miércoles, 24 de agosto de 2016

Entre San Polo y San Saturio

A orillas del Duero, con la ermita de San Saturio al fondo, a la caída de la tarde

Nueva toma fotográfica que manda Barbusse para, supongo -no le encuentro otra justificación-, desestabilizarles en su serenísimo descanso agosteño o quebrantarles su higiénico silencio estival. Resulta que ahora está en Soria y a orillas del Duero, tras los pasos de Antonio Machado, dice. ¡Lo que es no tener otra cosa que hacer, Virgen del Desposorio Coronada! A la imagen solo le acompaña este texto, que yo, fidedignamente, les transcribo:

He vuelto a ver los álamos dorados,
álamos del camino en la ribera
del Duero, entre San Polo y San Saturio,
tras las murallas viejas
de Soria—barbacana
hacia Aragón, en castellana tierra—.

Estos chopos del río, que acompañan
con el sonido de sus hojas secas
el son del agua cuando el viento sopla,
tienen en sus cortezas
grabadas iniciales que son nombres
de enamorados, cifras que son fechas.

¡Álamos del amor, que ayer tuvisteis
de ruiseñores vuestras ramas llenas;
álamos que seréis mañana liras
del viento perfumado en primavera;
álamos del amor cerca del agua
que corre y pasa y sueña,
álamos de las márgenes del Duero,
conmigo vais, mi corazón os lleva!

Y hay, como la vez anterior, una postdata: "Incluya también, Duvenand, haga el favor, esta otra imagen del aula de Antonio Machado, en el instituto que hoy lleva su nombre y donde impartió clase durante los cursos de 1907 a 1912. En el libro de visitas que aparece sobre la mesa del profesor, estampé firma. Espero no estar causándole demasiadas molestias. Cuente con el abono de un plus en septiembre".

Aula de Antonio Machado, Soria

"Cuente", dice. ¿Y qué voy a contar? ¿Que este hombre me tiene más como un mayordomo a jornada completa que como todo un señor secretario-albacea que es uno? Pues sí, eso es lo que cuento, hum. Claro, las cosas se ven muy fáciles ahí en la sombrita del río, fumándose una pipa con don Saturno ése.  ¡Así cualquiera, leñe!

martes, 23 de agosto de 2016

Hasta Moccia escribe mejor
("Cero K", de Don DeLillo)


Otra decepción, una más, con la lectura de un autor contemporáneo y que, además, es considerado uno de los mejores exponentes del posmodernismo literario (sic). Para este batiburrillo, Don DeLillo, mejor era haberse quedado quieto, contemplando las blandas nubes de Manhattan, o viendo cómo pican miguitas de pan las aturdidas palomas de Washington Square. A priori me interesaba su argumento, su planteamiento. También las posibles densidades literarias, las ráfagas de discernimiento que un escritor de nuestros días, y desde nuestra óptica, pudiera aportar sobre el tema de la muerte (y, de rebote, sobre la vida), y todo ello a través de un medio tan dúctil y tan poderosamente íntimo como es una novela (recordemos aquello de "la novela como método de conocimiento" de Unamuno). Pero no, aquí el conocimiento, por no hablar del entretenimiento, ni ha venido ni se le espera. Cero K es un magnífico ejemplo de esa clase de literatura basura que se presenta disfrazada de supuesto prestigio o altura intelectual, y que suele ser tan cara y aplaudida por progres y demás complacientes culturetas. La peor, a mi juicio. Hasta Moccia escribe mejor.

lunes, 22 de agosto de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 37-39

Ilustración de Jacques Touchet para la ed. de París, Continaud, 1945

Actividades

A) Mira la imagen que se muestra arriba y contesta: 1. ¿Quién es el gigantón del alfanje en mano? 2. La pobre señora que tiene asida por los cabellos, ¿con qué diferentes nombres es conocida y por qué? 3. Explica brevemente por qué el gigantón se muestra tan furibundo. 4. ¿Qué pintan ahí esa simia y ese cocodrilo? 5. ¿Qué dice la inscripción que hay en la columna y en qué idioma está escrita? 6. ¿Es ejecutada la dueña finalmente? ¿Por qué? 7. ¿Con qué pena dilatada castigó el gigantón a la dueña y a las demás dueñas del palacio? 8. ¿Por dónde queda el reino donde tienen lugar estos acontecimientos?

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas, según el momento narrativo que plasman, asignándoles una (y solo una) de las siguientes palabras clave: El dueñesco escuadrón // La dueñicondesa cuenta su historia // Trifaldi se presenta a los duques // Unos barbados rostros. Localiza después en tu libro y cita un pie descriptivo para las ilustraciones nº 1, 4 y 5. Contesta: 1. En la imagen nº 7, la dueña/condesa está diciendo "Confiada estoy, señor poderosísimo, hermosísima señora y discretísimos circunstantes, que ha de hallar mi cuitísima en vuestros valerosísimos pechos acogimiento..." ¿Qué cómica réplica le da Sancho? 2. ¿Cuántas personas componen en total el cortejo de la dueña/condesa?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

miércoles, 17 de agosto de 2016

No mintió don Quijote

La Cueva de Montesinos, vista desde fuera

Me envía Barbusse, para compartir con ustedes (él sigue de viaje por ahí, por tierras castellanas o riojanas o vaya usted a saber), estas tomas fotográficas de su visita a la Cueva de Montesinos del pasado 14 de agosto a las 18:00 horas. Me refiere que les diga que ha sido una experiencia emocionante (esto aparece subrayado) y maravillosa (esto está en mayúscula), de las que no se olvidan, y que puede dar fe de que es verdad lo que contó su querido don Quijote, que allí dentro hay un bello, ameno y deleitoso prado, y un poco más allá un real y suntuoso palacio o alcázar, cuyos muros y paredes parecen de transparente y claro cristal fabricado. 

Dice también que vio, amén de muchos murciélagos, al mismísimo Montesinos, de luenga y canísima barba, y al caballero, tendido sobre su sepulcro, ya sin corazón, Durandarte. Que no dejen de ir, termina diciendo, si quieren comprobar (¡incrédulos!) que ni don Quijote mintió, ni él tampoco. 

Yo, a mi entender, ¡qué quieren que les diga!, lo que creo es que este hombre nada más bajar a la cueva se dio un coscorrón, si no un trompazo, qué se yo, que le desarregló un poco o un mucho las entendederas.    

La Cueva, desde dentro, comienzo del descenso
Indicación a unos 200 metros de la famosa cueva

Hay una postdata final, que no sé muy bien qué significa, pero que asimismo les transcribo sin cambiar (ni me atrevería, hum) una coma: "Con esta visita, querido Duvenand, lo que queda claro es que Cervantes conocía muy bien la cueva, a la que, sin duda, habría tenido la oportunidad de descender durante alguno de sus viajes por la zona. Su impresionante imaginación, sobre lo que él pudo ver allí, hizo el resto."

lunes, 15 de agosto de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 34-36

Ilustración de Georg Scholz para la ed. de Leipzig, Abel-Muller, 1921
 
Actividades

A) Di si son verdaderas o falsas estas afirmaciones relacionadas con la escena que plasma la imagen de arriba: 1. Al carro de Merlín le preceden el del sabio Lirgandeo, el sabio Alquife y Arcaláus el encantador. 2. "Donde hay música no puede haber cosa mala", exclama don Quijote al oír la suave y concertada música del carro de Merlín.  3. Dicho carro era dos veces mayor que los que le antecedían y venía tirado por seis mulas pardas. 4. Los disciplinantes que lo acompañaban iban completamente vestidos de blanco. 5. Junto a Merlín venía una ninfa, que se intuía hermosísima. 6. Al descubrirse el rostro, Merlín mostraba la misma figura de la muerte, descarnada y fea. 7. Merlín tiene por padre al diablo. 8. Para desencantar a Dulcinea, el mago dice que es necesario que Sancho se dé tres mil azotes en sus posaderas. 9. Los azotes han de ser dados no forzadamente, sino por la propia voluntad de Sancho. 10. "Por  Dios que si el señor Merlín no ha hallado otra manera como desencantar a la señora Dulcinea del Toboso, encantada se podrá quedar de por completa vida", replica Sancho a la propuesta. 11. Entre otras lindezas, la ninfa, que resulta ser Dulcinea del Toboso, llama a Sancho "monstruo", "corazón de alcornoque" y "bestión indómito". 12. Si Sancho no accede a azotarse, Dulcinea volverá a la cueva de Montesinos y a su prístino estado de labradora, o ya, en el ser en que está, será llevada a los Elíseos campos, donde quedará esperando que se cumpla el número del vápulo. 13. Sancho, finalmente acepta el vápulo, con la condición de darse los azotes en un plazo de diez días. 14. Don Quijote lo celebra colgándose del cuello de su escudero y dándoles mil besos en la frente y en las mejillas. 15. Toda esta aventura es una burla ideada por los duques en la que uno de sus pajes y una doncella se han prestado para hacerse pasar por Merlín y Dulcinea, respectivamente.

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas en función del capítulo al que hacen referencia. Localiza después en tu libro y cita un pie descriptivo para las ilustraciones nº 3, 6, 10, 11 y 16. Contesta: 1. ¿Quién es el personaje que aparece en la imagen nº 2? Descríbelo. 2. ¿En qué dos cosas le dice la duquesa a Sancho que anda un poco descaminado después de leer la carta que éste le entrega en la imagen nº 1?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

lunes, 8 de agosto de 2016

Lectura ilustrada Don Quijote, II, caps. 31-33

Ilustración de Nicolás Jiménez Caballero para la ed. de Madrid, 1905-1908

Actividades

A) La imagen que se muestra arriba plasma el momento del extraordinario e inopinado lavatorio al que se ven sometidas las barbas de don Quijote en casa de los duques. Lee a continuación el siguiente texto que sirve de descripción a la ilustración y localiza quince palabras que se han deslizado en él por error, en lugar de otras que sí escribió Cervantes. Di cuáles son unas y otras.

«Finalmente, don Quijote se sosegó, y la comida se acabó, y en levantando los manteles llegaron cuatro doncellas, la una con una bandeja de plata y la otra con un aguamanil asimismo de plata, y la otra con dos relucientes y riquísimas toallas al hombro, y la cuarta descubiertos los brazos hasta la mitad, y en sus blancas manos —que sin duda eran blancas— una redonda pella de jabón castellano. Llegó la de la fuente, y con gentil donaire y desenvoltura encajó la fuente debajo de la barba de don Quijote; el cual, sin hablar palabra, admirado de semejante boato, creyendo que debía ser usanza de aquella tierra en lugar de las manos lavar las barbas, y, así, tendió la suya todo cuanto pudo, y al mismo punto comenzó a mover el aguamanil, y la doncella del jabón le manoseó las barbas con mucha priesa, levantando pompas de nieve, que no eran menos blancas las jabonaduras, no solo por las barbas, mas por todo el rostro y por los ojos del sumiso caballero, tanto, que se los hicieron cerrar por fuerza. El duque y la duquesa, que de nada desto eran sabidores, estaban esperando en qué había de parar tan extraordinario lavatorio. La doncella barbera, cuando le tuvo con un palmo de jabonadura, fingió que se le había acabado el agua y mandó a la del aguamanil fuese por ella, que el señor don Quijote esperaría. Hízolo así, y quedó don Quijote con la más ridícula figura y más para hacer reír que se pudiera imaginar.

Mirábanle todos los que presentes estaban, que eran muchos, y como le veían con media vara de cuello, más que medianamente circunspecto, los ojos cerrados y las barbas llenas de jabón, fue gran maravilla y mucha discreción poder disimular la risa; las doncellas de la broma tenían los ojos bajos, sin osar mirar a sus señores; a ellos les retozaba la cólera y la inquietud en el cuerpo, y no sabían a qué acudir: o a castigar el atrevimiento de las muchachas o darles premio por el gusto que recibían de ver a don Quijote de aquella guisa. Finalmente, la doncella del aguamanil vino, y acabaron de acicalar a don Quijote, y luego la que traía las toallas le limpió y le enjugó muy reposadamente; y haciéndole todas cuatro a la par una grande y profunda inclinación y reverencia, se querían ir, pero el duque, porque don Quijote no cayese en la burla, llamó a la doncella de la fuente, diciéndole:

—Venid y lavadme a mí, y mirad que no se os acabe el agua.

La muchacha, aguda y diligente, llegó y puso la fuente al duque como a don Quijote, y dándose prisa, le lavaron y jabonaron muy bien, y dejándole peripuesto y limpio, haciendo reverencias se fueron. Después se supo que había jurado el duque que si a él no le lavaran como a don Quijote, había de castigar su desenvoltura, lo cual habían enmendado discretamente con haberle a él jabonado.

Estaba atento Sancho a las ceremonias de aquel lavatorio, y dijo entre sí:

—¡Válame Dios! ¿Si será también usanza en esta tierra lavar las barbas a los escuderos como a los caballeros? Porque en Dios y en mi ánima que lo he bien menester, y aun que si me las rapasen a cuchilla, lo tendría a más beneficio.»

B) Observa las ilustraciones que se muestran en este enlace y agrúpalas en función del capítulo al que hacen referencia. Localiza después en tu libro y cita un pie descriptivo para las ilustraciones nº 1, 5, 6, 13 y 14. Contesta: 1. ¿Quién es el personaje que aparece sentado enfrente de don Quijote en la imagen nº 10 y qué le ha podido decir a nuestro caballero andante para que éste se levante de la mesa? Don Quijote, sin embargo, " temblando de los pies a la cabeza como azogado, con presurosa y turbada lengua", se defiende y termina dejándolo a la altura del betún. Cita un par de frases que resuman el tono contundente de su discurso. 2. ¿Con quién está hablando Sancho y sobre qué en la imagen nº 12? 3. En la imagen nº 15, la duquesa le está comentando a don Quijote que de la lectura de la historia que cuenta sus aventuras se concluye que "nunca vuesa merced ha visto a la señora Dulcinea, y que esta tal señora no es en el mundo, sino que es dama fantástica, que vuesa merced la engendró y parió en su entendimiento". ¿Qué le contesta a eso don Quijote? Más adelante, en esta misma conversación, don Quijote habla cariñosamente sobre su escudero; ¿qué dice de él? 4. ¿Por qué Sancho está levantando el dosel y tiene el dedo puesto sobre lo labios en la imagen nº 7?

Envía tus respuestas a elinfiernodebarbusse@gmail.com a lo largo de esta semana. Si por algún motivo no has podido leer durante esta semana, no hay problema por enviar varias actividades conjuntamente, siempre que esta excepción no se convierta en un hábito general.

Apunte gráfico (solo para curiosos) ver

Recuerda que tienes a tu disposición otras muchas ilustraciones referidas a los capítulos leídos en el Banco de imágenes del Quijote y en la Iconografía Textual del Quijote. ¡Puedes seleccionar y descargar las que más te gusten y formar tu propio álbum gráfico personalizado de la novela al final de la lectura!

viernes, 5 de agosto de 2016

Preparativos


A la Cueva de Montesinos... y más allá. Les daré recuerdos y un saludo de ustedes a Merlín y a Durandarte. Pórtense.