jueves, 22 de junio de 2017

Las máscaras de Dios


Decir que Si la editorial Atalanta no existiera, habría que inventarla no es un eslogan que yo deje caer por aquí periódicamente, que también, sino que es una verdad como un templo (a ser posible budista, que suelen ser muy llamativos y generosamente proporcionados). Lo que Jacobo Siruela, en poco más de diez años, ha conseguido con Atalanta es lo que muchos editores -la gran mayoría- no consiguen en toda una vida y lo que, desde luego, ningún editor serio estaría dispuesto a negar como lo máximo que se puede llegar a lograr en esa profesión: convertir tu marca en autoridad, tu sello en garantía, tu catálogo en referente.

Desde su fértil retiro ampurdanés y junto a Inka Martí, su mujer (no sé si esto es políticamente incorrecto y habría que decir esposa o desposada o persona del género femenino que guarda una relación conyugal con respecto a, vaya usted a saber), Jacobo, como digo, está confeccionando paso a paso, gota a gota y libro a libro un catálogo que, por su coherencia y osadía, es un verdadero oasis para un lector inquieto del siglo XXI.

Atalanta suma y sigue. La última gran alegría que me ha proporcionado -y supongo que igualmente a todos los que les fascina la mitología (una de las líneas medulares de la editorial)- es la publicación actualizada de un clásico monumental como es Las máscaras de Dios, de Joseph Campbell, obra que aparecerá en cuatro volúmenes y de la que acaba de salir el primero, dedicado a la Mitología primitiva.

Todo lo que podría yo decir sobre lo que significa esta obra ya lo ha dicho, y mucho mejor que yo, Luis Alberto de Cuenca, en una magnífica reseña aparecida hace unas semanas. Así que les dejo el enlace aquí para que puedan leerlo si les apetece, y así nos ahorramos -ustedes leerlo y yo escribirlo- ruido textual absolutamente innecesario. 
 
Jospeh Campbell, hacia 1940
Campbell, que dedicó toda su vida al estudio de la mitología comparada, demostró el enorme parecido que guardan unos mitos con otros en cualquier parte del planeta, acuñando para ello el término monomito. Como dice Cuenca en su reseña, "la aventura del héroe, sea cual sea el origen étnico o geográfico de su protagonista, es la misma siempre. Las historias de Osiris, Prometeo, Odín, Moisés, el Buda o nuestro Jesucristo son parecidas. Temas como el robo del fuego, el diluvio, el país subterráneo donde habitan los muertos, el nacimiento de una madre virgen o el héroe resucitado aparecen en todas las latitudes del planeta Tierra, envueltos, eso sí, en ropajes diferentes, pero albergando un único esqueleto narrativo y una misma sustancia conceptual. Esa es la idea nuclear que inspira Las máscaras de Dios y toda la obra de Campbell."

Universalidad y atemporalidad del mito que es razón más que suficiente para no obviar (como se ha empeñado el materialismo desasosegante y ciegamente orgulloso desde el siglo XVII hasta hoy) ese componente esencial y propio del ser humano que es el espiritual, el imaginativo y que lo vincula con el cosmos (su casa en alquiler), le desencadena de lo corpóreo ("El cuerpo no es más que el traje", decía William Blake) y le impele a saber más y más para intentar sofocar al menos alguna de las preguntas de la tríada esencial: Quién soy, De dónde vengo y -sobre todo- Hacia dónde voy.

El mito es la respuesta del hombre ante lo no hollado, ante lo desconocido, ante el vacío. Por eso es tan fascinante.

martes, 13 de junio de 2017

Faros en un mundo a oscuras


«Los tiempos son ciertamente malos para la defensa y el cultivo de las humanidades. La cultura general no es rentable, a primera vista, como lo es la formación especializada y la seria preparación técnica para cualquier carrera u oficio.
En un mundo preocupado por la conquista de nuevos puestos de trabajo, por la especialización, por la preparación tecnológica cada vez más precisa, la rentabilidad de la cultura humanística no resulta nada evidente. Por otro lado, esos objetivos de un examen crítico, afán universal de comprensión de los demás humanos y una visión personal del mundo no parecen figurar entre las propuestas ideales de ningún grupo político. El humanismo de ese estilo crítico y universal no parece rentable en política, al menos a corto plazo. (Y es difícil de conjugar, de modo general, con ciertos intereses nacionalistas, por ejemplo.)
En una cultura dominada por los medios de comunicación de masas, de los que la auténtica calidad intelectual ha sido marginada (valga la programación de la televisión española en conjunto como botón de muestra), es muy difícil que el pasado cultural —ese mundo de saber y sentir que se conservaba como aleccionador y modélico— mantenga, no ya su prestigio, sino una cierta presencia, y es imposible que la alta cultura conserve cierta autoridad en los medios más populares. La lectura sigue siendo —a pesar de todas las sofisticadas y cómodas tecnologías de comunicación a gran escala y largas distancias— el fundamental medio educativo, por sustanciales razones, en lo que toca a la más elevada educación. Pero incluso leer, a fondo y en silencio, puede volverse un difícil deporte en un mundo desgañitado por el ruido y abrumado por una inmensa e indigerible masa de informaciones urgentes, angustiosas, vocingleras y triviales. El abandono de las humanidades se nos presenta como una amenaza en este contexto tan desfavorable, pero eso no nos impide seguir empeñados en combatir por ellas, si es que creemos en su necesidad para una vida más digna y valiosa. El ser humano no puede renunciar ni a su condición histórica, ni a la conciencia de que la vida humana está construida sobre los logros, espléndidos, costosos y sufridos, de todo un vasto y variado pasado histórico que necesitamos recordar y revalorizar. El conocimiento de la historia —con mayúsculas o minúsculas— y de la poesía y la literatura en la larga tradición cultural de Occidente —en un sentido amplio— es necesario para una "vida examinada", según la máxima socrática, y lo es para una existencia en nuestro mundo, con una enriquecida y productiva perspectiva intelectual».

El profesor García Gual —siempre estimulante e inteligente, quizá por eso no ha tenido suficientes apoyos para entrar en la Real Academia Española, ¡país de badulaques!— acaba de publicar, retomando algunos textos ya aparecidos en su Sobre el descrédito de la literatura y otros avisos humanistas (Península, 1999), este maravilloso libro, que es una defensa (apasionada) de las humanidades y un repaso a los grandes hitos y a la interpretación y reinterpretación de la cultura clásica a lo largo de la historia. 

Hoy más que nunca, para resistir, para no claudicar ante el tsunami del pensamiento único, del sentimiento único y de la gilipollez única, universal y gratuita, hemos de tener aliados, compañeros de viaje, voces cálidas y amigas que nos mantengan abiertos los ojos, la mente, que nos alienten y nos guíen. Y ¡qué mejor que los lejanos, fiables, sabios faros de los griegos y los latinos!

jueves, 8 de junio de 2017

La generosidad del fanatismo


«Creo que la esencia del fanatismo reside en el deseo de obligar a los demás a cambiar. En esa tendencia tan común de mejorar al vecino, de enmendar a la esposa, de hacer ingeniero al niño o de enderezar al hermano en vez de dejarles ser. El fanático es una criatura de lo más generosa. El fanático es un gran altruista. A menudo, está más interesado en los demás que en sí mismo. Quiere salvar tu alma, redimirte. Liberarte del pecado, del error, de fumar. Liberarte de tu fe o de tu carencia de fe. Quiere mejorar tus hábitos alimenticios, lograr que dejes de beber o de votar. El fanático se desvive por uno. Una de dos: o nos echa los brazos al cuello porque nos quiere de verdad o se nos lanza a la yugular si demostramos ser unos irredentos. En cualquier caso, topográficamente hablando, echar los brazos al cuello o lanzarse a la yugular es casi el mismo gesto. De una forma y otra, el fanático está más interesado en el otro que en si mismo por la sencillísima razón de que tiene un sí mismo bastante exiguo o ningún sí mismo en absoluto».

Esta brillante y certera reflexión de Amos Oz sobre la esencia del fanatismo (en cualquiera de sus múltiples manifestaciones) me sirvió ayer de colofón para el Taller de lectura Educar en el fanatismo (niños programados) que he tenido el placer de impartir en Granada desde final de abril.

Unamuno, una vez más, ha triunfado, y su Apolodoro ha hecho reír y sufrir, pensar y emocionar. Gosse, por su parte, se ha ido ganado lenta y progresivamente a los lectores, con su sincera y meticulosa confesión de una niñez asfixiada por un padre dotado de un radicalismo religioso (nótese el oxímoron) altamente nocivo. Gosse es un extraordinario escritor y su Padre e hijo un libro de los que se incrustan en la memoria de los que lo leen y no se va de allí jamás. Ni debería irse.

Por lo demás, esta mañana me he desayunado con este titular de prensa, que recoge las palabras de uno de los terroristas de Londres: "Por Alá mataría hasta mi madre".

Lo dicho.

lunes, 5 de junio de 2017

Thoreau en un gran ensayo



El nivel de excelencia del ensayo literario que se cultiva hoy en España está a años luz del de su compañera de viaje, la literatura de ficción (novela, sobre todo), la cual parece poseída hace tiempo por un supervirus de autocomplacencia, autocompasión y vacuidad extremadamente contagioso. La cuestión es que obras como la que ha escrito Esquirol (La resistencia íntima, ed. Acantilado) o Juan Arnau (La invención de la libertad, ed. Atalanta) son dos ejemplos recientes de ensayos excepcionales, cuya lectura he disfrutado muchísimo, y a los que ahora sumo este El triunfo de los principios en el que Toni Montesinos aborda la figura de Henry David Thoreau, su gran lección vital y su importante e inspiradora obra escrita. 

Thoreau fue un hombre que anhelaba, por encima de todas las cosas, estar, vivir, ser, integrarse en la Naturaleza. Un hombre digno, con principios, con valores, un ejemplar de la especie humana que hoy parece casi extinto. Un hombre que fue intensa e ininterrumpidamente él mismo, alguien que interpretó su papel en este escenario del mundo con todas las consecuencias: "Si yo no soy yo, ¿quién lo va a ser?", escribió. 

Es el mismo que, asqueado de la falsedad humana, se construyó una cabañita de madera al borde del lago Walden, en Massachussets, y allí se pasó dos años, viviendo de manera libre y salvaje. En Walden (1854), libro donde relata esta experiencia solitaria en la naturaleza y feroz crítica de la sociedad y sus imposiciones, dejó clara cuál era su intención: "Fui a los bosques porque quería vivir deliberadamente, enfrentándome solo a los hechos esenciales de la vida, y ver si podía aprender lo que la vida tenía que enseñar, no fuera que cuando estuviera por morir descubriera que no había vivido. No quería vivir nada que no fuera la vida, pues vivir es algo muy valioso".

Haciendo un juego con los títulos de los ensayos antes citados, puede decirse que Thoreau es uno de los más valiosos ejemplos de resistencia íntima y de invención de la libertad de los que el ser humano dispone. Hoy más que nunca, en una sociedad como la nuestra, podrida por dentro y perfumada por fuera, el mensaje de Thoreau resurge poderoso, provechoso e imprescindible.

jueves, 1 de junio de 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

Misterios primaverales


Un viejo amigo, Gervase Fen, protagoniza nuevo título -Enterrado por placer- en su colección de Impedimenta. Misterio inglés. 

Por otra parte, de Seicho Matsumoto (autor que ya nos ganó con su estupendo El expreso de Tokio), también hay nueva obra, La chica de Kyushu, editada por Asteroide. Misterio japonés.

Ambos misterios, en todo caso, interesantísimos para los que les guste este género. O no.

jueves, 11 de mayo de 2017

Época lamentable

Andreas Feininger - Denis Stock, New York 1951

«Vivimos una época tan lamentable que la cultura se identifica con el entretenimiento».

[Anotación de Barbusse, Cuaderno ocre, letra M, p. 21]  

martes, 9 de mayo de 2017

El pejiguera de don Miguel


Unamuno siempre ha sido, es y seguirá siendo noticia aquí en este blog, donde se le considera un escritor enorme de obligada, necesaria y recurrente lectura. Por eso, debo referirles que Páginas de espuma acaba de sacar esta reedición (en tapa dura) de los Cuentos completos de ese gran pejiguera entre pejigueras que fue don Miguel (¡cuántos pejigueras de verdad, como él, nos harían falta hoy en esta sociedad nuestra abarrotada de aparentes peguijeras que nos son más que cabezas huecas, amebas bucoparlantes al servicio de una forma u otra de poder!). 

Y aunque ya le dedicamos a este gran intelectual todo un monográfico en Otoño 2016, siempre es buen momento para escuchar la voz (escrita) de sus personajes, es decir, de todos nosotros y de -aunque no lo sepan- todos los demás, con su carga a cuestas de angustia y miedo, de esperanza y abrumador desconcierto, de impúdica humanidad.  

Unamuno es siempre necesario. Como la voz de un Maestro que nos susurrara al oído.

martes, 2 de mayo de 2017

Efecto Collins

Fráncfort, circa 1890

Esta vez el maestro Collins (pongámonos de pie) nos lleva de Londres a Fráncfort, de la sede de una firma comercial al hospital psiquiátrico de Bedlam, de la Universidad de Wurzburgo al armario de una inquietante habitación rosa. 

Si van a leer esa pieza de cámara magistralmente pensada y escrita que se llama La hija de Jezabel (en la extraordinaria traducción de Catalina Martínez Muñoz, Alba Editorial), les auguro unos tres (cuatro, a lo sumo) días de goce puro. Justo lo que van a tardar en devorárselo. Lo siento, el placer suele durar poco.

Este hombre, en dos frases, te atrapa con su inteligencia, con su ritmo narrativo, con su creación de ambientes. Y no solo eso: te secuestra, se hace dueño de tu voluntad, te hipnotiza. Por eso, no se asusten. Tendrán en esos tres o cuatro días inapetencia por todo, excepto por regresar a casa -quizá con las manos temblorosas-, despachar rápidamente a cualquiera que se ponga por medio, abrir el libro y meterse de nuevo en esa historia, sin pausas y sin horas por delante. 

Se trata de una "posesión literaria" en toda regla. 

Se llama efecto Collins.

viernes, 28 de abril de 2017

El especialista en nubes


«Su especialidad eran las nubes: las largas plumas de hielo de los cirros, las torres granulentas de los cumulo-nimbos, los jirones recortados de los estratos, los estratocúmulos que arrugan el cielo, como hacen las olitas de la marea con la arena de las playas, los altoestratos que forman velos en el sol, todas las grandes formas a la deriva bordeadas de luz, los gigantes algodonosos de los que caen la lluvia, la nieve y los rayos. Sin embargo, no era una persona que estuviese en las nubes... al menos, yo no lo creo. Nada de lo que sé de él hace pensar que fuera un fantasioso. Representaba a la URSS en la Comisión Internacional para el Estudio de las Nubes, participaba en congresos pansoviéticos sobre la formación de las nieblas y en 1930 había creado la Oficina del Tiempo, pero esas denominaciones poéticas no lo hacían soñar, se tomaba todo eso en serio, como un científico que desempeña su profesión al servicio, naturalmente, de la construcción del socialismo; no era un profesor Nimbus. Las nubes no eran un pretexto para soñar, nada vaporoso había en él, hasta lo imagino algo rígido. Al pasar a ser en 1929 el primer director del Servicio Hidrometeorológico de la URSS, se había propuesto hacer un catastro de las aguas, otro de los vientos y otro del sol. Seguramente no veía nada pintoresco al respecto; en estos proyectos de cartografiar lo inaprensible no había solicitud alguna a la imaginación, lo que le interesaba era lo concreto, realidades mensurables, los encuentros de las grandes masas de aire, el estiaje de los ríos, la formación del hielo y el deshielo, la evolución de las lluvias, la influencia de esos fenómenos en la agricultura y la vida de los ciudadanos soviéticos. También en el cielo se edificaba el socialismo. 

Había nacido en 1881 en Krapivno, un pueblo de Ucrania.»

Este es el comienzo de El meteorólogo, novela de Olivier Rolin que la editorial Libros del Asteroide pone en la calle el próximo 2 de mayo. Llámenme Rappel, pero lo que mi olfato me dice que les diga es que estamos ante un libro con todas las trazas de ser interesantísimo. Tal vez, casi (o precisamente) espléndido.

A veces falla. Mi olfato, digo. Pero nunca da pistas falsas.    

martes, 25 de abril de 2017

El dieciseisavo de Múnich

El Quijote en dieciseisavo encontrado en Múnich 

¡Pues no que ayer me hizo este hombre (me refiero, claro está, a mi representado, ¿a quién si no?) recorrer todas las librerías de fondo antiguo de Múnich y alrededores (estoy de viaje de negocios por Alemania) solo porque se le había antojado de pronto (así, sin más, como a quien le apetece tomarse unos cacahuetes) que necesitaba un nuevo Quijote en formato fácilmente transportable, "para mis salidas a la naturaleza", decía, lo que, aquí entre ustedes y yo, no significa otra cosa que irse a leer a campo descubierto, a cielo raso, vamos, a la puñetera intemperie, en una palabra, hum...! 

Pero, digo yo, ¡si tiene miles de Quijotes, demonios! Y, además, ¡con lo bien que se lee en casita!: sin moscas, sin hormigas, sin lagartos, con tu copita de brandy de barrica de roble bien adherida a la mano y tu pipa de brezo generosamente cargada... Así leo yo todos los domingos, tras la cena, junto a mi Agnes, mi capítulo semanal de Pamela o La virtud recompensada. ¿Acaso admite esto comparación con ponerse a expensas de los desagradables coleópteros montaraces? No, ¿verdad?

Pues nada. La cuestión es que por narices había que buscarle al señor Barbusse (y traerle, claro, que es lo peor) un ejemplar de -¿como dijo?- "tamaño dieciseisavo, Duvenand, no se le olvide". Encima esto, esta humillación, que es un gota a gota que algún día -ya les digo yo- terminará por rebosar la vasija de mi apostólica paciencia. 

Sea como fuere (ya que me he desahogado un poco), encontré en un pequeño negocio de libros de la zona de Marienplatz y muy a última hora de la tarde, este atractivo ejemplar de la novela de Cervantes: Plaza y Janés, año 1961, encuadernado en piel, papel de calidad y letra decente. Y dieciseisavo, según órdenes precisas, vayamos a líos, hum. Ya sólo falta que le guste (que esa es otra cuestión, y no baladí). 

Quedo a sus pies,
E. Duvenand,
secretario-albacea de monsieur Barbusse.

domingo, 23 de abril de 2017

Sorteo Cinco años, cinco clásicos

Dos lotes como el que ven arriba  para celebrar cinco años con ustedes

Miren qué panorama el de la imagen de arriba. Impresionante, ¿verdad?

Los nombres de los 39 participantes en este concurso aniversario ya están en el bombo giratorio que decidirá qué dos afortunados van a tener solucionado el tema de la lectura durante esta primavera y el próximo verano. 

El sorteo se programará para las 17:00 horas y será anunciado a esa hora aquí mismo.

Gracias a todos por participar y mucha suerte.

Actualización; 17:00 h.: Sorteo celebrado. Consultar aquí.

NOTA IMPORTANTE: Tras haber contactado con los participantes que han resultado ganadores, a fin de solicitarles los datos de sus direcciones postales para el envío de los premios, se ha podido comprobar que en el caso de Diego Dabán, no cumple con uno de los requisitos que se establecieron en la bases del concurso: la de ser residente en territorio español. Lamentándolo mucho por él, pero siendo justo con el resto de participantes, se ha decidido celebrar un nuevo sorteo mañana a las 17:00 horas, en el que entrará en juego solo el lote de libros que finalmente no ha resultado adjudicado.
Resultado sorteo adicional del 24/04/2017: aquí.

Enhorabuena a los ganadores. 

jueves, 20 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 5

a) El quinto de nuestros invitados a este concurso-aniversario es el escritor checo Leo Perutz. Sus novelas, que se mueven en un terreno que participa de lo fantástico, lo misterioso y lo psicológico, fueron definidas de un modo muy elocuente (casi un eslogan promocional) por el crítico literario Friedrich Torberg. ¿Podrías decir cómo las definió?

b) En una entrada de este blog, de abril de 2014, el señor Barbusse hace toda una declaración de principios: "Tal vez lo que faltan son verdaderos orientadores en esto de la lectura que sepan llevarnos de la mano, descubrinos universos que conecten con nosotros, acercarnos a lo que verdaderamente esperamos de un buen libro, señalarnos -aunque solo sea para saberlo- dónde reside la gran literatura que, en la mayoría de casos, nada tiene que ver con esa de cartón piedra del marketing programado, con esa postiza, espuria, de los estantes piramidales de los hipermercados". El titulo de dicha entrada resume la esencia, la intencionalidad y la razón de ser de El infierno de Barbusse. ¿Cuál es dicho título?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

martes, 18 de abril de 2017

Taller de lectura 'Educar en el fanatismo'


Un muy íntimo amigo del señor Barbusse (tan íntimo que dicen las malas lenguas que en más de una ocasión ha ejercido de "negro literario" en este blog) impartirá el taller de lectura Educar en el fanatismo: niños programados los días 26 de abril, 10, 17, 24, 31 de mayo y 7 de junio, en la sede de la Biblioteca de Andalucía, en Granada.

Las inscripciones podrán hacerse a partir del 20 de abril a las 9:00 horas, bien presencialmente, en el Dpto. de Difusión de la Biblioteca, o por teléfono, en los números que se indican.

Aquí el texto de presentación del taller: 

Ciencia y religión pueden llegar a ser igual de dogmáticas. Ni una ni otra, por sí solas, son válidas para comprender el mundo, para explicar la vida y guiarnos en ella, para procurar serenidad. Esta es la conclusión a la que llegan tanto Unamuno, en su novela Amor y pedagogía, como Edmund Gosse, en su autobiografía Padre e hijo, dos textos de una calidad literaria excepcional que nos advierten de los peligros y las dolorosas consecuencias de educar sin amplitud de miras, sin espíritu crítico y sin libertad.

En este taller se leerán ambas obras y, a partir de ellas, se analizarán las características que definen la figura del niño programado o enjaulado, víctima de una formación estrictamente racional (como nos muestra Unamuno) o religiosa (como lo hace Gosse), pero en cualquier caso sesgada y deformada por un ciego radicalismo que niega aquello que nos hace verdadera e inconfundiblemente humanos: nuestros afectos.

La contundente modernidad de Amor y pedagogía, con su carga de humor e inteligencia, pondría fin al realismo literario en España, inaugurando una nueva etapa en nuestra literatura. Por su parte, la descarnada sinceridad de Padre e hijo testimoniaría el final en Inglaterra de una época tan moralista y contradictoria como la victoriana.

lunes, 17 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 4

a) Nikolái Gógol es nuestro cuarto gran invitado en este concurso-aniversario. Su obra Almas muertas, de 1842, iba a tener una segunda parte, la cual nunca se publicó porque, unos días antes de morir, el escritor arrojó a la chimena (con la particularidad de que ésta estaba encendida) lo que llevaba escrito de la novela. ¿Por qué razón quemó Gógol su manuscrito?

b) Sin duda, uno de los hitos de este blog ha sido la Lectura ilustrada del Quijote, una lectura colectiva, participativa, guiada y gráfica que se desarrolló a lo largo de 2016 y en la que participaron 35 lectores de toda España. Para sorpresa del propio Barbusse, escéptico a cualquier reconocimiento inter y/o extraterrestre, esta actividad recibió en julio de dicho año una inesperada distinción oficial. ¿Cuál fue esa distinción?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

martes, 11 de abril de 2017

Dickens + Collins
("La soledad de Charles Dickens" de Dan Simmons)


Al hilo de la pregunta 3 de nuestro Concurso Cinco años, cinco clásicos, referida a las alucinaciones paranoicas que sufría Wilkie Collins como consecuencia del consumo desorbitado de láudano, algunos de ustedes se han mostrado sorprendidos por desconocer ese dato, e interesados por saber más sobre la peculiar trayectoria biográfica del gran escritor inglés. 

Aprovecho para recomendarles (al igual que lo he hecho ya con algunos de ustedes en privado), la excelente, documentada y maravillosamente escrita novela de Dan Simmons La soledad de Charles Dickens (Roca Editorial), donde se indaga en las relaciones de Dickens con su familia y entorno más próximo, especialmente Collins, y aparece muy bien tratado el tema alucinatoiro de "el otro Wilkie". 

El libro, cuyo título original es Drood (en alusión a la última e inacabada novela de Dickens El misterio de Edwin Drood),  se publicó en España en 2009 y, por tanto, los libreros ya lo consideran una "antigüalla", pero aún pueden conseguir ejemplares, si ustedes saben buscarse la vida, que estoy convencido de que sí. 

Un libro formidable, narrado con brío y -aviso- severamente adictivo.

lunes, 10 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 3

a) Otro de los grandes escritores invitados a este concurso-aniversario es el inglés Wilkie Collins. El gran maestro de la novela de misterio sufría una dolencia que le acabó provocando una seria adicción al opio, sustancia que tomaba en forma de láudano. Como consecuencia de ello, experimentaba alucinaciones paranoicas muy concretas. ¿Qué dolencia sufría y en qué consistían esas alucinaciones?

b) En abril de 2015 Barbusse hablaba sobre un libro que calificaba de "impresionante" y que le hacía preguntarse (retóricamente, claro): "¿Para qué escribir, si hay gente que ya escribe y ha escrito así?". ¿A qué obra se refería?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

jueves, 6 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 2

a) Solaris es uno de los libros más conocidos de Stanislaw Lem, el gran escritor polaco invitado a este concurso-aniversario. Esta magnífica novela de culto empieza con la llegada a Solaris de su principal protagonista, el psicólgo Kris Kelvin, venido a esclarecer recientes problemas de conducta en la tripulación de la única estación de observación solariana. ¿Podrías decir los nombres de los tres miembros que integran dicha tripulación?

b) Si eres seguidor de este blog, sin duda sabrás que el señor Barbusse cuenta con los servicios de un eficaz y algo socarrón secretario-albacea, el cual -todo hay que decirlo- aprovecha las ausencias de su representado para chismorrear sobre él y sobre sus innúmeras rarezas y manías. ¿Cuál es el nombre completo (nombre de pila y apellido, por favor) de dicho secretario y albacea?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

martes, 4 de abril de 2017

La inflación de la tontería


Esto lo escribía Stanislaw Lem en 1968, en su La Voz del Amo (un libro impresionante, por cierto).

Si hoy levantara la cabeza...

lunes, 3 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 1

a) Charles Dickens, uno de los escritores invitados a este concurso-aniversario, dijo acerca de una de sus obras: "De todos mis libros, éste es el que más me gusta (...), como muchos padres, tengo un hijo preferido, un hijo que es mi debilidad". ¿A cuál de sus novelas se estaba refiriendo?

b) Como seguro sabes, si eres seguidor de este blog, el señor Barbusse tiene un perro que se llama Eneas. ¿Podrías decir en honor a qué pariente suyo lo llamó así y qué singular actividad practicaba dicho pariente al levantarse cada mañana de la cama?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

viernes, 31 de marzo de 2017

Concurso 5 años, 5 clásicos



April is the cruelest month, dejó escrito T.S. Eliot. Pero, claro, no se refería a este abril de 2017, porque precisamente éste va a ser de todo menos cruel. Y es que El infierno de Barbusse cumple el próximo 24 de abril cinco años y quiere celebrarlo con todos sus seguidores con un agradable y divertido concurso que culminará con el sorteo de dos lotes de libros compuestos por 5 formidables clásicos literarios recién salidos de imprenta, todavía con olor a tinta fresca.

Los cinco clásicos que componen sendos lotes a sortear son:




Es decir, canela batida por donde quiera que se mire, ya sea hacia arriba, al mejor escritor británico de todos los tiempos; hacia abajo, al padre de la novela rusa moderna; hacia la derecha, al maestro de maestros del relato de misterio; hacia la izquierda, a uno de los escritores más inteligentes del género de ciencia ficción; o hacia el centro, al personalísimo y elegante autor checo de intrigas fascinantes.

Y ¿cómo pueden llevarse uno de estos packs a casa?, se estarán preguntando.

Pues contestando (correctamente, si es posible) a las preguntas que los días 3, 6, 10, 17 y 20 de abril aparecerán publicadas en el blog. Cada uno de estos días se formularán dos preguntas: la primera estará relacionada con los autores de los libros que se sortean; la segunda, como no podía ser de otra manera (qué bonita expresión), con el señor que da nombre al blog, que no es otro que monsieur Barbusse. No se asusten, son preguntas muy sencillas, no tardarán ni diez minutos en encontrar las respuestas.

Dos impresionantes lotes de clásicos se sortean el próximo 23 de abril

El sorteo tendrá lugar el domingo 23 de abril y en él podrá participar cualquier persona que tenga residencia en España y que se haya dado de alta como seguidor del blog. Las respuestas se pueden enviar de una en una, conforme se vayan formulando las preguntas, o bien todas al final; en cualquier caso, deben llegar al correo elinfiernodebarbusse@gmail.com antes del día 22 de abril a las 23:59 h.

El infierno de Barbusse quiere agradecer de manera muy especial a las editoriales Alba, Impedimenta, Nórdica y Libros del Asteoride su amable colaboración en la celebración de este 5º Aniversario con la cesión de los ejemplares que se sortean.

domingo, 19 de marzo de 2017

Fin Otoño Cela y sorteo 2

Esta primera edición de Pabellón de reposo se sortea hoy.

Se acabó, señores.

Señoras, se acabó.

Clausuramos hoy un otoño más (y casi un invierno). El objetivo, cumplido: darles a conocer a un escritor de los grandes y que juzguen por ustedes mismos, sin trampa ni cartón, sin los ojos de los demás, sin la papanatería del vecino que dice que le parece que ha oído que han dicho.

Tal como les dije cuando comenzábamos este Otoño Cela, no deben ustedes olvidar que tienen a su disposición otras obras extraordinarias del autor, que no deben dejar pasar (háganme caso): La rosa, Viaje a la AlcarriaSan Camilo, Mazurca...

Un Otoño duro este que ahora clausuramos, lo comprendo (ha habido varios asiduos a los otoños que no han podido acabar las actividades a tiempo y que he echado de menos), pero la figura a la que se ha dedicado lo exigía. Estamos hablando de literatura con mayúsculas, de primer nivel.

Llegó la hora de sortear un precioso ejemplar de la primera edición de Pabellón de reposo, de 1944, con ilustraciones de Suárez del Árbol y en muy buen estado de conservación.

17:00 h.: Y la primera edición de Pabellón va para.... ver ganador.

Enhorabuena a todos.

jueves, 9 de marzo de 2017

Lectura guiada de La colmena

Madrid, Gran Vía, años 40

En palabras de Camilo José Cela, La colmena "no es otra cosa que un pálido reflejo, que una humilde sombra de la cotidiana, áspera, entrañable y dolorosa realidad. (…) No aspira a ser más –ni menos, ciertamente– que un trozo de vida narrado paso a paso, sin reticencias, sin extrañas tragedias, sin caridad, como la vida discurre".

Si bien es un testimonio fiel de la vida cotidiana en las calles, cafés y alcobas de aquel Madrid de 1942, esta novela es también una amarga crónica existencial. Un aire de rutina y fatalidad ha invadido la conciencia de las gentes. Todos creen que las cosas pasan porque sí y que nada tiene remedio. Entre la abigarrada multitud se oye el solitario zumbido de muchos seres confusos y a la deriva. Como es habitual en su obra, Cela presenta la vida española sin piedad, con agria ironía y humorismo atroz. Sin embargo, de vez en cuando, un soplo compasivo alivia la áspera y dolorida realidad.

La variada escala y el dominio del contrapunto que exhibe Cela en esta novela, la armónica y compleja orquestación de voces, temas, anécdotas, espacios, tonos y estilos en ella representados, así como la proliferación de personajes, la simultaneidad y reducción temporal, la selección de unos determinados ejes temáticos y la ausencia de una historia o argumento al modo tradicional, convierten a La colmena en una indiscutible obra maestra de la literatura española.


ACTIVIDADES

A) Contesta a las preguntas que se proponen en esta guía de lectura y envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com.

B) ¿Qué te gustaría comentar sobre la novela? Opina sobre cualquier aspecto (estructura, intencionalidad, personajes, secuencias, ambiente, recursos lingüísticos, pasajes que más te hayan gustado, etc.) en la zona de comentarios.

La fecha tope tanto para la entrega de la guía como para la realización de comentarios es el martes día 18 de marzo, sábado.


MATERIALES DE APOYO

Se ofrecen aquí, para el lector interesado, dos estudios introductorios a la novela, los cuales, no siendo en absoluto necesarios para hacer las actividades, sí son recomendables como documentos de lectura y reflexión previa a la realización de las mismas.

Alonso Zamora Vicente. C.J. Cela: acercamiento a un escritor, Gredos, 1962
Jorge Urrutia. Introducción a La colmena, Cátedra, 1988

Otros dos textos, de mayor extensión, se ofrecen aquí para aquellos lectores que deseen profundizar en la novela a través de un estudio más pormenorizado y analítico:

Ana Mª Platas. Camilo José Cela, Síntesis, 2004
Paul Ilie. La novelística de Camilo Jose Cela, 3ª ed., Gredos, 1978
 
¡Participa y podrás llevarte una preciosa primera edición de la novela (Madrid, Afrodisio Aguado, 1944), con ilustraciones de Suárez del Árbol. El sorteo se realizará el día 19 de marzo, domingo. Toda la información aquí!

martes, 7 de marzo de 2017

Una loba que aúlla herida de muerte


En España somos tan de aquella manera, tan así, tan despachaborregos, que una escritora de la talla de Gloria Fuertes, considerada fuera de nuestras fronteras una voz fundamental de la literatura española de posguerra, y a la que se le han dedicado y se le siguen dedicando tesis doctorales y trabajos de fin de carrera, aquí nos la despachamos rapidito (¿para qué indagar más?), le ponemos la sempiterna y socorrida etiqueta de escritora para niños (que en nuestro país es como decir gilipollas pero finamente) y hala, tan a gusto. Las cosas cada una en su sitio, bien aparcaditas, que si no dan que pensar. Y eso nunca: pensar no. ¡Hasta ahí podríamos llegar! 

Que sí, que escribió para niños, de acuerdo (qué difícil tarea, por cierto, escribir para niños). Pero no era ésta más que una —y no precisamente la más importante, ni la más buscada, ni la más significativa— de las múltiples facetas vitales de la autora madrileña. Un dato para el sonrojo es el lamentable titular con el que abrió el Telediario el día de su muerte, un 27 de noviembre de 1998: «Nos ha dejado la autora de Un globo, dos globos, tres globos». Toma ya. La Marca España. ¡Qué gran marca!

Lo que está claro es que una escritora tan personalísima como Gloria Fuertes, con su visión gozosamente dolorida de la existencia, con su cegadora autenticidad, con esa extraordinaria facilidad suya para extraer de lo cotidiano y de lo coloquial una emoción, un latido, simplemente vida, necesitaba —¡ya era hora!—, una digna reparación. 

Con Fuertes se ha hecho en nuestra España algo parecido a lo que se ha hecho con Cela: ha sido objeto del ninguneo, precisamente (esto no falla) por aquellos que menos méritos tienen para ningunear. Parece que eso de que alguien sea mediático y popular es incompatible con la excelencia literaria. Fue precisamente Camilo José Cela, un gran amigo y valedor de Gloria (¡qué mala noticia para los que tachan de misógino al Nobel gallego!), quien la definiría como «una de las más luminosas voces poéticas españolas». El autor de La colmena describió en varias ocasiones a la escritora como «una loba que aúlla herida de muerte», además de afirmar sobre su creación poética que «sus versos son desconsolados y atroces, saludables y humanos, mortales de necesidad y amargamente sobrios y juguetones como el diablillo de la guarida, al que esta mujer quiere peinar los cuernos».


Pues bien, todo esto viene a cuento de que en 2017 se cumplen cien años del nacimiento de la escritora, motivo por el que algunas editoriales han decidido hacerle un homenaje como se merece, poniendo en primera línea de fuego su legado literario, así como su vida, tan íntimamente mezclada con su obra. Es el caso de Blackie Books, que acaba de editar una auténtica joya titulada El libro de Gloria Fuertes: antología de poemas y vida, un volumen precioso con más de cuatrocientas páginas a color, trescientos poemas, fotografías, dibujos, anécdotas, recortes de prensa, etc. Un libro que transpira el inmenso cariño con el que ha sido hecho. ¡Enhorabuena!

Por otro lado, Nórdica edita Geografía humana y otros poemas, una antología de la autora con algunos de sus mejores poemas publicados entre 1950 y 2005. El libro cuenta con un sentido prólogo de Luis Antonio de Villena, un epílogo del poeta Pepe Hierro, que tanto la quiso, y unas elegantes ilustraciones de Noemí Villamuza.
 
Recordar que lo ovnis
-como ciertas amistades-
no vienen a lo nuestro
sino a lo suyo.  

Así escribía Gloria.

Y así:  

Aunque no nos muriéramos al morirnos,
le va bien a ese trance la palabra: Muerte.

Muerte es que no nos miren los que amamos,
muerte es quedarse solo, mudo y quieto
y no poder gritar que sigues vivo.


Larga vida a la loba herida. Larga vida a sus aullidos.