miércoles, 18 de mayo de 2016

"El Quijote es un libro que da vida" (entrevista a Barbusse)

Barbusse, posando con su perro Eneas, en un momento de la entrevista

El pasado fin de semana abordamos en su casa de Sussex al señor Barbusse, que, acompañado en todo momento de su perro Eneas, atendió muy amablemente a nuestros requerimientos de realizarle una entrevista. Allí tuvo la gentileza de contestarnos a una serie de preguntas relativas mayormente a la actividad de difusión del Quijote que está llevando a cabo a través de una lectura ilustrada en la que participan cerca de cuarenta lectores de distintas partes de la geografía española. Vestido completamente de negro, para no desentonar con el color del pelaje de su bello acompañante canino, posó mirando al mar desde su muelle privado. Le agradecemos desde aquí su disponibilidad y exquisita atención, así como el detalle de obsequiarnos con una sabrosa y reconstituyente limonada durante las casi dos horas que duró nuestro encuentro. Asimismo agradecemos al señor Duvenand, secretario del entrevistado, su amabilidad al trasladarnos en su coche desde nuestro hotel, en la localidad de Hastings, hasta la apartada finca que el entrevistado posee en el paraje de Seven Sisters. 

Señor Barbusse, en unos días los participantes de la Lectura ilustrada del Quijote alcanzarán el ecuador de su recorrido, ya que acaban la primera parte de la novela, la publicada en 1605. ¿Qué palabras le diría a un ciudadano español de nuestros días para animarlo a leer el Quijote?

Le diría que en un país lleno de charlatanes por doquier, uno de los mayores actos de dignidad personal que se puede practicar es hacer algo que vaya a contracorriente.

Empieza usted dando fuerte, ¿no?

No crea. Más fuerte fue Valle-Inclán cuando dijo literalmente: "En España el mérito no se premia. Se premia el robar y el ser sinvergüenza. En España se premia todo lo malo".

¿Cree de verdad que leer el Quijote es ir a contracorriente?

Desde luego. Leer algo auténtico, de enorme calidad y pureza, ajeno a las modas y al megáfono que constantemente nos anuncia la aparición de un nuevo libro imprescindible es, sin duda, ir a contracorriente.

Le recuerdo que estamos en el año Cervantes y que por todas partes se habla del manco de Lepanto y del Quijote.

Usted lo ha dicho: se habla. Una cosa es hablar de la obra, y otra muy distinta haberla leído. En España son muy pocos los que la han leído. A los que lo han hecho, se les mira con cautela, como a sospechosos de alguna enfermedad contagiosa. Si encima a estos se les ocurre decir que se han divertido enormemente con su lectura, incluso haberse reído a carcajadas en ocasiones, entonces la mirada que se les dedica se torna aún más aviesa y prolongada, como si ante los ojos se tuviese a un selenita. 

Por cierto, ¿qué le parece el programa de actos para la celebración del año Cervantes?

Acorde con el país que lo ha organizado.

Eso no es decir mucho.

Ni poco.

¿Qué interpretación podemos hacer de un libro que es, junto con la Biblia, el más editado de la historia?

Resulta curioso que haya citado la Biblia, porque es otro de esos libros que todo el mundo conoce pero que realmente pocos han leído, incluidos una gran parte de los que confiesan creer en su contenido. Respondiendo a su pregunta, no soy muy amigo de las interpretaciones literarias. Cada lector debe sacar las suyas propias. Precisamente al pensar esta Lectura ilustrada me planteé no contaminar al lector con ningún elemento ajeno a la novela. Quería que se enfrentara al libro sin más, tal cual es, sin aderezos ni adornos, solo a lo que dejó escrito Cervantes. Hay unas palabras de Arnold Bennet al respecto que me parecen acertadísimas: "En arte, nada vale ni nada cuenta sino la obra misma. No hay cantidad de charla inepta que pueda afectar positivamente, en bien o en mal, el valor de una obra de arte ante el mundo".

Ya que no le gustan las interpretaciones, díganos al menos qué puede aportar a alguien la lectura de un libro como el Quijote.

No puedo hablar por los demás. Es algo que cada vez hago menos.  

Pues dígame, al menos, qué le aporta a usted.

Vida.

¿En qué sentido le aporta vida?

En el sentido de que me nutre, me aporta los ingredientes más calóricos y aprovechables de la vida: diversión, emoción, complicidad, discernimiento, serenidad, melancolía... Es un libro que crea una realidad virtual tan potente que te magnetiza. El lector no se siente fuera, sosteniendo el libro, sino metido dentro de él. Pocos libros tienen ese poder.

¿No exagera un poco?

No creo. Muchos lectores son de la misma opinión. Se enamoran de este libro, lo quieren tener siempre cerca, siempre a mano. Creo que es porque es lo más parecido a un bálsamo que conozco, no tan radical como el de Fierabrás, pero sí con efectos calmantes y reconstituyentes.

Probablemente debido a que es un libro de aventuras, de descubrimiento de la vida.

Sí, en efecto. Pero quizá también porque es un libro donde encontramos una gran compasión por el ser humano. Se ha dicho que leyendo este libro es como si pudiésemos comprender la vida. Y algo de eso hay.

Sin olvidar sus grandes personajes...

Claro. En realidad, todas las grandes obras de la literatura, si usted lo piensa bien, son obras de grandes personajes. Don Quijote nos gana desde la primeras líneas, y lo más misterioso es que el lector no puede explicar la razón de por qué es así. Es un enigma.

Barbusse preparando una actividad del Quijote
¿Y usted ha llegado a alguna explicación?

Creo que es porque todos somos él. Todos nos aliamos con algo para sobrellevar la terrible realidad, que diría Kafka. Él se inventa un mundo exuberante y estimulante de ficción, apuesta por la imaginación, aunque termina, ¿cómo no?, perdiendo la batalla. Al fin y al cabo se trata de un proceso de aprendizaje de la desilusión, algo por lo que todos pasamos. Más tarde o más temprano todos constatamos que también nosotros somos unos pobres hombres. Don Quijote es cada uno de nosotros visto desde fuera, con los ojos de otro.

O sea que don Quijote no era un chiflado. 

No más que cualquier otro ser humano consciente de la inquietante extrañeza de estar vivo. Baudelaire lo expresó muy bien: "Hay que estar siempre borracho. De eso se trata todo: es la única cuestión. Para no sentir la horrible carga del tiempo que vence tus espaldas y te inclina hacia la tierra, hay que emborracharse sin tregua. De vino, de poesía o de virtud, de lo que queráis. Pero embriagaos". Y luego vino Bukowski, que lo terminó de redondear: "Alguna gente no enloquece nunca. Qué vida más horrible deben de tener". Don Quijote está en esa línea, lo que ocurre es que su historia no se nos cuenta con gravedad, sino con humor, la forma más elevada de inteligencia. 

Antes ha dicho que el Quijote es de esos pocos libros que dan vida. ¿Se atreve a citar alguno más?

OdiseaIlíada, Eneida, por ejemplo, también desprenden mucha vida. Son libros luminosos, totales.

Se ha ido usted muy lejos en el tiempo...

Hablar de cerca o lejos en literatura es siempre relativo. La literatura clásica griega y latina es absolutamente actual y, por tanto, cercana. Hace más de dos mil años el hombre ya se planteó todo lo que necesitaba plantearse y lo plasmó en una literatura deslumbrante, de una calidad y belleza difícilmente igualables. Lo que se ha venido escribiendo después repite lo mismo, tan solo cambia la forma, el punto de vista.

¿Necesitaba el Quijote de una traducción al castellano actual, como ha hecho Trapiello?

La traducción la justifican diciendo que es necesaria porque el lenguaje del Quijote ya no se usa hoy y, por tanto, no se entiende. Bueno, puestos así, a los cuadros de Velázquez también habría que ponerlos al día, empezando por las ropas de sus modelos, que tampoco ya nadie viste y, por tanto, supuestamente, nadie comprende. Decir que el Quijote no se entiende es incierto. Eso lo dicen los que no han pasado de la primera página, porque en ella Cervantes concentra tanto vocabulario inusual que mucha gente se asusta (todo aquello de los duelos y quebrantos, sayas de velarte, calzas de velludo, etc.), pero los que han pasado de esa primera página, y se han dejado llevar por la novela, saben que eso de que no se entiende es una tontería.

Como lector que he sido del Quijote le doy plenamente la razón, aunque también le confieso que sin algunas notas explicativas no hubiese entendido algunas partes.

Naturalmente. Del mismo modo que sin algunas nociones de mitología no se puede entender a Velázquez, por ejemplo. Es que leer el Quijote no es como leer un libro de Lucia Etxebarría o de Ruiz Zafón, y lo digo con todos mis respetos. Requiere un esfuerzo adicional. Es un acto intelectual y, como tal, necesita que pongamos de nuestra parte. Lo que pasa es que la gente no está por la labor de esforzarse en nada, prefiere lo fácil, lo inmediato. Y eso no suele estar ligado a la calidad.

Ya que cita a dos autores españoles, ¿qué le parece el momento que vive la literatura española en la actualidad?

No sigo mucho las novedades de literatura española, si le soy sincero. Supongo que si se sabe escoger, hay buenas obras, como en todas partes, aunque haya que buscar mucho. En realidad no leo tanto como pueda pensarse. Ni tampoco considero haber leído muchísimo. Prefiero leer menos con más detenimiento. Hay algo de grosero en esa gente que devora libros como si fuesen cacahuetes, a puñados.

Pero habrá algún escritor español que le interese, ¿no?

Me gustaba mucho el primer Vila-Matas, pero ahora está como desvaído. Su libro Suicidios ejemplares me fascina. En general, los últimos libros que he comprado de autores españoles me han decepcionado, me han parecido meras pamplinas.

¿Por ejemplo?

Pues ya que insiste, el más reciente ha sido Entre culebras y extraños, de Celso Castro.

Nos ha llamado la atención que en alguna otra entrevista se ha referido a las redes sociales como redes insociales. ¿Realmente cree eso?

Sí, porque veo que más que para comunicar sirven para aislar. Aislar por saturación, por tergiversación, por sobreabundancia, por aturdimiento, por banalidad. Y lo que es peor, le aislan a uno de uno mismo.

Es la voz de la gente.

Sí. Y también el eructo de muchos.

Pero la gente tiene derecho a opinar.

Desde luego. Ahora todo el mundo opina. Y sobre cualquier asunto. Y no duda en rebatir, sin rubor, al que sabe, al que se supone que tiene cierta autoridad sobre su tema, porque para eso lo ha estudiado, le ha dedicado tiempo, atención, intención. Me asquea esa desaparición de las barreras del respeto y de la educación. El hombre-masa que pronosticó Ortega ha ganado definitivamente la batalla.

Veo que no es usted muy de que la mayoría siempre lleva la razón. 

Prefiero la inmensa minoría, pese a que la minoría siempre tiene que aguantarse con oír las sandeces que tan a menudo dice y acata la mayoría. Hay una frase con mucha sorna de Twain que dice "cada vez que se encuentre usted del lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar". 

¿Cree usted que estamos asistiendo a la decadencia de una forma de entender la cultura?

Sin duda. Como antes le decía, ahora todo el mundo opina, tiene una idea sobre todo. Se están perdiendo los árbritos, los referentes, los guías fiables, que eran y son tan importantes. Como ha definido muy bien una escritora de la antigua Yugoslavia, Dubraska Ugresviv, vivimos en la época de la cultura karaoke: todo el mundo quiere cantar, aunque sea espantosamente, todo el mundo quiere que se le oiga, aunque no tenga preparación alguna. Y quien dice cantar, dice escribir, dice cualquier cosa para figurar, para salir en la foto, para contarte sus nimiedades, para chillarte al oído. Un horror.

Así no va a incrementar el número de visitas y de comentarios en su blog.

Desde luego (risas). Le voy a decir una cosa, con que solo una persona se hubiese inscrito en esta Lectura del Quijote ya me hubiera dado por satisfecho. Para mi gran sorpresa, me encontré con que había otras treinta y cinco personas que estaban dispuestas a acompañarme en ella. Personas de La Coruña, de Sevilla, de Málaga, de Albacete, de Madrid, de Canarias, de Zaragoza, etc. que hoy reconocen estar encantadas con la obra.

¿Y eso qué quiere decir?

Que me interesa mucho menos el número de personas que miren el blog que su actitud.

¿Y cuál diría que es la actitud de los lectores de su blog?

La de no dejarse llevar por la opinión general, la de no dejarse embaucar por el borreguismo esnob o la complacencia progre. La de apreciar y comprobar la calidad de la buena literatura por ellos mismos. La de distinguir las voces de los ecos, como decía Machado.

Barbusse, ¿qué le diría a esos cerca de cuarenta participantes en la Lectura ilustrada del Quijote que ya están a punto de acabar la primera parte de la novela?

Ya se lo dije a cada uno de ellos cuando empezó la lectura, hacia el mes de enero. Que el Quijote aporta mucho más que horas y horas de anodina realidad. Que es tiempo ganado, vida comprimida. Un regalo que se van a hacer a ellos mismos a lo largo de este año. A los cuales, por cierto, felicito hondamente.

Muchos de sus lectores, en vista de lo dilatado de esta Lectura del Quijote, nos preguntamos si este año habrá el habitual monográfico literario otoñal. 

No puedo decirle, eso lo lleva mi secretario, Ernest Duvenand, es él quien organiza fechas. En principio, creo recordar que Cervantes nos ocupará hasta final de noviembre, así que queda poco margen para el Otoño. En caso de que tuviese lugar, más bien habría que llamarlo Invierno, ¿no le parece? (sonrisas).

Mi última pregunta es de política. Mucha gente se pregunta a quien votará el próximo 26 de junio.

Bueno, no estoy muy al tanto. Sepa que yo no vivo en España de manera permanente, solo durante breves estadías. Paso más tiempo en Hannover, Leipzig y Sussex. Pero de todas maneras lo que me llega es que los candidatos son gente bastante corta de luces, ¿me equivoco?

Pero usted tiene nacionalidad española.

Sí, pero no me considero de un lugar en concreto. Nací en Reading, en Inglaterra, de donde era mi padre, aunque luego soy alemán por parte de mi madre, que era de un pueblecito del valle de Turingia, donde me crié. Luego mis dos abuelos maternos eran austríacos, mientras que mi abuelo paterno era francés (de ahí mi apellido) y mi abuela materna rumana, de una preciosa localidad llamada Sibiu. Con este panorama, ya me dirá. 

Eso es todo, señor Barbusse. Muchas gracias por concedernos parte de su tiempo. Precioso perro el suyo, por cierto. 

Muchas gracias a ustedes. ¿Verdad que es un perro bonito? Se llama Eneas, en honor a uno de mis bisabuelos que, por cierto, era escritor. Firmó dos libros que llegaron a ser muy famosos en su época, Pensamientos volátiles para días de cansancio extremo y Verdades provisionales. Mi bisabuelo, Eneas Barbusse, tenía la costumbre de recitar a diario, al levantarse de la cama, un canto de la Eneida. Descansaba los domingos, eso sí. Dicen que daba gusto oírlo, lo declamaba en un diáfano latín académico, herencia de sus años de estudiante en Oxford.

22 comentarios:

  1. No quisiera parecer cursi, pero he sentido una honda emoción al leer esta entrevista. Verdades como puños.

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  2. Impresionante, Barbusse habla claro. Muchas gracias por este detalle a todos los participantes de la lectura del Quijote.

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  3. Sencillamente lúcido. Los que hemos de felicitarle somos nosotros.

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  4. Coincido con El Viejo Fettes, me he emocionado con la entrevista. Le agradezco tanto haberme animado a leer esta maravilosa obra. Gracias por todo.

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  5. Esa cita de Valle-Inclán da miedo, pensando en lo poco que ha cambiado España en cien años. En general he disfrutado mucho con esta entrevista, que yo también considero un regalo para los "Quijotes" (treinta y cinco, nada menos).
    En cuanto a la "cultura karaoke", creo que las redes sociales distorsionan la realidad. En mi contexto, la cultura es algo minoritario, casi residual y si no fuera por las ventajas fiscales y el esnobismo, un páramo. Otra cuestión es la de los "opinadores"; Internet ha sustituido a la barra del bar, con la ventaja o el agravante del anonimato y la distancia física, pero en el fondo todo sigue igual. La masa no ha cogido de la cultura más que la careta.
    Al final he acabado opinando, jaja. Lo siento, enhorabuena otra vez y gracias por la entrevista.

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  6. Ha estado usted inmenso, señor Barbusse. La mejor forma de animarnos a seguir con la segunda parte de este libro que es, desde luego, un regalo. Ese bisabuelo suyo era sencillamente un figura, jajaja

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  7. Coincido con todos los comentarios. Somos nosotros, señor Barbusse, los que debemos agradecerle tantas cosas... 35 personas leyendo el Quijote, qué quiere que le diga. Hoy, después de leer su magnífica y esclarecedora entrevista, releía en casa la parte final de “Fahrenheit 451” de Ray Bradbury. Es posible que mi asociación de ideas sea rebuscada, o exagerada, pero es sincera. Pensaba que usted es exactamente lo que Montag encuentra en su huida, siguiendo las abandonadas vías del tren, bordeando el cauce del río. Nosotros (los 35, y algunos más) escapamos y encontramos este lugar. Así que, una vez más, muchas gracias.
    “-¿Cuántos son ustedes?
    - Miles en los caminos, las vías de ferrocarril abandonadas. Vagabundos por fuera, bibliotecas por dentro. No lo planeamos en un principio. Siempre había alguien que quería recordar un libro, y así lo hacía...”

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  8. Buena entrevista, Sr Barbusse. Le agradezco haberme dado el empujón que necesitaba para leer El Quijote. Es una lectura intensa y amena, llena de humor y humanidad. La idea de las ilustraciones enriquece el viaje, como también lo hace el compartir la lectura con otros. Estoy encamtado. No dejo de recomendárselo a mis amistades. Un saludo para todos.

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  9. Una gran claridad de ideas, me ha impresionado, la verdad. Felicidades y mis agradecimientos.

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  10. Enhorabuena y muchas gracias por esta magnífica entrevista. Desde luego le ha llegado bien lo de la cortedad de luces de los candidatos jajaj

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  11. Maria del Carmen Martín Gómez18 de mayo de 2016, 18:56

    Muchas gracias señor Barbusse, aunque esté usted tan lejos (nada menos que en Sussex) yo le siento muy cerca. Toda la entrevista desprende pasión por la literatura, eso no hay más que verlo. Si tuviera que quedarme con una frase, me quedaría con ésta que me parece maravillosa: "Don Quijote es cada uno de nosotros visto desde fuera, con los ojos de otro."

    Mª Carmen Martín

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  12. Sorprendente, sincero, lúcido.....es usted lo mas parecido al sabio Frestón..... ¡ Sobrado Barbusse ! .¡Enorme !

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  13. Lo que me puedo haber reído, es usted maravilloso. Le agradezco con toda el alma haberme animado a esta lectura conjunta , si no llega a ser por este acicate se hubiera quedado en mi estantería; y ahora bato palmas y lo recomiendo a todo el mundo.
    Me miran raro, piensan que soy de otro planeta, pero a mí me da igual.
    Me he sentido identificada totalmente cuando habla de ir contracorriente: lo he hecho toda la vida solo por el hecho de leer, desde pequeñita decías que leías y ya eras como la chalada de la clase.
    Así que reivindico mi derecho a leer sólo clásicos, que es lo que vengo haciendo desde hace años, y sólo me han regalado momentos inolvidables.
    Y en particular el Quijote me está ayudando en un año difícil, su lectura es una lección de vida; y su idea de seleccionar ilustraciones para las actividades, muy amena.
    Y no sigo que no tengo más que alabanzas.
    Su entrevista y su respeto por nosotros, animosos lectores, hacen que me quite el sombrero.
    Lo de los políticos cortos de luces ha sido la guinda, no podía de la risa.
    Saludos señor Barbusse!

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  14. Gran entrevista. Muchas gracias por su difusión de la buena literatura. Enhorabuena.

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  15. tienes un blog interesante y ameno gracias por compartir lo que llevas a dentro

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  16. “Válame Dios, Sr. Barbusse, la sarta de disparates que han empezado a salir de esa la suya vilipendiosa lengua, desta la nuestra sociedad ...”

    Querido Barbusse,

    ¿Cómo podría dedicarle unas líneas de agradecimiento sino es al estilo de nuestro preciado libro D. Quijote? ¡Esa enorme lectura que nos está resultando toda una aventura de placer compartido en este año!

    Hermosa y emotiva entrevista la suya, con verdades como puños en todas y cada una de las cuestiones planteadas.

    ¿Qué podría añadir, a todo cuanto ya han dicho y agradecido los otros compañeros del blog? Creo que poco más.

    También me ha gustado esa expresión de su entrevista _ Don Quijote es cada uno de nosotros visto desde fuera, con otros ojos_. Al fin y al cabo, aquellos que nos apartamos un poco de la sociedad y por ende de las masas, porque no la entendemos ni lograremos entenderla nunca, también nos vemos obligados a crear nuestro pequeño mundo, y sólo ése, en el que estamos quizás prácticamente solos con nuestros pensamientos y como acompañantes nuestros libros, se termina convirtiendo en nuestro mundo con sentido. ¿Acaso es ficticio ese mundo nuestro? ¿O es nuestra realidad inventada? Sea como fuere, hacemos como EL hizo: Inventarse su mundo porque no le gustaba el de fuera. ¿Y a caso no era ese el verdadero y el más valioso y el más hermoso?

    Fíjese si tendrá usted razón también cuando señala que la traducción solo es necesaria para aquellos que no han pasado de la primera página, porque es cierto que cuando uno se adentra en la obra, se entiende perfectamente, y no sólo se entiende, sino que incluso cuando no estamos leyéndola, llegamos a pensar y se nos vienen a la boca bonitas expresiones de ella, tales que a ojos de otro, no le hacen sino pensar sino en nuestra rara y extraña forma de hablar y creer que estamos locos de atar o poco menos, al hablar de semejante manera.

    Gracias, Sr. Barbusse por hacer que 35 almas inquietas nos hayamos implicado en una lectura que esta siendo apasionante y divertida, en una lectura que hace multiplicar el tiempo lejos de restarlo, en un tiempo infinitamente aprovechado, en un libro y una obra que cada vez que lo abres te hace sonreír, y cada vez que lo cierras te hace pensar y reflexionar.

    Gracias Sr. Barbusse por hacer que su Infierno, se haya convertido en un refugio cálido _y nunca mejor dicho, por tratarse de un Infierno_ donde encontrar opiniones y gustos con los que te sientes identificado, donde se inspira y transmite pasión por la buena literatura y amor por la belleza.

    Unos le han aplaudido, otros se han quitado el sombrero, otros le han elogiado… Y yo me arrodillo a sus pies,

    GRACIAS.

    Su fiel seguidora.

    ---
    Nota: A veces me pregunto una y mil veces, como este libro, tan descomunal en riqueza y variedad de vocabulario y expresiones, habrá podido ser traducido a otros idiomas sin hacer verdaderos estropicios…
    ---
    Por cierto: Usted ya tiene un trío de buenos personajes para una buena historia:
    Sr. Barbusse, de patria indefinida por sus orígenes, y su inseparable y bonito compañero canino, Eneas, llamado así por su bisabuelo; Y Mr. Duvenand, el secretario. ¿Se anima? Creo que podrían salir grandes diálogos y conversaciones de ahí…

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  17. Sr. Barbusse,le estoy muy agradecido,ya que por usted me animé a comenzar la lectura de este maravilloso libro.No he hecho las actividades ni me inscribí para las mismas,y estoy algo atrasado,ya que hoy terminé el capítulo 44,pero pienso seguir hasta el final.Este es un libro que deja huella,que te habla al alma.Es una obra cumbre de la creación humana.Recuerdo que una sensación muy parecida fue la que tuve cuando leí La Divina Comedia,de Dante.Han sido,a pesar de que hay muchos libros con una innegable calidad,los únicos que me han marcado de esta forma.Nuevamente,muchas gracias.Pedro.

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  18. ¡¡Fantástica entrevista!!. Poco más puedo añadir a todo lo que ya han dicho mis compañeros de esta aventura, a todo lo cual me sumo. Esta entrevista me ha divertido, emocionado, me he sentido cómplice..., lo mismo que para usted El Quijote aporta a la vida :).
    Muchas gracias, no sólo por este momento, sino por haberme dado la oportunidad de llevar a cabo una asignatura pendiente y poder disfrutar de esta magnífica obra, como no había imaginado.
    Es usted un genio y es un placer seguirlo y participar en sus propuestas.
    Saludos Sr Barbusse

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  19. Muy interesante la entrevista. Es de esas que provocan una tormenta de ideas y respuestas en el cerebro de quien la lee.
    Sobre todo porque sí, soy de las que devoro libros como quien como cacahuetes y sí, me siento con derecho a cantar aunque no sea la Netrebko, sólo porque me hace sentirme bien.;-)
    Ahora, en serio, quería compartir al menos una de las reflexiones que este artículo me provoca.
    El problema es que a la gente le gusta Velázquez como le puede gustar un cromo. Su admiración no llega más allá del "¡parece una fotografía!". No, a Velázquez no lo entienden, y no es cuestión de saber mitología, es saber algo de artes plásticas, de técnica, composición, cromatismo, nada les alcanza de su pincelada rápida o del modelado de los volúmenes.
    Lo triste es que actualmente, en Occidente, tenemos sobrados medios para que cada ciudadano tenga un conocimiento básico sobre las artes y las ciencias y muchos prefieren seguir siendo ignorantes.
    Los que dicen que "El Quijote" es difícil son los mismos que creen que un niño es capaz de pintar como Jackson Pollock. Los mismos que ignoran cualquier explicación científica básica, como las teorías de la evolución o de la relatividad porque, como cualquier cosa que valga la pena, hay que estrujarse el cerebro para comprenderlas.
    Y encima se quedan tan panchos pensando que el problema no lo tienen ellos.

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  20. Magnífica entrevista!! Me ha encantado!!De acuerdo con lo de que tenemos derecho a opinar, pero que se opina de todo,hasta cuando no se sabe. A mí me sucede, me imagino, que como a todos, en mi trabajo.A veces se rebate hasta lo más evidente, lo más claro. A mí me agota. Las fotos de la entrevista me han encantado. A ver si me pongo al día, sr.Barbusse, debo de ser la última!!

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  21. Magnífica entrevista!! Me ha encantado!!De acuerdo con lo de que tenemos derecho a opinar, pero que se opina de todo,hasta cuando no se sabe. A mí me sucede, me imagino, que como a todos, en mi trabajo.A veces se rebate hasta lo más evidente, lo más claro. A mí me agota. Las fotos de la entrevista me han encantado. A ver si me pongo al día, sr.Barbusse, debo de ser la última!!

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