.

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    1. Pues no sabes cuánto me alegra que así sea, Helena, porque efectivamente el Quijote hay que leerlo desprovisto de interpretaciones ajenas y de toda esa parafernalia académica innecesaria que le viene acompañando a lo largo del tiempo. Y, por supuesto, sin prejuicios ni complejos. Solo así se disfruta plenamente, en libertad, como lo que es, una obra que marca para toda la vida.

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  19. Lo primero que debo decir es que me está encantando la lectura de el Quijote, me tiene atrapada desde el prólogo. Es una obra maravillosa, ingeniosa, seductora y me encanta zambullirme en esa riqueza del lenguaje de la época. No digo yo que deberíamos hablar ahora como entonces, pero no sé, creo que hemos perdido con el tiempo, con tanto anglicismo y con esa manía de recortar las palabras para ahorrar en los mensajes. En fin.
    Es difícil elegir, una escena, una frase. Estoy de acuerdo con todo lo que aquí se ha dicho y gracias a Rosa por recordar esa magnífica descripción del amanecer, aunque Cervantes la relatara así con plena intención de burlarse de las novelas de caballería!! También me encantó la aventura de los molinos, aunque tengo que reconocer que me quedé sorprendida cuando comprobé que era tan corta, me esperaba un capítulo entero, que menos, jajaja. Especialmente me encantan los momentos don Quijote y Sancho, todo desaparece y nos metemos en el mundo de sus conversaciones, de sus locuras. El capítulo X es un ejemplo. Sancho pensando en la ínsula, que por grande que sea, se siente con fuerzas de saberla gobernar y don Quijote con su bálsamo de Fierabrás que devuelve la vida. Y la conversación posterior sobre si es honra de los caballeros no comer en un mes, y entendiendo Sancho que eso no es para los escuderos y decidiendo que a partir de entonces llenaría las alforjas de fruta seca para don Quijote y cosas de más sustancia para él, don Quijote apunta: "No digo yo, Sancho que sea forzoso a los caballeros andantes no comer otra cosa sino esas frutas que dices,....". Genial, me encanta este capítulo.
    Y como no nombrar el capítulo en el que don Quijote busca desesperadamente la habitación y sus libros, eliminados ambos por obra de Frestón, y la historia de Marcela y Grisóstomo y......
    No puedo decidirme y llevamos 12 capítulos. No quiero ni imaginarme mi sufrimiento si vuelve usted, que lo hará, a hacernos esta pregunta cuando finalicemos la obra. Pero para eso queda mucho tiempo, tiempo para seguir disfrutando!!

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    1. Mª José: la riqueza de vocabulario que hay en esta obra es, sin duda, otra de las cosas que más llama la atención y que nos deja asombrados, patidifusos.

      Ya te dije en privado, cuando remarcaste este aspecto (y ahora lo comparto con todos), que para que nos hagamos una idea de hasta qué punto esto es asombroso, basta con decir que en el "Quijote" Cervantes emplea más de 23.000 palabras distintas, mientras que una persona culta de nuestros días podría emplear entre 4.500- 5.000 como mucho. ¿Cervantes alienígena?

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    2. Yo comparto lo que dice Mª José de que vamos cada vez más a un lenguaje más reducido y pobre y, por tanto, menos exacto. Una obra de esta riqueza no es de extañar que nos haga pensar que hemos perdido capacidades con el tiempo. Habremos ganado en tecnología de la comunicación pero no precisamente en aquello que ha de llenarla.

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  20. Aunque me resulta complicado, hoy me quedaría con las respuestas de Sancho a su señor Don Quijote. Esa supuesta ignorancia tan cargada de sabiduría y de honestidad. Las subrayo en mi libro y trato de memorizarlas, porque siempre tiene uno la sensación que las podría usar en muchas circunstancias de su vida. Son toda una filosofía de lo cotidiano. En mi humilde punto de vista, una de las genialidades de Cervantes fue transmitir a través de los diálogos entre Don Quijote y Sancho el sentir popular con una hondura que siempre me impresiona.

    Gracias por la oportunidad de volver a leer esta maravilla. Este paso reposado me está permitiendo disfrutar de cada capítulo.

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    1. Totalmente de acuerdo, es una de los grandes aciertos de este libro: el finísimo oído que tenía Cervantes para plasmar esos diálogos tan jugosos y vivos, tan cargados de sabiduría popular y conocimiento humano; de vida, en definitiva.

      Pienso, además, que el diálogo -el hecho de que este resulte verosímil y nada artificial- es lo más difícil de lograr en el género de la novela. Cervantes, como vemos, en esto no tiene problema, hace lo que le quiere en este sentido, moldea el lenguaje a su propio antojo y criterio, y siempre con resultados impresionantes. Imprime una calidad al diálogo que no se ha vuelto a ver en ningún escritor posterior.

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    2. Es tan alta la calidad de sus diálogos que hoy en día y aún hablando a veces de temas tan aparentemente lejanos, Cervantes consigue introducirte en ellos de una forma natural y que atrapa. Además, creo que a partir de muchos de ellos se podrían entablar debates éticos y metafísicos en, por ejemplo, aulas de secundaria y bachillerato. Sería una forma de introducir a los chavales en el Quijote, aunque fuera parcialmente. Alguno picaría seguro, aunque sea unos años después...

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  21. Como llego el último aprovecho para agradecer a mis compañeros de lectura y a Barbusse sus apreciaciones, porque me han hecho pensar en cuestiones de la novela en las que no había reparado lo suficiente. Es un gustazo, un revulsivo, de verdad. Entiendo que para muchos esté siendo casi una terapia o un anti-lunes, como mencionaba alguien.
    Y bueno, respondiendo a la pregunta, me quedo con los primeros compases de la obra. Su poder evocador es casi mágico, tanto que ni todos los hechiceros enemigos de don Quijote podrían desbaratar sus adictivos efectos. Creo que una perturbación similar deben sentir los creyentes frente a ciertos pasajes sagrados. Esos primeros párrafos son el caldo primigenio, el comienzo de todo.
    Quizá me he puesto demasiado trascendente, pero no pude evitar sentir una especie de cosquilleo al enfrentarme de nuevo a su obertura, que por otra parte he escuchado mil veces, y aun así. El hecho de que una obra escrita hace cuatrocientos años tenga plena vigencia, siga entreteniendo y haciendo pensar, aunque se nos escape parte de su significado por la distancia temporal (como dice Barbusse, la guía de Riquer me está viniendo de perlas en este sentido), es un milagro. Lo siento, Frestón: fracasaste.

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    1. Gerardo, el principio del Quijote es como una letanía. Hay por ahí algunas ediciones "traducidas" al español moderno, totalmente innecesarias por cierto, que le hacen perder toda su magia.

      Y lo de terapia anti-lunes es un eslogan maravilloso.

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  22. De momento, mi favorita es la primera aventura de don Quijote, su llegada a la venta que confunde por castillo, porque vemos el primer encuentro del dispuesto a desfacer entuertos don Quijote con las gentes del lugar, aunque me están gustando mucho las conversaciones con Sancho y cuando le intenta advertir este antes de una aventura:
    "-Peor será esto que los molinos de viento -dijo Sancho-. Mire, señor, que aquéllos son frailes de San Benito, y el coche debe ser de alguna gente pasajera. Mire que le digo que mire bien lo que hace, no sea el diablo que le engañe"

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  23. Este comentario juega con la ventaja de haber leído las atinadas apreciaciones de mis compañeros de aventura (¡lo es la lectura del Quijote!) y de nuestro bloglero conductor.
    Estoy disfrutando de lo lindo y no sabría con qué quedarme de lo hasta ahora leído. Me maravillan los muchos planos de la acción y el paso de uno a otro de manera insensible.
    Me gustan especialmente los momentos de remanso que suponen los diálogos de don Quijote y Sancho, con el respeto mutuo y el humor, una vez pasado el torbellino de acción.
    Si tengo que quedarme con un momento o frase de lo hasta ahora leído, elijo el del discurso de la edad dorada. Imagino a don Quijote con las bellotas en la mano, rodeado de Sancho y los acogedores cabreros, ya acabada la cena y al calor de la hoguera, diciendo en voz alta: "Dichosa edad y siglos dichosos...". Me habría gustado estar allí.

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    1. Esa es otra de las claves del libro, sentimos que nos gustaría vivir en él, fíjense, no digo con él, sino EN él, DENTRO de él.

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  24. Yo no tengo aquí el libro... Me gustan muchos trozos en los que hay mucho humor. Recuerdo cuando dicen algo así como que Dulcinea tenía una gran mano para salar puercos...
    Y coincido con la aventura de los molinos de viento, que es una de las que conozco, a pesar de no haber leído nunca el Quijote entero. Éstos tres capítulos me han gustado mucho también. La verdad, esta manera de leer es cómoda, y las actividades de gran ayuda para que no quede nada sin comprender.

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    1. El humor cervantino es finísimo y, sobre todo, compasivo, indulgente.

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  25. Creo que mi personaje favorito está siendo Sancho Panza, pues a veces, con su naturalidad nos puede robar hasta una carcajada. Como fue el caso en el que don Quijote le pide a Sancho que se siente junto a él y comparta su cena en la noche que se encontraron a los cabreros. O cuando le dice a don Quijote que ya no quiere ínsula alguna, si le da la receta del bálsamo de Fierabrás.
    También es de destacar la escena en la que Cervantes nos sorprende con su aparición contándonos el descubrimiento que hace un día en el Alcaná de Toledo, pues de repente, parece que se dirigiera directamente a nosotros deseoso de contarnos su historia.

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  26. No me quedaré con una escena, con un pasaje o una frase. Lo que más me agrada de las andanzas del ingenioso hidalgo es con qué maestría va dosificando los capítulos y desventuras del caballero y su escudero: cómo divide en cuatro partes la novela inicial –antes de la nueva edición de 1615- y, ciñéndonos a lo leído, cómo mantiene la tensión narrativa incluso fraccionando las aventuras y avanzando, folletinescamente, capítulo a capítulo, casi con el objeto de ser leído. Es tal la simetría que, los capítulos ocupan este número de páginas –obsérvese la similaridad-:Primera parte: 7,7,6,7,5,9,6,9. Segunda parte:7,6,7,6,9,9.

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  27. "(...)con el objeto de ser leído de viva voz".

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