jueves, 19 de octubre de 2017

Comienza la lectura de La señora Dalloway

Autobús en una calle de Londres, ca. 1925. Imagen: Clifton R. Adams

Una vez terminado el primer bloque de este monográfico, comenzamos ahora la lectura guiada y participativa de una de las obras más emblemáticas de Virginia Woolf: La señora Dalloway. Publicada en 1925 y considerada, por su relevancia y audacia experimental, como el contrapunto al Ulises de Joyce, se trata de una novela profundamente rupturista con el realismo literario de su tiempo, no solo por el empleo de técnicas narrativas innovadoras, como el flujo de conciencia, sello distintivo de la escritora inglesa, sino también por la originalidad de su estructura formal, la reducción del espacio temporal a un solo día y la fragmentación de situaciones y personajes.

El lector tiene a su disposición, en librerías y bibliotecas, una amplia variedad de ediciones de la novela (Akal, Alianza, Lumen, Cátedra, etc.). Saben ustedes que siempre se deja libertad en estos Otoños para que cada uno escoja la edición que le venga en gana, aunque siempre se recomienda una edición que destaque por su calidad, especialmente en lo que se refiere a la traducción. En esta ocasión, voy a ser muy claro y directo: hagan todo lo posible por leer La señora Dalloway en la edición de Akal (Colección Clásicos de la Literatura). Y esto por tres razones: 1) es la que cuenta con la mejor traducción hoy disponible en castellano (hay versiones verdaderamente torpes); 2) tiene un precio realmente muy asequible; y 3) es la que usaré de referencia en esta lectura para citar páginas, fragmentos, etc., lo que les va a facilitar enormemente la realización de las actividades propuestas.  

Para quien opte por otra edición, aconsejarle, como siempre, que deje para después de la lectura de la obra las posibles introducciones y estudios preliminares que pueda incluir la misma. De esa manera se accede a la novela de una manera más directa, sin ideas ni interpretaciones preconcebidas.

Aunque Virginia Woolf concibió La señora Dalloway como un continuum narrativo, sin estructurarla en capítulos, para el seguimiento de esta lectura, sin embargo, vamos a diferenciar varias secciones en la novela, con vistas a facilitar la comunicación entre nosotros y hacerles más cómoda la realización de las actividades tras la lectura. Les dejo este índice en el que se relacionan las 12 secciones que distinguiremos en el texto. Cada una de ellas va identificada por un número, un título convencional de carácter descriptivo y las páginas de comienzo y final, siendo el número de página el que corresponde a la edición de Akal. Es muy aconsejable que, antes de comenzar las actividades de lectura, las tengan ustedes bien localizadas o marcadas en sus ejemplares.

Las actividades para después de la lectura se publicarán el 6 de noviembre, y los participantes tendrán como fecha límite para realizarlas y entregarlas hasta el 19 de noviembre.

Un último consejo: La señora Dalloway es un libro que dice mucho -muchísimo- en muy pocas páginas. Y que nos revela cosas nuevas en cada relectura. (Se hace aquí cierto lo que decía Italo Calvino de que un clásico "es un libro que no termina nunca de decir lo que tiene que decir"). Debajo de lo banal que nos relata subyace la vibrante intimidad de sus protagonistas. Debajo de la superficie en calma de lo cotidiano, se esconden sinuosas aguas subterráneas. No tengan prisa en la lectura, estén atentos (ya saben que Woolf exige lectores activos). Pero, sobre todo y por encima de todo, disfruten de la escritura de Virginia Woolf, envolvente y magistral.

Los interesados en participar, y entrar en el sorteo de varios títulos de la escritora, tienen toda la información aquí.

¡Buena lectura!

domingo, 15 de octubre de 2017

Otoño Woolf. Cierre bloque I y sorteo

Estos tres ejemplares buscan lectores responsables. 

Señoras y señores, o Señores y señoras (para que nadie se disguste), esto va que vuela y acabamos de llegar al final del primer bloque de este Otoño Woolf. Así que ahora toca sortear entre todos ustedes unos magníficos ejemplares del libro que va a ser objeto de una lectura guiada y participativa a partir del jueves 19 de octubre: La señora Dalloway.

Los 3 ejemplares que se sortean son de la edición de Akal (cedidos por la propia editorial). Participan en el sorteo todos aquellos inscritos que han presentado sus actividades en plazo: en total han sido 32 de los 34 inicialmente inscritos los que han completado este primer bloque del monográfico. Se trata, por cierto, del mayor número de participantes habido hasta ahora en un Otoño: Virginia Woolf suscita un gran interés.

Agradecerles a todos su amabilidad, esfuerzo y, sobre todo, el gran interés por aprender que han demostrado en esta primera parte del Otoño. Ahora les espera una lectura que yo creo que les va a resultar sencillamente fascinante.

Un consejo: si hoy no resulta usted agraciado con uno de los tres ejemplares que se sortean de La señora Dalloway, y tiene interés en seguir la lectura, le aconsejo que acuda a la librería o a la biblioteca para hacerse con un ejemplar de esa edición (Editorial Akal). Es la mejor traducción al castellano de la novela disponible hoy día; tiene, además, un precio muy asequible; y, finalmente, será la edición que usaré de referencia para la lectura y para citar secciones, páginas, fragmentos, frases, etc., lo que les va a facilitar mucho la realización de las actividades. 

Nada más. Decirles que a las 17:00 horas se dará a conocer el resultado del sorteo, es decir, los ganadores.

¡Suerte a todos!

ACTUALIZACIÓN 17:00 h.: Ya hay ganadores.Consultar aquí. Enhorabuena.

lunes, 9 de octubre de 2017

Otoño Woolf 5. Piedras en los bolsillos

Virginia y Leonard Woolf, por Gisèle Freund, 1939

«Queridísimo:
Estoy segura de que me estoy volviendo loca de nuevo. Siento que no podemos superar otro de aquellos terribles tiempos. Y no voy a recuperarme esta vez. Empiezo a oír voces y no me puedo concentrar. Por lo tanto, estoy haciendo lo que me parece mejor. Tú me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en cada aspecto todo lo que se podría ser. No creo que otras dos personas hayan sido más felices hasta el momento en que sobrevino esta terrible enfermedad. Ya no puedo enfrentarla. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y lo harás, lo sé. Te das cuenta, ni siquiera puedo escribir esto correctamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte... que todo el mundo lo sabe. Si alguien hubiera podido salvarme, habrías sido tú. En mí no queda nada más que la certidumbre de tu bondad. No puede seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que nosotros hemos sido.»
 Virginia Woolf. Carta de despedida a Leonard, 28 de marzo de 1941

«Y en mí también sube la ola. Crece, sube la cresta. Soy consciente una vez más de un nuevo deseo, algo que se levanta en mi interior como un caballo orgulloso a quien su jinete primero espolea y después frena. Tú, sobre quien cabalgo ahora, mientras golpeas la acera con las pezuñas, ¿qué enemigo advertimos que viene hacia nosotros? Es la muerte. La muerte es el enemigo. Es la muerte contra la que cabalgo lanza en ristre y cabello al viento, como un joven, como Percival, cuando galopaba por la India. Pico espuelas al caballo. ¡Contra ti me arrojaré, invencible y obstinado, oh Muerte!»
Virginia Woolf. Las olas, 1931
_____________________________________________________

ACTIVIDAD 5:

A)  Escucha este audio de RNE sobre la enfermedad de Virginia Woolf, y contesta a las siguientes cuestiones: 1. ¿Qué nombre recibe la enfermedad que padecía Virginia Woolf? 2. ¿Qué tratamiento recibió? 3. ¿Qué sustancia se administra para tratar la enfermedad hoy día? 4. ¿Cuántos brotes depresivos tuvo la escritora a lo largo de su vida? 5. ¿Qué provoca el primero brote y qué edad tenía cuando lo sufre? 6. ¿Qué síntomas tuvo en el segundo brote? 7. ¿Puede decirse que su creatividad es causa directa de su trastorno? 8. ¿Hay conexión entre los abusos que sufrió de pequeña y su enfermedad? 9. ¿Qué tipo de alucinaciones tuvo durante su última fase depresiva? 10. ¿Cómo se suicidó Virginia y cuánto tardaron en encontrar su cuerpo?

B) Lee este breve ensayo titulado El mundo narrativo de Virginia Woolf y, basándote en él, di si son verdaderas (V) o falsas (F) las siguientes afirmaciones: 1. El término stream of consciousness se lo debemos al psicólogo William James, hermano del novelista Henry James. 2. La narrativa del flujo de conciencia explora los niveles de la conciencia del pre-habla. 3.En la narrativa woolfiana no hay influencia alguna de las teorías de Freud. 4. Sí influyeron en su obra el post-impresionismo y el llamado Grupo de los Paganos. 5. La técnica del flujo de conciencia puede tener hasta cuatro variantes: monólogo interior directo, monólogo interior indirecto, soliloquio y flujo de conciencia propiamente dicho. 6. En la obra de Virginia Woolf abudan las analepsis o flashbacks. 7. Woolf no incorporó a su narrativa la técnica de la perspectiva o análisis desde puntos de vista complementarios. 8. Técnicamente hablando, Virginia no experimenta con el tiempo, mantiene una narración cronológicamente estricta y lineal. 9. El argumento tiene mucho peso en su narrativa. 10. Woolf llama "momentos de visión" a la expresión del afán de sus personajes por entender reacciones y pensamientos de sí mismos y de los demás.      


¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

jueves, 5 de octubre de 2017

Otoño Woolf 4. El vuelo de la mente

Virginia Woolf retratada por su hermana Vanessa, 1912

«La forma narrativa más de moda, a menudo no consigue lo que pretende. Le llamemos vida o espíritu, verdad o realidad, esto, lo esencial, ha cambiado y se niega a quedar confinado por más tiempo en los ropajes mal ajustados que le proporcionamos. Sin embargo, continuamos con perseverancia, concienzudamente, construyendo nuestros treinta y dos capítulos según un diseño que cada vez se parece menos a la visión que tenemos en la mente. La mayor parte de nuestros esfuerzos para demostrar la solidez y la semejanza con la vida de nuestra historia son esfuerzos vanos y trabajos fallidos hasta el punto que llevan a oscurecer la concepción original. El escritor parece verse obligado, no por propia voluntad sino por un tirano sin escrúpulos que lo domina, a producir un argumento, a crear comedia, tragedia, amor, interés, y además cierto aire de probabilidad que envuelva la totalidad de su obra de manera impecable. ¿Acaso la vida es así? ¿Es que las novelas tienen que ser así?

Mirad en vuestro interior y la vida está lejos de ser “así”. Examinad durante un momento una mente ordinaria en un día ordinario. La mente recibe millares de impresiones triviales, fantásticas, evanescentes o grabadas con la dureza del acero. Vienen de todas partes, una lluvia incesante de átomos innumerables; y al caer, al tomar forma y encarnarse en la vida de un lunes o un martes, el acento cae de forma diferente a lo que ocurría en los viejos tiempos; el momento importante está aquí y no allá; de forma que si el escritor fuera un hombre libre y no un esclavo, si pudiera escribir lo que quisiera y no lo que debiera, si pudiera basar su trabajo en su sentimiento y no en la convención, no habría argumento, ni comedia, ni tragedia, ni amor o catástrofe en el estilo usual, y quizá no habría ni un solo botón cosido como lo hacen los sastres de Bond Street. La vida no es una serie de faroles dispuestos simétricamente; la vida es un halo luminoso, una envoltura semitransparente que nos rodea desde el despertar de la conciencia hasta el final. ¿No será la tarea del novelista el transmitir este espíritu cambiante, desconocido e ilimitado, con todas sus aberraciones y complejidades, con la menor mezcla de aquello que le es extraño? No estamos pidiendo simplemente valor y sinceridad; estamos sugiriendo que la verdadera materia de la ficción es bastante distinta a lo que la costumbre nos quiere hacer creer.»
Virginia Woolf. La narrativa moderna, 1925
________________________________________________________________


ACTIVIDAD 4:


A) Lee esta entrada que Esteban Pujals dedica a Virginia Woolf en su Historia de la literatura inglesa (Gredos, 1984) y, basándote en ella, completa la actividad que se propone aquí.

B) Lee el texto que se te ha aportado como material de trabajo: Principales temas en la obra de Virginia Woolf (Fuente 4B). Basándote en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. Woolf: ¿femenina o feminista? Razónalo. 2. ¿Qué simboliza para la autora "El Ángel de la casa"? 3. Para Woolf, según dejó escrito en su ensayo Una habitación propia, la novela tenía que cambiar si la mujer había de escribir. En su caso, ¿qué innovaciones técnicas le permitieron representar (narrar) la vida desde el lado femenino? 4. Explica, desde el punto de vista se su manera de concebir la literatura, esta frase de Virginia Woolf: "La vida no es una serie de faroles simétricamente distribuidos, la vida es un halo luminoso, una envoltura translúcida que nos rodea desde el principio de la conciencia". 5. ¿Creía Virginia Woolf en una realidad única y objetiva? Razónalo. 6. Explica brevemente en qué consiste la técnica narrativa del flujo de conciencia. 7. ¿Qué empleo hace del tiempo Virginia Woolf en su obra? 8. La escritora emplea también otra técnica innovadora en la que es una verdadera maestra: la intersubjetividad. Di en qué consiste. 9. El yo genuino y el yo aparente en Virginia Woolf. Explícalo brevemente. 10. ¿Podemos calificar a Woolf como una autora intimista de espaldas a los problemas sociales y políticos?

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

lunes, 2 de octubre de 2017

Otoño Woolf 3. Granito y arcoíris

Mesa de escritura de Virginia Woolf en Monk's House. Fotografía de Gisèle Freund

«Si pensamos en la verdad como algo dotado de la solidez del granito, y en la personalidad como algo que tiene la intangibilidad del arcoíris, y nos damos cuenta de que el fin de la biografía es unir estas dos cosas en una sin que se noten las costuras, tendremos que reconocer que el problema es considerable y no es de extrañar que los biógrafos, en su mayor parte, hayan fracasado en el intento de resolverlo.»
Virginia Woolf. Granito y arcoiris, 1958 (póstumo)

«Necesito un lenguaje elemental como el de los amantes, palabras sencillas como las que usan los niños cuando entran en una habitación y se encuentran a su madre cosiendo, y cogen un retal de lana luminosa, una pluma, un hilo de cretona. Necesito un alarido, un grito. Cuando la tormenta cruza el pantano y pasa por encima de mí donde yago, en la zanja, sin que nadie me mire, entonces es cuando no me son necesarias las palabras. Nada pulcro. Nada de lo que se posa sobre el suelo con los pies. Ninguna de esas resonancias y agradables ecos que rompen y campanillean de nervio en nervio en nuestros pechos, haciendo una música atrevida, falsas frases. He terminado con las frases.» 
Virginia Woolf. Las olas, 1931
________________________________________________________________


ACTIVIDAD 3:

A) Escucha esta entrevista a Irene Chikiar Bauer, autora de la biografía Virginia Woolf, la vida por escrito (Taurus, 2015). Después, basándote en ella, di si son Verdaderas (V) o Falsas (F) las siguientes afirmaciones sobre la vida y obra de la escritora inglesa:

1. Ya en 1908 Virginia Woolf expresaba su deseo de transformar la novela. 2. Woolf es una autora que escribió poco. 3. La madre de Virginia es autora de un libro para el cuidado de los enfermos. 4. Los estereotipos sobre Woolf se refieren básicamente a cuatro aspectos: sexualidad, crisis mentales, abusos y feminismo. 5. La afirmación de Virginia de que para ella "Sacar una frase es como cincelar una roca" dice mucho del nivel de exigencia en su tarea literaria.  6. Su matrimonio con Leonard Woolf estuvo basado en la complicidad intelectual. 7. Virginia militó en las principales asociaciones feministas de su época. 8. Woolf asistía a numerosas entrevistas, viajes y encuentros con el fin de promocionar sus libros. 9. Más que literatura del yo, la obra de Woolf refleja toda una época y las complejidades interiores de personajes que nunca son cien por cien ella misma. 10. Virginia criticó vivamente la obra de Proust, a la que detestaba por su artificialidad. 11. Woolf y Joyce nacen y mueren los mismos años. 12. La escritora consideraba que la pintura llevaba la delantera a la literatura en su forma de expresar el mundo. 13. El hecho de considerar a Virginia una persona triste es un tópico; no siempre estaba deprimida, hacía gala frecuentemente del buen humor. 14. Su hermano Toby muere en la guerra civil española. 15. Si los nazis entraban en Inglaterra, el matrimonio Woolf pensaba quitarse la vida con pastillas. 16. Adoraba a su madre, a la que homenajea en Al faro, su novela más autobiográfica, a través del personaje de la señora Ramsay. 17. El grupo o círculo de Bloomsbury estaba formado únicamente por hombres. 18. El "Ya no aguanto más" que Virginia dejó escrito en su nota de suicidio fue malinterpretado por la prensa de su época. 19. Virginia estudió Griego en la Universidad. 20. El autor y crítico Nigel Nicholson definió a Woolf como "una mejoradora de vidas".

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

jueves, 28 de septiembre de 2017

Otoño Woolf 2. Una buceadora del alma humana

Virginia con su sobrino Quentin, ca. 1927

«Casi todo me atrae. Sin embargo se alberga en mí algún buscador infatigable. ¿Por qué no hay un descubrimiento de la vida? Algo para ponerle las manos encima y exclamar: "¿Es esto?" Mi depresión es un sentirme acosada. Estoy buscando: pero no, no es eso… no es eso. ¿Qué es entonces? ¿Tendré que morir sin haberlo encontrado? Y luego (como anoche, cuando atravesaba Russell Square) veo las montañas en el cielo: las grandes nubes; y la luna que se está alzando sobre Persia; tengo una grande, sorprendente impresión de que hay algo allí, ¿qué es "eso"? No es exactamente la belleza a lo que me refiero. Quiero decir que la cosa en sí basta: es satisfactoria; acabada. También una impresión de mi propia rareza, de la rareza de estar caminando sobre la tierra. También está ahí, la infinita extrañeza de la posición humana; estar atravesando Russell Square, con la luna allí arriba y las nubes como montañas. Quién soy yo, qué soy, y todo el resto; preguntas que siempre flotan en torno: y de pronto doy de narices con algún hecho concreto -una carta, alguien- y vuelvo a ellos con un gran sentimiento de frescura. Y así continúa. Suelo toparme frecuentemente con este "eso", y experimento entonces un gran reposo.»
Virginia Woolf. Diario íntimo
________________________________________________________________


ACTIVIDAD 2:

A) Lee la fuente 2A, que se te ha aportado como material de trabajo. Tras su lectura completa, debes hacer corresponder cada una de las viñetas que aparecen numeradas en amarillo en la fuente con una imagen de las que se ofrecen aquí, y que van identificadas por letras (por ejemplo: 1-F). Busca siempre que la imagen sirva para ilustrar lo que el texto dice, aunque no sea gráficamente idéntica a la viñeta original.

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway! Toda la información aquí

lunes, 25 de septiembre de 2017

Otoño Woolf 1. La mujer que cambió la literatura

Virginia Woolf, ca. 1920

«Si la vida tiene una base sobre la que sostenerse de pie, si es un cuenco que se llena y se llena, en este caso mi cuenco se apoya en este recuerdo. Es el recuerdo de estar en la cama, medio dormida, medio despierta, en el cuarto de los niños de St. Ives. Y es oír olas al romper, una, dos, una dos, y enviando el agua a la playa; y después, rompiendo, una, dos, una, dos, detrás de una persiana amarilla. Es oír cómo la persiana arrastra por el suelo la pequeña pieza en forma de bellota, al extremo del cordón, cuando el viento impulsaba la ventana hacia fuera. Es estar acostada y oír el agua, y ver esa luz, y sentir, es casi imposible que yo esté aquí; sentir el más puro éxtasis que se pueda concebir.

Podría consumir horas escribiendo esto tal como debiera escribirse, a fin de comunicar aquella sensación que incluso en este momento experimento con mucha fuerza. Pero no lo conseguiría (a no ser que tuviera una suerte maravillosa); me atrevo a decir que solo habría podido tener esa suerte si hubiera empezado por describir a la propia Virginia

Y aquí me encuentro ante una de las dificultades del escritor de memorias, una de las razones por las cuales, a pesar de haber leído tantas memorias, tantas de ellas son un fracaso. Dejan fuera a la persona a quien le ocurren las cosas; la razón es que es muy difícil describir a un ser humano. Dicen: "Esto es lo que pasó", pero no dicen cómo era la persona a quien le pasó. Y los hechos poco significan si antes no conocemos a la persona a quien le ocurren. ¿Quién era yo entonces? Adeline Virginia Stephen, segunda hija de Leslie y Julia Prinsep Stephen, nacida el 25 de enero de 1882, descendiente de gran número de personas, unas famosas y otras oscuras; nacida en el seno de una familia numerosa, nacida no de padres ricos, sino acomodados, en un mundo de finales del siglo XIX, muy comunicativo, literario, epistolar, dado a las visitas y que sabe expresarse; de tal manera que si quisiera tomarme tal molestia podría escribir mucho aquí, no solo acerca de mi padre y mi madre, sino también de tíos y tías, primos y amigos. Pero ignoro cuánto de esto o qué parte de esto me hizo sentir lo que sentí en el cuarto infantil de St. Ives. No sé hasta que punto soy diferente a los demás.»

(Virginia Woolf. Momentos de vida
___________________________________________________________

ACTIVIDAD 1:

A) En el material de trabajo que has recibido en tu correo encontrarás el texto Biografía e influencias de Virginia Woolf (Fuente 1A). Léelo y, basándote en él, completa el siguiente crucigrama. (El crucigrama no es autorellenable, has de descargarlo, imprimirlo y, una vez completado, hacerle una foto para enviar). 

B) Asimismo, lee el texto ¿Por qué leer hoy a Virginia Woolf? (Fuente 1B) y, basándote en él, contesta a las siguientes preguntas: 1. ¿Qué envidiarían muchos terapeutas de la literatura de Virginia Woolf? 2. ¿En qué sentido es una escritora radical? 3. ¿Qué suele enganchar al lector al comenzar una novela de esta escritora? 4. ¿Qué actitud por parte del lector espera la autora? 5. ¿Por qué se ha tildado a la Woolf de ser una escritora difícil? 6. ¿Qué otros autores pertenecen al modernismo literario anglosajón y qué rasgos tienen en común? 7. ¿A qué lectores puede ir dirigida la obra de Virginia Woolf? 8. Expresa tu opinión: ¿crees que hay una literatura de mujeres y otra de hombres? 

B)  Lee el artículo de Anthony Burgess "Para entender a Virginia Woolf", (El País, 27-03-1991) y, a continuación, desarrolla brevemente esta cuestión: ¿Qué semejanzas y qué diferencias hay entre la literatura de Joyce y la de Woolf?

¡¡Envía esta actividad a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las restantes propuestas en este Otoño Woolf, antes del 14 de octubre y participa en el sorteo de 3 ejemplares de La señora Dalloway!! Toda la información aquí