domingo, 15 de octubre de 2017

Otoño Woolf. Cierre bloque I y sorteo

Estos tres ejemplares buscan lectores responsables. 

Señoras y señores, o Señores y señoras (para que nadie se disguste), esto va que vuela y acabamos de llegar al final del primer bloque de este Otoño Woolf. Así que ahora toca sortear entre todos ustedes unos magníficos ejemplares del libro que va a ser objeto de una lectura guiada y participativa a partir del jueves 19 de octubre: La señora Dalloway.

Los 3 ejemplares que se sortean son de la edición de Akal (cedidos por la propia editorial). Participan en el sorteo todos aquellos inscritos que han presentado sus actividades en plazo: en total han sido 32 de los 34 inicialmente inscritos los que han completado este primer bloque del monográfico. Se trata, por cierto, del mayor número de participantes habido hasta ahora en un Otoño: Virginia Woolf suscita un gran interés.

Agradecerles a todos su amabilidad, esfuerzo y, sobre todo, el gran interés por aprender que han demostrado en esta primera parte del Otoño. Ahora les espera una lectura que yo creo que les va a resultar sencillamente fascinante.

Un consejo: si hoy no resulta usted agraciado con uno de los tres ejemplares que se sortean de La señora Dalloway, y tiene interés en seguir la lectura, le aconsejo que acuda a la librería o a la biblioteca para hacerse con un ejemplar de esa edición (Editorial Akal). Es la mejor traducción al castellano de la novela disponible hoy día; tiene, además, un precio muy asequible; y, finalmente, será la edición que usaré de referencia para la lectura y para citar secciones, páginas, fragmentos, frases, etc., lo que les va a facilitar mucho la realización de las actividades. 

Nada más. Decirles que a las 17:00 horas se dará a conocer el resultado del sorteo, es decir, los ganadores.

¡Suerte a todos!

ACTUALIZACIÓN 17:00 h.: Ya hay ganadores.Consultar aquí. Enhorabuena.

lunes, 9 de octubre de 2017

Otoño Woolf 5. Piedras en los bolsillos

Virginia y Leonard Woolf, por Gisèle Freund, 1939

«Queridísimo:
Estoy segura de que me estoy volviendo loca de nuevo. Siento que no podemos superar otro de aquellos terribles tiempos. Y no voy a recuperarme esta vez. Empiezo a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en cada aspecto todo lo que se podría ser. No creo que otras dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. Ya no puedo enfrentarla. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte... que todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme, habrías sido tú. En mí no queda nada más que la certidumbre de tu bondad. No puede seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.»
 Virginia Woolf. Carta de despedida a Leonard, 28 de marzo de 1941

«Y en mí también sube la ola. Crece, sube la cresta. Soy consciente una vez más de un nuevo deseo, algo que se levanta en mi interior como un caballo orgulloso a quien su jinete primero espolea y después frena. Tú, sobre quien cabalgo ahora, mientras golpeas la acera con las pezuñas, ¿qué enemigo advertimos que viene hacia nosotros? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo lanza en ristre y cabello al viento, como un joven, como Percival, cuando galopaba por la India. Pico espuelas al caballo. ¡Contra ti me arrojaré, invencible y obstinado, oh Muerte!»
Virginia Woolf. Las olas, 1931
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ACTIVIDAD 5:

A)  Escucha este audio de RNE sobre la enfermedad de Virginia Woolf, y contesta a las siguientes cuestiones: 1. ¿Qué nombre recibe la enfermedad que padecía Virginia Woolf? 2. ¿Qué tratamiento recibió? 3. ¿Qué sustancia se administra para tratar la enfermedad hoy día? 4. ¿Cuántos brotes depresivos tuvo la escritora a lo largo de su vida? 5. ¿Qué provoca el primero brote y qué edad tenía cuando lo sufre? 6. ¿Qué síntomas tuvo en el segundo brote? 7. ¿Puede decirse que su creatividad es causa directa de su trastorno? 8. ¿Hay conexión entre los abusos que sufrió de pequeña y su enfermedad? 9. ¿Qué tipo de alucinaciones tuvo durante su última fase depresiva? 10. ¿Cómo se suicidó Virginia y cuánto tardaron en encontrar su cuerpo?

B) Lee este breve ensayo titulado El mundo narrativo de Virginia Woolf y, basándote en él, di si son verdaderas (V) o falsas (F) las siguientes afirmaciones: 1. El término stream of consciousness se lo debemos al psicólogo William James, hermano del novelista Henry James. 2. La narrativa del flujo de conciencia explora los niveles de la conciencia del pre-habla. 3.En la narrativa woolfiana no hay influencia alguna de las teorías de Freud. 4. Sí influyeron en su obra el post-impresionismo y el llamado Grupo de los Paganos. 5. La técnica del flujo de conciencia puede tener hasta cuatro variantes: monólogo interior directo, monólogo interior indirecto, soliloquio y flujo de conciencia propiamente dicho. 6. En la obra de Virginia Woolf abudan las analepsis o flashbacks. 7. Woolf no incorporó a su narrativa la técnica de la perspectiva o análisis desde puntos de vista complementarios. 8. Técnicamente hablando, Virginia no experimenta con el tiempo, mantiene una narración cronológicamente estricta y lineal. 9. El argumento tiene mucho peso en su narrativa. 10. Woolf llama "momentos de visión" a la expresión del afán de sus personajes por entender reacciones y pensamientos de sí mismos y de los demás.      


¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

jueves, 5 de octubre de 2017

Otoño Woolf 4. El vuelo de la mente

Virginia Woolf retratada por su hermana Vanessa, 1912

«La forma narrativa más de moda, a menudo no consigue lo que pretende. Le llamemos vida o espíritu, verdad o realidad, esto, lo esencial, ha cambiado y se niega a quedar confinado por más tiempo en los ropajes mal ajustados que le proporcionamos. Sin embargo, continuamos con perseverancia, concienzudamente, construyendo nuestros treinta y dos capítulos según un diseño que cada vez se parece menos a la visión que tenemos en la mente. La mayor parte de nuestros esfuerzos para demostrar la solidez y la semejanza con la vida de nuestra historia son esfuerzos vanos y trabajos fallidos hasta el punto que llevan a oscurecer la concepción original. El escritor parece verse obligado, no por propia voluntad sino por un tirano sin escrúpulos que lo domina, a producir un argumento, a crear comedia, tragedia, amor, interés, y además cierto aire de probabilidad que envuelva la totalidad de su obra de manera impecable. ¿Acaso la vida es así? ¿Es que las novelas tienen que ser así?

Mirad en vuestro interior y la vida está lejos de ser “así”. Examinad durante un momento una mente ordinaria en un día ordinario. La mente recibe millares de impresiones triviales, fantásticas, evanescentes o grabadas con la dureza del acero. Vienen de todas partes, una lluvia incesante de átomos innumerables; y al caer, al tomar forma y encarnarse en la vida de un lunes o un martes, el acento cae de forma diferente a lo que ocurría en los viejos tiempos; el momento importante está aquí y no allá; de forma que si el escritor fuera un hombre libre y no un esclavo, si pudiera escribir lo que quisiera y no lo que debiera, si pudiera basar su trabajo en su sentimiento y no en la convención, no habría argumento, ni comedia, ni tragedia, ni amor o catástrofe en el estilo usual, y quizá no habría ni un solo botón cosido como lo hacen los sastres de Bond Street. La vida no es una serie de faroles dispuestos simétricamente; la vida es un halo luminoso, una envoltura semitransparente que nos rodea desde el despertar de la conciencia hasta el final. ¿No será la tarea del novelista el transmitir este espíritu cambiante, desconocido e ilimitado, con todas sus aberraciones y complejidades, con la menor mezcla de aquello que le es extraño? No estamos pidiendo simplemente valor y sinceridad; estamos sugiriendo que la verdadera materia de la ficción es bastante distinta a lo que la costumbre nos quiere hacer creer.»
Virginia Woolf. La narrativa moderna, 1925
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ACTIVIDAD 4:


A) Lee esta entrada que Esteban Pujals dedica a Virginia Woolf en su Historia de la literatura inglesa (Gredos, 1984) y, basándote en ella, completa la actividad que se propone aquí.

B) Lee el texto que se te ha aportado como material de trabajo: Principales temas en la obra de Virginia Woolf (Fuente 4B). Basándote en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. Woolf: ¿femenina o feminista? Razónalo. 2. ¿Qué simboliza para la autora "El Ángel de la casa"? 3. Para Woolf, según dejó escrito en su ensayo Una habitación propia, la novela tenía que cambiar si la mujer había de escribir. En su caso, ¿qué innovaciones técnicas le permitieron representar (narrar) la vida desde el lado femenino? 4. Explica, desde el punto de vista se su manera de concebir la literatura, esta frase de Virginia Woolf: "La vida no es una serie de faroles simétricamente distribuidos, la vida es un halo luminoso, una envoltura translúcida que nos rodea desde el principio de la conciencia". 5. ¿Creía Virginia Woolf en una realidad única y objetiva? Razónalo. 6. Explica brevemente en qué consiste la técnica narrativa del flujo de conciencia. 7. ¿Qué empleo hace del tiempo Virginia Woolf en su obra? 8. La escritora emplea también otra técnica innovadora en la que es una verdadera maestra: la intersubjetividad. Di en qué consiste. 9. El yo genuino y el yo aparente en Virginia Woolf. Explícalo brevemente. 10. ¿Podemos calificar a Woolf como una autora intimista de espaldas a los problemas sociales y políticos?

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

lunes, 2 de octubre de 2017

Otoño Woolf 3. Granito y arcoíris

Mesa de escritura de Virginia Woolf en Monk's House. Fotografía de Gisèle Freund

«Si pensamos en la verdad como algo dotado de la solidez del granito, y en la personalidad como algo que tiene la intangibilidad del arcoíris, y nos damos cuenta de que el fin de la biografía es unir estas dos cosas en una sin que se noten las costuras, tendremos que reconocer que el problema es considerable y no es de extrañar que los biógrafos, en su mayor parte, hayan fracasado en el intento de resolverlo.»
Virginia Woolf. Granito y arcoiris, 1958 (póstumo)

«Necesito un lenguaje elemental como el de los amantes, palabras sencillas como las que usan los niños cuando entran en una habitación y se encuentran a su madre cosiendo, y cogen un retal de lana luminosa, una pluma, un hilo de cretona. Necesito un alarido, un grito. Cuando la tormenta cruza el pantano y pasa por encima de mí donde yago, en la zanja, sin que nadie me mire, entonces es cuando no me son necesarias las palabras. Nada pulcro. Nada de lo que se posa sobre el suelo con los pies. Ninguna de esas resonancias y agradables ecos que rompen y campanillean de nervio en nervio en nuestros pechos, haciendo una música atrevida, falsas frases. He terminado con las frases.» 
Virginia Woolf. Las olas, 1931
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ACTIVIDAD 3:

A) Escucha esta entrevista a Irene Chikiar Bauer, autora de la biografía Virginia Woolf, la vida por escrito (Taurus, 2015). Después, basándote en ella, di si son Verdaderas (V) o Falsas (F) las siguientes afirmaciones sobre la vida y obra de la escritora inglesa:

1. Ya en 1908 Virginia Woolf expresaba su deseo de transformar la novela. 2. Woolf es una autora que escribió poco. 3. La madre de Virginia es autora de un libro para el cuidado de los enfermos. 4. Los estereotipos sobre Woolf se refieren básicamente a cuatro aspectos: sexualidad, crisis mentales, abusos y feminismo. 5. La afirmación de Virginia de que para ella "Sacar una frase es como cincelar una roca" dice mucho del nivel de exigencia en su tarea literaria.  6. Su matrimonio con Leonard Woolf estuvo basado en la complicidad intelectual. 7. Virginia militó en las principales asociaciones feministas de su época. 8. Woolf asistía a numerosas entrevistas, viajes y encuentros con el fin de promocionar sus libros. 9. Más que literatura del yo, la obra de Woolf refleja toda una época y las complejidades interiores de personajes que nunca son cien por cien ella misma. 10. Virginia criticó vivamente la obra de Proust, a la que detestaba por su artificialidad. 11. Woolf y Joyce nacen y mueren los mismos años. 12. La escritora consideraba que la pintura llevaba la delantera a la literatura en su forma de expresar el mundo. 13. El hecho de considerar a Virginia una persona triste es un tópico; no siempre estaba deprimida, hacía gala frecuentemente del buen humor. 14. Su hermano Toby muere en la guerra civil española. 15. Si los nazis entraban en Inglaterra, el matrimonio Woolf pensaba quitarse la vida con pastillas. 16. Adoraba a su madre, a la que homenajea en Al faro, su novela más autobiográfica, a través del personaje de la señora Ramsay. 17. El grupo o círculo de Bloomsbury estaba formado únicamente por hombres. 18. El "Ya no aguanto más" que Virginia dejó escrito en su nota de suicidio fue malinterpretado por la prensa de su época. 19. Virginia estudió Griego en la Universidad. 20. El autor y crítico Nigel Nicholson definió a Woolf como "una mejoradora de vidas".

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jueves, 28 de septiembre de 2017

Otoño Woolf 2. Una buceadora del alma humana

Virginia con su sobrino Quentin, ca. 1927

«Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?" Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, ¿qué es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. Quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo.»
Virginia Woolf. Diario íntimo
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ACTIVIDAD 2:

A) Lee la fuente 2A, que se te ha aportado como material de trabajo. Tras su lectura completa, debes hacer corresponder cada una de las viñetas que aparecen numeradas en amarillo en la fuente con una imagen de las que se ofrecen aquí, y que van identificadas por letras (por ejemplo: 1-F). Busca siempre que la imagen sirva para ilustrar lo que el texto dice, aunque no sea gráficamente idéntica a la viñeta original.

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lunes, 25 de septiembre de 2017

Otoño Woolf 1. La mujer que cambió la literatura

Virginia Woolf, ca. 1920

«Si la vida tiene una base sobre la que sostenerse de pie, si es un cuenco que se llena y se llena, en este caso mi cuenco se apoya en este recuerdo. Es el recuerdo de estar en la cama, medio dormida, medio despierta, en el cuarto de los niños de St. Ives. Y es oír olas al romper, una, dos, una dos, y enviando el agua a la playa; y después, rompiendo, una, dos, una, dos, detrás de una persiana amarilla. Es oír cómo la persiana arrastra por el suelo la pequeña pieza en forma de bellota, al extremo del cordón, cuando el viento impulsaba la ventana hacia fuera. Es estar acostada y oír el agua, y ver esa luz, y sentir, es casi imposible que yo esté aquí; sentir el más puro éxtasis que se pueda concebir.

Podría consumir horas escribiendo esto tal como debiera escribirse, a fin de comunicar aquella sensación que incluso en este momento experimento con mucha fuerza. Pero no lo conseguiría (a no ser que tuviera una suerte maravillosa); me atrevo a decir que solo habría podido tener esa suerte si hubiera empezado por describir a la propia Virginia

Y aquí me encuentro ante una de las dificultades del escritor de memorias, una de las razones por las cuales, a pesar de haber leído tantas memorias, tantas de ellas son un fracaso. Dejan fuera a la persona a quien le ocurren las cosas; la razón es que es muy difícil describir a un ser humano. Dicen: "Esto es lo que pasó", pero no dicen cómo era la persona a quien le pasó. Y los hechos poco significan si antes no conocemos a la persona a quien le ocurren. ¿Quién era yo entonces? Adeline Virginia Stephen, segunda hija de Leslie y Julia Prinsep Stephen, nacida el 25 de enero de 1882, descendiente de gran número de personas, unas famosas y otras oscuras; nacida en el seno de una familia numerosa, nacida no de padres ricos, sino acomodados, en un mundo de finales del siglo XIX, muy comunicativo, literario, epistolar, dado a las visitas y que sabe expresarse; de tal manera que si quisiera tomarme tal molestia podría escribir mucho aquí, no solo acerca de mi padre y mi madre, sino también de tíos y tías, primos y amigos. Pero ignoro cuánto de esto o qué parte de esto me hizo sentir lo que sentí en el cuarto infantil de St. Ives. No sé hasta que punto soy diferente a los demás.»

(Virginia Woolf. Momentos de vida
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ACTIVIDAD 1:

A) En el material de trabajo que has recibido en tu correo encontrarás el texto Biografía e influencias de Virginia Woolf (Fuente 1A). Léelo y, basándote en él, completa el siguiente crucigrama. (El crucigrama no es autorellenable, has de descargarlo, imprimirlo y, una vez completado, hacerle una foto para enviar). 

B) Asimismo, lee el texto ¿Por qué leer hoy a Virginia Woolf? (Fuente 1B) y, basándote en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. ¿Qué envidiarían muchos terapeutas de la literatura de Virginia Woolf? 2. ¿En qué sentido es una escritora radical? 3. ¿Qué suele enganchar al lector al comenzar una novela de esta escritora? 4. ¿Qué actitud por parte del lector espera la autora? 5. ¿Por qué se ha tildado a la Woolf de ser una escritora difícil? 6. ¿Qué otros autores pertenecen al modernismo literario anglosajón y qué rasgos tienen en común? 7. ¿A qué lectores puede ir dirigida la obra de Virginia Woolf? 8. Expresa tu opinión: ¿crees que hay una literatura de mujeres y otra de hombres? 

B)  Lee el artículo de Anthony Burgess "Para entender a Virginia Woolf", (El País, 27-03-1991) y, a continuación, desarrolla brevemente esta cuestión: ¿Qué semejanzas y qué diferencias hay entre la literatura de Joyce y la de Woolf?

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway!! Toda la información aquí

viernes, 22 de septiembre de 2017

La biografía de Clarice


No sé qué me atrae más, si la obra de Clarice Lispector o su vida, si es que no estamos hablando de la misma cosa. Ambas apasionantes, ambas enigmáticas. La biografía de Lispector de la que disponíamos hasta ahora en español es la que Laura Freixas publicó en 2010 con el título Ladrona de rosas. Se suma a ella ahora, gracias a Siruela, la de Benjamin Moser, Por qué este mundo, que viene avalada como la fuente de referencia fundamental para conocer a la escritora brasileña. De obligada compra para los que alguna vez han sido abducidos por la prosa de Clarice.

martes, 19 de septiembre de 2017

Traición a la patria


Después del volumen de relatos El barco faro y de la novela Lección de alemán, ambos excelentes, Impedimenta sigue la labor de dar a conocer en España la obra del escritor alemán Siegfried Lenz. Este mes nos brinda la ocasión de disfrutar de El desertor, la historia de un soldado alemán que se pasa al enemigo, asunto que genera un dilema moral que Lenz, como es característico en toda su producción, aprovecha para escrutar hasta el tuétano.

El manuscrito de esta novela, que data de 1952, fue rechazado por "traición a la patria". Lenz lo guardó en un cajón junto con la nota que le escribió el editor, en la que decía: "Con esa novela usted puede hacerse un daño sin medida y no le ayudarían sus buenas relaciones con la prensa y la radio". No ha sido hasta este mismo año cuando se ha publicado en Alemania.

viernes, 8 de septiembre de 2017

Otoño Woolf



Virginia Woolf (1882-1941) es sinónimo de una vida dedicada a la ardua batalla por dominar la palabra, por retorcer y estrujar el lenguaje hasta encontrar la expresión más honesta y precisa posible de aquello que a los seres humanos nos ensalza y nos conmueve, nos inquieta y nos abruma, eso que la escritora llamó momentos de vida.

Virginia Woolf es sinónimo de literatura, de vanguardia, de introspección. Supo captar, desmenuzar y plasmar como pocos lo que pasa por nuestras mentes en un intento desesperado por comprender la naturaleza humana. Woolf es sinónimo, finalmente, de sublimación de la existencia por medio de la escritura.

Verdadera renovadora de la novela del siglo XX, junto con otros autores, entre ellos Joyce, la audacia y maestría técnica de Virginia Woolf, la profundidad de sus reflexiones, la riqueza de sus imágenes literarias y la belleza de su prosa poética, elegante y envolvente, la convierten en una escritora intemporal cuya obra hoy desprende idéntica luminosidad que cuando se publicó.

Así que, por derecho propio y por la incondicional admiración que el autor de este blog siente hacia la escritora londinense, este Otoño 2017 es para Virgina Woolf, la mujer que hizo crecer a la literatura.

Otoño Woolf es un monográfico ideado y realizado por El infierno de Barbusse, centrado en la figura de la gran escritora inglesa, que aspira a ser una forma divertida pero seria –ambos adjetivos no son contrapuestos– de divulgación de su importante legado literario entre todos los seguidores y lectores de este blog.

Para participar en este Otoño Woolf es necesario hacer una inscripción. Cumplimentarla es muy sencillo, basta con enviar a elinfiernodebarbusse@gmail.com un mensaje en el que conste el nombre del participante, la ciudad en la que reside y el motivo por el que le interesa participar. Puede inscribirse cualquier interesado, viva donde viva, siempre que sea a lo largo y ancho de la redondez de nuestro planeta, no hay limitación de lugar geográfico para la lectura propiamente dicha y para la realización de actividades. No obstante, indicar que los sorteos que se van a realizar a lo largo de este Otoño, y por razones meramente operativas, sí estarán limitados a aquellos participantes que tengan o indiquen una residencia en territorio español y que se hayan dado de alta como seguidores públicos del blog. Los interesados pueden inscribirse desde hoy mismo hasta el 24 de septiembre, como fecha tope.

Otoño Woolf consta de dos grandes bloques, consecutivos e independientes:

Bloque I. Introducción al universo de Virgina Woolf

Consiste en una introducción a la vida y obra de Virginia Woolf (1882-1941) a través de diferentes entradas temáticas que se publicarán en el blog los días que se detallan más abajo en el calendario. Cada entrada incluirá una propuesta de actividad que ha de ser elaborada por los participantes. El infierno de Barbusse aportará las herramientas necesarias para realizar adecuadamente cada actividad, pero es cada participante quien ha de coger “papel y lápiz” y conocer de primera mano, a través del estudio de diferentes fuentes, el universo de la escritora y el contexto en el que nace su obra literaria.

Para animar a la participación y hacerla amena, todos aquellos que completen las diferentes propuestas de trabajo de este bloque entrarán en un sorteo de 3 ejemplares de la obra que será objeto de lectura en el siguiente bloque: La señora Dalloway (en la edición de Ediciones Akal), que cuenta con la excelente traducción -una de las mejores hoy disponibles en castellano- de Julio Rodíguez Puértolas.

Tres ejemplares de La señora Dalloway (editorial Akal) para el primer sorteo

Los actividades, debidamente cumplimentadas, han de enviarse al correo elinfiernodebarbusse@gmail.com. Pueden enviarse de una en una, conforme vayan apareciendo las propuestas en el blog, o bien todas en un mismo envío. En cualquier caso, tienen que haber sido enviadas al correo citado antes del 14 de octubre a las 23:59 h. En el sorteo podrá participar cualquier persona que indique una residencia en España. Por cada participante que haya enviado sus trabajos en la fecha tope establecida, se adjudicará un número, que será con el que participe en el sorteo.


Bloque II. Lectura guiada de La señora Dalloway

En el segundo bloque se llevará a cabo una lectura guiada y participativa de uno de los títulos más emblemáticos de la producción de Virgina Woolf, La señora Dalloway (1925), una novela magistral que renovó la literatura de la época y que algunos la valoran, por su relevancia, como el contrapunto al Ulises de James Joyce. Se trata de un libro profundamente rupturista con el realismo literario de su tiempo, no solo por el empleo de técnicas narrativas innovadoras, como el flujo de conciencia, sello distintivo de la escritora inglesa, sino también por la radical estructura formal de la novela, la reducción del tiempo cronológico a un solo día y el tratamiento fragmentado de situaciones y personajes.

Igualmente podrían haberse elegido para la lectura las magníficas Al faro (1927) o Las olas (1931). No obstante, el grado de experimentación de Virginia Woolf en estas novelas es todavía mayor, por lo que se ha considerado adecuado empezar a conocer la obra de la escritora por La señora Dalloway, novela que, además de marcar el inicio de su etapa de excelencia artística, sigue siendo uno de sus títulos más representativos. Es de desear que los participantes en este Otoño Woolf, una vez terminado, se aventuren posteriormente por sí solos a seguir leyendo el resto de la excelente  producción de la autora, al menos las dos obras citadas.

En este bloque podrá participar cualquier persona, haya o no participado en el bloque anterior (no obstante, para entrar en el sorteo final, sí es necesario haber completado también el bloque I). A lo largo del proceso de lectura, cuyo calendario se detalla más abajo, se irán publicando diversas entradas con las pautas, claves y actividades que han de seguir los participantes. Cada título será abordado desde una óptica distinta, por lo que se trabajará de manera diferente.

Las actividades de lectura están pensadas para que el lector trabaje de manera individual y, al mismo tiempo, pueda compartir públicamente su opinión con otros lectores sobre alguno de los temas de debate que se planteen. Los participantes pueden seguir el ritmo de lectura que deseen, aunque les resultará más provechoso seguir el calendario de entradas y pautas de lectura marcado por el blog
 
Para llevar a cabo la lectura de esta dos obras, el lector dispone de una amplia oferta de ediciones. La más recomendable, por tener, como hemos dicho, una de las traducciones más logradas, es la edición de Akal, que será la que se tomará como referencia en esta lectura para localizar citas, fragmentos, etc. No obstante, existen numerosas ediciones en librerías con traducciones solventes: Lumen, Cátedra, Alianza, etc.

Al final de este bloque, se celebrará un nuevo sorteo, que tiene como premio 2 lotes de libros compuestos por otras dos obras maestras de Virginia Woolf (Al faro y Las olas) y, además, sorteados aparte, dos ejemplares de Paseos por Londres, delicioso volumen de relatos y ensayos breves de la escritora que tienen como protagonista a su ciudad natal. 

Al faro, Las olas y Paseos por Londres para el segundo sorteo.

Podrán participar en este sorteo final todos aquellos que, además de haber completado el bloque I, hayan realizado la lectura de la novela propuesta y entregado sus correspondientes actividades en el plazo que se indicará en cada una de ellas.
 
El infierno de Barbusse quiere agradecer a las editoriales Akal y La Línea del del Horizonte su amabilísima colaboración en este Otoño Woolf al haber cedido ejemplares para los sorteos que se celebrarán en este monográfico. Los ejemplares de Las olas y Al faro corren por cuenta de El infierno de Barbusse y no por cortesía de la editorial Lumen (huelgan comentarios).


Calendario general Otoño Woolf:

Bloque I. Introducción al universo de Virginia Woolf

25 de septiembre: Actividad 1
28 de septiembre: Actividad 2
2 de octubre: Actividad 3
5 de octubre: Actividad 4
9 de octubre: Actividad 5
14 de octubre: Fecha tope entrega actividades
15 de octubre: Sorteo 1 (tres ejemplares de La señora Dalloway, cortesía Ediciones Akal)

Bloque II. Lectura guiada de La señora Dalloway

19 de octubre: Comienzo lectura
6 de noviembre: Actividades lectura
15 de noviembre: Fecha tope de entrega de actividades
19 de noviembre: Sorteo 2 (dos lotes de Al faro Las olas y dos ejemplares de Paseos por Londres, cortesía El infierno de Barbusse y La línea del Horizonte, repectivamente)

martes, 5 de septiembre de 2017

La sombra de Penélope es alargada


«Cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado». Esta es una cita de Dickens que Marías incluye en su nueva novela y que, de algún modo, es el lema de la misma. Y a mí me parece que no solo es el lema de esta Berta Isla, sino de toda -o de casi toda- la producción novelística del escritor. Es un tema medular, omnipresente en su narrativa: la imposibilidad de conocernos, por muy próximos que estemos unos de otros.

Cada nueva novela de Javier Marías es de obligada y puntual referencia en este blog. Así que cumplo con mi obligación si les dejo constancia de que hoy se produce el desembarco en librerías del nuevo libro del autor madrileño, que es, según él mismo ha dicho, la historia de una espera, como la del mito de Penélope. La sombra de los mitos es siempre más alargada de lo que creemos.

Espionaje, necesidad de amor, psicología del alma y la maravillosa prosa de Marías dan sustancia, potencia, a la sombra. 

Nota: Ayer apareció también la nueva novela de Paul Auster, 4 3 2 1, cerca de mil páginas. Me va a perdonar el señor Auster, pero yo ya no estoy para esos trotes. Les confieso que las únicas novelas de mil páginas seguidas que hoy por hoy leería (o releería, estaría por ver) son las de Dostoievski, Dickens o Cervantes. Pocos más. Se lo juro.

martes, 29 de agosto de 2017

British año 60


Primera novedad pre-otoñal de los de Impedimenta, que vienen pisando fuerte: Barry Hines y su Kes. Que es lo mismo que decir british años 60 en estado puro. O lo que es lo mismo: una sensibilidad y un compromiso social afín a la obra de escritores como Alan Sillitoe y a cineastas como Tony Richardson, Mike Leigh o Ken Loach, quien, por cierto, hizo una versión cinematográfica de esta novela. 

Copio entradilla de la editorial, que está clara como el agua clara (y no hay necesidad ninguna de aclarar lo que otros han dejado claro y, por tanto, es imposible aclarar): 

Billy Casper lleva una existencia llena de privaciones. Vive en una casa obrera en una ciudad minera del sur de Yorkshire con su medio hermano, Jud, un borracho brutal y violento, y con su madre, que cambia constantemente de novio y que carece del más mínimo instinto maternal. En cuanto a su padre, se largó hace tiempo. Peleado con la pandilla con la que solía pasar el rato, Billy incluso carece de amigos. No se le da bien la escuela y casi todos sus maestros le han dejado por imposible. Carne de reformatorio, todo indica que terminará trabajando en la mina, junto a su hermano. Sin embargo, tiene algo que le hace diferente: un halcón. Billy se identifica con la fuerza silenciosa de la rapaz, la entrena desde hace tiempo y extrae de ella la confianza, el amor y la pasión que a él le faltan. El halcón se convierte en la luz que da brillo a sus días, aunque todos opinen que se apagará pronto.

Maravilla.

jueves, 24 de agosto de 2017

Vuelta al cole


Sí, sí, ya sé que estamos en plena época estival y vacacional y tantas otras cosas terminadas en al, pero la vuelta al cole está aquí, ya llega, y es mi obligación para con ustedes mantenerles debidamente informados de los libros (no de texto) que se avecinan, que son, ya les adelanto, sencillamente impresionantes. 

Alba viene pegando fuerte este otoño. La primera demostración de la gran clase que tiene esta editorial es la publicación de una nueva edición de Tess de los d'Urbeville, de Thomas Hardy, una novela que no necesita presentación y que, para esta ocasión, ha sido traducida por la siempre excelente Catalina Martínez Muñoz. 

Nota para inquietos: hasta el 13 de septiembre no busquen en librerías. 



Y de segundo plato setembrino, Alba nos pone sobre el mantel esta preciosa edición de los Cuentos del Lejano Oeste, de Bret Harte, el llamado "Dickens de los pioneros", quien forjó, con irónico humor y sentimiento, esa iconografía del Far West americano tan reconocible y entrañablemente familiar para cualquiera de nosotros: los ganaderos, las diligencias, los bandidos, los pueblos mineros, los tahúres, los sheriffs, los saloones, los vaqueros, los indios... 

El volumen, que incluye dieciséis relatos, ha sido traducido por Concha Cardeñoso. Y, como en el caso anterior, advierto a los ansiosos: hasta el 20 de septiembre, rien de rien

jueves, 17 de agosto de 2017

Viajar al Más Allá


Tartessos me fascina. Tartessos, escrito así, sin cursivas (esto es, la primera y más enigmática civilización conocida en el occidente europeo) y Tartessos, con cursivas (es decir, este libro que firma Alberto Porlan tras más de 30 años dedicados a la investigación sobre el tema, y para el que solo se me ocurren dos calificativos que le hagan justicia: brillante y apasionante).

Desde el libro de Adolphe Schulten (1945, 2ª ed.) y posteriormente el de Juan Maluquer (1970),  no se había publicado nada sobre la civilización tartésica tan relevante y que mereciera prestarle tanta atención. A diferencia de los dos autores anteriores, Porlan rechaza razonadamente la hipótesis tradicional que ubica a Tartessos en la desembocadura del Guadalquivir (de ahí el subtítulo de la obra, un nuevo paradigma) y sitúa en tierras gaditanas la ciudad y el territorio tartessio. Concretamente en el sector occidental del estrecho de Gibraltar, lo que equivale a decir en las primeras aguas atlánticas. Sigue así la corriente antigua que encabezaran Pytheas, Eratóstenes y Dionisio Periegeta, que continuaron Ausonio y Sidonio Apolinar y que retomó siglos después el cosmógrafo holandés Abraham Ortelius, máximo exponente de la cartografía de su tiempo.

El libro está profusamente ilustrado con imágenes explicativas.

Porlan relaciona la información histórica que nos transmite Heródoto con el periplo anónimo griego del siglo VI a.C. por las costas españolas que sirvió a Avieno para redactar su Ora Maritima, único documento histórico disponible para fijar la localización de Tartessos. En esta parte el ensayo se torna fascinante: el autor desmenuza con meticulosidad de cirujano los versos de la Ora Maritima y, para perplejidad del lector, las descripciones de Avieno, debidamente analizadas y contextualizadas, encajan como un puzzle con la configuración geográfica que encontramos en la zona que comprende desde el cabo Trafalgar hasta Tarifa (en el litoral), y desde la marisma de Barbate hasta la partidera de aguas de dicho río (en el interior), que son los límites propuestos por el autor para el terriorio tartésico.

Tartessos guarda una estrecha relación con el Más Allá de los griegos, algo que no resulta nada extraño. Occidente era para ellos un misterio, lo desconocido. Por eso se transformó en leyenda. El control de esta parte de las tierras lo ejercían los semitas desde antes de Homero, así que los recuerdos de las primitivas exploraciones del fin del mundo que hicieron sus antepasados, los cretenses y micénicos del segundo milenio, se habían convertido para ellos en mitología. Llegó la escritura y terminó fijando unos relatos orales que se transmitían de generación en generación como orgullosas pruebas de la audacia helena y valiosísimos conocimientos acerca de la geografía del fin del mundo. Sobre esos datos físicos se superpuso la noción metafísica de que las almas de los difuntos, que ya no pertenecen a este mundo, viajaban a Occidente en busca del otro. La noción religiosa se enganchó al conocimiento geográfico, y el fin del mundo, con sus accidentes auténticos y hasta con algunos de sus nombres, pasó a ser la salida mística que nos espera a todos los mortales: el paso al Más Allá. En este sentido, resulta increíble las coincidencias que existen entre numerosos topónimos actuales de la zona donde Porlan ubica Tartessos con los que aparecen en los mitos griegos referidos al Otro Mundo. Como el propio autor dice: "Sólo el desinterés por lo que no resulta 'científico' explica que nunca se haya realizado una comparación entre la geografia mítica que transmite Homero y la geografía real, a escala humana, de las primeras tierras oceánicas. De haberse efectuado ese análisis es probable que al analista le hubieran llamado la atención las notorias coincidencias que se acaban de exponer. Y algunas más que se verán después."

Laguna de La Janda, antes de su desecación.

El libro culmina con una teoría sencillamente extraordinaria, una conjetura que tiene muchas trazas de haber sido posible y a la que respaldan numerosos indicios, si se sabe indagar con perspicacia en las obras de los autores clásicos. Se trata de la posibilidad de que Pitágoras de Samos formara parte del grupo de griegos de la Jonia que visitaron oficialmente Tartessos en el siglo VI a.C. (presumía el filósofo de haber estado en el Más Allá y haber regresado al mundo de los vivos para contarlo). Asimismo, como ya hiciera Schulten, Porlan conecta la Atlántida con Tartessos, y propone que el relato de Platón sobre la civilización atalante tuvo su origen en el conocimiento que éste tenía sobre Tartessos a partir de los libros secretos de Pitágoras, que compró, y que contenían los informes que sobre el terreno había elaborado la citada embajada jónica. (Aprovecho este momento para recomendar a los que quieran saber más sobre la figura de Pitágoras la excelente monografía Vidas de Pitágoras, de David Hernández de la Fuente, Ed. Atalanta, 2011).

En este sólido e impresionante ensayo publicado por la editorial Libros de la Herida, Alberto Porlan nos conduce por las múltiples sendas del laberinto tartessio (la mitológica, la filológica, la toponímica, la geográfica y la histórica) y argumenta que todas ellas convergen en la que él llama isla H, una isla fluvial a 25 km del litoral atlántico y a 40 del Mediterráneo, con una superficie de 75 hectáreas, situada en el término municipal de Medina Sidonia, muy cerca de donde estuvo la laguna de la Janda (desecada en su totalidad en 1967). Es ahí donde podría estar enterrada Cartare o Eritia (según su nombre púnico o griego), la ciudad principal de Tartessos. Y es ahí donde habría que excavar para que hablaran —o no— las piedras.

Mientras tanto, en unos días pondré rumbo al Más Allá. Para volver, espero. Como Pitágoras.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Lo que es justo y correcto



Emerson es de esos autores que hay que tener siempre entre dedos y bajo atenta y vigilante mirada.

«Para estar en soledad las personas necesitan retirarse tanto de su habitación como de la sociedad. No estoy solo mientras leo o escribo, aunque nadie esté a mi lado. Pero si alguien quiere estar realmente solo que mire a las estrellas. Los rayos que provienen de esos mundos celestes le separarán de lo que toca. Podríamos pensar que la atmósfera se hizo transparente con la finalidad de dar al hombre, a través de los cuerpos celestes, la presencia perpetua de lo sublime. ¡Qué grandes parecen desde las calles de las ciudades!»

Dejarse llevar por su ritmo y por su sabiduría es un regalo que, por sí solo, celebra y justifica el hecho de haber aprendido a leer. En una tarde lluviosa de invierno, junto a una chimenea, o en un claro día de verano, a la orilla de un río o al pie de un árbol, la lectura de Emerson es tan reconfortante y amplificativa que difícilmente se desvanece luego en nuestra memoria.

«Las estrellas inspiran cierta reverencia porque aunque siempre están presentes, son inaccesibles, pero todos los elementos naturales dejan una impresión semejante, cuando la mente está abierta a su influencia. La naturaleza nunca muestra una apariencia mezquina. Ningún hombre sabio vulnera su secreto, ni sacia su curiosidad desvelando toda su perfección.

La naturaleza no se convierte en juguete para un espíritu elevado. Las flores, los animales, las montañas, reflejan la sabiduría de su mejor momento, tanto como habían deleitado la sencillez de su infancia.»
 
Verdad, Bondad y Belleza, la tríada esencial platónica, impregna toda su obra, especialmente la que dedicó de manera tan admirable a la relación del hombre con la naturaleza. Verdad, Bondad y Belleza que es lo mismo que decir Filosofía, Ética y Arte.

«Para hablar claro, pocos adultos son capaces de ver la naturaleza. La mayor parte de las personas no ven el sol, o al menos su visión es superficial. El sol solo ilumina el ojo humano pero brilla en la mirada y el corazón del niño. El amante de la naturaleza es aquel cuyos sentidos internos y externos están realmente ajustados entre sí; aquel que retiene el espíritu de la infancia aunque llegue a la edad adulta. Su relación con el cielo y la tierra se convierte en su alimento diario. En presencia de lo natural, un delicioso sentimiento salvaje recorre a las personas a pesar de sus penas. La Naturaleza dice «esta es mi criatura» y a pesar de sus impertinencias disfrutará conmigo. No solo el sol o el verano, sino que cada momento y estación rinde su tributo de deleite. Cada momento, cada cambio corresponde a un estado diferente de la mente, desde el mediodía jadeante a la tenebrosa medianoche. La naturaleza es una configuración que se adapta así de bien tanto a la comedia como a la tragedia. Con buena salud, el aire es un acicate de increíbles virtudes. En el crepúsculo, atravesando un simple campo, charcos de nieve, bajo un cielo nublado, sin que cruzara por mis pensamientos nada de especial fortuna, disfruté de una alegría perfecta, una emoción vecina al temor. También en los bosques el hombre puede dejar atrás su edad, como la serpiente su piel, y ser un niño a pesar del tiempo. En los bosques se siente la eterna juventud. En estas plantaciones de Dios reina el decoro y la santidad, y se celebra un festival perenne en el que el invitado no podría cansarse de ello ni en mil años. En los bosques regresamos a la razón y la fe. Si me fijo bien, siento que nada malo puede acontecer en mi vida, ninguna desgracia, ninguna calamidad que la naturaleza no pueda reparar. Sobre la tierra desnuda —con mi cabeza bañada por el aire libre e inmerso en el espacio infinito—, desaparece todo rastro de egoísmo. Me convierto en un transparente globo ocular; no soy nada; veo todo; las corrientes del Ser Universal me atraviesan; soy parte o partícula de Dios. El nombre del amigo cercano suena entonces ajeno y accidental: ser hermano o conocido, dueño o sirviente, es entonces una nimiedad y un trastorno. Soy amante de la belleza incontenible e inmortal. En la naturaleza salvaje encuentro algo más amado y afín que en las calles o las aldeas. En la tranquilidad de un paisaje, y especialmente en la lejana línea del horizonte, el hombre observa algo tan hermoso como su propia naturaleza.»

Emerson es de esas lúcidas mentes que avisaron del batacazo que el hombre podía estar a punto de darse si seguía gastando esa soberbia de creerse dueño de todo, el único ser creado a imagen y semejanza de Dios, el rey del mambo. Y eso un ser que le ha vuelto la espalda a todo lo que no sea su propio interés, que depreda y utiliza lo que se le ponga por delante, que no tiene el más mínimo respeto por el resto de criaturas vivas que con él comparten y lo comparten en usufructo el mundo.

«La mayor delicia que proporcionan los campos y bosques es la sugerencia de la oculta relación entre humanos y plantas. Ni estoy solo, ni soy ningún extraño. Me saludan y yo a ellos.

En medio de la tormenta el balanceo de las ramas es a la vez para mí nuevo y antiguo. Me sorprende, y a la vez no me es desconocido. El efecto que produce es el mismo que cuando un pensamiento elevado, o una intensa emoción me embarga, siento que es justo y que ocurre lo correcto.»

La edición de los dos hermosos textos que el pensador de Concord dedicó a la Naturaleza los ha reunido la editorial La Línea del Horizonte en un precioso volumen, con excelente traducción de Salvador Sediles y de Carlos Muñoz Gutiérrez, quien firma además una espléndida introducción titulada "El Virgilio americano".