viernes, 28 de abril de 2017

El especialista en nubes


«Su especialidad eran las nubes: las largas plumas de hielo de los cirros, las torres granulentas de los cumulo-nimbos, los jirones recortados de los estratos, los estratocúmulos que arrugan el cielo, como hacen las olitas de la marea con la arena de las playas, los altoestratos que forman velos en el sol, todas las grandes formas a la deriva bordeadas de luz, los gigantes algodonosos de los que caen la lluvia, la nieve y los rayos. Sin embargo, no era una persona que estuviese en las nubes... al menos, yo no lo creo. Nada de lo que sé de él hace pensar que fuera un fantasioso. Representaba a la URSS en la Comisión Internacional para el Estudio de las Nubes, participaba en congresos pansoviéticos sobre la formación de las nieblas y en 1930 había creado la Oficina del Tiempo, pero esas denominaciones poéticas no lo hacían soñar, se tomaba todo eso en serio, como un científico que desempeña su profesión al servicio, naturalmente, de la construcción del socialismo; no era un profesor Nimbus. Las nubes no eran un pretexto para soñar, nada vaporoso había en él, hasta lo imagino algo rígido. Al pasar a ser en 1929 el primer director del Servicio Hidrometeorológico de la URSS, se había propuesto hacer un catastro de las aguas, otro de los vientos y otro del sol. Seguramente no veía nada pintoresco al respecto; en estos proyectos de cartografiar lo inaprensible no había solicitud alguna a la imaginación, lo que le interesaba era lo concreto, realidades mensurables, los encuentros de las grandes masas de aire, el estiaje de los ríos, la formación del hielo y el deshielo, la evolución de las lluvias, la influencia de esos fenómenos en la agricultura y la vida de los ciudadanos soviéticos. También en el cielo se edificaba el socialismo. 

Había nacido en 1881 en Krapivno, un pueblo de Ucrania.»

Este es el comienzo de El meteorólogo, novela de Olivier Rolin que la editorial Libros del Asteroide pone en la calle el próximo 2 de mayo. Llámenme Rappel, pero lo que mi olfato me dice que les diga es que estamos ante un libro con todas las trazas de ser interesantísimo. Tal vez, casi (o precisamente) espléndido.

A veces falla. Mi olfato, digo. Pero nunca da pistas falsas.    

martes, 25 de abril de 2017

El dieciseisavo de Múnich

El Quijote en dieciseisavo encontrado en Múnich 

¡Pues no que ayer me hizo este hombre (me refiero, claro está, a mi representado, ¿a quién si no?) recorrer todas las librerías de fondo antiguo de Múnich y alrededores (estoy de viaje de negocios por Alemania) solo porque se le había antojado de pronto (así, sin más, como a quien le apetece tomarse unos cacahuetes) que necesitaba un nuevo Quijote en formato fácilmente transportable, "para mis salidas a la naturaleza", decía, lo que, aquí entre ustedes y yo, no significa otra cosa que irse a leer a campo descubierto, a cielo raso, vamos, a la puñetera intemperie, en una palabra, hum...! 

Pero, digo yo, ¡si tiene miles de Quijotes, demonios! Y, además, ¡con lo bien que se lee en casita!: sin moscas, sin hormigas, sin lagartos, con tu copita de brandy de barrica de roble bien adherida a la mano y tu pipa de brezo generosamente cargada... Así leo yo todos los domingos, tras la cena, junto a mi Agnes, mi capítulo semanal de Pamela o La virtud recompensada. ¿Acaso admite esto comparación con ponerse a expensas de los desagradables coleópteros montaraces? No, ¿verdad?

Pues nada. La cuestión es que por narices había que buscarle al señor Barbusse (y traerle, claro, que es lo peor) un ejemplar de -¿como dijo?- "tamaño dieciseisavo, Duvenand, no se le olvide". Encima esto, esta humillación, que es un gota a gota que algún día -ya les digo yo- terminará por rebosar la vasija de mi apostólica paciencia. 

Sea como fuere (ya que me he desahogado un poco), encontré en un pequeño negocio de libros de la zona de Marienplatz y muy a última hora de la tarde, este atractivo ejemplar de la novela de Cervantes: Plaza y Janés, año 1961, encuadernado en piel, papel de calidad y letra decente. Y dieciseisavo, según órdenes precisas, vayamos a líos, hum. Ya sólo falta que le guste (que esa es otra cuestión, y no baladí). 

Quedo a sus pies,
E. Duvenand,
secretario-albacea de monsieur Barbusse.

domingo, 23 de abril de 2017

Sorteo Cinco años, cinco clásicos

Dos lotes como el que ven arriba  para celebrar cinco años con ustedes

Miren qué panorama el de la imagen de arriba. Impresionante, ¿verdad?

Los nombres de los 39 participantes en este concurso aniversario ya están en el bombo giratorio que decidirá qué dos afortunados van a tener solucionado el tema de la lectura durante esta primavera y el próximo verano. 

El sorteo se programará para las 17:00 horas y será anunciado a esa hora aquí mismo.

Gracias a todos por participar y mucha suerte.

Actualización; 17:00 h.: Sorteo celebrado. Consultar aquí.

NOTA IMPORTANTE: Tras haber contactado con los participantes que han resultado ganadores, a fin de solicitarles los datos de sus direcciones postales para el envío de los premios, se ha podido comprobar que en el caso de Diego Dabán, no cumple con uno de los requisitos que se establecieron en la bases del concurso: la de ser residente en territorio español. Lamentándolo mucho por él, pero siendo justo con el resto de participantes, se ha decidido celebrar un nuevo sorteo mañana a las 17:00 horas, en el que entrará en juego solo el lote de libros que finalmente no ha resultado adjudicado.
Resultado sorteo adicional del 24/04/2017: aquí.

Enhorabuena a los ganadores. 

jueves, 20 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 5

a) El quinto de nuestros invitados a este concurso-aniversario es el escritor checo Leo Perutz. Sus novelas, que se mueven en un terreno que participa de lo fantástico, lo misterioso y lo psicológico, fueron definidas de un modo muy elocuente (casi un eslogan promocional) por el crítico literario Friedrich Torberg. ¿Podrías decir cómo las definió?

b) En una entrada de este blog, de abril de 2014, el señor Barbusse hace toda una declaración de principios: "Tal vez lo que faltan son verdaderos orientadores en esto de la lectura que sepan llevarnos de la mano, descubrinos universos que conecten con nosotros, acercarnos a lo que verdaderamente esperamos de un buen libro, señalarnos -aunque solo sea para saberlo- dónde reside la gran literatura que, en la mayoría de casos, nada tiene que ver con esa de cartón piedra del marketing programado, con esa postiza, espuria, de los estantes piramidales de los hipermercados". El titulo de dicha entrada resume la esencia, la intencionalidad y la razón de ser de El infierno de Barbusse. ¿Cuál es dicho título?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

martes, 18 de abril de 2017

Taller de lectura 'Educar en el fanatismo'


Un muy íntimo amigo del señor Barbusse (tan íntimo que dicen las malas lenguas que en más de una ocasión ha ejercido de "negro literario" en este blog) impartirá el taller de lectura Educar en el fanatismo: niños programados los días 26 de abril, 10, 17, 24, 31 de mayo y 7 de junio, en la sede de la Biblioteca de Andalucía, en Granada.

Las inscripciones podrán hacerse a partir del 20 de abril a las 9:00 horas, bien presencialmente, en el Dpto. de Difusión de la Biblioteca, o por teléfono, en los números que se indican.

Aquí el texto de presentación del taller: 

Ciencia y religión pueden llegar a ser igual de dogmáticas. Ni una ni otra, por sí solas, son válidas para comprender el mundo, para explicar la vida y guiarnos en ella, para procurar serenidad. Esta es la conclusión a la que llegan tanto Unamuno, en su novela Amor y pedagogía, como Edmund Gosse, en su autobiografía Padre e hijo, dos textos de una calidad literaria excepcional que nos advierten de los peligros y las dolorosas consecuencias de educar sin amplitud de miras, sin espíritu crítico y sin libertad.

En este taller se leerán ambas obras y, a partir de ellas, se analizarán las características que definen la figura del niño programado o enjaulado, víctima de una formación estrictamente racional (como nos muestra Unamuno) o religiosa (como lo hace Gosse), pero en cualquier caso sesgada y deformada por un ciego radicalismo que niega aquello que nos hace verdadera e inconfundiblemente humanos: nuestros afectos.

La contundente modernidad de Amor y pedagogía, con su carga de humor e inteligencia, pondría fin al realismo literario en España, inaugurando una nueva etapa en nuestra literatura. Por su parte, la descarnada sinceridad de Padre e hijo testimoniaría el final en Inglaterra de una época tan moralista y contradictoria como la victoriana.

lunes, 17 de abril de 2017

Concurso Cinco años, cinco clásicos. 4

a) Nikolái Gógol es nuestro cuarto gran invitado en este concurso-aniversario. Su obra Almas muertas, de 1842, iba a tener una segunda parte, la cual nunca se publicó porque, unos días antes de morir, el escritor arrojó a la chimena (con la particularidad de que ésta estaba encendida) lo que llevaba escrito de la novela. ¿Por qué razón quemó Gógol su manuscrito?

b) Sin duda, uno de los hitos de este blog ha sido la Lectura ilustrada del Quijote, una lectura colectiva, participativa, guiada y gráfica que se desarrolló a lo largo de 2016 y en la que participaron 35 lectores de toda España. Para sorpresa del propio Barbusse, escéptico a cualquier reconocimiento inter y/o extraterrestre, esta actividad recibió en julio de dicho año una inesperada distinción oficial. ¿Cuál fue esa distinción?

Envía tu respuesta a esta pregunta a elinfiernodebarbusse@gmail.com, junto con las demás propuestas en este concurso, antes del 23 de abril y gana uno de los dos estupendos lotes de clásicos literarios que se sortean. Toda la información aquí

martes, 11 de abril de 2017

Dickens + Collins
("La soledad de Charles Dickens" de Dan Simmons)


Al hilo de la pregunta 3 de nuestro Concurso Cinco años, cinco clásicos, referida a las alucinaciones paranoicas que sufría Wilkie Collins como consecuencia del consumo desorbitado de láudano, algunos de ustedes se han mostrado sorprendidos por desconocer ese dato, e interesados por saber más sobre la peculiar trayectoria biográfica del gran escritor inglés. 

Aprovecho para recomendarles (al igual que lo he hecho ya con algunos de ustedes en privado), la excelente, documentada y maravillosamente escrita novela de Dan Simmons La soledad de Charles Dickens (Roca Editorial), donde se indaga en las relaciones de Dickens con su familia y entorno más próximo, especialmente Collins, y aparece muy bien tratado el tema alucinatoiro de "el otro Wilkie". 

El libro, cuyo título original es Drood (en alusión a la última e inacabada novela de Dickens El misterio de Edwin Drood),  se publicó en España en 2009 y, por tanto, los libreros ya lo consideran una "antigüalla", pero aún pueden conseguir ejemplares, si ustedes saben buscarse la vida, que estoy convencido de que sí. 

Un libro formidable, narrado con brío y -aviso- severamente adictivo.